Einstein on the beach

¿Has oído alguna vez la ópera Einstein on the beach? Seguro que no. Porque cuando oyes esta obra crees que estás ante una tomadura de pelo. Reconocer que te gusta algo así es difícil. Quizás más que reconocer que eres cleptómano o alcohólico. Es la típica música que harías bien en oír con auriculares.
Un gran artista se hace conocer dando un zapatazo en el panorama artístico de su época. O lo hace con el trabajo de toda una vida. Lo infrecuente es, como en este caso, que más de un artista de el zapatazo con la misma obra. Eso ocurre con la ópera Einstein on the beach.


Por un lado tenemos a un excéntrico escenógrafo, Robert Wilson que había cosechado algún éxito con representaciones teatrales muy innovadoras. Hoy en día, Robert Wilson es uno de los principales reformadores de la mise en escene. Además, es un artista polifacético que no sólo se ha dedicado al teatro, también se ha dedicado al dibujo, la pintura y la escultura.
Por otro lado, nos econtramos con Philip Glass, posiblemente el compositor de música clásica vivo más conocido por el ciudadano medio. La música de este compositor se usó en las bandas sonoras de películas tan celebradas como “El Show de Truman” (Truman Show) o “Las Horas” ( The Hours) y en algunas más no tan conocidas ( Naqoyqatsi, The Secret Agent, Candyman , Powaqqatsi, Koyaanisqatsi ).
Cuando Philip Glass y Robert Wilson decidieron unirse para la que sería la ópera Einstein on the beach no eran más que dos artístas excéntricos. Wilson ya había recibido algunos éxitos, como su Deafman Glance.
A Philip Glass le iba peor. Philip Glass era, allá por 1970, un compositor acabado. Nacido en 1937, su estilo musical produjo rechazo desde el principio. Así, tuvo que trabajar como taxista y fontanero para subsistir. Por aquel entonces formó un grupo que tocaba sus extrañas composiciones minimalistas. Ya los intrumentos que utilizaban ( instrumentos de viento y sintetizadores ) resultaban llamativos. Las mismas notas, repetidas una y otra vez, con pequeñas y sutiles variaciones. Sus conciertos se celebraban en los lugares más extraños, conciertos gratuitos o por los que se pedía una aportación voluntaria. El público nunca superaba las cincuenta personas y era frecuente que la mayoría se marchara antes de terminar. Aún así, consiguió erigirse como “grupo de culto” para algunos seguidores.
Así pues, se unieron dos talentos inusuales para dar lugar a una obra absolutamente inusual. Veamos que dice Wilson sobre Einstein on the beach:

En el pasado, el teatro siempre había estado unido a la literatura. No es así en Einstein on the Beach. No hay argumento – aunque hay muchas referencias a Einstein – y la propia actuación de los intérpretes es un poco libre. Unimos la ópera en la forma en que un arquitecto hubiera construido un edificio. La estructura de la música está completamente imbricada con la acción en el escenario y con la iluminación. Todo era una misma pieza.

A diferencia de las óperas convencionales, en que el espectador debe permanecer sentado hasta que se produzca un intermedio ( que suele coincidir con el fin de un acto ), en Einstein on the Beach el espectador era libre de levantarse cuando quisiera. Y debía hacerlo, por cuanto la duración total de la obra – unas cinco horas, sin interrupción alguna – pone a prueba la más resistente vejiga.
La ópera tuvo un éxito rotundo. Se dice de ella que supuso una aproximación completamente diferente al teatro musical, convirtiéndose en la más influyente ópera tras el fin de las Guerras Mundiales. Una obra que acabó con los últimos tabús que le quedaban a la música clásica.
La letra de las “canciones” es un tema que tampoco debe olvidarse. El tercer artista que surgió de la nada gracias a Einstein on the beach fue el autor de algunos textos del libreto. Chistopher Knowles era un chico de 19 años, autista.
Wilson nos cuenta cómo lo descubrió:

A principios de 1973, un tal George Klauber, que había sido uno de mis profesores en el instituto, me envió una cinta de cassette que pensó tal vez me interesaría.[…] Quedé fascinado. La cinta se titulaba “A Emily le gusta la televisión”. En ella, se oía la voz de un chico joven, creando repeticiones y variaciones constantes con frases que hablaban de Emily viendo la televisión. Comencé a darme cuenta de que las palabras fluían con un patrón rítmico de una lógica autosuficiente. Era una pieza muy musical. Como una cantata o una fuga, funcionaba conjugando pensamientos repetidos en forma de variación; todo gobernado por construcciones clásicas y un envolvente sentido del humor. El efecto era inspirador y encantador al mismo tiempo. Quedé tan impresionado que llamé a George y le pregunté por el autor de la cinta…Convenimos en que Chris vendría a vivir conmigo. Nos hicimos colaboradores y amigos.

Veamos alguna de esas delirantes letras:

Would it get some wind for the sailboat. And it could get for it is.
It could get the railroad for these workers. And it could be were it is.
It could Franky it could be Franky it could be very fresh and clean.
It could be a balloon.

Imposible de traducir. Además, en la ópera, ni si quiera se dice así. Se va leyendo el texto de forma progresiva. Primero dicen “Would”, después, “Would it”, “Would it get”, hasta completar la línea.
La ópera es técnicamente irrespresentable. Existe un CD que es relativamente fácil de conseguir. Aunque la música es, en general, rarísima, una pieza como el Aria de Bed ( pista nº 6 del tercer CD ) es bellísima, aún dentro de la dificultad que entraña este tipo de música. Cuentan que cuando terminó la soprano el público se puso en pie y empezó a aplaudir, algo infrecuente en estas piezas tan vanguardistas.
Si quieres acercarte a la música de Philip Glass, te recomiendo que comiences con sus bandas sonoras. Son mucho más asequibles y te acercan a su forma de entender la música. Einstein on the beach es duro, pero como subir un 8.000, merece la pena el esfuerzo.
Un video para hacerte una idea del tipo de música:

He utilizado muchas referencias que he ido indicando a lo largo del artículo. Con respecto a la música de Einstein on the beach, faltaba este link, que es muy ilustrativo.

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8 comentarios en “Einstein on the beach”

  1. También puede servir de introducción “Glassworks”, piano melódico, cíclico y asequible.
    Más que Einstein on the beach de primeras, sí.

  2. buenas; mi nombre es francisco, tengo 19 años y hace aproximadamente un año que escucho a philip glass, aunque ya antes escuchaba a morton feldman y stockhausen. lo primwero que escuché de philip glass y me deslumbró, porque es bellísimo, fue la parte uno de musica en doce partes, luego escuché dancepieces, y en este momento, einstein on the beach.
    creo que con esta obra glass ha llegado a un estado de paciencia absoluta, ademas de que es una musica que está ligada a mis experiencias espirituales ya que su repetición me resulta relacionada con el concepto de mantra.
    proximamente comenzaré un programa de radio que será emitido por internet, donde tendrá lugar
    la musica de glass así como el jazz y tantas otras cosas , luego les escribo los datos justos.
    me gustaría comunicarme con gente que habitualmente escuche a philip glass.
    francisco garrido

  3. Hola amigos, soy chileno, estudio pedagogia en educacion musical y esta nota de Einstein on the Beach me ha ayudado mucho en un trabajo de analisis de la composicion en el cual tengo que comparar 2 obras de arte del mismo estilo (minimalismo) pero distinto rubro, la otra obra de arte que elegi fue una pintura de Sol Lewitt, un pintor muy destacado del minimal art, muchas gracias por su perspectiva acerca de esta espectacular opera…adios

  4. holas!!!!!!!!!
    Me encanta cuando encuentro que la gente escribe cosas bonitas sobre philip…..
    Es sin duda uno de los musicos mas importantes , y q mas influencia tendran en la musica del sXXI…
    por mucha rabia que les de a algunos!!!!!
    Cuando tenia 19 años casualmente escuche
    The Photographer y me deslumbro!!!
    Una de mis Favoritas y ke recomiendo es la opera
    Satyagraha
    saludossssssssss

  5. Hola me llamo Fernando soy un compositor de Madrid (España).

    Decubrí a Philip Glass en las representaciones que se dieron en el Teatro Real de “I Corvo Bianco” (White Raven) o El cuervo Blanco, quedé impresionado por la música y por la escenografía. Aunque la música al principio me pareció una burla (dado su constante repetición) me dejó huella.

    Posteriormente a través de la web “www.philipglass.com” de Glass pude escuchar mas de su música, me compré el Violin concierto en una serie media (Naxos), y ciertamente creo que es el concierto de Violin que mas me gusta.

    Luego gracias a las bibliotecas públicas descubrí la banda sonora de “The Hours” y un recopilatorio de Sony “Obras Maestras” que curiosamente estaba en la sección de New Age.

    Y desde enonces puede decirse que soy un adepto a Philip Glass.

    En cuanto a Einstein on the beach, cuando escuché varios fragmentos lo primero que me vino a la cabeza fué (DIOS mio 16 minutos repitiendo One, Two, Three, Four, five, Six, One Two…) pero a medida que lo escucho, ya no parecen 16 minutos, y no me parece tan repetitivo. Quizá sea como cuando escuchas por primera vez a J.S.Bach al principio no dice nada, pero cuando lo escuchas otra vez, un universo sonoro se abre ante ti. Hoy nadie discute la obra de Bach. Supongo que en un futuro nadie discutirá la obra de Glass.

    Al fin y al cabo quizá estemos ante una revolución musical como la de Wagner en el siglo XIX, al que tacharon de loco, absurdo etc.

    Es dificil que el mundo acepte a un genio en su propia época, esto es algo intrínseco en si mismo, los genios nunca son aceptados.

    Y nada mas que no es poco, salvo decir que Glass y Shöenberg estan ejerciendo una “mala” influencia en mi música.

    Un saludo a todos los (Glassianos)

  6. Me encanta este blog… lo encontré por azar bucando el video de Einstein on the beach… sé que hay una cinta en VHS en algunas bibliotecas… fuera de mi alcance… Alguien sabe de la existencia de una version avi, mpeg, rmv o cialquier otro medio digital en video de las obra completas, de cualquiera de las obras de Glass : The screen, The barbarians, Akhnaten, Einstein, Satyagraha, etc (excepto Koyaa, Powa y Naqoyqatsi… ya las tengo originales en DVD)

  7. Hola, simplemente quería dejar constancia de que no es cierto que la ópera sea “irrepresentable”; al contrario, ha sido representada en numerosos teatros de ópera y escenarios de todo el mundo. En España fue estrenada en el Teatro del Liceo, en Barcelona, en 1992.

  8. Cierto, y yo estuve allí,viéndola. Las entradas para el cuarto y quinto piso eran muy baratas. A mí no me hacía mucha gracia Philip Glass (tan sólo había escuchado por encima The Photographer sin mucho entusiasmo), pero decidí asistir. Sin duda, una de las mejores decisiones que he tomado jamás. Todavía recuerdo la impresión de enfrentarte a semejante “cosa” en directo. Me convertí en el acto (es decir, en las cuatro horas que duraba la representación) en un fan absoluto de Glass.

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