Idiomas flexibles II

Un ingenioso recurso de los lenguajes son los llamados palíndromos: aquellas frases que se leen igual tanto si se hace de derecha a izquierda como de izquierda a derecha. Un ejemplo sencillo es el nombre Ana. Aumentando la complejidad está el clásico:

Dábale arroz a la zorra el abad

Y muchos otros, más o menos ingeniosos.

Anita la gorda lagartona no traga la droga latina.

Átale, demoníaco Caín, o me delata.

El propósito de hacer un palíndromo lo más largo posible tropieza con el sentido de la frase que así se construya. A mayor longitud, mayor absurdo se encuentra en lo que dice la frase. De ahí que los récords de palíndromos siempre resulten controvertidos, por cuanto siempre se puede alargar cualquier frase – por ejemplo añadiendo a un par de Anas dentro de la historia.
Para quien se interese por los palíndromos en castellano, además de la Wikipedia en español, en esta página encontrará referencias al trabajo de Víctor Carbajo, que ha dedicado mucho tiempo a los palíndromos.
Cuentan en este blog que el récord para un palíndromo está en toda una novela escrita por Lawrence Levine con 31.594 palabras. En cualquier caso la lectura de esta “novela” no resulta muy placentera. Los textos suelen ser una sucesión absurda de palabras palindromables con menos sentido que una traducción hecha por Babelfish con dos copas de más.
La citada novela de Levine, titulada Dr. Awkward & Olson in Oslo comienza de un modo que nos hacen sospechar el resto del texto:

Tacit, I hate gas (aroma of evil)

Para terminar con un:

live foam or a sage Tahiti cat.

Quien no haya tenido suficiente, aquí tiene la oportunidad de leer uno de esos extensos palíndromos ejemplos de gramática cogida con pinzas.
La tarea de escribir con palíndromos resultará más o menos gratificante según el idioma. El español no es el más adecuado de los lenguajes, por cuanto las sílabas suelen tener formas muy definidas – la forma consonante + vocal es la más común de todas – y al darles la vuelta el resultado suele carecer de sentido.


De entre todos los idiomas, sin embargo, hay uno que destaca por su capacidad para generar palíndromos: el finlandés.
Porque si ya hemos indicado que el récord al texto más largo siempre estará en disputa, el récord a la palabra palindrómica más larga parece indudable que pertenecerá al finlandés. Si en español la palabra palindrómica más larga es la muy forzada Soletarátelos con trece letras, en finlandés es fácil obtener palabras mucho más extensas.
Saippuakauppias es un vendedor de jabón, una palabra de quince letras de uso muy común.
Yéndonos a lo rebuscado se puede llegar hasta al Solutomaattimittaamotulos, algo así como el laboratorio que mide los resultados de las células del tomate.
Saippuakuppinippukauppias, algo así como el comerciante de copas de jabón.
Es relativamente sencillo formular palíndromos en finlandés. Aquí hay un ejemplo de uno especialmente extenso, con bastante sentido y lleno de “palabras sucias”.

Nai pesukoneessa, laukusta taas saatana tuli Hanna. Ok, Kim. Aarre höylien alla. Aaha, salit trukilla pannaan nimien alle. Hitto! Etova alku, sata lusikanosaa taitaa vitusti palaa. Murha on ruotsiksi “mord”. Nila puuttuu, Jallu nisua voi Palestiinasta vetää. Pyy meni amatsonin apajille, marakatilla halu. Anteeksi. Isorikas sinua hujauttaa. Teloi Esko paidat. Tero, pora vajassa. Kuhisi au pair-rahoja, sinä jostakin nostit niitä. Mono uhalla kalisi. Lekaasi nosto ei vie. Oi! Taas ne sadalta saavat napit. Taputti vaskoolia hapan Iivana. Tuuri ruusua valitsi, Ismo oria kesytti. Hyypiö läksiä halusi. Kojootin rasisti jalalla litisti. Apatiasi opettaja taisi yhä sietää. Köysi laittoi Masin omat lavat alas. Etsipä tämä kiero naikkonen. Öylätti säkissä. Pärepytyt ystäville, heh, oli tulleet. Illan otti homma kamala. Hapan olo. Allah, ipana kosi, no, iho. Ohi on, iso kana pihalla. Olona paha lamakammo. Hitto, nalli. Te, ellut: ilo, he hellivät! Syty, typerä pässi! Käsittä lyö ne, nokkia, no! Reikä mätä, piste. Salata valta, moni Sami otti ali. Syökää te isä! Hyi, siat! Ajatte pois aita, paitsi tilalla lajit. Sisar nitoo. Joki sula. Häiskä löi. Pyyhitty. Se kai “room”, siis tila. Vau, suuri ruutana! Viina paha ilo. Oksa, vittu. Patti pantava. Asat. Lada sensaatio! Ei, vie otsoni, saakeli. Silakalla huono mäti. Intit, sonni. Katso, jänis. Ajo, Harri! Apua! Isi hukassa! Ja varo poretta. Dia. Poks! Ei ole taattua: Juha unissa kirosi. Iske et, naula hallita. Karamelli Japanin. Osta maine, myy pääte. Vatsani itse lapio. Vau, sinulla juuttuu palindromi “ski’s tour”. No, ah, rumaa. Lapit suti vaatia. Taas on. Aki, sulata suklaa. Vote otti hellan. Ei, Minna, anna palli, Kurttila sahaa. Allan ei lyö herraa. Mikko, anna hilut. Ana, taas saatat sukua. Lasse-eno, kuse pian.

Quizás la particularidad que tan bien favorece al finlandés para hacer palíndromos es su tendencia a la duplicación de vocales, algo que viene a las mil maravillas a la hora de formar estos ejercicios lingüisticos. Me imagino que si en Finlandia no han obtenido el récord mundial de palíndromos es porque están ocupados en hacer cosas más importantes.

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