Inversiones de futuro

No hemos aprendido nada. Ni jamás lo aprenderemos. No se vende ni una vivienda y ahora está claro hasta para el más contumaz: la vivienda no es una buena inversión.
Y dadas las caídas, hasta el infinito y más allá de las inmobiliarias en bolsa, los expertos y aprendices que se las dan de saber mucho lo tienen claro: las inversiones para el futuro son las nuevas fuentes de energía renovables.
Dicen que los mercados cotizados anticipan los resultados empresariales. Que si una empresa está vendiendo cada vez menos la caída en bolsa sucede antes que la reunión pública en que se cuentan los malos resultados. Que si una empresa tiene futuro – pero no presente – sube en bolsa y si tiene presente – pero no futuro – baja.
Si pensamos en las energías renovables, tenemos que darnos cuenta de que ya no son algo del futuro, sino del presente. De que están ahí porque llevan años buscando su sitio y porque el petróleo se ha pasado varios pueblos. Las energías renovables eran una buena inversión pero probablemente ya no lo sean. Probablemente ya sea demasiado tarde.
Yahoo era una gran inversión en 1996, en el 2000, cuando todo el mundo era consciente de que Internet sería algo más que una moda, ¿Seguía siendo una buena inversión?
Yahoo es un buen valor, si después del 2000 su cotización se resintió, a largo plazo hay esperanzas de ganar dinero. Pero muchas empresas que ni siquiera te suenan estaban en el mismo bombo que Yahoo. La más famosa de todas es pets.com, un portal de mascotas del que ya nadie se acuerda. Pets cotizó en bolsa, fue un pelotazo para desaparecer de la faz de la Tierra. Las acciones de Pets.com acabaron por valer 0 dólares. Valían menos que el papel higiénico.
Está claro que entre las energías renovables habrá éxitos extraordinarios. Empresas que acabarán siendo de las más importantes del mundo. Pero habrá Pets y no existiendo bolas de cristal, el riesgo de comprar la equivocada es muy alto.
Pero sobre todo, hay que tener en cuenta que estamos comprando renovables demasiado tarde. Así que nuestras esperanzas de ganar son mucho menores. Así, invertir en renovables no me parece sino algo muy arriesgado. Por lo tanto nada recomendable. Y como todos los analistas lo recomiendan, ¡Garantía de fracaso!


En el otro lado de la balanza están las inmobiliarias. Ahora los analistas pronostican caídas continuas durante años. Entonces las empresas constructoras son una pésima inversión. Pues depende.
Porque si entiendes por inversión pegar un braguetazo y ganar mucha pasta en poco tiempo, tal vez. Aunque eso no es invertir sino especular y tal y como está el patio es un enorme riesgo. Invertir es comprar algo y mirar la cotización dentro de por lo menos tres años. Y luego entonces decidir si seguir o cambiar.
Y entonces yo digo, aunque ojo que no voy a hacer lo que digo, que probablemente este sea el mejor momento para invertir en empresas relacionadas con la construcción.
¿Pero eso es más arriesgado que comprar empresas de energías renovables? Pues depende. Porque una cosa está clara, a lo mejor no se vende una vivienda en una década, pero siempre existirán las inmobiliarias y constructoras. Mientras no está claro que si hay una crisis económica y si el petróleo baja hasta precios históricamente bajos habrá tanta demanda (no confundir con necesidad) de energías no contaminantes.
Es indudable que si Martinsa-Fadesa, una de las mayores constructoras del país, pudo quebrar, puede hacerlo cualquier otra de las grandes. Pero me sorprendería mucho que lo hicieran todas, especialmente teniendo en cuenta que antes de que les pillara el toro empezaron a diversificar sus negocios.
Por eso, si uno «arriesga» e invierte en empresas «del ladrillo» tiene por fuerza que diversificar. Porque hay un riesgo muy real de que una inversión se vaya hacia cero. Pero esa caída se puede ver compensada con las subidas de otras a las que no les vaya tan mal (y que se beneficiarán con la quiebra de su rival). Por ejemplo, ahora tenemos las siguientes cotizaciones:
AFIRMA: 1,04€
COLONIAL: 0,43€
FERROVIAL: 34,94€
ACCIONA:135,85€
La mayoría de ellas vienen directamente desde la estratosfera. Afirma (la antigua Astroc) llegó a valer 75€ (¡ahora cuesta 75 veces menos que entonces!), Colonial 5,7€, Ferrovial 82€, Acciona los 200€.
Supongamos que invertimos 1.000 euros en cada una de ellas. Supongamos que quiebran tres de ellas (Afirma, Colonial, Ferrovial) y que Acciona sin embargo acaba sobreviviendo y con el tiempo quintuplica su valor (eso de multiplicar por cinco no es una fantasía. En un mercado en que tus principales competidores mueren y
tú lo haces suficientemente bien, se puede subir muchísimo más. Google por ejemplo multiplicó por seis el valor de su salida a bolsa (que ya entonces se antojaba como elevado)).
En ese escenario antes descrito, con el paso del tiempo nuestras acciones pasarían a valer:
0 + 0 + 0 + 1.000€ *5 = 5.000€, con lo que habríamos ganado un 25% a nuestra inversión inicial. Un pelotazo en toda regla.
Otra inversión de la que todo el mundo huye: los coches. En los escenarios apocalípticos del futuro los coches eléctricos desplazan a los de gasolina. Pero lo cierto es que los coches, de un tipo u otro, los seguirán haciendo las mismas empresas. La situación de algunas de las empresas fabricantes de coches es actualmente irracional.
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Quizás estos ejemplos sean exagerados. General Motors está en niveles que anticipan la bancarrota, lo cual es una barbaridad pensando que durante décadas General Motors ha sido la empresa más grande del mundo. Por otro lado, Wolkswagen está en máximos históricos y ha multiplicado su precio por cuatro (¿Quién dijo que las acciones no podían multiplicar así su valor?).
Pero lo cierto es que ahora se está pintando un mundo futurista en que la gente no compra coches. No creo que esto pueda suceder eternamente. Según cuentan Peter Lynch en sus libros, con las empresas de coches siempre pasa lo mismo, que la gente deja de comprar coches y se queda con el antiguo unos años pero tarde o temprano acaban comprando y entonces se produce un boom de ventas y se dispara la cotización hacia arriba.
La situación de General Motors es curiosa, puesto que sus malos resultados se deben a los retrasos en su nuevo modelo de coche eléctrico, su gran proyecto que pretende presentar en el 2010. Así, el que invierta en General Motors, en cierto modo lo que está haciendo es apostar por las energías renovables.
(También es famoso General Motors por su ruinoso (para la empresa que no para los trabajadores) plan de pensiones).
En resumen, a la hora de hacer inversiones a largo plazo no puede ser buena idea el guiarse por «lo que está ahora de moda». Es más razonable pensar en aquellos que lo están pasando mal, aún sabiendo que hay riesgo de comerse una quiebra, lo cual es siempre muy duro.
Yo invertiría antes en inmobiliarias que en empresas de energías renovables. Y ante la guerra que le he dado siempre a estas energías del futuro, aclaro que estoy encantado con que se empleen más y más sólo que me molesta la desinformación descarada que se maquilla con el optimismo y el ecologismo.

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4 comentarios sobre “Inversiones de futuro”

  1. Estoy muy de acuerdo con lo de las inmobiliarias pero descartando totalmente los chicharros tipo Afirms. Una buena inversión en inmobiliaria puede ser Realia. Con accionistas como la Koplowitz, Cajamadrid, El Corte Ingles…Rentabilidad por dividendo los ultimos 12 meses ¡¡6.36%!! Y está a la mitad de precio de su valor máximo.
    Lo dificil es dar con el momento exacto y tener una paciencia infinita. Yo a día de hoy prefiero esperar un poco. En esta caida aun estamos lejos de ver el suelo.
    Y ya que hablamos de bolsa, tres sugerencias, voy a mojarme un poco:
    – Jazztel, que antes o despues la comprarán y está tirada de precio aunque es ¡¡Alto riesgo!!
    – Tubacex, que aunque ha caido algo por inercia parece hecha a prueba de bombas.
    – Seda de Barcelona, que tiene un potencial brutal.
    Claro que en esto nunca se sabe.

  2. No sé si es que estoy empanado o no lo veo, pero si metes 1000 euros en cada una de las 4 empresas, y todas perecen completamente menos una que cuadruplica (he tenido un problema con esta palabra y resulta que las dos formas que me volvían loco están aceptadas) su valor, tendríamos los mismos 4000 euros que al principio, o sea, 0% de ganancia.
    ¿hay algo que no vea o llevo razón?
    Por otro lado en mi opinión lo de invertir en bolsa se puede ver o como un juego o como un método para ganar dinero. En el primer caso, perfecto, juega con tu dinero pero no inviertas mucho. El segundo caso es, en mi opinión, un poco avaricioso. Si quieres ganar dinero, trabaja, la especulación nunca me ha gustado, es gente que a priori no aporta nada, que el capitalismo la ha puesto ahí y la necesita para que todas las cuentas sigan saliendo. Porque claro, aunque no hagan nada realmente productivo, esas empresas sí, y necesitan su dinero…
    Pero los movimientos de la bolsa y las inversiones, y sobre todo, vistas así, tienen pinta bastante interesante. Un placer leerte, como siempre.
    [Comentario zrubavel: Tienes razón, las cuentas están mal, con el ejemplo el beneficio sería del 0%. Lo corregiré.
    Sobre la bolsa hay una enorme confusión, si yo compro acciones de General Motors en cierto modo estoy favoreciendo los planes de la empresa de gastar una cantidad de dinero obscena en crear un coche eléctrico rentable. No estoy especulando, me estoy haciendo socio de General Motors, aporto mi dinero y espero que lo empleen bien y obtener un beneficio a cambio.
    Especular es lo que propone JaviN con una empresa con La Seda de Barcelona, aunque al final el comportamiento es el mismo: creer en el futuro de una empresa y apoyarla con dinero. Si no fuera por nuestro dinero, la empresa tendría que recurrir a los bancos (que son necesarios aunque no nos gusten) y obtendría el dinero «más caro». El que compra General Motors está ayudando a la empresa y es una ayuda interesada, pero ayuda al fin y al cabo.
    Prestar dinero es como trabajar; cuando trabajas prestas tu fuerza laboral pero tu dinero es una más de tus formas de colaboración. Normalmente preferimos enterrar ese dinero (con compras como una vivienda) por el prejuicio de que invertir en bolsa es especular.
    Si tu hermana te pide 10.000 euros para montar una panadería y se los prestas, estás invirtiendo en bolsa. En una empresa nueva, poco segura pero con perspectivas impredecibles. Otra opción es prestarle 10.000 euros a General Motors (o a la Seda). Si no tienes hermanas a veces es la única opción.]

  3. Hombre, tal vez es compatible trabajar mucho y ganar dinero en bolsa, que, por otra parte, también supone un esfuerzo; en información y dedicación que no todo el mundo quiere hacer.
    Por otro lado los inversores si aportan, y mucho. No todos responden al estereotipo del que pide un crédito para comprar Terras o Astroc.
    Por ejemplo hoy, que han decidido que Almirall debe ser castigada por mentir sobre un supuesto medicamento estrella y sus acciones han caído más de un 40%.
    La economía es la explicación de todas las cosas e informarse y participar en ella no solo no es vacuo sino imprescindible.

  4. Yo también invertiría en ladrillo antes que en renovables, pero matizando: suelo urbanizable antes de vivienda acabada o acciones de promotora/inmobiliaria/constructora.
    Las cargas son menores, y si bien puedes perder dinero en el momento de la venta, sigues teniendo el bien (aviso que no soy nuncabajista). Ese suelo puedes disfrutarlo y destinarlo a usos no prohibidos en la legislación del suelo como por ejemplo parking de autocaravanas o un parque infantil/familiar.
    Además cuenta con la ventaja que nunca pierdes la inversión como podría pasarte comprando acciones. Sigues teniendo el bien.
    Eso lo aprendí en lo que el viento se llevó. «Escarlata, la tierra es lo único que perdura»
    ;-)
    Un saludo, Antonio.

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