En la siguiente página, http://web.archive.org,
puede consultarse el historial de cualquier página que alguna vez haya estado en Internet. Desde luego, todo un descubrimiento. Una especie de Wikie para Internet, que extiende la siempre útil búsqueda en caché de Google mucho más allá de lo que uno pudiera imaginar.
Desde luego, la cantidad de información que almacenan es inmensa. Hablan de 100 Terabytes, y aumentando de forma exponencial.
La página, aún siendo el no va más de Internet, tiene sus defectos. Los servidores que protejan su dominio con un robot, no te permite mostrar la página(no porque no la tengan, sino por respeto a los dueños que no quieren que se muestre). También faltan archivos e imágenes. Pero a bulto está realmente bien.
¿Nunca has echado de menos una página retirada? Este es el momento para consultarla rápidamente y guardarla antes de que se eche a perder.
Además, muestran algunas reliquias interesantes, como el aspecto que tenía Amazon.com en 1996 .
Los que tengan ganas de vomitar pueden ver el diseño de la página de Telefónica en 1997.
O pueden divertirse con el primer Google, cuando aún era una beta!
Año: 2005
Cantidades
Una clasificación de las cantidades puede ser la siguiente:
El número más pequeño que existe es el cero. Es lo que simplemente no es. No hay nada menor que eso.
Luego viene el 1, el uno indica ser algo. Ser es infinitamente más que no ser. Posiblemente no hay mayor diferencia entre cantidades que la que hay entre 0 y 1.
La siguiente cantidad significativa es el infinito numerable(N). Es el total de los números que podríamos contar con los dedos si tuviéramos tiempo infinito. Aún así, este número es mucho mayor que el número de granos de arena de todas las playas del mundo, o las gotas de agua de todos los océanos. A este número se le llama Aleph sub cero.
El siguiente de la lista es el infinito no numerable(R). Este número es el total de puntos que hay en un segmento. Por pequeño que sea. Y es infinitamente mayor que el anterior. Este número es también denominado el continuo, así como Aleph sub uno.
Le sigue en la lista las potencias del continuo(R)(el número de conjuntos distintos que pueden formarse con números del conjunto de los números de Aleph sub uno).
Sin embargo, hay un número que desborda todas estas elucubraciones. Y es el total de las cosas que no son. Un gato no es un perro, pero tampoco es un montón de siete cartas. Un gato no es dos gatos pero tampoco es la noche del siete de abril de 1980. Tampoco es el picor que siento cuando llevo dos horas al sol en un día de verano. Ni el color rojo. Lo que no es tiene infinitas formas, muchas más que las que nuestra cabeza puede concebir. Si había más naturales que granos de arena, hay más formas de no ser para un grano de arena, que números en todo Aleph sub 0. Así, si 0 es lo que no es, el total de las cosas que no son, es el mayor de los números posibles.
Explosión rima con Globalización
Al margen de la tragedia que hoy 7 de Julio se ha vivido en Londres, se nos ofrecía una imagen de una belleza inusual: gente que termina su jornada laboral y camina por las calles.

Esta imagen no puede darse todos los días. La mayoría de los londinenses vive a más de 5 kilómetros de su trabajo. Algunos, a más de 20 kilómetros. ¿Por qué la gente vive tan lejos de su trabajo? Estamos ante una de las maravillas del nuevo mundo: la globalización.
¿Pero la globalización no era hacer faldas en Indonesia? Sí, es hacer faldas en Indonesia, pero también es que te desplaces en el metro todos los días.
El libremercado defiende que cuanto más dinero se mueva, mejor será para la economía. Si mi madre se cose una falda no hay negocio. Va a la tienda y compra los materiales. Fin del asunto.
Sin embargo, la falda de Indonesia genera mucho negocio. La chica que fabrica la falda gana un sueldo ínfimo. La fábrica que contrata a todas las chicas gana con la venta de esa falda. Esta fábrica se la da a un trasportista, que gana dinero enviándola al aeropuerto de Madrid. Otro trasportista gana dinero llevándola hasta Ciudad Real. Un tercero, distribuyéndola a tejidos Manolita en un barrio residencial de Puertollano. Y Manolita gana dinero vendiendo la falda.
Cuantos más personajes coloquemos en el juego, más dinero se moverá, y mejor será para la economía. Normalmente, la Gran Corporación se llevará la mayor parte de ese dinero pero los otros se conformarán con su tajada.
Para la economía es positivo que vivas lejos del trabajo. Porque se consume gasolina en tus desplazamientos. Porque te compras un coche. Porque almuerzas fuera. Porque permite construir pisos en zonas donde no hay nada y la gente los acaba comprando. Todo eso es dinero y son puestos de trabajo que se crean.
Los antiglobalización se concentran contra la cumbre del G-8, también hoy, en Escocia. Algunos de ellos no son antisistema. Proponen un sistema coherente en el que el libre mercado sin limitaciones no tiene lugar. Entre los postulados que sostienen para evitar la destrucción que la globalización está desarrollando está el de evitar en todo lo posible el tráfico de personas y mercancías. Porque esto genera dinero, pero destruye la naturaleza. Y a las personas.
Tuertos por convencimiento
Como tantos otros despojos humanos, tras vaguear durante todo el año, me he apuntado a un curso de francés intensivo. Lo que no he hecho en todo el año, ahora pretendo hacerlo en un mes. Qué moral. Un curso de idiomas para gente sin conocimientos. Para empezar de cero. Lo más sorprendente es que en la clase había un chico que sí que sabía bastante.
La pregunta de la profesora no tardó en llegar. ¿Por qué te has apuntado al curso?
En cualquier disciplina de aprendizaje existen niveles. La gente va escalando progresivamente dichos niveles, hasta alcanzar la maestría. O al menos, eso es lo que creía.
Sin embargo, uniendo la experiencia del día de hoy a otras anteriores, haciendo la retrospectiva, me he encontrado a un tipo humano del que desconocía su existencia. Es el tuerto por convencimiento. Aquel que voluntariamente emigra al país de los ciegos para ser más que los demás.
Soy hijo de la generación competitiva, de los cursos de inglés por las tardes, de las clases en el conservatorio, del equipo de fútbol. Todas esas cosas que echas de menos cuando te entrevistan para tu primer puesto de trabajo. Aunque no haya pasado por nada de eso, sé que el objetivo de toda clase es pasar de curso, de forma natural.
Mi primer encuentro consciente con los tuertos fue en el curso de natación de la piscina. Establecen un nivel 0 para la gente que no sabe nadar. Siempre pensé que no saber nadar es que te suelten a 10 metros de la orilla y tengas chances de morir ahogado. Sin embargo, cuando me apunté a dichos cursos, me di cuenta de que estaba equivocado. Para muchos no saber nadar era cansarse mucho haciéndolo. O sólo saber hacerlo en un estilo. O simplemente, no ser un medallista olímpico. Tras empezar las clases lo vi claro: toda la gente que había en el nivel 0 sabía nadar.
Con el paso de los días el curso fue avanzando. Mejoré lo suficiente como para que ahora fueran necesarios más de 25 metros para que perdiera la esperanza de salvación. Llegó el día de las calificaciones. Todos podían pasar de curso, salvo tres pobres desgraciados entre los que me incluía. Lo sorprendente es que a la gente no te tembló el pulso lo más mínimo. Dijeron que el mes siguiente seguirían en el mismo nivel, que eso era lo que les gustaba.
La modestia de Google
Resultados sorprendentes se obtienen al escribir “Search” (búsqueda) en los principales buscadores conocidos.
1. Google.
Cuando tratamos de detectar un buen buscador en Google lo tienen claro: su recomendación es Altavista. Aún así, Google es para él una opción interesante, la 3ª mejor.
2. MSN.
A MSN le ocurre algo parecido. Para ellos, el mejor sin duda es Google. Ellos son también terceros, pero tienen la suerte de aparecer como enlace patrocinado. En fin, Microsoft.
3. Yahoo.
Yahoo triunfa. Se da cuenta de lo que estamos buscando y nos muestra una barra especial con todas las posibilidades. Luego, puestos a mencionar, le mola Search.com(muy conocido en su casa). Premio a la profesionalidad para Yahoo.
Hice estas mismas consultas hace un par de meses y los buscadores se situaban incluso en peores posiciones(5ª). Se ve que los millones en investigación no están siendo tirados a la basura y cada vez tenemos mejores buscadores.
Historia de las risas grabadas
Pensando en la serie “Los Serrano”, me preguntaba quién sería el estúpido que inventó las risas de fondo en las comedias. Siempre me ha parecido un recurso patético para provocar la risa, además de que suelen ser risas artificiales y repetitivas.
Como siempre, wikipedia tiene la solución, traduzco libremente fragmentos parte del texto original:
[…]El primer programa de televisión que incluyó las risas grabadas fue “The Hank McCune Show”(El show de Hank McCune). Este programa tuvo su primera emisión el 9 de Septiembre de 1950.
Antes de la aparición de la televisión la gente había experimentado las comedias, tanto las representadas en vivo, como las de la radio o las películas, como parte de una audiencia. En los comienzos de la televisión, se pensó que ver una comedia, estando solo en casa, sin oír otras risas, podría parecer raro para algunos telespectadores. La inclusión de las risas enlatadas fue un intento de reintroducir este elemento familiar.
Sin embargo, ya desde el principio estas risas fueron criticadas por representar una “sugerencia” para que la gente supiera cuando tenía que reír, como si no pudieran saberlo por sí mismos. También se criticó que a menudo sirvieran para intentar hacer parecer un programa de televisión más divertido de lo que realmente era.[…]
Hijo de gays
Ahora los gays están de moda. Se habla sobre ellos, muchos los defienden, otros los atacan. Pero son mayoría los que está a favor de que se les trate como a personas normales.
Hemos avanzado un poco en España, ya la homosexualidad no se entiende como una enfermedad. La gente entiende que un gay es igual que un heterosexual y el avance de permitir las bodas entre ellos no ha provocado demasiadas reacciones.
Salvo los de siempre: la iglesia y algunos deficientes mentales con los que por una vez no me meteré.
El permitirles o no la adopción, sin embargo, demuestra lo irracionales que son nuestras actitudes. Porque posiblemente la mayoría esté en contra de que esto sea así.
Las razones que se esgrimen son variadas. Una es que una familia es un hombre y una mujer. Esta oligofrénica afirmación no merece ni respuesta.
Otra es que no es natural. De acuerdo. Tampoco es natural pasarse ocho horas al día delante de un ordenador, o fumar, o usar preservativos. O pintar cuadros. O quemar gasolina. Pero el hombre es más cultural que natural.
En realidad la única queja que se sostiene es la de que no se puede saber cómo será el desarrollo del niño en un hogar así. ¿Un hijo de un matrimonio gay será un asesino en serie? ¿Sacará peores notas que los demás? ¿Votará a Izquierda Unida? No. El unico gran problema es claro: posiblemente el hijo de un gay, sea gay.
Puertas abiertas
Cada vez que traspasamos la puerta de un comercio estamos enfrentándonos a la dualidad que este objeto cotidiano presenta.
La puerta de una tienda tiene que invitar a entrar. Las tiendas con puertas cerradas venden mucho menos. Las que tienen puertas opacas, o pequeñas, disminuyen notablemente el número de visitantes. El paradigma de las puertas del Corte Inglés, imitado por todas las tiendas actuales, establece unas puertas amplias que permitan ver el interior.
Las tiendas de moda nos ofrecen enormes portales por los que King Kong cabría cómodamente, simplemente para invitarnos a entrar, a cualquier precio.
La facilidad de entrada es un signo de confianza, se pretende llevar al cliente a la idea de que está en un lugar casi público, que le pertenece.
Sin embargo, todas estas facilidades no deben ocultar la otra funcionalidad de la puerta: servir de lugar por el que salir.
Ikea, ese centro comercial de los muebles y el hogar, tiene un diseño estudiado que te facilita la entrada, pero que solo te permite salir por un punto, que te obliga a atravesar toda la tienda. Sin ningún tipo de vergüenza muestran su estrategia comercial: si miras mucho, comprarás algo. Contra más veas, más rentable nos saldrás.
En el Corte Inglés, suele haber múltiples entradas. Pero dentro del Centro nunca verás una señal que te indique dónde está la salida. Sólo se indican las de incencios, por imperativo legal. Tiempo que estás dentro, tiempo en que puedes caer en las manos del Merchandaising.
En los grandes hipermercados, la entrada suele parecer un arco de triunfo. Uno de los lugares mejor iluminados, más amplios del local. Sin embargo, si te atreves a salir sin compra, te colocan en un angosto pasillo lleno de protecciones antirrobo, cámaras. Se te trata como a un delincuente, tú que no quisiste comprar.
Otros lugares tratan de enmascarar su indisposición a dejarte salir. La enorme puerta de entrada te sirve de salida. Sin embargo, hay que controlar los robos. Colocan unos arcos electrónicos que vigilan que no te hayas atrevido a llevarte nada sin pagar. Los arcos tratan de ser lo más anónimo posible, para evitar que el cliente se sienta vigiliado. Pero no dudes que lo está. En lugares como C&A hay un guarda junto a la puerta, con un monitor que va controlando en todo momento las distintas cámaras de seguridad que hay por todo el establecimiento. También está preparado para pararte si los arcos detectaran alguna presencia anómala.
Mención aparte merece la primera planta de la FNAC, en la tienda de Callao, en Madrid.
La mentira
La mentira es, posiblemente, el más elemental de los pecados. Repudiada por el catolicismo y por la mayoría de las culturas, desde pequeños nos enseñan a decir la verdad. El 8º mandamiento de los 10 elementales de la Iglesia Católica nos dice que: “No dirás falsos testimonios ni mentirás”.
Sin embargo, la mentira es tan fácil y simple que apenas podremos encontrar a lo largo de la historia personas que nunca hayan mentido. San Pedro, el favorito de los apóstoles, negó conocer a Jesucristo para evitar problemas en determinado episodio de la Biblia.
Mentimos comunmente, con el tiempo las mentiras pasan a ser verdades enmascaradas y maquilladas, matizaciones pero, a fin de cuentas, mentiras.
La mentira también tiene sus consecuencias en el mundo de la ciencia. La ciencia investiga la verdad, y todo lo que no sea verdad, escapa al ámbito científico. La ciencia es incompatible con la mentira. Si se parte de una premisa falsa, se obtendrán conclusiones equivocadas.
En el brillante libro “¿Cómo se llama este libro?” su autor, Raymond Smullyan nos indica que de una mentira puede deducirse cualquier enunciado falso.
Ante la extensión del postulado, una vez fue requerido de demostrar que partiendo de que 1=2 demostrara que él era el Papa.
Sorprendentemente, demostrar esto es realmente sencillo. Si partimos de que el Papa es una persona, y yo soy otra, somos en total dos personas. Pero si 2=1 entonces es que tenemos que ser, por fuerza, la misma persona, así, él era el Papa.
El dilema del prisionero reloaded
El dilema del prisionero, más que un problema matemático, es un concepto filosófico de consecuencias muy profundas. Traté sobre él en el siguiente post: El dilema del prisionero.
Básicamente, se refiere a la forma de comportarse en una situación en que la cooperación entre dos personas es la mejor opción para el bien común, pero el comportarse egoístamente puede resultar lo más positivo para tus propios intereses. Un ejemplo del dilema del prisionero es cuando compras tu primer libro en Amazon. Si decides rechazar el cargo que hagan en tu tarjeta no pasará nada. Tendrás el libro y el dinero. Pero no podrás comprar en Amazon nunca más.
En aquel post se comentaba el experimento en que se sugirió a ciertos científicos que prepararan un programa informático que jugara bajo los parámetros del dilema del prisionero.
El programa ganador fue el más simple, el que se limitaba a colaborar con el rival siempre, salvo en los casos en que el rival nos hubiera engañado la última vez.
Estratega, blog del Sr. Martínez trata en un post muy ingenioso sobre las consecuencias de las distintas estrategias.
Algunos años después, sin embargo, con motivo del 20º aniversario de tan famosa competición, se volvió a convocar el concurso sobre el dilema del prisionero. Como ocurrió en Big Brother, de la primera edición a la segunda había un mundo. No es lo mismo ir a un concurso en que no sabes nada a irlo sabiendo quiénes participaron antes y qué estrategias usaron.