Revista Orsai

A finales del 2010 nació la Revista Orsai. Un proyecto muy ambicioso y con mucho de quijotesco, pretendía vender revistas caras al público acostumbrado a la gratuidad de Internet.

A pesar de que hay miles de personas que parecen no tener otra cosa que hacer que opinar sobre los modelos de negocio de la música, la literatura y el periodismo, el proyecto encabezado por el famoso escritor bloguero Hernán Casciari no obtuvo tanta repercusión como se merecía. Tampoco cayó en el ostracismo mediático de otro de sus proyectos de éxito. Realmente no se entiende que tanta gente que esté en contra de algo no esté a favor de lo opuesto. Eso es lo peor de ese continuo criticar al mundo del cine o de la música: es puramente negativo.

La revista se planteaba muchos imposibles. Distribuirse a precios acordes a los salarios de los países donde se vendiera. Así, sería 20 veces más barata en Cuba que en España. Se vendería sin intermediarios, prácticamente por venta directa mediante Paypal. Se ofrecería un producto de calidad exquisita, el mejor papel, la mejor tinta. Cuidando todos los detalles. Sin periodistas del régimen. Con autores buenos pero no los de siempre. Pagando bien y por adelantado. Sin ningún tipo de publicidad. Más con vocación de servicio que de negocio.

Con una tirada cuatrimestral, ahora acaba de salir el número dos. No sé cuánta gente comprará este segundo número, el primero se vendió a 10.080 lectores. Una tirada auditada al milímetro, sin ventas inventadas sobre periódicos que se regalan en aeropuertos u hoteles.

El primer número fue un notable éxito para un proyecto que quería cambiar muchas cosas del panorama editorial español y americano. Lo compré por seguir algún tipo de coherencia.

Desde luego, la revista cumple con todo lo prometido. Es gruesa como un libro. Y un libro alto. Tamaño de letra grande y agradable de leer. Papel excelente, casi demasiado grueso. Colores que ya no recordaba que existieran. Muy bien maquetada, aunque para mucha gente la idea de maquetar sea un guardar como desde el Word.

En general los textos me han decepcionado bastante. Casciari ha recurrido mucho a amigos suyos y le cuesta ver que algunos de los textos no son tan buenos como otros. Algunos no los he podido ni leer, y eso que soy de aguantar todo hasta el final. Otros artículos me han parecido interesantes, algunos neutrales. Me ha parecido que las introducciones a los textos y el comentario posterior son totalmente prescindibles. Uno necesita leer un texto sin prejuicios y salir de él sin que nadie te diga lo que debes entender. Esos textos, aunque son amenos y explicativos, rompen parte de la experiencia de leer.

Ojalá la revista tenga muy buen futuro. Creo que para que funcione va a haber que rebajar algunas pretensiones iniciales, demasiado idealizadas. Como con las series de televisión, es casi imposible que el segundo episodio lo vea más gente que el primero. Y si tienes una tendencia decreciente, cada día cuesta más abrir el negocio. Habrá que cambiar cosas. No tengo ni idea de cuáles, pero espero que a ellos se les ocurrirán. O que habrá gente que no sólo se limitará a decir lo que no se debe hacer, sino que arrimará el hombro, alguna vez, para hacer algo positivo.

De la revista hay un relato que me ha gustado por encima de todos. No es que me haya gustado, es que me ha parecido extraordinario. San Martin de Brooklyn busca el repechaje de Hernán Iglesias Illa. Se trata de un artículo sobre una liga de fútbol aficionado en Nueva York, donde participa el autor. El artículo capta a la perfección la grandeza y la miseria de los que pierden gran parte del tiempo del fin de semana para practicar un deporte a un nivel paupérrimo, sin esperanzas de triunfo más allá de ganar a otro más malo que tú, sin épicas de ningún tipo. Al mismo tiempo se perfila una imagen de la inmigración en Nueva York, y una relación entre el autor y el organizador del evento que acaba en una especie de homenaje.

La revista Orsai, en su optimismo desbordante, se ofrece gratis en PDF de máxima calidad. Podéis leer este relato en concreto en este PDF.

Siempre os estoy recomendando historias en inglés o que hay que pasar por caja para leerlas. Para una vez que es algo en español y gratis total. ¡Leedlo!

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4 comentarios sobre “Revista Orsai”

  1. Orsai y Asinorum son mis dos blogs preferidos desde hace ya bastante tiempo. Hoy se unieron en este artículo. Cuando leí el título pensé que había errado con el mouse en la lista de Favoritos. De aquí recomiendo todo el blog de Orsai y de allí haré lo mismo para aquí.

  2. Comparto muchas de las críticas, aunque creo que soy algo más benévolo que tú. Para ser un primer número, el nivel me ha parecido muy bueno. Hay que tener en cuenta que las revistas, al contrario que las series de tv, suelen ir de menos a más, les cuesta encontrar su estilo.

    Me gustó la oportunidad que ha supuesto esta revista para mucha gente, bloggers, periodistas, que etc. en su día a día no tienen ocasión de escribir un ladrillazo. Para ellos esa revista va a ofrecerles la posibilidad de hacer un ejercicio de escritura interesante, de profundizar más en algunos temas sobre los que cotidianamente tienen que pasar mucho más de puntillas.

    Escribir una columna sobre cualquier tema, y hacerlo medio bien, es fácil. Escribir 4 páginas, pues no tanto.

    [Comentario zrubavel: Tienes toda la razón en que la revista tiene mucho margen de mejora y que con el tiempo sólo puede hacerlo cada vez mejor.

    Estoy de acuerdo contigo en que escribir poco es mucho más fácil que en formato extenso y precisamente ahí es donde se nota la carencia, algunos escritores ligeros al tener que escribir más no han sabido hacerlo, se les nota la falta de pericia. Aunque no vengo del gremio, yo siempre pensaré que los bloggers no están a la altura de los verdaderos profesionales cuando hay que desarrollar un texto. Resumir y opinar, como nadie. Pero no los saques de ahí. Y aquí casi no se pueden hacer excepciones. Porque Casciari ha sido cocinero antes que fraile, y aunque sea más conocido por ser fraile, la profesión le viene de su pasado y presente como cocinero.]

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