

Cierto que habrá estereotipos, pero que en Andalucía se vive mucho de las subvenciones es algo que dice hasta el mismo Google.


Cierto que habrá estereotipos, pero que en Andalucía se vive mucho de las subvenciones es algo que dice hasta el mismo Google.
Hace unos días me vino de repente a la cabeza el recuerdo de que cuando estaba en el colegio se decía una cosa que era no piqui.
La grafía no es clara pues es una de esas cosas que se dicen de palabra pero jamás antes han sido escritas. Bien pudo ser no piki o incluso no picky.
Supongo que es un localismo y aún una expresión atada a una generación concreta. Sin ser algo extraído de la televisión es desde luego una expresión extraña.
No piqui se pronunciaba en el contexto de que tenías algún tipo de chuchería y no estabas dispuesto a compartirla con tus amigos. Antes de que tu amigo viera lo que tenías – o a ser posible al mismo instante – el decir no piqui te libraba de la ingrata tarea de tener que compartir lo que tenías.
Era una especie de sortilegio, similar a expresiones como “todo lo que me digas rebota” para evitar que los insultos de los otros te afectaran o repetir con las manos en los oídos “no te oigo” para evitar oír algo que no te apetece.
Lo que recuerdo extrañamente del “no piqui” es que uno lo respetaba a rajatabla, como si fuera una norma del reglamento del golf. Si querías evitar que un amigo avaricioso se quedara sin compartir sus caramelos tenías que estar siempre ojo avizor y si atisbabas alguna chuchería en su bolsillo te lanzabas a identificarla e impedir el bloqueo a cualquier petición mediante la expresión inversa: piqui.
Lo recuerdo como conversaciones de pájaros en la que uno decía “no piqui” y el otro “piqui” y el primero saltaba, “no, que era no piqui” y el otro respondía “que sí, que es piqui”.
Y es que casi siempre el conseguir llevarte algo dependía de segundos y había que recurrir a la foto finish. Uno no podía decir tranquilamente “no piqui” y luego sacar un repugnante revuelto de frutos secos. En la candidez infantil se sacaba el revuelto al tiempo que se gritaba “no piqui” y el otro estaba siempre a la que salta intentando decir un “piqui” para evitar quedarse sin comer.
Me parece extraña la expresión, pues recuerda mucho al no picky inglés que podría interpretarse en sentido literal como “no picotear”. Pero no creo que las expresiones de niños tengan orígenes tan elaborados.
Algo que ahora va con los modales, el ofrecer a todo el que tengas a mano cuando tienes algo susceptible de ser compartido, estaba totalmente en contra de la forma de pensar infantil. Aún así, el hecho de compartir venía condicionado, no a una convención social, sino a una sencilla invocación.
Supongo que es un paso intermedio en la formación de una persona, en que siente que tiene que hacer algo, de acuerdo a un acuerdo que observa en otros (hacer piqui) pero que su instinto egoísta no le ofrece ningún motivo para hacerlo. Esta suerte de juego se interpone entre una cosa y otra, permitiendo una transición hacia una convención social sin que resulte traumática.
Hay un grupo del Facebook: Yo tambien decia no piqui!!!! cuando me compraba algo en el kiosko.
En el mundo de las apuestas casi todas las páginas que existen o son portales para apostar o páginas que quieren mostrar anuncios a saco de esos portales y tratar de vivir de esa publicidad.
Igual que hay una saturación de lugares de sugerencias de películas o de restaurantes, se echan en falta (o yo no sé de sitios que existan) páginas que se dediquen a dar recomendaciones de apuestas. No digo ya cursos de pacotilla donde te explican cómo hacer una apuesta triple con cobertura y cash-in pero no a tener el más elemental sentido común.
Digo un sitio donde uno vea que están pagando 3 a 1 a que el Barcelona pierde un partido de fútbol, chollos potenciales en sitios de apuestas que uno debería aprovechar. Discrepancias entre lo que dice el mercado y lo que dice el sentido común, no lugares donde regalan el dinero.
Para esto desde luego que podría tener incluso sentido Twitter. Y como modelo de negocio se pone un sistema de enlaces de referidos, llevas a la página del portal donde está la supuesta ganga y si esa persona se da de alta en ese sitio de juego, cobras una suculenta comisión.
Os he dado la idea de emprendimiento y el modelo de negocio. Podéis depositar el 51% de las acciones de vuestra Start Up en los comentarios.
Si sabéis de lugares interesantes donde muestren ese tipo de información útil, no dejéis de indicarlo en los comentarios. Gracias.
Al ser un investigador que no trabaja para una universidad automáticamente se sugieren los adjetivos pirado o aficionado. Pero qué duda cabe que su producto es uno de los desarrollos de software más importantes jamás creados en Polonia. ¡Hay varias versiones en el Emule!
Este es uno de ellos que no gustará. Un estudio muestra que los niños con mayores conocimientos informáticos sacan mejores notas que la media en informática. Pero sus resultados en matemáticas, inglés y la lengua del país son peores a los de la media.
Existen desacuerdos sobre la neutralidad en el punto de vista de la versión actual de este artículo o sección.
Este artículo o sección necesita referencias que aparezcan en una publicación acreditada, como revistas especializadas, monografías, prensa diaria o páginas de Internet fidedignas.
Pero luego si lo intentas leer te das cuenta de que es una traducción automática de una versión del artículo en inglés. La Wikipedia en su mundo propio de referencias, citas y neutralidad. Pero de que el texto es casi ilegible, de eso no se realiza ninguna indicación.
«música siempre fue mi primer amor, pero en aquel entonces yo no sabía que era posible hacer una vida fuera de ser un DJ … Me encanta cocinar “debe ser porque el elemento de la mezcla!”Tenía muchas ganas de producir música que yo pudiera tocar en mis sets, porque trae mucha más realización del proceso.
El número de páginas que hay en Internet que se dedican a las mismas cosas siempre no deja de crecer. Si quieres dejar tu opinión sobre un restaurante tienes decenas de páginas y todas funcionan bastante bien y luego ocupan los primeros lugares en las búsquedas de Google.
Si quieres rellenar tu valoración y el resumen de la película que viste en el fin de semana tienes una oferta aún mayor. El contenido gratis es muy agradecido y todo el mundo está encantado de brindarte los medios para que rellenes páginas en las que se pueda colgar publicidad.
Sin embargo se echa en falta alarmantemente sitios donde opinar sobre servicios mucho más interesantes e importantes: servicios médicos.
Es ridículo que haya miles de páginas que se afanan en mostrar los mejores restaurantes japoneses de Madrid y sin embargo no hay ni una sola en que se muestren a médicos de distintas especialidades y lo que los pacientes opinan sobre ellos.
La decisión de en qué garito dejarse caer para apaciguar el estómago, o con qué película matar la tarde es de gran ayuda, pero mucho más lo es saber qué servicio me espera en un determinado lugar.
Aquí surgirá la clásica queja de Internet y los médicos: que la medicina es una ciencia que no está al alcance de cualquiera, que en Internet hay mucha mala información, que no se puede valorar a un médico por la opinión del paciente, que tienen que ser sus compañeros los que en todo caso le valoren.
Creo que esto ya lo he escrito tal cual en alguna otra entrada. Sé que existen proyectos por el estilo en Estados Unidos. Incluso se ha llegado al punto de que algunos médicos, antes de un tratamiento, hagan firmar a sus pacientes una hoja donde se comprometen a no opinar en Internet sobre las facultades del doctor que les trató.
Los problemas legales seguro que son enormes y es por eso que ni me planteo iniciar algo así. Pero es una prueba fehaciente del tratamiento a veces incomprensible que se le da a la medicina, de ser un mundo donde no se puede ni elegir ni opinar, porque no se tiene conocimiento para hacerlo.
¿Dónde podría encontrar un buen dentista en Madrid? Sólo dispongo de páginas comerciales donde cada cual ilustra de sus supuestas virtudes.
¿Dónde existe una comparativa de opiniones de centros que hagan operaciones de miopía? Una operación simple y que vale bastante dinero, pero ante la que la única opción es seguir con el concepto clásico de obtener la recomendación de un amigo de un amigo, depender de una sola opinión, que ojalá sea acertada.
Un libro que me ha gustado mucho ha sido Founders at Work.
Trata sobre personas que de alguna forma estuvieron envueltas en el inicio de empresas del mundo de la informática, más o menos durante el periodo que va de 1980 al 2005. Muchos fueron fundadores de empresas, otros sólo estuvieron trabajando en esos tumultuosos comienzos, en que todo puede salir bien o mal. La figura del emprendedor es risible y admirable al mismo tiempo. Risible cuando se trata de proyectos que van directos al fracaso y admirable en el resto de casos – acaben o no funcionando estas empresas.
Los emprendedores son como los grafiteros. Unos hacen arte, otros muchos el ridículo y el vandalismo. Pero a la mayoría le gusta el abanico amplio del término, sentirse en la misma categoría que los artistas. Pero está claro que no todos están haciendo lo mismo y que un vándalo es un vándalo y que el que empieza escribiendo tres letras mal puestas nunca acabará dibujando una obra de arte.
El libro Founders at Work trata sobre algunas de estas personas que pueden considerarse artistas. Muchos de sus proyectos son inmensamente conocidos y grandes ejemplos de éxito, como Apple o Hotmail. Otros han acabado en fracaso, tras un triunfo temporal, como Ars Digita o Lycos.
El libro está organizado en forma de entrevistas, cada una de ellas trata sobre una persona y las empresas en que participó, casi siempre una sola aunque hay casos de emprendedores en serie, personas que tras conseguir que un proyecto funcione saltan a otro. Para ellos el conseguir que algo funcione es el objetivo, pero una vez esto ocurre sienten que su labor ha terminado y tratan de dedicarse a otra cosa. Son como los Don Juanes que sólo quieren la conquista, no casarse con la chica y vivir toda la vida con ella.
Como el libro es bastante extenso se obtiene una visión general muy buena de la informática en aquella época (1980-2005), casi todos los proyectos principales aparecen en las páginas de estas entrevistas. Muchas empresas de las que no se habla aparecen tímidamente como referencias, por ejemplo Terra como compradora de Lycos. Es triste que la más importante presencia empresarial española en el mundo de Internet haya sido esa.
En Internet hay dos capítulos completos que se pueden leer gratis para hacerse una idea del libro. Indico estos dos capítulos con el correspondiente enlace, junto al resto de entrevistas:
Prácticamente todas las entrevistas merecen la pena, cada proyecto tiene su aquel. La que más me impresionó de todas fue la de Joshua Schachter, creador de delicious.com (originalmente del.icio.us).
Lejos de otras historia de éxito más o menos merecido, su caso es casi único en muchos aspectos. Desarrollo su famosa página de marcadores a ratos muertos desde su casa. Sin garaje ni nada, estuvo trabajando durante mucho tiempo en algo relativamente modesto, optimizando el tiempo empleado de forma magistral. Según cuenta, trataba de trabajar en bloques de quince minutos. De esa forma pudo construir uno de los servicios más útiles (y desaprovechados) de la red.
Esa forma de trabajar me ha llamado tanto la impresión que trato de llevarla a cabo. Si empiezas algo que no sabes si vas a terminar, o si tienes que retomar algo que está a medias y que sabes que tampoco podrás terminar te entra el desánimo. Pero si eres capaz de dividir una tarea dada en otras mucho más pequeñas, al final siempre estarás haciendo cosas concretas con un principio y un fin. La labor de división del trabajo es la que tiene realmente mérito, la idea de sintetizar cualquier cosa en pequeñas partes. Y no tanto la idea como el ser capaz de llevarla a cabo. Si piensas que delicious fue hecho por una sola persona (casi todo) que nunca trabajó más de una hora seguida en nada concreto, y raramente más de una hora al día, te das cuenta del alcance y brillantez de Schachter.
Magistral resulta la forma en que narra su experiencia con la gente de Google. Le trataron de vender la moto de que se fuera a California – Schachter trabajaba en Nueva York en el banco de inversión Morgan Stanley – con la excusa de que todos los buenos programadores vivían allí, que podría trabajar con doctores en informática. Schachter les replicó que de eso nada, que en Nueva York hay muchos programadores y muy buenos, que no tienen nada que envidiar.
Y épica es la respuesta a la pregunta de por qué Google no le quiso contratar. Uno está cansado de ver leyendas urbanas sobre pruebas de inteligencia y agudeza en las entrevistas de trabajo de Google, pero Schachter responde con parquedad: no me aceptaron porque no sabía programar en el lenguaje C ++ (uno de los más empleados por la gente de Google).
Lejos de la megalomanía o el mito del genio (como el caso de Apple con Steve Wozniak), el caso de Schachter es el de una persona normal, en un proyecto bastante normal y con un trabajo que a pocos llama la atención por la espectacularidad. Pero algo útil y que funciona. Bien hecho y con pocos gastos.
En resumen, un muy buen libro que para los irredentos amantes del todo gratis está en el Emule en un pdf de máxima calidad.
Desde luego que hay sitios mucho más raros que el glaciar islandés Eyjafjallajökull. Pero normalmente no salen en las noticias. En este caso, el glaciar es de actualidad porque el volcán que se encuentra en él ha entrado en erupción, mostrando unas imágenes de enorme espectacularidad y belleza.
Me llama la atención que ante el nombre de difícil grafía en los medios de comunicación suelen optar por no nombrar al glaciar, simplemente se refieren a “un glaciar en Islandia”. En algún caso he visto a una presentadora indicando que era de nombre impronunciable y a otra que lo pronunciaba con cierta soltura.
No sorprende que en algunos casos se esté incluso escribiendo mal el nombre del glaciar, pero sí que me parece digno de resaltar que se trata de uno de esos inusuales lugares innombrables y que efectivamente no se están nombrando. Los circunloquios que se emplean para evitar el referirse a él son llamativos.
En resumen he leído el libro Good Calories, Bad Calories de Gary Taubes y recomiendo encarecidamente su lectura a quien pueda estar interesado en la ciencia detrás de los conceptos que hay sobre la alimentación sana y el estilo de vida saludable.
Es un libro que puede resultar destructivo sobre los conceptos que tenemos muy asumidos y que hay que saber leer con cautela.
Taubes resumen los principios que defiende en su libro en los siguientes puntos (perdón por la cita en inglés):
1. Dietary fat, whether saturated or not, is not a cause of obesity, heart disease, or any other chronic disease of civilization.
2. The problem is the carbohydrates in the diet, their effect on insulin secretion, and thus the hormonal regulation of homeostasis—the entire harmonic ensemble of the human body. The more easily digestible and refined the carbohydrates, the greater the effect on our health, weight, and well-being.
3. Sugars—sucrose and high-fructose corn syrup specifically—are particularly harmful, probably because the combination of fructose and glucose simultaneously elevates insulin levels while overloading the liver with carbohydrates.
4. Through their direct effect on insulin and blood sugar, refined carbohydrates, starches, and sugars are the dietary cause of coronary heart disease and diabetes. They are the most likely dietary causes of cancer, Alzheimer’s disease, and the other chronic diseases of civilization.
5. Obesity is a disorder of excess fat accumulation, not overeating, and not sedentary behavior.
6. Consuming excess calories does not cause us to grow fatter, any more than it causes a child to grow taller. Expending more energy than we consume does not lead to long-term weight loss; it leads to hunger.
7. Fattening and obesity are caused by an imbalance—a disequilibrium—in the hormonal regulation of adipose tissue and fat metabolism. Fat synthesis and storage exceed the mobilization of fat from the adipose tissue and its subsequent oxidation. We become leaner when the hormonal regulation of the fat tissue reverses this balance.
8. Insulin is the primary regulator of fat storage. When insulin levels are elevated—either chronically or after a meal—we accumulate fat in our fat tissue. When insulin levels fall, we release fat from our fat tissue and use it for fuel.
9. By stimulating insulin secretion, carbohydrates make us fat and ultimately cause obesity. The fewer carbohydrates we consume, the leaner we will be. 10. By driving fat accumulation, carbohydrates also increase hunger and decrease the amount of energy we expend in metabolism and physical activity.
[Los comentarios siguientes son interesantes y se refieren a una versión extensa y tal vez desacertada en que se resumía lo más llamativo y sensacionalista de un libro que me ha parecido muy mesado y siempre tratando de encontrar lo correcto. Es por eso que pueden quedar un tanto descontextualizados.]
Algunas lecturas interesantes:
-¿Usted sigue sin email ni móvil?
-Sí. Me niego a utilizar móvil, tengo uno solamente para los viajes, pero el número lo tienen mis hermanos y tres personas más. Me parece una forma de esclavismo: estar localizable permanentemente, que no haya ratos de silencio, en los que nadie sepa dónde está uno, caminando por la calle, mirando las musarañas, en el cine. No ser localizable me parece normal, una manera de descansar. La prueba de que el móvil es una herramienta de esclavización es que son las empresas los que se los ponen a sus trabajadores.
Demasiada planificación y tecnificación no lleva necesariamente al progreso. Vivir en la esquina de la avenida L con la calle 9 es demasiado abstracto para la mente humana. El artículo anterior detalla la brillantez con la que sin embargo se planificó la estructura de las calles de Nueva York (otra ciudad planificada pero bien).
Las empresas no quieren privacidad porque esas páginas no pueden tener publicidad y ellas viven de eso. Pero lo triste es ver como en más y más sitios los gurús comulgan con eso y tratan de avisar: si no me das tu nombre y apellidos no eres de fiar.
Es curioso que lo que él dice es lo mismo que defendía el “pirado” de Rüdiger Nehberg hace ya casi 30 años.
El Real Madrid, como en las cinco temporadas anteriores, cayó eliminado en los octavos de final de la Liga de Campeones. Esta temporada tras empatar (1-1) con el Olympique de Lyón en el Santiago Bernabéu y cuando podía haber sentenciado el pase en la primera mitad.
Digo yo que tal vez el culpable fuera l’Olympique Lyonnais – el Olympique de Lyon – el equipo que lo eliminó. El mayor absurdo del fútbol de los millones es pensar que todo depende de lo que tú hagas. Se olvida al rival.
Hasta el punto de que se prefiere proponer como culpable a Jorge Valdano (!) antes que al equipo que defendía y atacaba a los once jugadores del Real Madrid.