Decálogo del inversor novato

Con motivo del fraude – anteayer sacado a la luz – de las empresas Fórum Filatélico y Afinsa se están oyendo y leyendo muchas tonterías. Expongamos el decálogo elemental del inversor. Algunos parecen no conocerlo:
1)Nadie da duros a cuatro pesetas
2)Las inversiones tangibles no son más seguras que las intangibles
3)El dinero en el banco no está 100% seguro
4)No poner todos los huevos en la misma cesta
5)Hay distintos tipos de inversión
6) Rentabilidades pasadas no aseguran rentabilidades futuras
7)La inversiones conservadoras obtienen rentabilidades bajas
8)La inversión inmobiliaria es una inversión conservadora
9)El fondo de garantías tiene un límite
10)Los bienes tangibles pueden bajar de precio


1) Nadie da duros a cuatro pesetas. El duro, moneda de la época anterior a la peseta, equivalía a cinco pesetas. Así, nadie da cinco pesetas a cambio de cuatro. O lo que es lo mismo, nadie da una rentabilidad del 20%. Afinando, la frase debería decir que nadie garantiza que te pueda dar cinco pesetas a cambio de cuatro.
Por supuesto que hay sitios donde esto se puede conseguir. El casino es uno de ellos. Si tenemos cuatro pesetas y una de ellas la apostamos al rojo, podemos conseguir nuestro objetivo. Pero corremos el riesgo de perder una de esas pesetas. En este caso, ganar un 20% del dinero se ha conseguido con la posibilidad, siempre latente, de perder un 20%. Jauja no existe, o al menos no está en el territorio de España.
2) Las inversiones tangibles no son más seguras que las intangibles. Sirva este caso para demostrar que no siempre ha de ser así. Mis acciones de Telefónica pueden devaluarse, al igual que el precio de cualquier vivienda, sello o árbol. Puede haber un caos informático y que el apunte que dice que soy dueño de una serie de acciones se borre. Sin embargo es, a día de hoy, más probable que a un inversor del ladrillo se le detecte aluminosis en su inmueble, que arda el edificio entero o que la ciudad en que esté construida sufra un terremoto.
3) El dinero en el banco no está completamente seguro. Los bancos también quiebran, como cualquier otra empresa. Hay una serie de medidas de control, que llevan a cabo el Banco Central Europeo (BCE) y el Banco de España. Pero como cualquier otra empresa, o persona física, la legislación se cumple lo más ajustada al límite posible. Si me piden que no preste más de un 90% del dinero, prestaré el 89,99% del dinero que tengo disponible. Y si tengo una forma de disimular un 91%, la haré. Los bancos han quebrado desde sus orígenes hasta hoy en día. Dependiendo del ciclo económico y del país, puede ser más o menos seguro. Pero quebrar, quiebran, no lo olvidemos.
4) No poner todos los huevos en la misma cesta. Cuando se tiene un cierto patrimonio, no se puede arriesgar una prosperidad, ganada con más o menos sacrificio, colocando todo en un mismo tipo de inversión. No digo que el que tenga 100 euros (huevos de codorniz) en su cuenta bancaria los divida en dos bancos distintos. Pero si tenemos unos 10.000 euros, es hora de pensar en repartirlo en distintos lugares. El edificio puede arder. El banco puede quebrar. Pero si el edificio arde y el banco quiebran el mismo día, mejor nos preparamos para el Juicio Final.
5) Hay distintos tipos de inversión. Lamentablemente sucesos como éste despiertan frases manidas y falsas, como que el ladrillo es lo único seguro. España entera tendrá su Sanmartin cuando la Burbuja Inmobiliaria explote. Principalmente se puede invertir en los siguientes productos:
a) Bienes inmuebles. Como pisos, opciones de compra sobre pisos y garajes.
b) Bienes tangibles. Compra de sellos, cuadros, árboles y cualquier otro producto del que se espere una revalorización con el tiempo.
c) Acciones. IBEX 35, mercado continuo, Dow Jones, Nasdaq, todas esas palabras son grupos de empresas cotizadas de las que se pueden comprar acciones. En el mundo global de hoy en día es casi tan fácil comprar acciones de Mac Donald’s o Google como de Telefónica, Eurodisney o Toyota.
d) Fondos de inversión. No son más que paquetes de acciones, gestionados por empresas “expertas” ( y las comillas deberían ir en mayúsculas ). Si soy un pobre inversor no puedo comprar más que dos acciones de Google. Pero un fondo de inversión que gestione el dinero de mucha gente puede comprar muchas acciones con el dinero de todo el mundo y simular que tengo una cartera con un 20% de acciones de Google, un 20% de acciones de Mac Donald’s y un 60% de acciones de Lufthansa. Y si la empresa gestora cree que a Mac Donald’s no le irán bien las cosas, vende ese 20% y compra un 20% de otra empresa que entienda interesante. Este producto es ideal para personas sin preparación en bolsa, pero tiene dos enormes riesgos:

  • Lo expertas que sean las empresas, y es que en bolsa se puede intuir mucho, pero nadie puede saber lo que va a ocurrir en el futuro con seguridad.
  • Algunos fondos exigen que el dinero esté depositado en él durante un tiempo determinado, que puede ser tal vez demasiado para cuando queramos disponer del dinero.
  • Y bueno, es bolsa, se puede ganar y perder.
    e) Fondos garantizados. Como Bonos del Estado o Letras del Tesoro. Garantía absoluta de recuperar el dinero, tipos de interés definidos a priori. Dinero seguro al 100%.
    6) Rentabilidades pasadas no aseguran rentabilidades futuras. Una empresa puede llevar 20 años ganando un 15% más cada año. Subiendo en bolsa un 10% anual durante 20 años. Pero eso no garantiza de ninguna forma que el año que viene vaya ha ganar otra vez ese 15%.
    La situación es similar a la ruleta. Puede salir el rojo durante 20 tiradas seguidas. Pero eso no garantiza que en la tirada 21ª vuelva a salir el rojo.
    Todos los días hacemos el mismo recorrido hacia el trabajo con el coche y nunca ocurre nada. Pero eso, en modo alguno, nos asegura que no pueda ocurrir algo en el futuro.
    7) La inversiones conservadoras obtienen rentabilidades bajas. La inversión segura, por definición, es el Bono del Estado. Se compran “acciones” de un determinado país, que esté tendrá que pagar, así pase una guerra, sufra un colapso económico o esté inmenso en una crisis sin precedentes. A cambio de los papelitos del Bono, el Estado se queda con tu dinero, que espera gastar lo suficientemente bien como para compensar el pago de intereses que tendrá que afrontar.
    Dada la seguridad, el Estado no se arriega con unos tipos delirantes. Los tipos son muy bajos, algo que puede desesperar a los inversores al comparar con otros tipos de inversión ( por ejemplo, hoy, en un sólo día las acciones de Inmocaral han subido un 12% ) mientras que un Bono a 5 años puede prometer menos de un 4% anual de revalorización.
    Es de cajón, pero mucha gente no quiere entenderlo así. El Bono del Estado es la máxima revalorización segura posible. Cualquier otra inversión implica algún riesgo. La cuenta naranja de ING perdería su encanto en el improbable caso de que el banco quebrara. Aún así, es otro de los productos más seguros que existen. Más allá del tipo de interés que ofrezcan en cada momento, se está en terreno de fantasía, y hay que desconfiar.
    8) La inversión inmobiliaria es una inversión conservadora. El que invierte en ladrillos lo hace por muchos motivos. Aparte de la facilidad que presenta este producto para el blanqueo de dinero, mucha gente invierte en vivienda porque lo ve un valor seguro. Y lo es. Y por lo tanto, es de rentabilidad baja. Así, los beneficios anuales a largo plazo no serán muy superiores a lo que se pueda esperar de un Bono del Estado. Este punto es demasiado complejo para ser explicado en detalle, pero es un pilar que cualquiera debe conocer.
    La vivienda, como producto especulativo ( compro sobre plano y vendo antes de que terminen de construir; compro en ruinas, mato las cucharachas, pinto las paredes y vendo como reformado ) no puede entenderse como forma de inversión. La especulación es una acción de pillaje que puede salir bien o mal. La prueba de que no siempre ha de salir bien está en el sencillo razonamiento: si el constructor estuviera seguro de que la vivienda valdrá más cuando esté terminada, ¿Por qué no las pone a la venta cuando estén terminadas? Si el constructor no está seguro de la revalorización, ¿Por qué habré de estarlo yo, que no soy más que un aprendiz de inversor?
    9)El fondo de garantías. El dinero que depositamos en el banco está cubierto por un fondo de garantías, que cubre los problemas que puedan surgir con un determinado banco. Si tenemos un millón de euros en el banco y el banco quiebra, el fondo nos garantiza una parte de nuestro dinero. Esa parte es un máximo de 20.000 euros.
    10) Los bienes tangibles bajan de precio. Los pisos bajan de precio, dependiendo del momento económico en que se encuentre un determinado país. En un periodo de guerra, o de crisis, las depreciaciones pueden ser enormes. Los cuadros de Rubens pueden perder valor con el tiempo, al igual que ganarlo, aunque sólo fuera por el hecho de que se demostrara que un cuadro no es original suyo. Un sello de correos puede tener un valor nominal determinado pero, al tratarse de un bien poco líquido, de no encontrar comprador ese valor sobre el papel puede quedarse en nada en caso de tener que vender por necesidad. Los productos suben y bajan de precio a lo largo del tiempo. Al igual que la economía, ya que estamos sujetos al ciclo económico – algo que algunos se atreven a negar – que dice que los periodos de bonanza y declive se suceden en el tiempo y es imposible eludirlos. Ahora estamos en uno de bonanza. Las crisis se pueden esquivar, pero siempre llegan.

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    5 comentarios en “Decálogo del inversor novato”

    1. Quizás este post no sea el adecuado para mi pregunta, pero me pica mucho la curiosidad…
      ¿Cuando piensas que los precios de los pisos habrán bajado lo suficiente como para que una persona pueda comprarse un piso sin destinar mas del 40% de su sueldo?. (para un mileurista).
      Saludos!
      PD.- No sabes cuantísimo disfruto leyéndote :)
      [Comentarios zrubavel: Muchas gracias. Te respondo en un post]

    2. Hola! He pasado accidentalmente un par de veces por aquí y siempre acabo volviendo ;)
      Me gusta mucho tu blog que tiene una temática bastante interesante.
      Sobre el tema que tratas aquí comparto tu opinión en que se están leyendo muchas tonterías. Ahora va a resultar que tenemos que pagar entre todos (porque hay gente que todavía no se da cuenta de que el Estado lo mantenemos entre todos, unos más que otros claro).
      Cada cual debería tener cuidado de sus inversiones y si se arriesga atenerse a las consecuencias que, como bien dices, nadie da duros a dos pesetas y hasta el inversor más novato ha oido alguna vez la frase “no poner todos los huevos en la misma cesta”…

    3. creo que falta las inversiones mas importante socialmente y las menos dignificada en este pais.
      La inversion en conocimientos y la inversion en empresas como participe.
      para mi dejar de aprender es empezar a dejar de vivir y por otro lado parece que solo existen las grandes empresas del IBEX, cuando son las pequenas empresas y empresarios (con 10-20 empleados), iniciadas normalmente con capital propio y tras la “desaprobacion” social “por haber tenido que montar un negocio porque no encontraba trabajo”, las que realmente crean el tejido social en el que vivimos.

    4. Estoy totalmente de acuerdo con Demiurgo, falta la clave, la inversión en empresas. Pienso que esto es una consecuencia directa de la Globalización. Yo personalmente llevo luchando más de siete años para levantar mis empresas y depués de viajar por muchos paises, visitar a más de 2000 “inversores” potenciales y por supuesto, gastarme todo mi dinero y patrimonio, no consigo las inversiones necesarias, si acaso personajes que intentan robarme.
      Así que creo que se debe tener en cuenta la inversión en empresas emprendedoras, por que aún con riesgo, tienen menos riesgo que algúnas de las mencionadas, ya que no inviertes en empresas, sino en personas.

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