Penes de pena

Hacer estadísticas es equivocarse, pero al menos hay que tratar de hacerlo en lo mínimo posible. Las electorales suelen tener resultados muy distintos a los reales, sino que hablen con ZP. Pero si hay unas estadísticas que fallan son las sexuales. Y aún mantienen un poco el tipo porque no pueden contradecirse con resultados reales. Los datos nunca se sabrán.
Cuando le preguntan a un hombre cuánto mide su pene, lo normal es que exagere. Si mide 15,5 dirá 16, o incluso 17. Muchos de los que tengan medidas aceptables no se preocuparán del tamaño y no lo sabrán. Nunca se lo habrán medido y tendrán que decir un número a ojo o entrar en un amplio No sabe, no contesta. Así, la estadística está viciada por todas partes:
a) La muestra no es válida, porque las personas han sido contactadas, normalmente, por teléfono, y para ello ya se está descartando a un amplio porcentaje de población de clase media-baja. No puedes preguntarle a un hombre cuánto le mide en la calle o visitándolo en su casa, especialmente si eres una encuestadora.
b) La gente que lo sabe miente. Porque es algo comprometido, porque no pasa nada por mentir, porque quiere creer lo que dice. Porque ellas se ven gordas y ellos se la ven pequeña.
c) La gente que la tiene grande no se la mide. Si tienes un instrumento de cuidado te da casi miedo mirarla, máxime saber el tamaño de tu barbarie. Demasiado es tan malo como insuficiente.

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2 comentarios sobre “Penes de pena”

  1. Los hombres pueden mentir en ese aspecto: no se les ve el pajarito.Sin embargo con las mujeres es mas fácil calcular la talla en cuestión :P

  2. Los penes son instrumentos por un lado reproductivos pero para que nos vamos a engañar lo fundamental en el asunto es que sirven para fardar.

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