Material interesante

  • Javier Marías sobre los que quieren prohibir los toros en Cataluña. Me quedo con el artículo completo, sobre todo la extraña idea de un pueblo aparentemente liberal pero que lo que quiere es que haya más prohibiciones.
  • Gran parte de las enfermedades y trastornos cotidianos, tanto físicos como psicológicos, tienen en parte como causa el dormir poco. Dormir poco es malo para el cerebro pero parece importarle poco a las mismas personas que no toman alcohol porque es malo para su hígado o no fuman porque es malo para sus pulmones. El sueño de calidad tiene que ser una de las prioridades en nuestras vidas.
  • Corvo Branco, el libreto completo traducido al castellano.
  • Jeff Bezos, presidente de Amazon, sorprendido del alcance del éxito del Kindle. Pero los gurus tecnológicos no están para nada sorprendidos. Eso sí, tardaron casi un año en empezar a hablar del Kindle. Es lo bueno de predecir el futuro después de que pase. Por eso me caen mucho mejor los echadores de cartas.
  • Lo que hay que hacer para vivir digamos con una cantidad de un millón de dólares. En las conversaciones de café previas a la lotería de Navidad he oído planes «en caso de que me tocara» que dan verdadero pánico. El anterior artículo no es una chorrada, se puede vivir con esa cantidad de dinero que aproximadamente es lo que una persona ganaría a lo largo de toda su vida laboral.
  • Cobertura del Kindle Internacional en África. Podría decirse que es un mapa del África que no vive en la Edad Media tecnológica. En Europa hay cobertura en casi todos los países salvo en Croacia y algunas ex-repúblicas rusas.
  • The Silver Thief. The Story of a Burglar Who Was Too Good for His Own Good. Un artículo del New Yorker de Stephen J. Dubner (el autor de Freakonomics) muy interesante y extenso. Muchas gracias a Dasein que lo sugirió por correo electrónico. Este tipo de lecturas son perfectas para Kindle, te lo copias al aparato y lo vas leyendo poco a poco. Leerlo desde la pantalla es insufrible.
  • Modificada la entrada sobre el Kindle, explicando las llamadas utilidades experimentales.

Ikeaton

Irónicamente, Carter descubrió que mientras el trabajo de los artesanos en la creación de la tumba [de Tutankamon] había sido extraordinario, los obreros empleados en el ensamblado y montaje habían hecho un trabajo que dejaba mucho que desear. Sin prestar atención a las marcas que indicaban la forma y el orden correctos con que ensamblar las piezas, los obreros habían unido las piezas del sarcófago al revés, con las puertas mirando hacia el este en vez de hacia el oeste y con los paneles laterales del revés. Y que habían ajustado las piezas que no encajaban bien a base de martillazos, dejando el dentado visible.

La próxima vez que tengas problemas montando un mueble de Ikea, antes de frustrarte piensa en lo que hicieron con la tumba de Tutankamon: el trabajo chapucero más famoso de todos los tiempos.

Fuente: People’s Almanac Presents the Twentieth Century: History with the Boring Bits Left Out. Es un libro.

Beneficios del tabaco para la salud

Seguro que has visto alguno de los anuncios de hace varias décadas en que se elogiaban los beneficios del tabaco para la salud, como forma de aumentar las ventas. Hoy en día se exponen como ejemplo de desmesurada manipulación informativa.

Las mismas personas que se ríen de lo crédulos que eran nuestros antepasados aceptan sin lugar a dudas que el tabaco es perjudicial para la salud. Ahora bien, hasta en algo tan extremo como un producto que ha demostrado ser cancerígeno, y que se anuncia con rimbombantes indicaciones del tipo «Fumar mata», hay lugar para rechazar un juicio categórico.

Indudable resulta que el tabaco es muy perjudicial para la salud. En cómputo general. Pero creo que es interesante indicar los siguientes hechos científicos; Fumar tiene los siguientes beneficios para la salud:

  • Hay pruebas que sugieren que fumar reduce el riesgo de cáncer de endometrio en mujeres que han pasado la menopausia en un 30%.
  • El tabaco reduce el riesgo de contraer Parkinson, especialmente en los hombres.
  • Fumar reduce el riesgo de colitis ulcerosa. En un 8% en hombres y un 3% en mujeres.
  • Se han observado tendencias que podrían indicar que el fumar es un factor que reduce el riesgo de contraer Alzheimer.
  • Numerosos estudios científicos avalan el hecho de que fumar, independientemente del estilo de vida y la dieta, produce una bajada del peso. Los fumadores suelen pesar entre tres y cinco kilos menos que nos no fumadores. El sobrepeso es un factor de riesgo en numerosas enfermedades cardiovasculares.

Relacionados: Mascar tabaco

Squanto

Si bien la colonización de América del Sur y Central fue casi inmediata tras la llegada de Cristóbal Colón en 1492, la ocupación de los territorios de Norteamérica sería mucho más dificultosa. Estados Unidos no tuvo una colonia británica que perdurara hasta el año 1620, en Plymouth.

Es decir, pasaron 128 años desde que llegaron los españoles hasta que pudieron hacerlo los ingleses. Si ponemos las cifras actuales, imaginad que alguien descubre algo increíble en 1881 y una potencia mundial no es capaz de hacer eso mismo hasta el año 2009.

Lo que es realmente extraordinario de todo este hecho es que, cuando los desorientados ingleses que aspiraban a fijar su residencia en América, caminaban por el desconocido, peligroso y agreste territorio, se encontraron a un indio que sabía hablar inglés. Ese indio se llamaba Samoset.

Pero aún más increíble, si cabe, es que a los dos días ese indio se trajo a otro que habla un inglés muy bueno: Squanto(1580-1622) se llamaba este indio.

Y no solo eso, sino que Squanto sabía hablar algo de español. Estamos ante un caso de descubrimiento inverso a lo bestia.

Mientras los ingleses no encontraban la forma en que podrían colonizar ese territorio, Squanto había tenido una vida realmente azarosa:

1605. George Weymouth, un explorador inglés, visita los territorios actuales de Maine. Decide llevarse a unos cuantos indios como prueba de que realmente había estado en América. Squanto es uno de los elegidos.

1612. En Inglaterra aprende inglés para ser útil como traductor. Es enviado de vuelta al territorio americano, donde tras unos útiles servicios es liberado de nuevo.

1614. Camino hacia el sur, hacia las tierras de su tribu, Squanto es capturado de nuevo, por Thomas Hunt. Ahora es vendido como esclavo en Málaga (!) por 20 libras.

1616. Unos monjes franciscanos se quedan con este indio (y algunos otros que vendían junto a él). Al final Squanto consigue convencerlos de que lo liberen. Y en un viaje que no podría ser menos que extraño, consigue llegar de nuevo a Londres.

1618. Squanto hace un viaje a Terranova y vuelve de nuevo a Inglaterra.

1619. Por fin vuelve a América para quedarse. Se encuentra con que su tribu ha sido arrasada por la viruela. Sin donde ir, se une a otra tribu.

Así, cuando los temerosos peregrinos que llegaron a Plymouth en 1621 se encontraron con Squanto, tenía un conocimiento de Inglaterra mucho mayor que la mayoría de ellos y por supuesto había visto más mundo del que ellos jamás conocerían. Gracias a Squanto, la vida de los colonos sería más fácil y conseguirían ser la avanzadilla a la invasión europea que pronto sobrevendría.

Metaplacebo

Aquí ya salí en defensa el efecto placebo hace algún tiempo.

Publican en Freakonomics un extraño resultado sobre dicho efecto: al evolucionar la medicina hasta límites que bordean la misma ciencia ficción, la gente tiene la creencia de que casi cualquier enfermedad puede ser curada por ella.

Y entonces, cuando se reproduce un estudio para verificar la validez de un medicamento, se llega a la paradoja de que muchos nuevos medicamentos no llegan a destacar demasiado respecto de los simples placebos, porque el efecto placebo ha aumentado con la mejora misma de la medicina.

Es decir, somos más crédulos al mismo tiempo que la medicina mejor. Pero como las dos variables crecen a ritmos iguales (tal vez la credulidad en la medicina es mayor que los progresos en la investigación) no se consigue demostrar que un medicamento es mejor que los anteriores por culpa de los enfermos tratados con placebo, que también obtienen ritmos de curación mejores.

Estos medicamentos están por lo tanto no pasando los test de eficacia y caen en el olvido. Así, por culpa del poderoso efecto placebo, muchos medicamentos quedan en la cuneta de la investigación: una vez más la falsa ciencia se ríe de la verdadera. Los sugestionables, los que podrían curarse con un simple magufo o con una imposición de manos, están acabando con la forma habitual de desarrollar medicamentos.

Viaje real en el tiempo

Supongo que el vídeo será más antiguo que andar hacia adelante, pero lo he visto hoy y me ha asombrado.

Es un clásico: un programa de televisión que promete un premio imposible y pretende hacer caja cobrando por llamadas a un número de tarificación adicional. Hasta aquí, lo normal.

Los participantes en estos programas suelen ser personas poco inteligentes, algunos rozando la infantilidad o la idiocia. Es un timo y no se enteran de lo que les está ocurriendo. Ni se enterarán cuando pase un mes y vean la factura del teléfono.

Lo increíble de este vídeo en particular es la situación que se genera. La concursante atiende al mismo tiempo al teléfono y a la televisión. Lo habitual, para darse cuenta de que uno está en directo.

Sin embargo se da una situación extraordinaria. La mujer oye lo que le dice la presentadora en el teléfono, pero al mismo tiempo se oye en la televisión y oye las preguntas que le formulan desde el televisor.

Como la señal telefónica es «en tiempo real» y la señal de televisión tiene un retraso de varios segundos (unos quince segundos) se establece una anomalía temporal.

Y aquí vemos algo que pocos han sabido explotar dignamente. La película Los Cronocrímenes de Nacho Vigalondo o uno de los más logrados cuentos de Stanislaw Lem son raras excepciones en que se logra algo así.

Pero esto no es fantasía. Es real. Se crea una historia muy original, de forma totalmente espontánea.

Lo que ocurre es lo siguiente:
La mujer mayor descuelga el teléfono y habla con la presentadora. En un momento dado, la concursante decide prestar más atención a lo que dice la presentadora en televisión, no en el teléfono. Es decir, responde a la presentadora quince segundos después de que ésta formule sus preguntas.

Esto provoca confusión, por cuanto las respuestas de la mujer no se corresponden exactamente con lo que la presentadora está diciéndole en ese momento (sino con lo que dijo un rato antes). Esta confusión se ve agravada con el hecho de que la mujer oye en televisión a otra persona que también está hablando (ella misma, quince segundos antes). Y no sólo no reconoce su voz, sino que no reconoce las palabras que pronunció anteriormente.

Con lo que se crea una situación complejísima, pero al mismo tiempo tan real e hilarante como lo que se ve en el vídeo.

La concursante cree que hay otra concursante que participa al mismo tiempo que ella. Y la presentadora trata de convencerla de que no es así. Pero esto no hace sino complicar las cosas más, porque la mujer no se entera pero al mismo tiempo porque la conversación es bastante repetitiva, constantemente con las mismas frases, puede llegar a pensarse que hay realmente otra persona que está contestando por ella.

Esto claro está no es lo que se ve en pantalla, pero se puede reconstruir mentalmente. La forma que escoge la presentadora, al final, de mostrarle a la concursante que sólo hay una participante es brillante y convierte al vídeo completo en digno de un cortometraje de primera categoría.

El final del vídeo es este:

Vía: El Mundo

Big Ben. Siempre funcionando

En Informática existe el concepto de Uptime, o «tiempo funcionando». Un sistema se considera más seguro y estable en tanto en cuanto pase más tiempo sin interrupciones en su funcionamiento.

Como ejemplo de un mal dato de uptime, se suele recurrir al Sistema Operativo Windows 95, que por un error de programación no podía estar operativo más de 49.7 días seguidos. Es decir, que si iniciabas Windows, abrías cualquier programa y esperabas 50 días, te encontrarías que en algún momento el ordenador se había reiniciado.

Pero para los buenos ejemplos, uno suele pensar en páginas web muy redundantes y fiables como Google o Bing. En estos casos, en lugar de hablar del tiempo que están caídos, se menciona el porcentaje de tiempo que han estado funcionando correctamente. Normalmente cifras del orden del 99,99% y algunos nueves más.

En la página de la Wikipedia sobre uptime se menciona como récord ordenadores que han estado hasta 18 años sin tener que apagarse. Me encantan los detalles que la Britannica nunca usaría:

Hay rumores que dicen que en enero de 2008 Iarnród Éireann tuvo una máquina OpenVMS operativa durante 18 años seguidos, y que se reinició por culpa del efecto 2000.

Son rumores, pero siempre me han gustado los casos de efecto 2000 a posteriori. Seguirán ocurriendo eternamente aunque en una escala minúscula.

Para encontrar ejemplos de máquinas que han estado funcionando sin interrupción, siempre se pueden encontrar rumores, y pirados en un garaje que han tenido una bombilla encendida desde los tiempos de Edison. Pero el mejor ejemplo que tal vez exista, y si sabes uno mejor ya tardas en comentarlo, de máquina que ha estado funcionando sin errores, durante muchos años, es el Big Ben de Londres.

La torre y el reloj se completaron en 1859. El reloj en sí mismo es famoso por su precisión. Pues bien, funcionó sin la más mínima incidencia desde su inauguración hasta la I Guerra Mundial, esto es, hasta el año 1916.

big-ben

Ahí van, como si nada, 57 años funcionando impecablemente. Pero es que en 1916 el reloj no dejó de funcionar, sino que se apagaron las luces por la noche y se silenciaron las campanas, para no ponérselo fácil a los bombarderos alemanes. Así estuvo dos años, sin dejar de funcionar.

Llegó la II Guerra Mundial y la cosa se puso más fea: El 1 de septiembre de 1939 se volvieron a apagar las luces, que no las campanas. Y el reloj, siguió funcionando correctamente.

La primera avería verdadera no llegaría hasta el fin de año de 1962. Que ya es mala suerte fallar justo en ese día, pues bien, después de 103 años, por el frío excesivo que llenó de nieve y hielo las agujas, en un proceso de auto-conservación digno de provocar la exhumación del cadáver del inventor, colocarle un frac a estos restos y darle de prisa y corriendo un premio Nobel- de lo que fuera- el reloj se limitó a provocar un retraso de diez minutos. De ese modo llamó la atención sobre los problemas y evitó que se dañara la estructura del mismo.

Por agotamiento de los mismos materiales, el reloj tuvo una avería gravísima el 5 de agosto de 1976, una de las piezas no soportó más de 120 años de torsiones y se hizo añicos, rompiendo gran parte del mecanismo del reloj.

Desde entonces las averías se han multiplicado, posiblemente por el desconocimiento tecnológico de los mismos relojes. No puede ser que un reloj soporte dos guerras mundiales y 100 años sin fallar, y luego haya averías sucesivas en los años 2005, 2006 y 2007.

Big Ben, tú sí que eres un reloj. Y lo mejor de todo es que casi todo el mérito de su creación se debe a un aficionado relojero y abogado de profesión: Edmund Beckett.

Seguros 2.0

Seguros en pesetas

(Se puede ver más grande haciendo click en la imagen).

No es un montaje, es un seguro de vida de los tiempos modernos, según puede leerse en la fecha de expedición de la carta. Dudo hasta que sea legal referirse a importes en pesetas, pues no deja de ser una moneda que ya no existe, al igual que el real, o el sestercio.

Al mal tiempo mala cara

Una noticia verdaderamente sorprendente: Los vecinos del pueblo Carrbridge, en los Higlands escoceses, cerca de Iverness, han denunciado al servicio de meteorología de la BBC.

La causa de su denuncia es que si se utiliza el servicio web de la BBC, donde se puede consultar la previsión del tiempo para una localidad dada, inevitablemente siempre da previsión de lluvia para Carrbridge.

El tiempo en Carrbridge
El tiempo en Carrbridge

Y aunque pudiera parecer una broma, el problema es que la predicción es frecuentemente equivocada: a veces hace sol y según la página de la BBC «está lloviendo fuertemente en Carrbridge». Es casi imposible que en la previsión de los próximos días no aparezca la lluvia.

Según los vecinos de Carrbridge, la región se encuentra en un microclima al estar rodeada por las montañas de un lado y un parque nacional por otro. De hecho es una de las regiones más secas de Escocia (dentro de lo que cabe, no deja de ser Escocia).

Incluso en cierta ocasión había alerta de peligro de incendios por la sequedad de los últimos días pero la BBC insistía en el peligro de grandes lluvias.

Y el problema es el siguiente: Carrbridge es un pequeño pueblo cercano a un parque natural. La previsión se refiere obviamente a todos los pueblos de la proximidad, pero al estar desperdigados en una superficie muy grande, el pronóstico no es para nada exacto. Y en Carrbridge se han cansado. Cualquier turista moderno consulta el tiempo antes de organizar una reserva hotelera o planificar un fin de semana. Y por culpa de la BBC, el turismo está sufriendo mucho en la región.

Fuente: Obviamente no la BBC, tuvo que ser The Guardian.
Vía: Weekend Stubble. Por cierto Paul Collins ha publicado un nuevo libro sobre los primeros manuscritos de Shakesperare. Él fue el autor de la magnífica narración sobre Henry Ireland .

Horace Clowes Brinsmead

Cuando se habla de imprudencias en los accidentes de avión, se está ofendiendo la memoria de los pioneros de la aviación. La probabilidad de morir en un accidente de avión es proverbialmente baja, pero aún así se cuestiona cada accidente como si fuera algo completamente evitable. Desde luego, a posteriori, lo era.

En los comienzos del siglo XX volar era una auténtica aventura y la probabilidad de matarse era tan elevada, que ni nos damos cuenta. Se suele poner como ejemplo de la seguridad en los vuelos a Horace Clowes Brinsmead.

Brinsmead nació en Hampstead, Londres, en 1883. Con 20 años decidió emigrar al norte de Australia y posteriormente recalaría en Tonga.

En la I Guerra Mundial tuvo la oportunidad de alistarse en el ejército australiano, en la Australian Imperial Force. Sería en ella donde conseguiría numerosas condecoraciones y medallas militares, sobre todo por su participación en la famosamente fallida invasión de Gallipolli.

De vuelta al mundo civil, sería un alto cargo de la Aviación en Australia, regulando las Leyes de Aviación sobre el continente. En 1931 se hallaba inmerso en el proyecto de establecer una línea estable de correo entre Europa y Australia.

En aquella época los aviones tenían que hacer continuas paradas para el repostaje, por lo que se veían obligados a realizar escalas cada pocos kilómetros. El vuelo de Londres a Sydney en Australia duraba unos 17 días.

Algunas de las escalas forzosas eran: Karachi, Jodhpur, Allahabad, Calcutta, Akyab, Rangoon, Bangkok, Alor Setar 31, Penang 34, Singapure, Batayia, Sourabaya, Koepang, Darwin, Alice Springs, Sydney.

El caso es que nuestro héroe estaba pilotando en ese viaje, con el avión Avro X VH-UNA en dirección hacia Europa.

En una de los despegues, concretamente en Alor Star, Malasia, el avión sufrió un accidente, en el que no hubo víctimas mortales. Brinsmead, que sólo sufrió algunos rasguños, decidió continuar viaje, ya como pasajero, en uno de los aviones de la holandesa KLM.

Este avión se estrellaría en el despegue del aeropuerto Don Muang de Bangkok. Y ahora sí fue algo más serio, puesto que hubo cinco muertos y Horace Clowes Brinsmead acabó inválido.

Aunque su historia acaba aquí, por cuanto moriría pocos años después, en 1934.

Lo preocupante es que el avión que se encargó de transportar a los supervivientes del accidente del KLM también se estrellaría.

Y aún más preocupante es que esta noticia no es una de esas casualidades únicas, hasta el punto de que es relativamente desconocida.

Fuentes: La más fiable es esta, que habla sobre Horace Brinsmead.
Hay numerosas referencias al incidente que mencionan a un tal Harold Brinsmead. Incluso el siempre bien documentado Bill Bryson, en su libro Down Under, le da este nombre equivocado.