Como leo

Volviendo a casa en el metro, tenía a mi derecha a una chica que leía un libro de Dan Brown – presumiblemente El código Da Vinci – y al otro lado a un hombre leyendo algún libro del Capitán Alatriste. En medio de los dos, trataba de entender el ensayo:
Rational Adversaries? Evidence from Randomized Trials in the Game of Cricket.
Nunca he sido amigo de las lecturas fáciles. En parte, porque me gustan temas demasiado variados (eclecticismo). Esto me lleva a cambiar el centro de atención demasiado a menudo. Si por ejemplo, leo una novela como Trópico de Capricornio, de Henry Miller, aún cuando me parezca soberbia, no paso a leer otro libro de Miller, o a buscar autores similares – siempre se le compara con Bukowski. Lo que hago es buscar información sobre Henri Bergson y su libro La evolución creadora, porque son mencionados en el libro de Miller.
Busco en la enciclopedia y me encuentro con que Henri Bergson era un profesor universitario de filosofía en París. Su biografía es impresionante: sus clases estaban siempre abarrotadas, los que no podían ingresar en sus cursos como alumnos, iban como oyentes. Un profesor que podría haber llenado el aforo de un campo de fútbol si le dejaran dar las clases allí. Su capacidad de expresión de ideas complejas en términos comprensibles ha sido, quizás aún no superada. Apenas si publicó cuatro libros en toda su vida, para cada uno de ellos empleo unos diez años. Recibió el premio Nobel de Literatura, en 1927, aún escribiendo filosofía: Tengo que leer La evolución creadora, de Bergson.
El libro supuso un antes y un después en el desarrollo de la teoría de la evolución; es muy denso pero comprensible. Al terminarlo no me apetece leer otro de sus grandes libros, ahora me interesa leer a uno de los detractores de la filosofía de Bergson, y me leo un libro de Wittgenstein, el famoso Tractatus Logico-Philosophicus, que a pesar de todo me resulta un auténtico peñazo y dejo por la mitad.


Sin motivo alguno, ahora me pongo a leer un Manual para aprender a hipnotizar, que resulta curioso, aunque insustancial. Voy a la biblioteca y me pongo a buscar por los estantes. Soy una de las pocas personas que empieza en la sección juvenil y acaba en la de sociología, mirando casi todos los libros. A lo mejor veo una biografía de Hitler y pienso, “no tengo ni idea de la I Guerra Mundial”. Así que voy a mirar los libros de historia, y me tropiezo con La expedición de los diez mil, también conocido como Anabasis, de Jenofonte. Ese libro me suena de toda la vida – resulta que es el equivalente a La batalla de las Galias, de Julio César, pero en vez de para los estudiantes de latín, para los de griego. Miro el argumento del libro y me digo, joder, tengo que leer este libro. Y es que tiene el mejor argumento que jamás he leído en mi vida.
Cuando he terminado, un poco desencantado con el final, pero no con la lectura, tengo ganas de leer a un autor latino, porque no hay nada como los autores latinos. Creo que no hay idioma más sutil que el latín y me apena no saber más que cuatro cosas. Tomo un libro de Séneca, voy sobre seguro, y no me defrauda lo más mínimo. Me río de los libros de autoayuda escritos por y para menopáusicas, quien necesite ayuda que lea y escuche a Séneca.
Con la llegada de Internet, el mundo se me hace, simplemente inabarcable.
Estando de vacaciones, veo a unos tipos jugando al cricket en la playa y me digo, “joder, el cricket es un deporte, de los más antiguos que existen, que levanta pasiones, y no tienes ni puta idea de cómo se juega.” Algunas semanas después tengo en descarga por el Emule un partido de cricket, entre India y Pakistan. Me pongo a ver el partido, comentado en inglés, y me voy enterando de las reglas, y joder, es aburrido de narices, pero está lleno de detalles interesantes, como por ejemplo el mismo lanzamiento de la moneda para determinar quien comienza. Me pongo a investigar, y se han escrito numerosos estudios sobre la elección de turno tras el lanzamiento de la moneda en cricket. Es un tema fascinante, me imprimo un buen ensayo y me lo leo en el metro. Pero ya estoy pensando en mil cosas: en sistemas de elección del comienzo en otros deportes, o en localizar un estudio que mencionan, sobre estrategias en los lanzamientos de penaltis, y así, ad infinitum.

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8 comentarios en “Como leo”

  1. Pero que grande eres.
    Hasta el sexto párrafo estaba pensando “joder que pedante se ha levantado esta mañana el señor zrubavel y su cultivada retórica” y justo llego a lo de “y no tienes ni puta idea de cómo se juega” y no puedo sino descojonarme frente al PC.
    Lo dices como si desconocer el funcionamiento de una mierda de juego fuese algo de vital importancia. Y vas y te bajas un partido entre India y Pakistán del eMule, y terminas metido en una paranoia sobre el comienzo de los juegos. Estás como una puta regadera.
    Pero que grande eres.

  2. Todos los días antes de comenzar mi trabajo, que es delante del ordenador, ojeo mis tres o cuatros páginas web de rigor: El Banco, las noticias, los últimos estrenos en divx y series de TV para descargar desde el bittorrent, y este blog. Pero no por ese orden.
    ¡Enhorabuena zrubavel!
    [Comentario zrubavel: Muchas gracias, no voy a decir que hay páginas mejores porque luego se me marchan los lectores, como ya me ha pasado alguna vez.
    No dejes el ordenador apagado, que es cuestión de tiempo que cierren el emule, hay que tener entre 100 y 200 GB de cine almacenado en casa, para los tiempos difíciles.]

  3. Yo también quería leer algo de séneca. Encontré una página de textos suyos y de otros autores del estilo.
    http://www.upasika.com/filosofia.htm
    Pero me rebienta leer en el monitor.
    Me reí mucho cuando vi el título de un libro “Mas platon y menos prozac”. La verdad es que a la gente le haría bien leer un poquito. Sea lo que sea.
    [Comentario zrubavel: Lo bueno de los libros clásicos es que los encuentras siempre en las bibliotecas y que no hay problema para llevárselos porque siempre están disponibles.
    Leerse eso en el ordenador es inviable.
    Séneca es el rey, su forma de escribir puede parecer prepotente. En uno de sus textos tiene el descaro de recomendar a la gente cuya vida haya llegado a un punto demasiado crítico que se suiciden, como la mejor solución.]

  4. hace poco que he leido el quijote (a la segunda despues de intentarlo por primera vez hace cosa de 10 anyos). Ahora me ha gustado mas que la primera vez, pero creo que hay que tener una cierta educacion “lectoril” o cultural para poder apreciar determinados libros. Yo creo que aun carezco de esa educacion porque no me ha parecido la gran obra de la literatura que se supone que es.
    De hecho lo unico que me ha aportado es darme cuenta de que casi nadie se lo ha leido (incluidos profesores de literatura…).
    Lo volvere a intentar en 10 anyos.

  5. Quién pudiera vivir por lo menos 200 años, para poder leer una milésima parte de los libros que a uno se le antojan, y poder permitirse aprender a hacer todas las cosas que nos causan curiosidad…

  6. El ansia por el conocimiento es lo que diferencia a una persona viva de otra muerta. Independientemente de lo que recen electrocardiogramas y encefalogramas varios.

  7. Quisiera saber donde conseguiste ese libro…y si no lo compraste de donde lo bajaste….(La evolucion creadora)….Ya lei Tropico de Capricornio y queria leer y obsequiar ese libro y creeme que tengo dos meses buscandolo y no he podido encontrarlo ni en las librerias ni en internet…lo encontre en pdf en frances para mi..pero para mi obsequio lo necesito en español…si puedes ayudarme estare super agradecida….
    [Comentario zrubavel: Te enviaré un mail, pero por ejemplo, en esta dirección parece que tienen ejemplares.( Iberlibro es como Amazon pero con libros en español ( y con el consiguiente cutrerío hispánico)).
    Si sólo quieres leerlo, es bastante fácil encontrarlo en una biblioteca pública. Para encontrar libros modernos las bibliotecas son muy flojas, pero para todo lo que sea de antes de 1980 son insuperables.
    Si aún así tienes problemas, prueba con la biblioteca de la Facultad de Filosofía de tu ciudad, es imposible que no tengan varios ejemplares.]

  8. Hola, llego a esta tu entrada buscando una liga para descargar “La expedición de los diez mil” (cosa que no he de conseguir aquí) y antes de cerrar la pestaña lleno de fastidio porque es mi quinto intento y no doy, leo fragmentos de tu “post” y decido terminarlo… me encantó; y creo que me encantó porque me identifico, mis lecturas son siempre impredecibles (entendiendo que no considero lectura apropiada a la novela vacía de contenido y todos esos “bestsellers” que inundan las tiendas que lucran con basura).
    En fin, muy buena entrada, me permito agregarte a mis “feeds”.
    NOTA: La Anabasis ya la leí, sólo quería el archivo digital para mis búsquedas de palabras.
    [Comentario zrubavel: Gracias por tan benévola opinión.
    Textos como el que buscas, a priori, no pueden encontrarse en la red, ya que están protegidos por los derechos de autor, en este caso aunque Jenofonte lleva algunos años muerto, sus traductores retienen su parte de los derechos.
    Lo mejor es usar una red P2P usando un programa como el Emule. Según veo, el documento Griego – Jenofonte – Anabasis.doc (ed2k://|file|Griego%20-%20Jenofonte%20-%20Anabasis.doc|1118720|90C37B2E2F53B243A4F49B2E2F3CC7C3|/)
    seguramente sea lo que buscas.]

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