Unos datos escuchados recientemente:
¿Aún quereis compraros un piso?, Adelante.
Extraído de un mensaje de Madrix en el foro de Idealista.
Unos datos escuchados recientemente:
¿Aún quereis compraros un piso?, Adelante.
Extraído de un mensaje de Madrix en el foro de Idealista.
Sinceramente, no encuentro explicación a por qué le dejaron dirigir la película “Cadena perpetua” (The Shawshank Redemption) a Frank Darabont.
Frank Darabont tuvo que pelear muy duro dentro de Hollywood para conseguir sus primeros trabajos. Comenzó su carrera con brillantez, en 1983, con el corto “The Woman in the Room”, adaptación de un relato corto de Stephen King. Por este trabajo llegó a las semifinales en la lista de los Oscar. Pero luego le tocó trabajar en el equipo de vestuario mientras intentaba conseguir establecerse como escritor. Hasta 1987 no consiguió aparecer como co-guionista de Pesadilla en Elm Street 3. A partir de ahí consiguió algún tipo de éxito, con otras adaptaciones como en La Mosca II (también compartida). Llegó a dirigir una mala película para la televisión en 1990.
Así, la carrera de Frank Darabont era demasiado corta para emprender una película del calado de Cadena Perpetua. Es cierto que actores hoy en día muy reconocidos como Tim Robbins o Morgan Freeman, en aquella época no eran tan famosos como ahora, pero ya el segundo poseía dos nominaciones a los Oscar y Tim Robbins arrastraba buenos papeles en buenas películas y algunas actuaciones suyas habían recibido el elogio de la crítica.
Posiblemente Darabont estaría ahora planchando una camisa para un extra de una película de segunda categoría si no fuera por la sorprendente flexibilidad de Stephen King.
Muchos escritores basan su carrera en una continua lucha por los derechos de autor de sus obras, reclamando mucho dinero por cada uso de lo que ellos han escrito.
Unas definiciones antes de leer la historia:
I Guerra Mundial. Guerra que enfrentó, entre otros, a franceses, ingleses e italianos, contra los alemanes.
Hindemburg. Jefe del Estado Mayor alemán durante el fin de la I Guerra Mundial.
Batalla del Somme. Una de las principales batallas de la I Guerra Mundial, quizás la más sangrienta de la historia, que deparó más de un millón de muertos.
Thomas. Tipo de obús, fabricado en Alemania durante la I Guerra Mundial, de calidad media.
Martin. Tipo de obús, también fabricado en Alemania de mayor calidad que los obuses Thomas.
En Alemania, el ejército exigía obuses del mejor acero, y por esta razón a partir de 1915 el Ministerio no renovó los contratos Thomas.
Mientras que, obligados y forzados, los industriales transformaban su mercancía, fabricando poco a poco obuses de tipo Martin, los stocks de obuses Thomas eran vendidos, a través de Suiza, a Francia y a Italia. Cuando en 1916 Gran Bretaña interrumpió sus propias exportaciones de acero, la demanda de los neutrales, de los franceses y de los italianos se acrecentó bruscamente. Por la falta de divisas, el Gobierno alemán dejó a los industriales reconvertir una parte de su producción, para ser vendida en el extranjero, a condición de vender los obuses a precios de cártel (caros a propósito) para prevenir cualquier carrera de baja de precios entre los magnates alemanes.
Estos pronto prefirieron vender obuses Thomas al enemigo a vender obuses Martin al Ministerio. En la batalla del Somme el alto mando se encontró por vez primera peor aprovisionado de municiones que el enemigo. Entonces exigió con urgencia el máximo de obuses, aunque fueran Thomas. Los productores se los ofrecieron al Ministerio, pero al precio de cártel. El Ministerio exigió el precio justo; los industriales se negaron a entregarlos. Así fue como vendieron al enemigo, a través de los neutrales, obuses que no proporcionaron a sus propios soldados. Esta situación no duró mucho; Hindemburg tenia necesidad de la ayuda de los industriales y ordenó al Ministerio que les pagase “el precio que quisieran”.
Gerald Feldman. Del libro Army and industry and Labor in Germany(1914-1918).
WWW
World Wide Web
double-u double-u double-u
World Wide Web es la única expresión que conozco cuya abreviatura es más larga de pronunciar que la expresión a la que abrevia.
Algunas perlas de esa joya de Internet que es Yomango.net.
1.
Necesito regalar un reloj de cuco y me gustaría yomangarlo en una cadena como el Corte Inglés, por ejemplo. ¿Alguien me puede echar un cablecillo y decirme si lo puedo conseguir en alguno y cómo sacármelo?
¿Las tiras pequeñas magnéticas se desactivan con el aluminio? Una red de tiendas de mi comunidad (Canarias) las tienen dentro de las cajas de los dvds y quiero yomangar alguna de dibujos para mi sobrino (todo por la sonrisa de un niño).
Mi último y mejor yo mango ha sido increíble, la verdad es que me arriesgué, pero valió la pena, resulta que hace algún tiempo yomangué una cámara digital, una HP M307 con la mala suerte que al poco tiempo se me estropeó, como lógicamente no tenía garantía y en el centro donde la mangué habían cambiado el sistema con el que las vendían, ahora las tienen con las alarmas tipo araña, anduve algún tiempo dándole vueltas al coco hasta que se me ocurrió, como vendían otra cámara que la carcasa era exactamente igual, aunque bastante mejor y más cara cogí acetona y borré el modelo de la mía, donde ponía M317 puse M517 con tinta china un plumón y mucha paciencia, donde ponía 3mp puse 5mp,después fui, pagué religiosamente una M517, salí en mi el coche cambié la una por la otra y a la hora volví a devolverla porque no funcionaba. El de la sección de informática solo le echó un somero vistazo, aunque creo que hubiera dado el pego si hubiese mirado más detenidamente, porque me quedó bastante bien. Me volví con mi dinero y con mi cámara a casa y con una sonrisa de oreja a oreja.
Volviendo a casa, me preguntaba qué sentido tienen las huelgas a la japonesa. Es un cliché, una expresión manida que se asienta en nuestra cabeza y una idea que no nos hace seguir adelante. Como esas, tenemos cientos en la cabeza.
Todo el mundo sabe que una huelga a la japonesa es, en lugar de no trabajar, trabajar más. Pero suena ridículo. Como tienen los ojos rasgados, pensamos que estos japoneses deben ser idiotas.
No hay mucha información en Internet. Por una vez, la página de la Wikipedia en español es mejor que la inglesa.
Las huelgas a la japonesa se practican en fábricas. Sólo en ellas tiene sentido el concepto. Se produce más material de lo habitual, lo que provoca una serie de costes para la empresa.
Supongamos con un ejemplo, una fábrica de motos en Tokio. Están habituados a hacer 500 motos diarias. Pero como los trabajadores están en huelga, consiguen hacer 650 motos cada día. El almacén está dimensionado para acoger 500 motos cada día, con lo que después de unos días, esas motos en exceso tienen que ir a alguna parte. Pueden dejarse a la intemperie, lo cual puede deteriorarlas por la lluvia o el sol. En caso de necesidad el empresario puede intentar alquilar un espacio en otro almacén cercano. Esto supone ya unos gastos extra por el alquiler y el desplazamiento de las motos a dicho almacén. Asimismo esas motos tendrán que volver de vuelta al almacén, para poder enviarlas a los puntos de venta. Esto implica una ruptura en la planificación, por cuanto el encargado de gestionar la cadena debe encontrar un momento en que vengan a llevarse esas motos en exceso. O tal vez un día haya que disminuir la producción para cuadrar los resultados. También puede contratarse un camión extra para vender esas motos de más, pero esto implicaría negociar nuevas tarifas con los transportistas, para este caso excepcional.
En cualquier caso, las molestias aumentan conforme la huelga se dilata en el tiempo, hasta llegar un momento en que el perjuicio puede llegar a resultar mayor que en caso de una huelga general.
1.
De acuerdo con el libro Guinness de los Records, la palabra real más larga del idioma inglés es floccinaucinihilipilification, con 29 letras. Esta palabra supera, con creces, a la más larga del castellano, nuestro pobre
electroencefalografista, que sólo posee 23 letras.
En defensa del castellano queda decir que el inglés es un idioma que admite cómodamente las construcciones de palabras, cosa que no ocurre con nuestra lengua. En estos ejemplos, electroencefalogramista estaría formado por la unión de las palabras electro, encéfalo y gramista (esta última no sería una palabra real).
Para el término inglés, cómodamente se asocian hasta cinco palabras: flocci (trozo de hilo de lana), nauci (algo insignificante), nihili (algo que no tiene valor), pili (un cabello, algo muy pequeño e insignificante) fication (sufijo para acción de).
El término de récord floccinaucinihilipilification significa el acto o la costumbre de describir algo como inútil.
Un hecho no muy conocido es el sistema de gobierno de Australia. Pudiera pensarse que se trata de una República, pero sin embargo es una Monarquía Constitucional.
En toda monarquía, el cargo principal del gobierno, está en manos del rey, como sucede en España con Juan Carlos I, aunque en la actualidad es frecuente que éste deje hacer a los políticos elegidos en las elecciones. En Australia, la monarquía está regida por la Reina Isabel II de Inglaterra.
La forma de deshacerse de sus colonias por parte de los británicos es digna de elogio. Mientras España perdía sus posesiones de ultramar, una tras otra, creándose enemigos entre sus antiguas posesiones, Inglaterra les dejó pacíficamente que fueran obteniendo la independencia, pero asegurándose condiciones muy favorables para las exportaciones, alianzas militares y, la puerta abierta de mantener la monarquía.
Y es que la reina de Inglaterra no es sólo la reina de los ingleses, también lo es de Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Jamaica, Barbados, Bahamas, Papua Nueva Guinea, y algunos otros países menores.
Esta reflexión ha sido tomada del foro de Idealista, escrita por el ilustre forero Luisito, la traigo aquí para resaltar tan interesante lectura y permitir su acceso a más lectores.
1.
“hipoteca = ahorro”
Esto es incorrecto, y más en la eurozona. El crédito no es lo mismo que el ahorro sino, en términos de macroeconomía, justo lo contrario.
El ahorro produce un excedente de dinero mientras que el crédito una falta de dinero. Es algo parecido a los anticiclones o las borrascas en los mapas meteorológicos: El aire fluye desde las zonas de alta presión hacia las de baja presión. Esta era una de las trampas de la unificación monetaria. Para un país tener moneda propia equivale a disponer de una frontera monetaria. Si imaginamos que el dinero fluye de un país a otro a través de una tubería la moneda, y las políticas monetarias propias actúan como un grifo que, según se abra más o menos, permite regular ese flujo de dinero. También los barcos suelen estar divididos en compartimentos que pueden hacerse estancos entre si cerrando una puerta y que permiten evitar la propagación de una inundación. La unificación monetaria del euro equivale a suprimir las paredes de separación entre compartimentos lo que puede ser sumamente peligroso en caso de problemas. Si las economías que separaban esos compartimentos no se uniformizan previamente, el nivel de agua entre compartimentos puede ser muy diferente. Si abrimos alegremente la puerta el agua de un compartimento inundará los otros.
2.
Durante la implantación del euro se eliminaron las barreras monetarias entre Portugal y España, lo cual no es muy importante. También desaparecieron las fronteras entre Alemania y Austria lo que tampoco es importante. Las economías italiana, española o portuguesa estaban basadas en fuertes ICP porque sus monedas y su economía indisciplinada eran fuertemente inflacionistas. Las economías del norte, en cambio, estaban basadas en monedas fuertes, con inflaciones bajas. Suprimir las fronteras monetarias entre las economías del norte (Francia o Alemania) y las del sur (España) suponía el peligro de un flujo descontrolado de dinero de norte a sur o de sur a norte dependiendo de la situación. El que las economías del norte y del sur sean tan diferentes supone el riesgo de que la masa monetaria de euros emigre masivamente de una región a otra porque estas dos economías, tan diferentes, reaccionan de forma diferente a las situaciones.
Decía un amigo mío que si repites una palabra muchas veces, acaba perdiendo el sentido, parece como si perdiera el significado. Mi amigo repetía tantas veces esta historia que él mismo acabó difuminándose. Luego he podido leer esta misma historia en periódicos y páginas webs varias veces.
Al utilizar un término con insistencia se nos vuelve cotidiano, le perdemos el miedo. Palabras como atentado, guerra y terrorista no causan el miedo que deberían porque están en los telediarios todos los días. Ni nos imaginamos el terror que debe ser vivir una guerra hoy en día, pero sin embargo, nadie se estremece al oír la palabra.
Si hay un término que en la actualidad ha perdido su significado, ante tan prolongada labor de desgaste, es la palabra burbuja.
Según define la Wikipedia:
Una burbuja económica (algunas veces denominada como “burbuja especulativa”) se refiere a una condición del mercado, donde los precios de los bienes o acciones aumentan hasta valores absurdos (que ya no se refieren a la utilidad del bien o al valor real de lo comprado). Ocurre cuando la especulación en el bien afectado causa que el precio aumente, produciendo una mayor especulación. La burbuja es seguida normalmente de una súbita caída de los precios, conocida como crash, o explosión de la burbuja.
Si consultas las noticias del día, encuentras que prácticamente todos los medios importantes de España hablan sin reparos de la burbuja inmobiliaria. A nadie causa extrañeza el término. Si a un experto constructor le preguntan si cree que explotará la burbuja, responderá que eso es metafísicamente imposible.
Sin embargo, volvamos a la definición anterior, quizás era demasiado larga.