Héroe

Dice mi diccionario que un héroe es una:

Persona que realiza una acción admirable, famosa o extraordinaria por el valor que requiere o por sus méritos.

Suele decirse que los héroes mueren jóvenes, en parte por la envidia que despiertan en los dioses. Muchos de ellos se convierten en héroes en el momento de su muerte, actitud que me parece un tanto sospechosa.
Mientras se dudaba si las torres gemelas continuarían ardiendo o se vendrían abajo, los bomberos entraron en el edificio e intentaron salvar las máximas vidas posibles. Muchos de ellos morirían allí.
Después, se recalcó su actitud heroica en cada comparecencia del presidente americano. Pensándolo bien, su actitud tiene lo mismo de heroica que la del chico que murió por una imprudencia laboral en una obra. Tu jefe dicta las órdenes, tú te limitas a cumplirlas.
En la versión española, con la imprudencia laboral, el chico se quedó sin gloria y sin indemnización. Se ve que instancias superiores no encuentran este paralelismo.
Para mí, sin embargo, el 11-S destapó a un auténtico héroe: Pat Tillman.


Según contaban en Periodista digital:

Pat Tillman, estrella del fútbol americano que tras el 11-S optó por alistarse como voluntario en el Ejército en lugar de seguir con su rentable carrera deportiva, se ha sumado a la creciente lista de militares de Estados Unidos caídos en acto de servicio. El musculoso jugador de 27 años, integrado en una unidad especial de «Rangers», pereció durante un combate en el suroeste de Afganistán, donde estaba destinado tras luchar previamente en Irak.

La llamativa vocación militar de Pat Tillman había sido muy comentada ya que a cambio de la oportunidad de servir a su país con un mínimo sueldo, el atleta había renunciado a un contrato superior a los tres millones de euros con los «Cardinals» de Arizona y a una cómoda vida familiar con su joven esposa. Pese a estos enormes sacrificios, el deportista se había negado a realizar entrevista alguna para presumir de su decisión.

Escribe Pedro Rodríguez en ABC que el nuevo héroe tenía un brillante expediente académico y por fidelidad a los «Cardinals» no había aceptado ofertas más sustanciosas en otros equipos. En su malogrado salto a la vida militar, el famoso jugador -que no quiso convertirse en oficial para «empezar desde abajo»- ha estado acompañado por su hermano pequeño Kevin, también con una prometedora carrera como jugador de béisbol.

Admirable es defender a tu país de una supuesta amenaza global, sea éste peligro real o no, por encima de todo.
Famoso fue durante dos días. Cuando renunció a su cargo, con el revuelo que provocó su decisión y cuando murió en Afganistán.
Extraordinario es, sin más, lo que hizo. Porque lo hizo por pura convicción. Renunciar al fútbol para hacerse un par de fotos en Irak es fácil. Pero él dijo que no a la oficialidad, se hizo soldado raso. Se negó a ganar más publicidad con una decisión tan increíble. Se dedicó a ser uno más, alcanzando la categoría de héroe.
Si no hubiera muerto, no habría dejado de ser un héroe. Si antes de que su avión partiera de los EEUU, con destino Irak o Afganistán, hubieran capturado a Bin Laden y a Sadam Hussein y hubieran desestimado realizar operaciones militares, Pat Tillman seguiría siendo un héroe. Tal vez, sin más, Pat Tillman se convirtió en un héroe la noche del 11 de Septiembre de 2001, cuando, dando vueltas en la cama, sin poder dormir, tomó la decisión de que haría lo que fuera por ayudar a su país.
Creo entonces que para ser un héroe no hace falta realizar ninguna acción heroica. Basta con haber tomado la firme e inamovible determinación de hacer algo heroico. Ese es el momento en que se alcanza la heroicidad.
[Esta entrada fue publicada por primera vez el 2 de Mayo de 2004.]

Compra mi libro en Amazon.es o Amazon.com.

5.99€ ebook, 14.99€ libro pasta blanda.

2 comentarios en “Héroe”

  1. Este era un majara equivocado. En mi opinión, la mitad de los héroes no han existido y han sido creados por los “medios”. Y los que sí parecen reales pienso que la mayoría lo han sido en una situación determinada, casi siempre ajena a su voluntad, y por una reacción poco meditada y más bien refleja e inevitable.

  2. Coincido en que es un héroe.
    Un héroe, para mí, es aquel que antepone el bien de los demás al suyo, aunque está claro a todas luces que va a salir perdiendo. Ya sea su vida, su dinero, etc.
    Ser héroe para mí significa renunciar, por el bien de otros.
    Un héroe que lo es todos los días no mola. Policías, bomberos, etc. en cualquier día de su vida laboral pueden encontrarse ante un asunto “peliagudo” y palmarla. Unos lo harán por dinero, porque es un trabajo como otro cualquiera, otros porque es emocionante, la adrenalina, etc.
    Un bombero puede ir un día a romper una ventana porque alguien está dentro de la casa y no contesta a las llamadas. Pero otro día puede que tenga que entrar en un piso del Eixample y, por cosas de la vida, que una viga destruída por el fuego le caiga encima.
    Hay héroes que molan más, y hay que molan menos. Pero no dejan de serlo.
    Los que más me gustan a mí son aquellos que desconozco paradójicamente, aquellos que no se ensalzan a sí mismos y pasan inadvertidos.
    Si en nuestra sociedad no hubiesen héroes cotidianos hace tiempo que estaríamos todos acabados.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *