Apologia del troll

Suele decirse que un troll de Internet es una persona que escribe dentro de un foro ( ya sea un foro, blog, wiki, periódico ) para dejar opiniones que levanten odio y discordia.
Sin embargo, la definición es un tanto subjetiva. Para algunos, un troll es también el que opina de forma diferente a los demás. Así, si en una página se critica la invasión de Irak por los Estados Unidos, alguien que defendiera la postura de Bush sería calificado de troll. En otros casos, un troll sería el que critique la forma de aproximarse a una noticia, de redactar un post. El que denuncie algo no expresado por lo escrito.
En resumen, aunque mala gente hay mucha en Internet, las críticas nunca son bienvenidas. Cuando en un blog dejamos abiertos los comentarios, lo que esperamos es que nos alaben un poco. Hay quien incluso critica a los que dejan indicaciones sobre las faltas de ortografía ( personalmente, me avergüenza escribir faltas de ortografía y trato de corregirlas siempre ). A éstos se les llama talibanes ortográficos.
En cierto modo, los blogs son como nuestra casa, que la tenemos como a nosotros nos gusta. Pero no queremos que nadie nos diga que la escultura que tenemos en el salón es un adefesio.
El primer defecto de los blogs en español es la falta de humildad. Si no estás preparado para recibir una crítica, no deberías abrir un blog. Hay quienes argumentan: «esto lo hago en mis ratos libres, es normal que se me escape alguna falta de ortografía / que ponga algo sin contrastar / que ponga algo que es mentira». Desde luego, alabo el hobby de tener un blog, pero eso no excusa para los errores. Agradezco a cada persona que ha corregido algo que he escrito mal. Pero bueno, no me usaré como ejemplo, este, desde luego, no es un blog modélico.
Cuando comento en otros blogs, suelo sentirme como un troll. En mi opinión, es interesante dejar un punto de vista un poco diferente, las historias nunca están cerradas y siempre se puede ampliar el conocimiento si somos capaces de fijarnos en un punto que falta dentro del discurso. No creo que tenga mucho sentido escribir «pienso lo mismo que tú», con eso lo único que consigues es alimentar el ego del autor, ego que normalmente necesitaría de una severa dieta.
Suele decirse que los blogs son como una conversación; pero una buena charla puede pasar por momentos de discusión, moderada y razonable. Una de las cosas más maravillosas de escribir una página es darse cuenta de que se estaba equivocado. Cerrando el grifo a los trolls, a aquellos que son personas polémicas pero razonables, estamos limitando de forma voluntaria la calidad de nuestro blog.

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7 comentarios sobre “Apologia del troll”

  1. A mi me encantan los trolls. Pero entendidos como gente de buen rollo, gente que chincha un poco pero no de mala fe. Como bien dices para sacar un poco de gracia al asunto.
    Por cierto, este post ha sido una puta mierda.

  2. Este tema sobre los comentarios es algo que podría dar mucho que hablar. Respecto a las faltas de ortografía me parece bien que un comentarista las haga ver pero dentro de una aportación al texto. No escribir sólo para reseñar la falta. Es como si alguien te dice que tienes legañas mientras tratas de decirle algo.
    Y respecto a llevar la contraria es algo que me encanta tanto como odio. Me encanta porque me parece un contrapunto interesante en todo debate que se precie pero lo odio en cuanto desvía el tema en cuestión. El desarrollo es igual en todos los sitios: por ejemplo; critican una peli, los «clones» alaban el comentario, alguien pone el contrapunto y a continuación los que deseaban hacerlo le secundan sabiendo que el centro de lás críticas será el primero. Luego se crea la discusión entre autor y el comentarista crítico, entre medias surgen comentarios graciosetes respecto a lo caldeado del ambiente que no aportan nada y finalmente el autor concluyé generalmente con una especie de: «si no te gusta no me leas». Y todo se queda en nada.
    El problema en este típico desarrollo no está en que el comentarista crítico argumente lo contrario al autor, está en que lo haga de un modo sabelotodo y haciéndolo de cara a la galería diciendo lo que cualquiera puede pensar: «Me parece una crítica pedante y demuestras una prepotencia brutal, etc, etc». Pero sin argumentar. Esto es un troll.
    El otro caso es llevar la contraria de modo normal y tener otra respuesta normal y así sucesivamente, todo de buen rollo, pero, por supuesto, sin bajarse nunca del burro. En internet parece que el orgullo se multiplica por diez.
    En fin, yo personalmente no replicaría de un modo distinto a como lo haría cara a cara. Si pienso que el que escribe es un gilipollas me lo tragaré del mismo modo que me lo trago en el día a día en incontables ocasiones.
    La vida e Internet: lo que queremos ser y lo que somos.

  3. Pues a mi me jode que me digan las faltas de ortografía que he cometido. No solo en el blog, sino también en la vida «real».
    Los trolls en el fondo molan. Sobretodo si son buenos trolls. Aquí va haciendo falta un buen troll. ..

  4. He pasado un año como moderador y administrador de un foro de ordenadores/internet. Mi definición de troll es bastante clara: persona inmadura y/o con un serio complejo de inferioridad, que deja comentarios intrascendentes por mero afán de protagonismo. O bien alguna persona normal que se hagar pasar por lo anterior.
    Para mí, un «provocador» que deje comentarios *argumentados* (sean acertados o no) nunca será un troll. Es más, considero que estos «insurgentes» son necesarios y aportan frescura a este mundillo de las comunidades sociales en internet.
    Yo sí replico de modo distinto a como lo haría cara a cara. Para algunas personas una crítica es equivalente a un ataque, y preferiría no arriesgarme a recibir un gancho de derechas, máxime cuando no soy experto en el arte del combate.
    Por cierto, el autor de este blog ya ha sufrido alguna de mis actuaciones de talibanismo ortográfico (¿surgió quizá de Barrapunto este jocoso término?). Pero por las razones expuestas por Superverde, prefiero hacerlas por privado.

  5. Hay una subespecie de troll bastante curiosa por ser endémica de España: el troll de los comentarios de los archivos P2P.
    A modo de introducción para los no duchos en el tema, el P2P es un sistema de intercambio de archivos por internet, frecuentemente material multimedia. En una de las redes más populares, la denominada «ed2k» (a la que se accede usando clientes como el conocido eMule), cada archivo que se comparte puede llevar asociados una valoración y un comentario.
    El propósito del comentario está bien definido en la netiqueta del protocolo «ed2k»: informar a los demás usuarios de alguna característica relevante del archivo; en la mayoría de los casos, si es falso (un fake) o tiene poca calidad.
    Pues bien, la regla dice que si hay algún archivo con comentario adjunto, éste tiene una altísima probabilidad de ser un CGE: Comentario Gilipollas de algún Español. Los CGE suelen ser desde valoraciones no de la calidad del archivo, sino de la obra; hasta discusiones entre usuarios como si de un foro se tratase (!!); pasando por spam de todo tipo, rebuznos off-topic y consejos estúpidos para –supuestamente– descargar más deprisa.
    Esto ha venido a cuento de que acabo de comenzar a descargar el vídeo «Brothers in Arms» de Dire Straits (me apetecía recordarlo) cuando he visto el icono indicativo de comentario. Tras abrirlo, ¡bingo! No podía fallar, era un CGE de tipo ‘valoración de la obra’. Concretamente un «TEMAZO», así en mayúsculas; afortunadamente, la brevedad del vocablo ha impedido la inclusión de las pertinentes faltas de ortografía.
    A veces me pregunto si somos conscientes (uso la primera persona, muy a mi pesar) de nuestra condición de hazmerreír del resto del mundo.
    [Comentario zrubavel: Excelente reflexión que suscribo palabra por palabra (salvo por que nunca me abría abajado ese temazo.)]

  6. Todo depende de lo que se entienda por comentario polémico. Por mi experiencia controlando un foro inmobiliario, que aunque parezca mentira es increiblemente intenso, hay veces que desgraciadamente hay que ser capaz de cerrar el grifo a los trolls. Si no, lo más probable es que los foristas que realmente aportan valor a un debate se vayan, cansados de leer cientos de comentarios que no le aportan y pensando que ese blog no merece sus ideas. Eliminando a los que quieren romper un blog puedes mantener a los que legítimamente lo hacen crecer manteniendo el nivel. Y no significa que haya que eliminar los comentarios polémicos o encendidos. Sino aquellos que obviamente no hacen más que molestar. Por qué intentaremos quitarnos de encima al borracho que nos da la brasa en el bar y pretendemos darle cancha en un blog?
    [Comentario zrubavel: La situación en un foro obviamente es diferente. En un caso como el de Idealista, que recibe miles de mensajes diarios, la única opción para que tenga alguna calidad es la censura indiscriminada.
    Tenéis unas condiciones de uso bien claras y los mensajes que rompan el discurso, por el bien de los demás, tienen que ser eliminados. No hay concesión posible.
    El ejemplo claro de lo que no hay que hacer son los foros de ’20 minutos’ que, al estar abandonados, son terreno de quinceañeros tras 40-50 mensajes, momento a partir del cual son ilegibles y una forma de spam autorizado.
    En un foro hay un tema y hay que respetarlo.]

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