En el tiempo de descuento

Mientras me preparaba un zumo con unas naranjitas reflexionaba sobre el sentido de algunas de las consignas alimentarias que ya nos empiezan a sonar a todos: La de que el zumo de la naranja pierde todas sus vitaminas a los 3 minutos de ser exprimida.
Supongo que si pierde las propiedades es porque, al contacto con el aire, se oxidará o se producirá cualquier otra reacción química que provocará la anulación de las valiosas vitaminas. En tal caso, se me ocurre que, cuando termino de exprimir la primera mitad de la primera naranja, el proceso degenerativo comienza a contar. Entonces, si tardo más de tres minutos en exprimir las otras dos naranjas y media, cuando me tome el vaso de zumo, la originaria primera media naranja no contará en el aporte vitamínico.
Apurando el juicio, difícilmente tengo tiempo para sacar algún beneficio del zumo. Cuando termino de exprimir todas las naranjas, apenas tengo 3 minutos para sacar algo en claro. Si no me lo bebo todo de un sorbo, mal negocio. Si lo pensamos, cuando vamos exprimiendo la naranja, las primeras mitades van al fondo, el zumo de la última media naranja va encima. Cuando vuelco el contenido sobre un vaso, por ironía del destino, comienzo bebiendo el zumo de la naranja que tal vez no haya tenido tiempo de salvar sus vitaminas. Así, lo más normal es que no saque ninguna vitamina del zumo de la naranja.
Esta forma de ser mía, tan ansiosa, me hace preocuparme por adelantado cuando veo que alguien pide un zumo de naranja en un bar. Ves a las naranjas, ahí, oxidándose a todo meter en el vaso, y al camarero, al otro lado, cobrándole a otro cliente. Cuando entrega el vaso al cliente el crimen ya se ha consumado.
Si además, decides sacar algo en limpio y te tomas el zumo de un trago, te ves en la situación de que todos los demás están con sus bebidas recién comenzadas, y tú, sin un vaso que sujetar.


El pensamiento sobre las naranjas proviene de una de mis manías: lavarme los dientes. Según otro prestigioso estudio, la caries es especialmente peligrosa en los primeros 10 minutos después de una comida.
Aunque tenga, como para cualquier lego en la materia, una imagen de la caries un tanto fuera de la realidad, no me la acabo de representar como los limpiadores del ayuntamiento, que están ahí, aunque no los veas, esperando a que la panda de borrachos termine la celebración de fin de año en la Puerta del Sol de Madrid. Tras el desparrame de serpentinas, alcohol y botellas vacías, cuando toda la gente se ha marchado, comienzan ellos su anónimo trabajo de limpieza. No, no me imagino a la caries a la espera de que terminemos la pitanza. Supongo que estará ahí siempre, dando por saco. Sé que no hay nada como la saliva para hacerle la puñeta, pues tiene agentes que la atacan.
Pero juntando todos mis escasos conocimientos, no me hago una imagen de conjunto. Mientras estoy comiendo, la caries está trabajando. Aunque cuando mastico la saliva está protegiéndome un poco, en cualquier comida que realizo, me paso muchos ratos muertos en los que no hago nada. En una comida típica, en un bar, en que tienes que esperar entre el primero y el segundo bastante tiempo, le doy tiempo a la caries a ponerse las botas, pues le regalo sus 10 minutos favoritos. Y vuelvo a hacerlo antes de los postres.
Pensándolo bien, el simple hecho de comer provoca caries. Las comidas largas, sociales, provocan caries. Y si no es así, podrían decirnos que, después de comer, en vez de lanzarnos como posesos a por el cepillo de dientes, salivemos como locos. Pero mientras no haya empresas de saliva, nadie se preocupará de anunciar esto.
[Este post fue publicado por primera vez el 23 de Marzo de 2004, a las 19:43:58]

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8 comentarios sobre “En el tiempo de descuento”

  1. JEJE,además hay otro factor.Yo soy de Alzira,en Valencia,una de las capitales de la naranja,y me consta:
    Las naranjas destinadas a vender las cogen más bien verdes.Por eso,aparte de no valer nada,todavía no han formado,según estudios,la vitamina C,únicament contienen mucho ácido´cítrico y poco azúcar.
    Además las buenas las destinan al extranjero,por ejemplo Japón.Al final a muchas capitales españolas llegan naranjas sin azúcar,sin vitamina C,sin sabor y sin nada.UNA MIERDA.
    T recomendaría comerte las naranjas enteras,pero si no vives en una zona con naranjas (ahora me doy cuenta de q igual vives en valencia castellón o sevilla y tienes) no serán muy comestibles.

  2. Hace años oí que las mejores propiedades de los cítricos se encontraban en su amarga piel

  3. Una amiga mia esta haciendo el doctorado sobre quimica de dentrificos , un dia me dijo que si era muy aficionada al zumo de naranja( acido como es) me lavara los dientes antes de tomarlo, lo q reduce el ataque al esmalte y por tanto la caries a largo plazo. No me preguntes como sabe el zumo despues de lavarse uno los dientes,nunca he seguido su consejo.
    He llegado a la conclusion despues de tu post que el zumo de naranja es una mala inversion, ni vitaminas ni na y encima se te caen los dientes!
    [comentario zrubavel: Interesante comentario, aunando las dos ideas que he usado como ejemplo. Según otro comentario que dejaron, las naranjas que venden en las tiendas son básicamente agua con azúcar.]

  4. La vitamina C es una de las que se arruina con mayor facilidad. El aire y el calor son sus principales enemigos. Por eso, no es mala solución tapar un zumo y mantenerlo fresco hasta que vaya a ser consumido. De cualquier modo, lo de los 3 minutos es una exageración. La vitamina C aguanta bastante más tiempo.
    Por otro lado, siento contradecir a Derkon, pero las narajas van perdiendo vitamina C a lo largo de su proceso de maduración. La fruta inmadura tiene los niveles más altos. Factores como el clima de la zona en la que se cultiva, los fertilizantes utilizados, la posición de la naranja en el árbol o la temperatura de almacenamiento son factores decisivos en los niveles de vitamina que presentará la fruta.

  5. Me encantan las naranjas, así que seguiré tomándolas en todas sus versiones aún después de leer esto. Eso sí, la vitamina C, desde hace años, en los inviernos, me la tomo en forma de pastillas de acerola. A mi me dan energía, pero vete a saber si es sugestión. Y pillo pocos catarros….
    [zrubavel: Haces bien en seguir haciéndolo. Sólo indicar que tomar las naranjas por las vitaminas y no por el sabor, como que no.]

  6. Por lo que yo sé, tras comer limones es recomendable cepillarse los dientes para que no ataque (supongo que el ácido cítrico) a los dientes; pero es después, no antes. Con las naranjas será igual, digo yo…

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