El gobierno de uno mismo

A todos nos gusta criticar a la gente del Gobierno. Todos podríamos hacerlo mucho mejor que el Presidente de turno. Aunque no tengamos ni estudios ni preparación, el responsable de gobernarnos nunca demuestra una cualificación especial.
Nuestras ideas sobre lo que podría hacerse para mejorar la vida de las personas suelen ser ideas o bien irrealizables o bien peregrinas y que no servirían de nada. No hay más que ver cómo organizamos nuestra propia vida. Porque nuestra vida puede entenderse como un país más, autónomo, con pocos habitantes, del que nos guste o no, somos responsables de su gobierno.
Si comparamos la vida de las personas con los gobiernos de países, hay ciertos paralelismos interesantes. Si me paso el día delante del televisor, en lugar de hacer un poco de deporte, soy uno de esos países que abogan por el no pensar en el futuro. Ahora mismo la situación es estupenda: estoy delante del televisor con una cerveza en la mano. ¿Por qué habría de ser el futuro peor que ahora? ¿Por qué dentro de varios años podría estar tirado en una cama con dolores de espalda insoportables?
Lo mismo le ocurre a países que ahora, con un sistema de pensiones estupendo, creen que eso es suficiente de cara al futuro. Si ahora la situación es magnífica, ¿Por qué habría de emperorar? Como con mi espalda, de nada servirá que me ponga a correr dentro de diez años, profilaxis es una palabra malsonante.
¿Qué clase de país gobernamos a diario? Piensa en cómo gestionas el presupuesto de tu nación. Si gastas todo lo que ganas, viviendo al día, eres como esos países de África, que no tienen problemas en arrasar sus campos de cultivo y sus minas, en pos de una prosperidad que, en principio, no tiene por qué no perdurar. Pero que es frágil, y ante cualquier imprevisto, puede desmoronar el castillo de naipes.
Si gastas más de lo que ganas, eres un país tercermundista, de aquellos que ahora tratan de solicitar la condonación de su deuda externa. Esos países, gobernados por políticos corruptos, tomaron los millones de dólares que otros países les prestaban y, en lugar de invertirlos en mejorar las condiciones de vida y de futuro, los malgastaron en lujosos castillos e infraestructuras surrealistas.
No toda deuda es malvada en sí misma. Argentina ha conseguido remontar el vuelo tras la crisis del 2001, en parte gracias a dinero prestado.


Del mismo modo, no todo el que pida un préstamo es un manirroto. Pero el dinero que se pide prestado puede servir para muchas cosas. A veces, compramos castillos para el político corrupto que llevamos en la sangre. Una casa al límite de nuestras posibilidades económicas, sustentada con la ayuda internacional (que puede venir de nuestros padres o suegros, o de aparentemente cándidos bancos) es una trampa mortal que nos alejará de toda prosperidad futura.
Países como Ecuador podrían sobrevivir bastante dignamente en el mundo actual. Pero la deuda acumulada por los que regían el país hace varios años lastra cualquier intento de progreso. Casi todo el Producto Interior Bruto desaparece en pagar intereses de esa deuda.
Nos quejamos de que el gobierno gasta mucho en armamento y poco en cultura. Pero bien que nosotros tenemos costosos seguros a todo riesgo de nuestro coche y nuestra casa. En cultura gastamos lo justo, y si podemos obtenerlo gratis, tanto mejor.
Nuestro presupuesto en Educación es píririco, en la mayoría de los casos el mínimo posible. Nadie aprende si no es por un beneficio inmediato y tangible. O se aprende de forma agradable o por obligación, nunca se aceptan caminos intermedios.
En Sanidad tampoco destacamos. Cada vez comemos peor. El deporte, gracias a Fernando Alonso, lo estamos empezando a llevar un poco mejor desde el sofá. Las drogas en España son baratas, en gran parte debido a que hay una oferta pujante. Los dentistas se mueren de pena en sus consultas. Hay quien prefiere lamentarse por lo que tarda la mamografía de la Seguridad Social antes que plantearse pagar una privada, cara pero inmediata. Nadie se da un masaje, o va a la sauna, salvo que sean otro tipo de masajes, u otro tipo de saunas.
Cada vez conozco a más personas como Venezuela, que amparados en una bonanza económica sin precedentes, viven al día con una nómina extraordinaria, en lugar de preparar el terreno para una hipotética crisis. La gente que es como Suiza es tachada de avara y miserable, los candidatos al más rico del cementerio. A la gente como Alemania se le dice que no sabe disfrutar de la vida.
Lo triste es que los ciudadanos españoles, por lo general, no nos regimos como nuestro propio país, con grandes defectos y grandes virtudes. Nuestra forma de gobierno personal es demasiado similar a un país del Tercer Mundo. Habrá que atenerse a las consecuencias.

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17 comentarios en “El gobierno de uno mismo”

  1. Aplausos. El defecto más señalable del español medio es la absoluta falta de autocrítica, si cabe más grave cuando se combina con un serio libertinaje a la hora de criticar a los demás.
    Nos pasa igual que con la risa. Adoramos reírnos de los demás, pero la cosa cambia cuando se trata de reírnos de nosotros mismos.

  2. No se porque hay que emparejar este gran post con la actitud de los españoles. El mundo está repleto de “personas tercermundistas”.
    Basta ya de continuar esta corriente consistente en ridiculizar e infravalorar al “español medio” y al ciudadano español en general.

  3. Muy bueno. Me encantó este párrafo, porque aporta un enfoque interesante:
    “Si comparamos la vida de las personas con los gobiernos de países, hay ciertos paralelismos interesantes. Si me paso el día delante del televisor, en lugar de hacer un poco de deporte, soy uno de esos países que abogan por el no pensar en el futuro. Ahora mismo la situación es estupenda: estoy delante del televisor con una cerveza en la mano. ¿Por qué habría de ser el futuro peor que ahora? ¿Por qué dentro de varios años podría estar tirado en una cama con dolores de espalda insoportables?”

  4. Superverde, es el pueblo que desgraciadamente conozco mejor. Por supuesto que paletos los hay en todos los sitios, pero o todos los rumores que nos llegan de centro y norteuropa son falsos, o son gente mucho más civilizada que nosotros.

  5. Me ha gustado mucho el post. Yo siempre he pensado, que tu manera de vivir, si se aplicase al resto de la humanidad, tendria que ser justa y sostenible (o sea, no como vivimos ahora).
    No estoy de acuerdo con las comparaciones africanas, pues el tema africano es mucho mas complejo que simplemente “gastas lo que ganas” o el “gastas mas de lo que ganas y por eso tienes deudas”, el tema deuda seria mas una “hipoteca” mal gastada(como comentas un poco mas tarde) o el gastarselo en algo que te dijeron que tenia mucho valor, que no el derrochar. Es mas, es el Español el que gasta mas de lo que gana, cada mes los informes de deuda son mas preocupantes, en realidad, EEUU gasta mucho mas de lo que gana pero juegan a otro juego, son los matones del mundo y nos roban la merienda.
    Aun asi, bastante contento con el post, sobretodo con el ultimo paragrafo, que quizas es lo que corrije mi propio comentario.

  6. Tenemos los gobernantes que nos merecemos. Y los gobernantes tienen las parejas que se merecen (ah! Imelda Marcos, cuant@s imitadores te han salido…)

  7. La vida al final pone a cada uno en su sitio. O, al menos, eso espero.
    Cada vez hay más BMW conducidos por mascachapas con chandal de 23 años en mi pueblo. Cada vez hay más cayennes conducidos por paletos con boina. Cada vez hay más mierda en este país.
    Señor Superverde, no será usted de los que piensan que españa es mejor que el resto de paises porque tenemos copa américa, no?

  8. En absoluto me molesta que se valore el desarrollo de este país.
    Lo que me molesta es que se valore un desarrollo que no existe. Lo único que se ha desarrollado en este país ha sido el turismo, la construcción y los bancos. El resto, de tan insignificante, no merece ni ser mencionado.
    Todo esto es mi humilde opinión, lo que no quiere decir que coincida con la tuya.
    Saludos.

  9. No se, lo que me gustaría saber es que hace de España un pais “no desarrollado”. Al parecer es como dice MCED, que son rumores que le llegan del centro y norte de Europa, “rumores”.
    Si nos basamos en los rumores que salen sobre nuestro pais, se dice que es el destino preferido por los europeos incluso para vivir.
    Rumores, rumores.
    Yo he estado hace poco en Niza y tienes que tener la cintura de Shakira para esquivar coches que no respetan el paso de cebra. En el prime time de la primera cadena francesa ponen Sturky y Hustch, o como sea. Si no pagas no tienes contenido de calidad. La calle es tremendamente triste por la noche, hay gentuza a mogollón y la gente es mucho mas cerrada, mas individualista. Al igual que en Londres.
    No podemos ver unicamente nuestros defectos y eclipsarnos tan solo por las virtudes de los demas.
    o eso opino.

  10. ¿Si Niza no es un buen lugar porque ponen starsky y hutch por la tele, como es un lugar en el que ponen Aquí hay tomate?
    Contra esos argumentos de peso, no puedo luchar.
    Nuestro país es el destino favorito de los europeos para vivir. Pero no para trabajar. Los alemanes que vienen a Mallorca no vienen a trabajar, sino a tomar el sol. Los ingleses que vienen a Benidorm no vienen a trabajar sino a emborracharse. Salga de los mundos de yupi creados por los políticos y mire la realidad española con los ojos más abiertos.
    Saludos.

  11. Con lo de Sturky & Hutchs no me refería a la calidad de la television francesa sino a su pobre oferta. Aqui tendrás el tomate pero puedes ver House o Prison Brike sin soltar un duro. Era a lo que me refería.
    Y perdona, pero en el estudio se decia que era el pais preferido para trabajar, yo he puesto “incluso para vivir” para enfatizar más la cuestión.
    Por otra parte no creo a ningún político y aprovecho para comentar algo anterior. Dices que aqui solo vivimos practicamente de la construccion y de los bancos y eso es normal ya que toda economía de un país se sustenta en un pilar. En EEUU es la construcción y en Francia el turismo es una de sus mayores fuentes de ingreso, de hecho es la única que supera a España.
    Por desgracia quien cree que España es una mierda es precisamente por escuchar a los politicos.
    y si, España tiene mil defectos lo cual no quiere decir que no estemos evolucionando.
    Y otra cosa, en inglaterra la prensa amarilla (la versión exagerada de la prensa rosa) es un éxito de ventas.

  12. Estamos evolucionando, por supuesto. Pero hay cosas que, a mi entender, nos hacen estar por debajo de la media europea.
    La inversión en tecnología, educación, investigación y de empresas no dedicadas a la construcción o turismo es muy inferior al resto de paises de la unión.
    El dinero recibido de los fondos de cohesión europeos nos los hemos pulido en infraestructuras y no se ha dejado casi para inversión en nuevas tecnologias y cosas que produzcan un beneficio extra. Las empresas punteras españolas son las constructoras y los bancos.
    Quizá piense así de mal de España porque vivo en Valencia. Y me jode que mi tierra sea el parque temático de europa y españa. Donde la mitad de valencianos son camareros y la otra mitad especuladores y trabajadores de la construcción de viviendas.

  13. Me tocará comentar como un visitante más. Mi postura está a mitad de camino entre las vuestras así que espero poder mediar entre vosotros, aunque veo que cada vez estáis más de acuerdo.
    Una vez escribí un comentario en el foro de Idealista – que me borraron porque no era conveniente – sobre la gente de Andalucía. Aunque hay opiniones para todos los gustos, es común pensar que aquello es la tierra de la pandereta, donde nunca se pone el sol de las fiestas. Sin embargo, es una tierra de grandes contrastes.
    Puedes encontrarte a auténticos deficientes mentales en puestos de altísima responsabilidad. Hay grandes empresas que facturan muchos millones y miles de personas que viven exclusivamente de chachullos y subsidios. Porque Andalucía es la tierra del subsidio. A más de uno le he oído contar con orgullo que estaba cobrando el desempleo y el PER (un subsidio agrario) como muestra de su prosperidad económica.
    Muchísima gente sin estudios, auténticos freaks como los personajes de “El loco de la colina”. Pero también mentes brillantes. Porque allí hay abogados que trabajan como auxiliar administrativo – y a dar gracias – que se saben las vidas de todos los emperadores romanos casi con total exactitud. Gente que sabe cuatro y cinco idiomas que trabajan de camareros y siempre tienen una sonrisa en la cara. Aunténticos genios de la informática que no tienen trabajo o si lo tienen cobran menos de 600 euros.
    Esos contrastes me resultan grotescos y difíciles de asimilar. El paleto empresario puede perder contratos multimillonarios en el extranjero porque sencillamente no es nadie fuera de su entorno. El camarero plurilingüe se puede amargar en una profesión que le viene pequeña, pero también puede dar una imagen de turismo pata negra a los ojos de los afortunados clientes a los que atienda.
    Es cierto que “Y sin embargo se mueve”. A pesar de todas nuestras carencias, la rueda no deja de girar. Nadie se plantea trabajar en la construcción, o limpiando escaleras. España va bien. Analfabetos como Paco el Pocero dirigen empresas pero también licenciados y masters se contentan con un trabajo de explotación continua por el miedo a intentar cambiar, o por no estar dispuestos a comer lejos de casa.
    Quizás vemos el extranjero, desde fuera, como algo más uniforme. Y tal vez sea verdad en los países más prósperos. En sitios como El Quincenal de Hungría son frecuentes las entradas que nos hablan de una Hungría que no levanta cabeza, donde la clase media está cada vez más ahogada. Quizás en todos sitios se cuecen habas.
    Vemos a España como un país que podía ser mucho mejor. El camarero que sabe tantos idiomas dejaría a España en mejor lugar que el patán que tenemos por presidente cada vez que viaja fuera. Pero él es un camarero y el otro es un presidente. Hay mucha gente muy válida a la que le falta lo más importante: la ambición y la fuerza. Y tal vez por eso no son tan válidas como realmente creemos. El camarero merece seguir como camarero.

  14. No se fomenta la innovación, ni la ambición, ni la fuerza.
    Se fomenta el pelotazo. Se fomenta el ser funcionario. Se fomenta ser concursante de gran hermano. Se fomenta ser futbolista. Se fomenta jugar a la once, quiniela, bonoloto, primitiva, rifa…
    Dile tú al camarero que se pire del bar y cree una empresa. Posiblemente te dirá: “mejor estudio por las noches para sacarme una oposición y asi cobrar una pasta, que no ganaré en el sector privado, durante el resto de mi vida”.

  15. En eso estamos de acuerdo. Una cultura social tan nefasta como el “consumo creativo”. Es decir, la gente que se cree especial y con talento por escuchar Los Planetas, tener un MacBook y ver las pelis de Lars Von Trier, además de criticar todo lo contrario.
    Pero lo que es cierto es que Paco el pocero no necesito ver un anuncio en televisión que le dijese: “emprende”. Y seguro que tampoco se le caian los anillos por recojer mierda y no estaba pagando a plazos un Golf cuando empezó a trabajar. Seguro que era más hombre de acción que de palabras.
    Y aunque suene fatal decirlo: hasta para dar el pelotazo hay que saber estar allí.
    Y todo es tan relativo…seguro que si conociesemos personalmente a Zapatero antes de ser caricaturizado por llegar ser una persona tan pública si pensaríamos que tiene talento. De hecho puede decirse que su escalada y ascenso ha sido la de un ganador nato. O Rajoy que es un tipo con una preparación alucinante. O “los jefes” que lo son porque pidieron un crédito para montar una empresa o porque han sabido jugar mejor sus cartas, lo cual para mí es sinónimo de cierto talento.
    Con perdón…

  16. No tengo mucha memoria histórica, lamentablemente, pero quizá la sociedad española de la época en que el pocero empezó a emprender, o que los actuales jefes crearon sus empresas, no era la misma que la actual.

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