Discurso de investidura

Hoy no se habla de otra cosa sino de la toma del cargo de Barack Obama como presidente de EEUU. En el siempre excelente blog del archivo del periódico The Times, hacen un recuerdo de cómo fueron los nombramientos de algunos presidentes americanos.
Dos de los más significativos presidentes de Estados Unidos, dijeron frases que pasaron a la Historia en sus discursos de investidura. Los más destacados:

Franklin Delano Roosevelt
; El hombre que superó la Gran Depresión:

La única cosa de la que tenemos que tener miedo es del propio miedo.

Gran frase que sintetiza la esencia de la Gran Depresión.
Más memorable aún fue la que diera John Fitgerald Kennedy en su discurso inaugural, la que probablemente sea su más famosa cita:

Y por eso, ciudadanos de Norteamérica: no os preguntéis que puede hacer vuestro país por vosotros – preguntaros qué podéis hacer vosotros por vuestro país. Ciudadanos del Mundo, no os preguntéis que puede hacer América por vosotros, preguntaros qué podemos hacer juntos por la Libertad.

El discurso actual, no importa como sea, carece del simbolismo de los que se pronunciaban hace décadas. Hoy en día los discursos los preparan equipos especializados, son algo industrial, como las magdalenas. Más profesionales pero menos frescos.
Aunque no viene al caso, aprovecho para meter con calzador una frase que me ha gustado mucho. Se refiere a la investidura no de un presidente sino de un vicepresidente: Theodore Roosevelt.
Primo lejano del otro presidente Roosevelt, ambos acabarían siendo dos de los mejores presidentes del país. Theodore Roosevelt era un pirado en el sentido de que era la antítesis de lo que uno espera de un presidente.
De pequeño había tenido asma y numerosas enfermedades. Para combatirlas, se obsesionó con el ejercicio físico y con demostrar que podía ser mejor que los demás. Esa capacidad de superación y autoestima le llevo tan lejos como podía llegar un hombre, pero dejó por el camino numerosas secuelas. Por ejemplo, como Presidente de los Estados Unidos solía llevar un revólver encima. Era algo tan innecesario como grotesco pero no había forma de convencerle de que era innecesario.
Roosevelt era un cowboy, un tipo al que le encantaban las demostraciones de fuerza, la guerra, la caza. En 1898, ante el inminente conflicto contra España por Cuba, Roosevelt fue uno de los principales defensores de la intervención armada.
Opuesto a Roosevelt se encontraba otro peso pesado del Partido Republicano: Mark Hanna. Hanna era un político tranquilo, de los de hablar mucho y hacer poco. La antítesis de Theodore Roosevelt. Y ambos luchaban por la Vicepresidencia del país (el puesto de Presidente era para William McKinley).
Abrumado al ver que Roosevelt era nombrado Vicepresidente del Gobierno, no tanto por no ser elegido sino por la animadversión que le causaba este hombre, Mark Hanna pronunció unas palabras que serían providenciales:

¿Es que no os dais cuenta de que sólo hay la vida de un hombre entre este loco y la presidencia?

Y efectivamente las palabras fueron proféticas, por cuanto el presidente McKinley murió asesinado a manos de un anarquista, con lo que Theodore Roosevelt pasó a ocupar el puesto de Presidente de los Estados Unidos en 1901.
Y no lo hizo nada mal. Eso sí, en cuanto terminó las dos legislaturas, se marchó un año a África a realizar un largo safari, de los de verdad. Con el siempre agradable entretenimiento de cazar rinocerontes blancos (especie en extinción, cazaron seis en total). Me imagino que para tener algo que contar a los nietos.

5 comentarios en «Discurso de investidura»

  1. Más que terrorista el asesino de McKinley era un anarquista.
    No creo que en sus motivaciones estuviera la de crear el miedo entre la población.
    Y aunque es considerado uno de los grandes, Hanna tenía razón: Teddy Roosevelt estaba loco.
    [Comentario zrubavel: Cierto que era un anarquista quien asesino a McKinley en 1901, pero creo justo que en términos actuales no sea considerado más que como un terrorista.
    Los anarquistas de finales del XIX y principios del XX no dejaban de ser una banda terrorista, con sus supuestos ideales pero más enamorados de la violencia que de arreglar el mundo.]

  2. La wikipedia dice que los Roosevelts eran “fifth cousin once removed”. No está claro qué eran, porque este complicado título anglosajón no tiene traducción, pero lo que sí está claro que no eran tío y sobrino. ;-)
    Que ambos fueran “fifth cousin once removed” significa que el re-re-re-tatarabuelo de uno es re-re-tatarabuelo del otro. Parafraseando a Mel Brooks en Spaceball, los dos Roosevelt no eran “nada”. ;-)
    A pesar de todo, Theodore llamaba a Franklin Delano “primo”, según -de nuevo- la wikipedia. Y luego le entregó a su sobrina para que se casara con ella.
    [Comentario zrubavel: Hablé de memoria y me equivoqué. Tienes toda la razón.]

  3. Estoy seguro de que Bush sería tachado de imbécil y estúpido si hubiera dicho una de las frases que consideras como grande:

    La única cosa de la que tenemos que tener miedo es del propio miedo.

    Total, ya lo han hecho por frases similares, como “La justicia debe ser justa.”
    [Comentario zrubavel: Lo importante no es la frase en sí sino el contexto, la famosa frase de Roosevelt se refería a la necesidad de devolver confianza a la economía para resolver la situación en que se encontraba. Si no se conseguía acabar con el miedo, su legislatura no serviría para nada.
    También es verdad que a posteriori a los grandes se les alaba todo y a los fracasados todo lo que digan puede ser usado en su contra.]

  4. La Justicia de Hombres y Mujeres es Sorda Ciega y Muda pero ay alguien que lo puede ver todo y oir todo.

    LA VERDAD LOS HARA LIBRES

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