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Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes.
A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos.
Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos.
Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos.
Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.
Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos.
Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos.
Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.
Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos.
Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.
Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste;
por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo.
Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí.
Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses.
Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.
Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.
La victoria es más dulce cuando has conocido la derrota.
Victory is sweetest when you've known defeat.
Malcolm S. Forbes., 2003.
La frase:
No news is good news (Que no haya noticias es una buena noticia).
Origen:
La primera versión de tan conocida expresión se le atribuye al Rey de Inglaterra James I, quien en 1616 escribió: "No newis is bettir than evill newis." (Ninguna noticia es mejor que malas noticias). La versión moderna del dicho apareció muy pocos años después, en el libro de James Howell "Familiar Letters" (c. 1645) con el texto "I am of the Italians mind that said no news, good news". (Estoy con la forma de pensar de los italianos, que dicen que no haya noticias es una buena noticia).
Fuente: "Wise Words and Wives' Tales: The Origins, Meanings and Time-Honored Wisdom of Proverbs and Folk Sayings Olde and New" by Stuart Flexner and Doris Flexner (Avon Books, New York, 1993). Page 135.
Bueno, con tan buena información y un Internet tan completo se puede buscar en Google Books la versión completa de dicho libro y entonces vemos que la verdadera cita, en la página 329 de esta edición del libro, es la siguiente:
There is no news at all ftirring here now and I am of the Italian's mind that faid Nulla nuova buona nuova no news good news.
Así, parece que el verdadero origen de la frase es latino. Sin embargo se asume que la frase de James I es la originaria de tan repetida expresión, tantas veces usada para repetir noticias en los diarios o para evitar tener que discutir lo que sucede en la actualidad.
(No es que el chiste sea gracioso, pero me ha costado tanto encontrarlo que no he podido dejar de ponerlo.)
Aplicable a:
La guerra de Irak es una perpetua mala noticia. No estaría de más recalcar que este mes de mayo de 2008 ha sido el menos malo de todos desde que se inició la ocupación:
21 soldados muertos (en abril había muerto 52, 115 en diciembre de 2006).
480 civiles asesinados (744 en abril, 3.539 en septiembre de 2006).
Marco Aurelio. Emperador romano, autor del libro de pensamientos breves Meditaciones.
Origen:
Pensamiento primero del libro V de las Meditaciones de Marco Aurelio:
Al amanecer, cuando de mala gana y perezosamente despiertes, acuda puntual a ti este pensamiento: «Despierto para cumplir una tarea propia de hombre.» ¿Voy, pues, a seguir disgustado, si me encamino a hacer aquella tarea que justifica mi existencia y para la cual he sido traído al mundo? ¿O es que he sido formado para calentarme, reclinado entre pequeños cobertores? «Pero eso es más agradable». ¿Has nacido, pues, para deleitarte? Y, en suma, ¿has nacido para la pasividad o para la actividad? ¿No ves que los arbustos, los pajarillos, las hormigas, las arañas, las abejas, cumplen su función propia, contribuyendo por su cuenta al orden del mundo? Y tú entonces, ¿rehúsas hacer lo que es propio del hombre? ¿No persigues con ahínco lo que está de acuerdo con tu naturaleza? «Mas es necesario también reposar.» Lo es; también yo lo mantengo. Pero también la naturaleza ha marcado límites al reposo, como también ha fijado límites en la comida y en la bebida, y a pesar de eso, ¿no superas la medida, excediéndote más de lo que es suficiente? Y en tus acciones no sólo no cumples lo suficiente, sino que te quedas por debajo de tus posibilidades. Por consiguiente, no te amas a ti mismo, porque ciertamente en aquel caso amarías tu naturaleza y su propósito. Otros, que aman su profesión, se consumen en el ejercicio del trabajo idóneo, sin lavarse y sin comer. Pero tú estimas menos tu propia naturaleza que el cincelador su cincel, el danzarín su danza, el avaro su dinero, el presuntuoso su vanagloria. Estos, sin embargo, cuando sienten pasión por algo, ni comer ni dormir quieren antes de haber contribuido al progreso de aquellos objetivos a los que se entregan. Y a ti, ¿te parecen las actividades comunitarias desprovistas de valor y merecedoras de menor atención?
Frase aplicable a:
Desde el primer día en que leí esta frase, no pude volver a vaguear en la cama. Se acabaron las siestas. Se acabaron los cinco minutos extra. Ni trucos para dormir mejor, ni deporte, ni premios, ni rutinas para crear hábitos, ni despertadores especiales.
Cuando tengo mucho sueño, el desgraciado de Marco Aurelio me despierta por las mañanas.
Audentes fortuna iuvat. La fortuna sonríe a los audaces. Verso de la Eneida, de Virgilio (70 a.C. - 19 a.C).
Origen:
La frase se emplea en la Eneida, concretamente en el verso 284 del libro X.
El contexto completo es el siguiente:
Haud tamen audaci Turno fiducia cessit
litora praecipere et uenientis pellere terra.
[ultro animos tollit dictis atque increpat ultro:]
'quod uotis optastis adest, perfringere dextra.
in manibus Mars ipse uiris. nunc coniugis esto 280
quisque suae tectique memor, nunc magna referto
facta, patrum laudes. ultro occurramus ad undam
dum trepidi egressisque labant uestigia prima.
audentis Fortuna iuuat.'
haec ait, et secum uersat quos ducere contra 285
uel quibus obsessos possit concredere muros.
Sin embargo, no abandonó su confianza al bravo Turno
en ocupar primero la playa y arrojar de tierra a los que llegaban:
«Aquí está lo que pedisteis con vuestros votos, aplastarlos con la diestra.
El propio Marte está en manos de los hombres. Acordaos ahora
cada cual de su esposa y su casa, recordad ahora las grandes
hazañas, la gloria de los padres. Corramos antes al agua
mientras dudan y vacilan sus primeros pasos al desembarcar.
A los audaces ayuda la fortuna.»
Esto dice y medita en su interior a quién mandar puede
al combate y a quién confiar los muros asediados.
La frase comunmente se cita de forma errónea: las versiones Audaces fortuna iuvat y Fortes fortuna iuvat son incorrectas variaciones del original.
Innumerables alteraciones existen sobre este tipo de llamadas a la valentía. El que no arriesga, no pasa la mar. Los barcos están seguros en el puerto, pero no es eso para lo que se construyen los barcos, sino para navegar y hacer cosas nuevas. Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Frase aplicable a:
Los ejemplos de personas que arriesgaron y triunfaron son numerosos. Gente que lo dejó todo y acabó teniendo éxito en su arriesgada misión. Los empresarios de éxito te gritan "tienes que arriesgar para triunfar". Si no te atreves a hablar con la chica más guapa de todas nunca sabrás si ella quería estar contigo. Nadie pasa a la Historia - o se alegra de haber pasado - habiendo sido un cobarde.
A veces uno necesita contraejemplos. Que en realidad, son mayoría. Por cada emprendedor que triunfa hay 20 que se quedaron en la ruina. Por cada aspirante a actor hay 100 que sólo hicieron papeles menores durante toda su vida. Por cada supuesto artista, 1000 pobretones.
Jim Plamondon, quien hoy en día tiene 47 años de edad, estudió Geología e Informática en la Universidad. Luego comenzó trabajando como vendedor a través del teléfono. Después pasó la mayor parte de su carrera en el mundo de la informática, como programador. Hasta que en 1992 llegó a Microsoft, justo cuando la compañía del famoso Sistema Operativo estaba comenzando a hacerse casi universal.
Allí, Jim Plamodon pasó ocho años convenciendo a desarrolladores de otras compañías para que crearan software para la plataforma Microsoft. Luego, dejó Microsoft para dedicarse a sus propios proyectos. Ejerció sus opciones sobre acciones de Microsoft y las invirtió en un portafolio valorado en 2 millones de dólares. Vendió su casa y se mudó a Australia, donde se compró una preciosa casa junto a la playa. Allí se mudó con su esposa y sus dos niños.
Audentis Fortuna iuuat. En este caso, Jim Plamodon había trabajado muy duro para conseguir tener la vida resuelta. No tenía que trabajar para vivir y podía dedicarse a sus propios intereses con total tranquilidad.
Pero Jim tenía una idea. Brillante si la examinamos desde el punto de vista racional. Jim había tocado la tuba de pequeño. Sus conocimientos musicales eran superficiales, pero sabía que aprender a tocar un instrumento es una tarea altamente frustrante. Y es una pena, porque aprender música estimula el cerebro y hace a los niños más inteligentes.
Jim Plamodon se fijó en el caso del popular piano. Es un instrumento que apenas ha evolucionado desde el siglo XIX. Sigue siendo enormemente popular, pero para los niños es muy duro conseguir progresar en el aprendizaje del instrumento. Para Jim, el ejemplo de su mujer y su hijo, que abandonaron la práctica del piano a los seis meses de empezar a aprender, fue revelador.
Jim tenía tiempo y dinero. Poco a poco se iría embarcando más y más en su proyecto personal, de una ambición sin límites: The Thummer.
Un aparato electrónico que, conectado a un ordenador, emite sonidos similares a los de un piano. El teclado, en lugar del monótono mecanismo del piano convencional, es más parecido al de una consola WII. El objetivo del invento de Jim era claro: evolucionar sobre un instrumento anclado en el pasado, de difícil aprendizaje. The Thummer sería mucho más barato que un piano convencional. Y sobre todo, su aprendizaje es mucho más intuitivo y rápido.
El año 2000 vino con la crisis punto com. Resulta que el portofolio de acciones de Jim Plamodon, valorado en más de 2 millones de dólares, estaba excelentemente diversificado entre empresas tecnológicas. Jim perdió casi todo su dinero ahorrado.
Pero Audentis Fortuna iuuat. La fortuna sonríe a los audaces. The Thummer sería, sin lugar a dudas, una excelente opción para salir adelante. Sus desarrollos para mejorar al obsoleto piano no eran nuevos. Ya en 1880, Paul van Janko, un húngaro, había patentado una alternativa más ergonómica a la distribución del teclado. Kaspar Wicki, un inventor suizo de 1896, tiene una patente parecida para la Concertina (un tipo de acordeón).
Con la idea del teclado de la videoconsola, Jim Plamodon fundó en el 2003 la compañía Thumtronics. Contrató a un ingeniero para que desarrollara los prototipos y alquiló unas oficinas encima de una tienda de música. Consiguio 500.000 dólares de inversores interesados en su proyecto.
Para el 2005 Jim hipotecó su casa por un millón de dólares. Hubo un momento en que la familia estaba viviendo de lo que ganaba su hijo, que tenía 18 años y trabajaba en una tienda de informática.
En el 2007, los Plamodon se mudaron a Austin, Texas. Compraron su nueva casa por 200.000 dólares. Vendieron la suya en Australia. La idea de mudarse de vuelta a los Estados Unidos era para situarse en un entorno más favorable a los desarrollos musicales.
The Hammer es un invento brillante. La idea de superar algo que necesita ser mejorado es excelente. El resultado obtenido, según parece, es superior. Pero Jim Plamodon está prácticamente en la ruina. Es muy poco probable que su idea tenga éxito. Los inversores cada vez exigen más garantías antes de prestarle un céntimo. Nadie ha tenido éxito invirtiendo en nuevos instrumentos musicales. Nunca. The Guitar Hero es una excepción entre decenas de miles de nuevos instrumentos que se crean cada año.
La mayoría de los nuevos instrumentos son mejores que los ya existentes. Pero eso es lo de menos. Mozart tocaba el piano, Beethoven, también. Y Chopin, Schumann, Liszt, y un sinfín de músicos de primerísima fila. El piano es una parte fundamental de la Historia de la Humanidad. The Hammer puede sonar mejor. Ser más fácil de tocar, más barato. Pero nunca será el piano.
Aquí puedes ver un video (60 segundos) con the Hammer en acción.
The Hammer: La fortuna, sonríe a los audaces.
Amici diem perdidi. Amigos, he perdido el día.
Origen:
Suetonio, en la Vida de los Doce Césares, de la vida de Tito Flavio Vespasiano dice:
En cuanto a las demás peticiones que podían hacerle, tuvo por norma no despedir a nadie sin esperanzas. Hacíanle observar sus amigos que prometía más de lo que podía cumplir, y contestaba, que nadie debía salir descontento de la audiencia de un príncipe. Recordando en una ocasión, mientras estaba cenando, que no había hecho ningún favor durante el día, pronunció estas palabras tan memorables y con tanta justicia celebradas: Amigos míos, he perdido el día.
Frase aplicable a:
Las frases célebres que recomiendan aprovechar el día se cuentan por decenas. ¿Pero qué es aprovechar un día? ¿Irse toda la noche de copas, sin pensar en la posible resaca del día de mañana? ¿Dejar el trabajo que día tras día nos quita las ganas de vivir para seguir un sueño? ¿Limpiar la cocina en lugar de ver un episodio de Los Serrano? ¿Hacer algo que nos alegre hoy en lugar de algo que quizás nos sirva, o no, para el mañana?
De Tito dice la Wikipedia, citando a Suetonio:
Los romanos, a causa de sus presuntos vicios, temían que Tito se convirtiera en otro Nerón.Contra todo pronóstico Tito demostró al pueblo que era un emperador eficaz y fue muy querido por todos los romanos.
Tito tuvo la suerte o la desgracia de morir cuando apenas llevaba dos años como Emperador. Con tan poco tiempo, no tuvo opciones de volverse loco, cansarse del poder, disfrutar de la vida. Si Tito hubiera sabido que, el día que pronunció su famoso Amici diem perdidi, le quedaban menos de dos años de vida, ¿Se habría seguido comportado como lo hacía?
¿Cuánto daño no habrá hecho al mundo aquel famoso "Carpe Diem"? Usado como excusa para no hacer lo que se debe. Empleado como justificación de que merecemos ser felices. Si algo nos hace infelices, lo tenemos que quitar de nuestra vida. Sin pensar que la causa de esa infelicidad puede estar más en nuestra cabeza que en esa aparente fuente del mal.
La filosofía blanda recomienda el Sé dulce contigo mismo. Y esto lleva a la perpetua indulgencia, a que el mal está siempre fuera de nosotros. Y debe ser aniquilado.
La filosofía estoica, quizás más adecuada para nuestros días, aunque apenas practicada, te sitúa en un estado mental más mundano, eres una pieza más en el universo, no el centro de él. Asín que haz lo correcto. Y como dijera Pitágoras:
Elige la mejor manera de vivir; la costumbre te la hará agradable.
Entonces fueron llamados los escribanos del rey en el mes tercero, que es Siván, a los veintitrés días de ese mes; y se escribió conforme a todo lo que mandó Mardoqueo, a los judíos, y a los sátrapas, los capitanes y los príncipes de las provincias que había desde la India hasta Etiopía, ciento veintisiete provincias; a cada provincia según su escritura, y a cada pueblo conforme a su lengua, a los judíos también conforme a su escritura y lengua.
El versículo 9 del libro 8 de Ester, es el más largo de toda la Biblia.
Jesús lloró.
El versículo 35 del libro 11 del Evangelio según San Juan es el más corto.
Hay muchas páginas con curiosidades y récords sobre la Biblia. La palabra más usada, las veces que se menciona a Dios o dónde no se le menciona, el verso central del libro y un larguísimo etcétera.
Las cuestiones realmente importantes suelen estar más dispersas. Cierto es que la Biblia está llena de errores, barrabasadas y hasta asuntos sin interés. Pero también es verdad que hay mucha información interesante, capítulos extraordinarios y brillantes reflexiones.
¿Cuál es el versículo más importante de la Biblia?
Una interesante reflexión en inglés, defendiendo algo sorprendente: El primero.
En ese texto fundamentan que Génesis, 1,1 es ni más ni menos la frase más relevante de todas. Si hubiera que resumir la Biblia entera en un versículo, serviría ese.
1:1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra.
Me gusta la argumentación que emplea Henry M. Morris (uno de esos temibles evolucionistas). Asumiendo la veracidad del versículo, es impecable:
- Refuta el ateísmo porque el universo fue creado por Dios.
- Refuta el panteísmo (la creencia de que Dios es todo y todo es Dios), porque Dios es trascendente (fuera e independiente del universo material) a aquello que Él ha creado.
- Refuta el politeísmo, porque un sólo Dios ha creado todas las cosas.
- Refuta el materialismo, la materia tiene un comienzo.
- Refuta el dualismo, porque Dios estaba solo cuando Él creó el mundo.
- Refuta el humanismo, porque Dios, y no el hombre, es la última de las realidades.
- Refuta el evolucionismo, porque Dios creó todas las cosas.
Sobre el primer versículo de la Biblia, cuentan los mormones que era uno de los más citados por Joseph Smith, el fundador de esta religión. (El libro del mormón es uno de los más extraños libros de la Historia de la Humanidad, obra de Joseph Smith, alguien capaz de fundar con éxito una nueva religión en pleno siglo XIX.)
Joseph Smith, además de casarse - lo hizo veinticuatro veces - solía criticar la redacción del versículo Génesis 1:1.
Y es que una de sus grandes aportaciones fueron sus correcciones a la Biblia, para muchos una obra de más valor incluso que su libro del mormón. Según Joseph Smith el versículo quedaría más correctamente expresado como:
En el principio Yo creé el Cielo y la Tierra.
Según el moderno profeta, Dios enunció ese versículo hablándole directamente a Moisés.
A pesar de que Génesis 1,1 es relativamente sencillo, dada su trascendencia cada traductor ha matizado al detalle el posible significado de la frase. La Wikipedia da una lista de diferentes traducciones, dependiendo de la versión inglesa de la Biblia con la que tratemos:
La más extraña es la mención a Elohim, en forma pasiva, de la Concordant Version. Es curioso señalar que algunos terminan la primera frase de la Biblia con un punto y otros con una coma.
A pesar de su mencionada relevancia, este versículo no es el más citado o buscado comúnmente.
En una página bíblica hicieron una sencilla estadística sobre las búsquedas de versículos realizadas. Así, pudieron llegar a formar una Biblia ordenada por popularidad de los versículos, una página muy interesante.
Con mucha diferencia, el versículo más buscado de todos resultó ser Juan 3:16:
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
En el segundo puesto, con la mitad de las búsquedas que el anterior, Juan 1:1:
En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.
El el séptimo lugar por orden de popularidad, encontramos este Génesis 1,1: En el principio creó Dios los cielos y la tierra.
Ser algo 0815 (Null-Acht-Fünfzehn).
Algunas de las expresiones más extrañas del lenguaje coloquial existen en el idioma alemán. Por ejemplo, cuando algo es normalito, nada extraordinario, dentro del promedio, puede decirse de ello que es 0815. La forma correcta de expresarlo es 0-8-15 (Cero-Ocho-Quince) (Null-Acht-Fünfzehn). En la Wikipedia lo escriben como 08/15.
Origen:
Ni qué decir tiene que una expresión tan inusual no puede tener un origen trivial. El término se refiere, ni más ni menos, al nombre de un tipo de ametralladoras empleado en la Primera Guerra Mundial: la MG 08. Dentro de esta clase de ametralladoras, existe el modelo MG 08/15.
De cómo esta ametralladora consiguió entrar en el lenguaje popular hay dos enfoques:
El primero habla de que los soldados que tenían que tratar a diario con ese arma debían recibir un entrenamiento fastidioso y monótono. Consecuentemente, para los soldados la expresión 08/15 significaba un momento de rutina, aburrido, de la cual estaban hartos.
El segundo posible origen se basa en que la ametralladora 08/15 fue la primera ametralladora de tecnología estándar en todo Alemania. Hasta entonces cada región alemana se ocupaba del armamento y el equipamiento de sus soldados. Como consecuencia de ello, el intercambio de piezas de repuesto entre las tropas que estaban compuestos de soldados de diferentes regiones de Alemania se hizo imposible. Así, se fundó una Oficina Nacional Normalizadora para la fabricación de armas. La ametralladora 08/15 lleva la primera bala que salió de dicha oficina, la DIN 1. Así, esta ametralladora se convirtió en un sinónimo para estándar y promedio.
Lo más probable es que ambas teorías tengan su parte de razón y hayan ayudado a crear una expresión tan coloquial.
La novela de tres tomos 08/15, publicada por Hans Hellmut Kirst en 1954 ayudó en la divulgación de la expresión.Fue el primer Bestseller de la República Federal Alemana y se llevó al cine con el mismo título el mismo año.
Aplicable a:
No menos sorprendente resulta que la expresión 08/15 tenga incluso un significado alternativo.
Durante la Segunda Guerra Mundial se siguió empleando esta veterana ametralladora, a pesar de ser una tecnología superada por modelos mejores. De ahí la ampliación en el significado, 08/15 puede usarse como sinónimo de "tecnología obsoleta".
Si combinamos esta expresión con el pasado de moda sistema operativo OS/2, de IBM, podemos formular una frase más propia del lenguaje de espías:
OS/2 es 08/15.
Más vale un diente que un diamante.
Origen:
En el Siglo de Oro un alto porcentaje de la población española perdía íntegramente su dentadura debido a la falta de higiene bucal. Cervantes se hizo eco de este problema sanitario y lo refleja en su novela. Don Quijote pierde en el maxilar inferior derecho dos piezas y media a causa de sangramiento de las encías -gingivorragia- y confiesa que jamás sufrió neguijón o caries. Sin embargo, por una violenta pedrada, "le llevaron de camino tres o cuatro dientes y muelas de la boca... deste lado derecho de la quijada alta".
El novelista alcalaíno menciona el reuma y los catarros como otras dos causas responsables del deterioro dental, y expresa por boca del caballero andante su inquietud por el cuidado bucal: "más vale un diente que un diamante". A Don Quijote también le inquieta la limpieza dental, pues recomienda que el caballero, al terminar la comida, "se quedará recostado sobre la silla mondándose los dientes como es costumbre".
Frase aplicable a:
Los seguros médicos privados suelen, al igual que la Seguridad Social, no cubrir los gastos de tratamientos dentales. Y no deja de ser hasta cierto punto absurdo. El argumento que suele emplearse es el precio de la materia prima. Un diente postizo varios cientos de euros, la pasta para empastar tampoco la regalan, los aparatos correctores son costosos. Pero cualquier tratamiento médico por sencillo que sea tiene un mayor coste aunque solo sea por la mano de obra del médico y los enfermeros.
Lo cierto es que si el dentista fuera gratis la gente abusaría: empaste general cada seis meses. En vez de lavarnos los dientes iríamos a hacernos limpiezas bucales semanales. Y los aparatos correctores se tirarían en lugar de limpiarlos cuidadosamente.
Por eso es adecuado que haya que pagar por el dentista. Y por eso existen seguros médicos paralelos que sólo cubren los gastos de dentista.
Aún asín, estos suelen tener limitaciones. Un número determinado de limpiezas al año, otro número de empastes.
Lo que me parece del todo surrealista es que exista una limitación en las extracciones. Perder un diente debe entenderse como un drama personal, hay que luchar por cada diente como si fuera el último. Que el dentista te saque una muela es algo por lo que llorar. Sin embargo los seguros dentales llegan al absurdo de entender que también sobre esto se podría abusar.
Lo veo como si la Seguridad Social sólo cubriera un caso de cáncer por paciente. Si eres tan desgraciado para sufrir uno de garganta y otro de hígado sucesivamente mejor que te vayas preparando para rascarte el bolsillo. También en la desgracia hay abusos.
Di no a los seguros dentales que cobran por las extracciones dentales.
La frase: "Ich kann denken. Ich kann warten. Ich kann fasten.":
Sé pensar. Sé esperar. Sé ayunar.
De la novela de Herman Hesse de 1922 Siddhartha.
Origen:
Simplificando, Siddartha es una de las novelas cortas más extraordinarias y merecidamente famosas que existen.
La frase es una respuesta de inusitada crudeza, pocas más agudas se han dado, aún en la ficción.
Siddartha, el protagonista, acaba de abandonar la vida ascética de los monjes y se enamora a primera vista de Kamala. Se dirige a ella y le pregunta cómo puede consumar su amor.
Amablemente, Kamala le explica que sin dinero no tiene nada que hacer. Siddartha, ajeno al mundo, le pregunta qué puede hacer para conseguir el dinero. Entonces Kamala le pregunta:
- ¿Qué sabes hacer?
- Sé pensar. Sé esperar. Sé ayunar.
- ¿Nada más? - responde Kamala.
Las habilidades de Siddartha, aparentemente triviales a los ojos de Kamala, le sirven al protagonista para posteriormente alcanzar la felicidad, tras aprender que lo único que necesitaba era lo que ya tenía: La capacidad de pensar, de esperar y de ayunar.
Don't be evil: No hagas el mal. Lema corporativo extraoficial de Google.
Origen:
De acuerdo con el libro de John Battelle sobre Google The Search, la frase Don't be evil no fue acuñada ni por Sergei Brin ni por Larry Page, sino por Paul Buchheit, el ingeniero responsable de Gmail:El 19 de Julio de 2001 cerca de una docena de empleados que llevaban muchos años en Google se juntaron con los directivos de la compañía para elucidar los valores centrales de Google...La reunión pronto determinó que los habituales lemas de las compañías seguían clichés que luego nadie podía realmente cumplir y que de poco servían: Trata a los demás con respeto, por ejemplo. O Llega a tiempo a las reuniones.
Los ingenieros en la sala no estaban conformes. Amil Patel indicó "Muchos de nosotros éramos muy anticorporativistas y no nos gustaban las ideas de esas reglas específicas. A los ingenieros en general nos gusta la eficiencia - tiene que haber una forma de decir todo eso en una sola frase, en lugar de ser tan específico".
Entonces Paul Buchheit, otro ingeniero de Google, soltó las que serían las tres palabras más importantes de la la historia corporativa de Google. Paul dijo "Todas esas frases pueden resumirse simplemente diciendo, Don't be Evil". Y de inmediato la frase gustó.
Evidentemente una frase tan insulsa no pudo ser dicha por primera vez en los cuarteles generales de Google. Usando la propia herramienta de Google Books, he encontrado la primera referencia en un libro de 1946 (en vista previa limitadísima):
The Middle Kingdom continued the physical establishment but introduced a new note: "Do not be evil, (for) kindliness is good. Make thy monument to be lasting through the love of thee...(Then) the god will be praised by way of rewarding (thee)."
Con la poca información de que se dispone sobre ese libro, The intellectual adventure of ancient man, se puede deducir que "The Middle Kingdom" es el Imperio medio de Egipto (Middle Kingdom), comprendido entre los años 2030 a.C. y el 1640 a.C. Al indicar en el texto la frase a modo de cita, queda claro que está refiriéndose a un texto antiguo. El estilo religioso junto con la necesidad de incluir palabras para dar un sentido completo a la frase, amén del tema que trata el libro (el conocimiento en la antigüedad en Egipto) llevan a pensar que tal vez cita una obra del antiguo Egipto, puede que un papiro. Así, aunque la frase se hizo famosa gracias a Google, tiene más años que Matusalen, casi en sentido literal.
Frase aplicable a:
Como detallazo fuera de programa, relacionado con el Don't be evil y con los egipcios.
Los Faraones retenía a Moisés y a su gente cautiva y les estaban tratando realmente mal. Dios le dijo a los Faraones que dejasen marchar a su gente, pero los Faraones se negaron. Para hacerles entender con quién estaba tratando, Dios le desafió matando a miles de niños primogénitos (y a adultos que fueran primogénitos, me imagino). Dejémoslo en los niños. Supongamos que los primogénitos eran todos jóvenes. En cualquier caso ninguno de esos niños tenía nada que ver con la esclavitud y las atrocidades cometidas por los mandatarios egipcios. Es como castigar a alguien por algo que han hecho otros.Mi pregunta sería entonces, ¿Por qué tengo que rendir culto a un Dios vengativo asesino de niños inocentes?
La respuesta es sencillamente extraordinaria, extensísimamente calculando el alcance del castigo realizado por Dios, con datos de población de la época y teniendo en cuenta el volumen de las familias. Todo para al final justificar que no fue un castigo tan severo como a primera vista parece. Os recomiendo encarecidamente su lectura.
Las conclusiones finales son:
1. El número de niños egipcios inocentes asesinados : 69.000
2. El número de niños hebreos asesinados por los programas de los Faraones (y sus sucesores) : 2.750.000.
Así, el título de esa página era:
Was God being evil when He killed all the firstborn in Egypt?
Y la respuesta es que Dios fue el primero en Don't be evil.
Malo malo malo malo:
Preferiría estar en un manzano antes que ser una mala persona en la adversidad. (Juego de palabras latino, atribuido a Cicerón (106 a.C.-43 a.C.))
Frase aplicable a:
Esta frase nos muestra hasta qué punto el latín fue un lenguaje extraordinario: Con una enorme sencillez gramatical y un vocabulario muy limitado, tiene una capacidad para decir mucho con pocas palabras, una concreción y flexibilidad, que pocos lenguajes son capaces de alcanzar.
El primer malo es la primera persona del singular del presente de indicativo del verbo malo, malle, malui. Que significa preferir. La segunda palabra proviene de malus, -i. Que significa manzano. Está en la forma de ablativo, específicamente "ablativo que indica posición". El tercer malo proviene de la forma masculina del adjetivo malus, -a, -um, que significa malo. Usado sin un nombre se convierte en sustantivo, normalmente significaría una mala persona. Está en el caso ablativo, que también puede usarse para expresar la segunda parte en una oración comparativa (Prefiero esto que aquello). La última palabra proviene de la forma neutra de ese mismo adjetivo, y al igual que el tercer malo, como sustantivo neutro, significa algo en un mal sentido o una mala situación. De nuevo está en el caso ablativo, en una situación lingüísticamente similar al ablativo que denota la situación donde se encuentra el anterior.
Origen:
Los juegos de palabras son intrínsecos a la naturaleza humana y deben haber existido ya en las primeras formas de comunicación. Los romanos por tanto no eran ajenos a ellos.
Una excelente recopilación se muestra en esta página (en inglés).
El ejemplo atribuido a Cicerón sirve para expresar los distintos posibles usos del caso ablativo, que no es sólo un complemento circunstancial sino que puede ser como aquí el segundo término de una comparación.
Cuenta la Wikipedia que para la sucesión de malos de diferente significado existe una versión aún más extensa:
"malo malo malo malo malo malo malo, quam dente vento occurrere"
Que se traduciría por:
"Prefería comerme una mala manzana con un mal diente, antes que encontrarme con un mal mástil con un mal viento".
Esta versión desde luego está mucho más cogida por los pelos. Sobre los usos de una misma palabra, existe una curiosa entrada en la Wikipedia (que me envió amablemente David C. hace algún tiempo) con la frase:
Buffalo buffalo Buffalo buffalo buffalo buffalo Buffalo buffalo
En este caso se conjugan los significados:
- El búfalo como animal (que también puede llamarse bisonte). La palabra en inglés tiene la cualidad de que el plural es el mismo que el singular.
- La ciudad de Buffalo, en el estado de Nueva York.
- El adjetivo correspondiente a los que pertenecen a la anterior ciudad. "De Buffalo".
- El verbo buffalo, que significa presionar, acosar, intimidar.
Con ellos se puede formar esa extraña frase que vendría a decir algo como:
El bisonte de Buffalo (Nueva York) que es intimidado por otro bisonte de la manada también intimida a otro bisonte de la manada.
Teóricamente cualquier sucesión de la palabra Buffalo (que no es la única en el idioma inglés con esta propiedad, hay muchas otras como por ejemplo fish) tendría sentido gramatical. (De acuerdo con la teoría gramatical de Chomsky).
William J. Rapaport es el padre de esta sucesión de búfalos y se hizo relativamente famoso merced a ella.
La frase atribuida a Cicerón, ni qué decir tiene, resulta infinitamente más elegante.
Panem et circenses:
Pan y circo. (Juvenal nacido el año 55 después de Cristo.)
Frase aplicable a:
Aquellas soluciones a corto plazo que tienen las siguientes características:
- No solucionan el problema
- Empeoran la situación en el largo plazo
- Son aceptadas por la mayoría de la población que no piensa en las consecuencias
Hay que indicar que la frase destacaba en su origen la crítica hacia la gente que es capaz de dejarse engañar con estas medidas. Hoy en día sin embargo suele aplicarse más a las soluciones parciales de los gobiernos orientadas a hacer olvidar el problema. Y es que ya no sorprende a nadie que el pueblo sea tan fácil de contentar con actuaciones superficiales.
Origen:
La frase se ha citado miles de veces. El origen es un poema (sátira) del afamado escritor Juvenal (Decimus Iunius Iuvenalis). La sección donde indica esa frase es la siguiente:
[...]nam qui dabat olim imperium, fasces, legiones, omnia, nunc se continet atque duas tantum res anxius optat, panem et circenses.[...](Juvenal, Sátira 10.77-81)
Aquel pueblo rey que antes distribuía el imperio, las fasces, las legiones, y todo, a la sazón ansiaba tan solo dos cosas: pan y juegos.
El pan al que se refiere Juvenal es la annona, el pan subvencionado por el Gobierno de Roma. Todos los ciudadanos romanos tenían derecho a la manutención gratuita.
Hacia el siglo II antes de Cristo el suministro de cereales en Roma comenzaba a sufrir problemas dada la masificación de la capital y las siempre azarosas condiciones de transporte. El trigo se negociaba en los mercados a precios elevados y la población tenía dificultades para alimentarse cada vez que había una mala cosecha o dificultades logísticas. Estos problemas se traducían en descontento generalizado de la población.
La solución de los gobernantes fue optar por subvencionar ese trigo, vendiéndolo a precio por debajo del que ofrecía el mercado libre. La idea fue del político populista Cayo Sempronio Graco y fue puesta en práctica en el año 123 a.C.
El gobierno tenía sus propios almacenes donde guardaba el grano proveniente de las provincias que pagaban así una parte de los impuestos. Ante los problemas de suministro que atravesaba la población general, el gobierno prefirió vender parte de su trigo a precios inferiores, solventando una crisis por el camino fácil.
Desde ese mismo momento para los políticos la solución más cómoda para ascender en su carrera política era ganarse el favor del pueblo llano llenando sus estómagos. De ahí que el pan subvencionado, la annona, llegase en el año 71 a.C. a ser gratuito para 40.000 ciudadanos romanos.
A partir de ahí los sucesivos gobernantes, como Julio César, aumentaban la cantidad de beneficiarios de este pan gratuito.
Fue tarea de Augusto, un auténtico gobernante, rebajar estos subsidios. El emperador se sintió orgulloso de haber conseguido disminuir el número de beneficiados desde los 200.000 hasta los 150.000.
Poco después volvió a subir el número de romanos que comían gratis, hasta los 320.000, lo que quiere decir que uno de cada tres ciudadanos del Imperio comían trigo sin tener que pagarlo.
La escalada sin fin, en que ningún gobernante - salvo el honrado Augusto - quiso perder el favor popular, llevó a que con la subida al poder de Septimio Severo (146-211) no sólo Roma se viera beneficiada con el pan gratuito, sino que su ciudad natal, Leptis Magna(situada en la actual Libia), que estaba pasando una recesión, tuviera su propio trigo gratuito.
Severo Alejandro (208-234), treinta años después que Septimio Severo, quiso que el grano que se repartía al pueblo viniera ya en forma de pan horneado, mejorando así las condiciones de los romanos.
Aureliano (214-275) aumentó la cantidad de pan hasta uno y medio por persona. Y además incluyó vino - a consecuencia de un excedente que se había producido en una cosecha, desoyendo los consejos que le avisaban de la locura que estaba haciendo - y carne de cerdo a la perpetua cesta de regalo.
A partir de ahí la situación comenzó a empeorar con la caída del Imperio. Esta caída tenía un componente ocasionado por las pérdidas de territorios y la presión de los enemigos pero otro no menos importante en el colapso del sistema económico romano.
Así, hubo que recorrer el camino inverso: primero se volvió al reparto exclusivo de pan. Luego cada vez menos. Luego hubo que volver a pagarlo rebajado. Y finalmente se volvió al precio de mercado.
La actitud política del pan y circo hace que el problema que tiene un pueblo sea trasladado a los siguientes gobernantes que se encuentran con la misma situación además de una medida parcial que habría que revocar. La imposibilidad de eliminar esa medida sin perder el favor de los ciudadanos hace que pocos gobiernos se atrevan a solucionar esta "patata caliente" y optan por seguir trasladando ese problema.
El caso del panem et circenses original es quizás el problema político más postergado de la Historia. Desde el año 123 a.C. hasta el final de la Crisis del siglo III 284 d.C., durante más de 400 años, nadie se preocupó por resolver el problema del ineficiente mercado del trigo en Roma.
Fuentes:
Food in History. Reay Tannahill
Wikipedia. Artículo sobre la annona, que a su vez cita a la Enciclopedia Britannica.
Y el resto de páginas citadas en el artículo.
Si no fuera Alejandro, me hubiera gustado ser Diógenes. (Alejandro Magno.)
Origen:
Cuenta la leyenda que el grandísimo Alejandro Magno quiso conocer a Diógenes Sinope, el conocido filósofo cínico al que se le atribuyen casi todas las frases ácidas de la antigüedad. Era una especie de doctor House que se dedicaba a la filosofía. Carecía de bienes materiales por considerarlos innecesarios para conseguir la felicidad.
Estaba Alejandro en Corinto, tras acordar la colaboración de los griegos en su lucha contra Persia. Allí recibió numerosas visitas de Jefes de Estado y de importantes filósofos que le alababan por su grandeza. Se extrañó sin embargo de que Diógenes, que por aquel entonces vivía en Corinto, no fuese a verle. Al final, tuvo que ser Alejandro Magno el que lo buscase para tener un encuentro con él.
Así, marchó con su habitual séquito a una plaza en la que se encontraba Diógenes. Cuenta Plutarco en sus Vidas Paralelas:
Hallábase Diógenes casualmente tendido al sol, y habiéndose incorporado un poco a la llegada de tantos personajes, fijó la vista en Alejandro. Saludóle éste, y preguntándole en seguida si se le ofrecía alguna cosa, “Muy poco- le respondió-; que te quites del sol”. Dícese que Alejandro, con aquella especie de menosprecio, quedó tan admirado de semejante elevación y grandeza de ánimo, que cuando retirados de allí empezaron los que le acompañaban a reírse y burlarse, él les dijo: “Pues yo, a no ser Alejandro, de buena gana fuera Diógenes”.
Las anécdotas que se recuerdan de Alejandro Magno serán inventadas en su mayoría, como tal vez esta. Pero entre todas ellas, para cada relato de sus supuestas biografías, siempre queda una misma impresión: la de que Alejandro era, en vida, consciente de que era el hombre más importante de la Historia.
Hoy en día las respuestas de Diógenes y Alejandro nos parecen agudas pero fuera de lugar y faltas de educación. El trato que el macedonio diera a algunas ciudades que no se rindieron a sus asedios sería tachado de genocida. Sus conquistas sin límite, tildadas de megalómanas e irracionales. Su forma de gobernar, sin pensar qué ocurriría a su muerte y sin plantearse pacificar las regiones, de absoluta irresponsabilidad.
Alejandro Magno fue quizás el hombre más grande de la Historia porque tuvo una personalidad arrebatadora en una época en que esto se consideraba la mayor de las virtudes. Y porque desde muy joven tuvo esa consciencia de ser el Magno.
Como curiosidad, tanto Diógenes como Alejandro murieron el mismo año: el 323 a.C.
Frase aplicable a:
De esta anécdota sí que podemos aprovechar una lección para los tiempos actuales. Intentemos ser como él, capaces de reconocer la grandeza en los demás pero esforcémonos en conseguir ser lo suficientemente felices como para no querer jamás cambiarnos por nadie.
Veni, vidi, vici:
Llegué, vi, vencí. (Julio César, pronunciada el 44 a.C.)
Frase aplicable a:
La frase es lo suficientemente compleja como para no ser usada jamás.
Origen:
El año 47 a.C Julio César, en su persecución de las tropas de Pompeyo y tras la extraordinaria victoria de Farsalia, llegó hasta Egipto. Allí Pompeyo había muerto a manos de sus propios compañeros de armas, en un complot alimentado por los egipcios que veían el enorme problema que suponía que la Guerra Civil romana se trasladara a su territorio.
Quedando por tanto casi terminada la Guerra Civil, César marchó de vuelta triunfal a Roma. Escogió hacerlo por la actual Turquía, por la región del Ponto, por cuanto se trataba de un territorio cuya situación política no era clara.
A pesar de haber sido conquistada por el extraordinario general Luculo, aprovechando problemas internos del ejército romano, Mitrídates, rey del Ponto, reconquistó la región. Luculo fue sin justificación alguna retirado del cargo, que se le pasó a Pompeyo. Pompeyo volvió a recuperar fácilmente la región como territorio romano - el trabajo sucio había sido todo para Luculo - pero supuso una conquista parcial, los rebeldes se retiraron con pocas bajas esperando tiempos mejores.
Las luchas entre Pompeyo y Julio César habían facilitado una nueva rebelión, capitaneada por el hijo de Mitrídates, Farnaces II. De nuevo el Ponto, en la actual Turquía, quedaba fuera del territorio romano.
Julio César batalló con Farnaces en la batalla de Zela, en que César venció por completo a las tropas enemigas, acabando definitivamente con el problema del Ponto.
De vuelta a Roma, narrando sus aventuras por todo el mundo, resumió su campaña contra Farnaces con un lacónico "Llegué, vi, vencí".
Con tan famosas palabras Julio César no quiso mencionar que fue una batalla rápida, ni sencilla, sino que resolvió en breve tiempo un problema que se había prolongado demasiado. Dió carpetazo en una semana a lo que otros no habían podido en años.
Por tanto emplear el Veni, vidi, vici con la idea de expresar algo rápido es erróneo. Pero como muestra de autoridad también es de doble filo. En realidad la victoria de Julio César no fue nada sencilla. Es más, fue una de las victorias en que más cerca estuvo de perder.
Farnaces II, al enterarse de la llegada de César al Ponto, en su estilo gitano heredado de Mitridates, se dedicó a tratar de ganar tiempo, evitándolo y enviándole emisarios que le prometían a Julio César que Farnaces estaba dispuesto a colaborar en todo lo que fuera necesario.
Pero César iba prevenido y fue directo hacia la guerra, dirigiendo sus tropas hacia donde acampaba Farnaces.
Las tropas de César eran muy limitadas y Farnaces II las subestimó por completo. Acostumbrado a tácticas cobardes con combates breves y de tanteo, por una vez Farnaces se lanzó en un ataque a todo o nada, convencido de que también él podría resolver su problema con los romanos definitivamente.
Julio César había planeado la batalla de otra forma. No había esperado un asalto directo por parte de las tropas enemigas. Pensaba que Farnaces le evitaría y tendrían que vérselas en combates parciales. El asalto a morir o matar de Farnaces le sorprendió completamente.
La batalla fue encarnizada, en algún momento los romanos se vieron próximos a la derrota, pero la suerte les sonrió permitiendo aniquilar a todas las tropas de Farnaces, que pudo escapar solo por un pelo. Pero perdió a todo su ejército en el combate.
Julio César recibió su victoria con una risa nerviosa, histérica. Las bajas en su ejército habían sido cuantiosas pero el de su enemigo había sido aniquilado por completo.
Tras una lucha ejemplar que pasó a la Historia contra Pompeyo (Farsalia, la mejor batalla de todos los tiempos), Julio César estuvo a punto de perderlo todo contra un rey bárbaro de poca monta, sólo por su prepotencia, por creerse casi invencible.
Su forma de finiquitar una actitud tan temeraria, no queriendo hablar del asunto, resumiendo una victoria rápida pero difícil con esas tres palabras cortas, ocultando todas las dificultades, es una de las más sutiles muestras de soberbia de toda la Historia de la Humanidad.
Vox populi vox dei:
La voz del pueblo es la voz de Dios. (Proverbio medieval)
Frase aplicable a:
Hoy en día se habla en términos rebuscados crowdsourcing, la masa como fuente organizada de trabajo. Lugares como la Wikipedia atienden a ese concepto: muchas mentes actuando al mismo tiempo. Sin embargo suele hablarse del término en forma positiva cuando en realidad suele ser más un mal menor: si la masa no se hubiera puesto de acuerdo nadie habría hecho ese trabajo. Y el resultado el de siempre: un trabajo mediocre pero infinitamente mejor que nada.
Aunque en muchos casos la masa dista mucho de ser la clase media, con mejores resultados finales. La Wikipedia es un buen producto no porque la edite "la masa" o "la multitud" sino porque es el objeto de una relativamente grande "aristocracia intelectual".
Origen:
Cito a la Wikipedia (¿Pero no la acabo de criticar?):
A menudo se cita la frase para justificar la opinión pública. A través del pueblo se expresa una opinión verdadera. Esta frase suele usarse en ámbitos populistas, tratando de justificar una frase como cierta sólo porque la mayoría así la cree.
Curioso sin embargo que el origen que da de ella la Wikipedia sea precisamente para criticarla. De una carta de Alcuino de York (735-804) a Carlomagno, escrita en el 798. Aunque la frase era conocida de mucho tiempo antes:
Nec audiendi qui solent dicere, Vox populi, vox Dei, quum tumultuositas vulgi semper insaniae proxima sit.
Y no se debería oír a los que dicen "La voz del pueblo es la voz de Dios", porque la muchedumbre violenta suele estar más próxima en sus opiniones a la locura [que a la verdad].
Siempre me han parecido tragicómicas estas frases que se han transformado en algo peor con el paso del tiempo. Casi toda referencia al Vox populi debe ponernos en guardia. Se usa al pueblo para expresar una verdad interesada. Una desagradable forma de manipulación.
Sobre esto la frase de Kierkegaard:
Un hombre solo puede equivocarse, pero la multitud siempre se equivoca.
Fumo periit qui fumum vendidit:
Aquel que vende humo muere de humo. (Proverbio medieval)
Frase aplicable a:
Los cientos de pequeños y medianos empresarios del ladrillo que se han dedicado a vender humo en forma de viviendas que nunca bajan, barrios en perpetua revalorización y productos de inversión con cualidades de panacea.
Pero que en su propio humo cuecen sus ahorros, en forma de múltiples viviendas compradas a precios elevados, sus inversiones en forma de pisos que hay que vender ahora y en deudas que hasta ahora se pagaban solas pero que de repente causan dolores de cabeza.
Debería tranquilizarnos saber que algunos de entre los más perjudicados por la inminente crisis española serán estos vendedores de humo.
Origen:
Ejemplar fue el castigo que tomó el emperador Alejandro Severo, y que refiere en su vida Elio Lampridio, contra un charlatán llamado Vetronio Turino, que se decía amigo del emperador y sacaba dinero a los incautos, haciéndoles creer que con su recomendación obtendrían lo que solicitaban. Descubiertas sus trampas y probado plenamente el delito, el emperador mandó ponerle atado con una cadena en un palo y encender al pie fuego con leñas verdes, con cuyo humo se ahogase antes de que el fuego le consumiese, y mientras tanto el pregonero a voz en grito anunciaba.
Fumo periit, qui fumus vendidit.Muere con humo, quien humos vendia. (...) (Bastús, La sabiduría, II, 3; pp. 37-39, en la expresión Tener muchos humos)
Stultorum infinitus est numerus:
El número de los tontos es infinito. (La Biblia)
Frase aplicable a:
Los cientos y miles y millones de personas que copian frases y curiosidades de internet, sin cuestionarlas, aumentando el tamaño de la mentira y la estupidez humana.
Origen:
La frase se suele citar como Eclesiastés 1,15. O sea, un texto del Antiguo Testamento. Sin embargo el texto que allí encontramos no tiene nada que ver:
Lo torcido no se puede enderezar; y lo falto no puede contarse.
En este caso, el propio texto del Eclesiastés puede aplicarse a su falsa traducción: esta falsa traducción está tan arraigada que lo torcido no puede enderezarse por culpa precisamente de lo que pregona la falsa traducción: el número de los tontos es demasiado grande. Las opiniones equivocadas son siempre demasiadas y tienen capacidad para cambiar las cosas.
La frase sin embargo tiene su interés, la cita el bachiller Sansón Carrasco en el Quijote, refiriéndose a los lectores de la Primera Parte de dicha obra.
Don Quijote le pregunta al bachiller si la primera parte de dicho libro tuvo éxito y sus aventuras gustaron, siendo esta su pregunta y respuesta:
—El que de mí trata —dijo don Quijote— a pocos habrá contentado.
—Antes es al revés, que, como de «stultorum infinitus est numerus», infinitos son los que han gustado de la tal historia;
Como cada coma en el Quijote todas estas expresiones han sido revisadas al milímetro y alguien indicó que es incorrecto decir "como de stultorum..." y que sobraría el "de" siendo más correcto "como stultorum".
Aquí se entra en una de esas absurdas justificaciones de las incorrecciones, un frecuente error por parte de los que acostumbran idolatrar a ciertos personajes, en este caso al limitado escritor Cervantes, indicando que el autor quería, con este error probablemente debido a su propia falta de pericia en el latín:
Podría ser indicio, como el aliquando, de la superficialidad del latín de Sansón Carrasco, que engarza sólo citas manidas.
Desde aquí quiero recalcar que esta frase Stultorum infinitus est numerus es de uso peliagudo y que el que pretenda usarla debe tener mucho cuidado porque es fácil caer en el lado de los tontos, a pesar de que uno muy digno pregone que los infinitos tontos son los demás.
Una frase más difícil de emplear de lo que se cree para iniciar una nueva sección esperemos que semanal, todos los domingos una frase y alguna explicación absurda sobre ella. Ya tengo tres escritas así que la sección durará por lo menos hasta el fin del 2007.
La mayoría de las frases las tomaré del libro: Frases Latinas de Angela María Zanoner.
