Pons Asinorum

El hablar, por su facilidad, puede ser imitado por todo un pueblo; la imitación en el pensar, del inventar, ya es otra cosa.

El suicidio más extraño de la historia

Publicado el 19 de noviembre de 2005 4 comentarios

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Siguiendo con esta serie de artículos sobre la muerte por suicidio, hay un suicidio especialmente famoso en la historia del cine. Es el que se narra al comienzo de la película Magnolia. Como preámbulo a la muy interesante historia de la película de Paul Thomas Anderson, el director cuenta un caso verídico realmente sorprendente:

El 23 de Marzo, Ronald Opus se encontraba en la terraza de un edificio, dispuesto a saltar al vacío para acabar con su vida. Mientras caía al vacío, en su recorrido descendente por la 9ª planta, un disparo fortuito que se produjo a través de una ventana, acabó con su vida.

El suicidio no habría tenido éxito, porque pocos metros más abajo, había una red de protección en la 8ª planta que habían instalado unos limpiacristales.

La investigación, determinó que en la ventana desde donde se produjo el disparo, vivía un matrimonio mayor. El hombre amenazaba con disparar a la mujer con una escopeta mientras mantenían una riña. Estaba tan enfadado que, sin darse cuenta, apretó el gatillo, sin apuntar a la mujer. La bala perdida por la ventana sería la que mataría al suicida.

La situación legal es incierta. Por un lado, el hombre quería suicidarse. Pero por otro, su suicidio nunca hubiera tenido éxito, así que podía pensarse en un homicidio accidental.

Sin embargo, la investigación continuaba. El hombre que disparó afirmaba que el arma siempre estaba descargada, que no sabía qué había ocurrido. Su mujer confirmó sus palabras: el hombre acostumbraba a apuntarla con un arma descargada, como rutina dentro de sus habituales discusiones.

Después se supo, por un testigo, que el hijo de este matrimonio había cargado la escopeta, aproximadamente seis semanas antes del fatal accidente. La investigación puso al descubierto que la mujer había dejado de mantener a su hijo económicamente y este, conociendo la propensión de su padre a amenazar con la escopeta, cargó en arma con la esperanza de que su padre disparara a su madre.
La decepción del hijo, al ver día tras día como su padre nunca apretaba el gatillo, llevó al hijo a saltar desde la terraza de este edificio de diez plantas, para acabar muriendo por un disparo de bala, a través de la ventana de un piso en la 9ª planta.

El forense determinó que la causa de la muerte había sido suicidio.

Esta narración, que el director de Magnolia dio por cierta, circuló por Internet como tantos otros bulos. Según narran en Snopes ( página especializada en desvelar la verdad sobre leyendas urbanas de Internet ) la historia es falsa.

El 1987, el forense Don Harper Mills, que teóricamente había presentado la historia como cierta en un Congreso de la Academia Americana de Ciencias Forenses, nos cuenta la verdad de la misma:

Se me ocurrió la historia en 1987, para presentarla en la reunión, como forma de entretenimiento y para ilustrar cómo cambiando unos pequeños detalles las consecuencias legales se ven completamente alteradas.[…] En los últimos dos años he recibido unas 400 llamadas telefónicas sobre el tema – escritores, periodistas, estudiantes de leyes, incluso profesores de derecho que quieren incluir la historia en sus libros de texto.

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Comentarios

4 comentarios a “El suicidio más extraño de la historia”

  1. Andrés
    10 de junio de 2008 a las 4:41

    Este caso se resuelve aplicando las teorías causales del tipo, de la teoría del delito.
    En conclusión, no hubo homicidio, fue un error, una fatalidad. A la mujer se le debió imputar solamente la amenaza pero no la muerte de su hijo:
    Se presentan tres elementos en el tipo objetivo: acción, nexo y resultado. La acción está presente y descrita en el punto anterior: el accionar del gatillo de la escopeta. En los delitos de lesión el resultado es la lesión del objeto de la acción. El resultado es la muerte de Sydney Barringer a pesar de que el objeto de la acción de Fay no era lesionarlo sino intimidar a su marido.
    Con respecto al nexo se presentan tres teorías:
    Teoría de las causas equivalentes: todo resultado emana de condiciones, las cuales son causas. Esta teoría propone la supresión mental de actos para determinar cuál de ellos provocó el resultado analizado. Aplicado al caso Sydney cargó la escopeta con la intención de producir un accidente que mate a alguno de sus padres, Fay (días después) tomó la escopeta que ella pensaba descargada para amenazar a su esposo, accionó el gatillo sin el conocimiento de que pudiere producir algún efecto, la escopeta se dispara y atraviesa el estómago de Sydney que en ese momento caía al vacío, dándole muerte de forma instantánea. En este caso Sydney hubiere provocado su propia muerte ya que de no haber cargado el arma de fuego la conducta de Fay de accionar el gatillo no hubiese tenido ningún resultado. Por cierto, es contradictorio que un sujeto provoque su propia muerte, salvo en caso de suicidio (las pericias demostraron que esta no es la situación) o de error.
    Teoría de la causalidad adecuada: implica tomar como causa aquellas conductas que por la propia experiencia general provocan el resultado analizado. En este caso el accionar una escopeta que no está cargada por experiencia general no se dispara y menos aún le provoca la muerte a un sujeto que está cayendo al vacío a una velocidad aproximada de 35 kilómetros por hora siendo que sólo estuvo en el “horizonte de disparo” por un tiempo aproximado de 0.26 segundos.
    Teoría de la imputación objetiva: la comprobación del nexo implica el ejercicio de una conducta que eleve el riesgo no permitido de un bien jurídico protegido por el ordenamiento y que el resultado producido sea la realización de ese peligro. Fay al amenazar a su esposo está lesionando el bien jurídico “libertad” al estar presuntamente descargada no está poniendo en peligro el bien jurídico “vida”, igualmente si lo consideramos estaría peligrando la vida de su esposo pero de ninguna manera la vida de su hijo que no estaba presente en la escena.
    Ninguna de las tres teorías puede afirmar que la acción (gatillar la escopeta) provocó el resultado (muerte de Sydney) ya que no se aprecia un nexo relevante más que la pura causalidad, por lo tanto no nos permite imputarle a Fay la muerte de Sydney.
    El nexo entre la acción y el resultado fue un error esencial. Fay tenía un falso conocimiento sobre el arma de fuego, pensó que estaba descargada y no era apta para ser disparada, era usual que empuñe la escopeta contra su marido para intimidarlo, las armas siempre estaban descargadas por esa razón. Al estar desprovista del conocimiento del peligro que estaba generando su voluntad también se ve visiada.

  2. elsa blanco castro
    28 de diciembre de 2009 a las 23:59

    estimado doctor este pasaje me gusto muchisimo lecomento que estamos tratando de hacer una representacion en base a los pequeños cambios o instantes que determinan la pena o sancion esos momentos que cambian totalmente el panorama de una cituacion y espero usted pueda sugerirme alguna cituacion especial para que pueda ser llevada a la interpretacion

  3. sara maldonado cuellar
    19 de abril de 2010 a las 23:11

    me encanto este articulo ya que explica como a veces casualmente las cosas de la vida te pueden dar un gran giro a las cosas espero incluya mas de estos pasajes en su pagina

  4. JOSE JOSE
    5 de abril de 2011 a las 1:01

    PARA SUICIDIOS EXTRAÑOS EL DE DIGNA OCHOA!

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