Pons Asinorum

El hablar, por su facilidad, puede ser imitado por todo un pueblo; la imitación en el pensar, del inventar, ya es otra cosa.

Sintel: historia de la vergüenza

Publicado el 24 de April de 2005 10 comentarios

Una de las historias más dramáticas del mundo laboral español en el caso Sintel.
I ¿Qué era Sintel?
Sintel era una empresa de telecomunicaciones, subsidiaria de Telefónica. En un momento dado, los jefazos de Telefónica consideraron que tenían que desembarazarse de ella, ya fuera porque no era rentable o porque quisieran sanear cuentas. El caso es que usaron de las peores artes para hacerlo. Como lo más probable es que no hubiera motivos para declarar Sintel en quiebra, aprovechando que Telefónica estaba culminando su privatización, vendieron la empresa a un empresario de Miami. Este, poco después, se encargaría de declararla en quiebra.
La venta fue del todo fraudulenta. Por un lado, se realizó por una cantidad muy baja. Por otro, la mayoría de esta cantidad nunca se cobró y Telefónica no movió un dedo por hacerlo. El empresario comprador era muy amigo de Aznar. No olvidemos que la cúpula directiva de Telefónica es designada por el gobierno. Los movimientos de gran calado pueden ser realizado a instancias de los políticos o con el beneplácito de ellos. En este caso, el gobierno dejó hacer. Sintel fue vendida, pocos días después, la empresa dejó en la calle a miles de trabajadores.
II ¿Qué hizo Sintel?
Sintel podía haber caído en el olvido, como tantas otras empresas. Pero no se rindieron. Viendo que sus gritos no eran oídos fueron lo más cerca de los dirigentes que pudieron, para que no pudieran olvidar el caso Sintel. Todavía no sé como lo hicieron, pero miles de trabajadores de toda España se las ingeniaron para, de la noche a la mañana, instalar un campamento en pleno centro económico de la capital. ¿Cómo se consigue hacer algo así? Pues
como todo en España, indolencia política, mirar para otro lado de la policía, negligencias varias. Al final, había un campamento que llenaba una gran parte del centro del Paseo de la Castellana.


Ya habían realizado la parte principal: dejarse ver. Ahora bastaba con extender su mensaje. Sin nada mejor que hacer, estaban en todos los actos públicos que se organizaban en Madrid. Allá donde había un político estaban trabajadores de Sintel recordando la desvergüenza con que se les había tratado.
III La paciencia de Sintel.
El gobierno esperó que en unas semanas se cansarían. Pero poco a poco, el campamento fue mejorando. Pasaron los meses y el gobierno se dio cuenta de que permanecerían allí el tiempo que fuera necesario. La paciencia de los trabajadores de Sintel era mucho mayor que la ética de los gobernantes. Telefónica hacía tiempo que se había lavado las manos. Tuvieron que sufrir algunos bochornos como en la reunión del Consejo de Administración con los accionistas. Me gustaba ver como ese engominado directivo que tiene un sueldo lleno de ceros tenía que escuchar al trabajador que despidió, a través de decenas de jefes intermedios. Para él, despedir es tomar una decisión. Será el penúltimo jefe el que tenga que mover la ficha más pesada. Pero ahí, en el cara a cara, no había deshumanización ni piezas intermedias.
Finalmente, el gobierno decidió tomar medidas. La imagen del centro empresarial madrileño, con unas casas tipo chabola en medio era totalmente tercermundista. Una actuación policial, con la simpatía que sentíamos tantos trabajadores para con ellos, hubiera sido demasiado impopular. Al final el gobierno cedió.
IV Final “feliz” de Sintel.
Toda esta historia se narra en el excelente documental “El efecto Iguazú”. Ganador de un Goya, en la entrega de premios nos enteramos de que las distribuidoras le hicieron el vacío al filme. Solo en unos pocos cines de Cataluña pudo verse. Y sin embargo, ganó un Goya, por su excelente calidad.
Es sorprendente lo lejos que llegan los tentáculos del poder. Telefónica y sus secuaces han hecho callar la historia tanto como han podido. En realidad la Web no tiene suficiente información actualizada sobre esta parte de la historia negra de España.
El interés de la historia de Sintel está en que aglutinó a todos los efectos negativos de la globalización.
Por un lado, la idea de que la empresa tiene que buscar la forma más barata de conseguir sus productos, ya sea empleando mano de obra en otros países, subcontratando sus servicios o despidiendo a trabajadores.
Por otro, la indolencia de los movimientos laborales, que desde comienzos de siglo no han hecho sino ir en declive. Los trabajadores de Sintel levantaron de nuevo la lucha laboral, con sus ventajas e inconvenientes.
Finalmente, la conciencia social. No eran trabajadores despedidos. Eran familias que podían arruinar sus vidas. Los españoles los veíamos manifestarse y nos sentíamos como uno de ellos. Su lucha era la nuestra, sabíamos cuánto podíamos perder si perdíamos nuestro trabajo.
El gobierno firmó un acuerdo bastante favorable con la empresa. Y se retiró el tenderete. Los trabajadores volvieron a sus casas y a su vida normal. Se acordaron recolocaciones y prejubilaciones incentivadas. Pasaron los años. EL GOBIERNO NO CUMPLIÓ SU PALABRA. Miles de trabajadores siguen en el desempleo.

Comentarios

10 comentarios a “Sintel: historia de la vergüenza”

  1. garatusa
    May 2nd, 2009 @ 16:19

    Me cagho en todos los que inventaron y ejecutaron el cierre de la Empresa Sintel. También en sus madres y en sus padres y además, me cagho en los líderes sindicales que nos dieron la espalda.
    Me cagho, me vuelvo a caghar y me cagharé durante toda mi vida en todos ellos; si ya sé que soy un soez sublime por escribir esto, pero a todo aquel que le chirrie la vista leyendo, sólo le pido que le pase lo mismo, sólo después, dejará de chirriarle y le parecerá corecta mi posición. Saludos

  2. Carmele
    May 4th, 2009 @ 9:55

    Sí, más o menos así pasaron las cosas, pero los trabajadores y sus familias, después de 8 años siguen sufriendo las consecuencias de aquella decisión. Siguen los contactos con el Gobierno y las promesas pero yo ya no creo en nada

  3. Geninacra
    June 11th, 2009 @ 12:05

    Yo he visto la pelicula del efecto iguazú (o como se escriba que no me acuerdo) y se veia como la gente sobrevivia con sus familias en una miseria y aguantaban. Y no me chirria que alguien se cague en los políticos y en telefónica y todas sus variantes. esa gente pasó un infierno para que luego les trataran como a simples restos de un banquete. en la película aparentemente el govierno hace algo bien aunque no fuera así. esta gente sigue teniendo derecho a tener un trabajo. por algo lucharon y por algo luchan ¿es que la gente no se da cuenta de que el capitalismo empeora esta situación?

  4. Mujer de Sintel
    September 1st, 2009 @ 23:54

    Si,aqui estamos esperando que algo se aclare..digo esperando pero yo creo que al final todo quedara como quieren que quede se ira desgastando…olvidando…y la lucha para que sirvio, para muy poco …
    <yo soy una de esas mujeres que luchamos por nuestras familias por las injusticias, que nos encerramos durante muchos dias en la catedral de La Almudena y entonces si teniamos esperanza, pero poco a poco hemos visto como se ha ido alargando para que al final se valla desgastando..
    Algo muy triste que hundio la vida en muchas familias.

  5. La vecina de Julio
    September 7th, 2009 @ 21:06

    Que nadie se fie del mentecato ese de C. Gila. Ahora parece que anda dentro de La Seda de Barna. ¡¡Seguro que lo contrataron para dar el cerrojazo!!
    Ojo al traidor, al pirata, al estafador de guante blanco, ojo a sus fechorías que este malvado y canalla desde un despacho las monta muy gordas

  6. Una ex-trabajadora de Sintel
    September 18th, 2009 @ 23:14

    Yo lo vivi in situ y desde el primer dia y despues de muchos años trabajando alli.
    Ha pasado mucho tiempo, y no creo ni en los politicos, ni en los sindicatos. Son estomagos agradecidos lejos de la realidad de la calle.
    Cuidado con Zapatero ” es pura demagogia”, Cuidado con don Mariano. No hacen nada mas que vivir del cuento. Nada real solo lucha de poder. Necesitamos politicos honestos. Los peores son los sindicatos. Se portaron tan mal que estamos donde estamos gracias a ellos.
    Si prometen por presion, deben cumplir. LES HEMOS VOTADO NOSOTROS…
    Mucha suerte a todos los de Sintel.

  7. hija de trabajador de Sintel
    November 22nd, 2009 @ 23:36

    Todavía recuerdo cuando mi padre llegaba vestido de azul a casa…Nadie le regaló nada. A los 18 años salió del pueblo para trabajar en una empresa que pensaba que le iba a garantizar un futuro… hoy a sus 54 años, ve el futuro como un gran reto. Tiene todas sus esperanzas puestas en la nueva empresa que se creo “Sintratel”, sin embargo y por falta de trabajo, lleva mas de 6 meses en el paro. El, como muchos otros no quieren regalos, quieren lo que es suyo, lo que les pertenece, lo que han trabajado.
    Que esto no se olvide, porque sino se estaría olvidando del esfuerzo de estos valientes hombres y sus familias, que dejarón sus casas para dormir en tiendas de campaña en medio de la Castellana, para luchar y hacerse oir. MUCHO ÁNIMO A TODO

  8. esposa de un trabajador de Sintel
    December 5th, 2009 @ 19:37

    Me parece vergonzoso que después de tantos años sigamos esperando algo que nos pertenece por realizar nuestro trabajo, pero claro con telefónica hemos topado, manda más que el gobierno en este país y porsupuesto mientras más lo alargen se creen ellos, que la gente lo olvidará, pero estan muy equivocados, los trabajadores y trabajadoras de Sintel seguirán luchando hasta el final, cueste lo que cueste.

  9. Hija adolesceente de un trabajador de Sintel..
    December 21st, 2009 @ 12:00

    Yo era una cría tendría mas o menos unos 5 o 6 años…Menos mal Q no era conciente de nada…cuando ablaba cn mi padre por telefono yo le decía…papá..¿te ha pagado ya Aznar?..jeje vaya inocente..menos mal que teníamos a mi madre que estaba trabajando y de algo podiamos comer y vestirnos…sin nada de caprichos…pero yo pensaba… otras familias no entran mas sueldos en si casa para comer..en fin..los trabajadores y trabajadoras de sintel singuen luchando y seguiran luchando.. han tenido momentos muy sufrido, pero con el comparerismo unos a otros se ayudaban ya que no todos estaban con sus familias…cuando se acordaban mas de ellas era a la hora de la cena..en fin mucho apoyo a todas las familias de Sintel…seguiremos luchando por lo Q les deben a los trbajadores…muchos besos…

  10. Antonio Martínez
    January 5th, 2010 @ 13:07

    Hola soy un murciano de 26 años, que ha visto el documental en una clase de FOL en un modulo de FP II en Molina. Dan ganas de llorar. Estoy haciendo un trabajo sobre vosotros… y cada segundo que pasa, noto un dolor interior grande.

    Al final no valió para nada… debajo de los adoquines no habia arena de playa….

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