Llevate el pasaporte

Pobres muchachos nacidos al amparo de la Unión Europea! Cuantos de estos jóvenes ni se imaginan cómo era el mundo hace sólo veinte años.
Europa comienza a parecerse a un gran país, con enormes diferencias regionales. Estando en Europa ya no hay de qué preocuparse a la hora de viajar.
Cuantos problemas, sin embargo, ocurren a diario en los aeropuertos de todo el mundo. La sensación de comodidad, de facilidad, es tal, que cada día hay varias docenas de personas que se quedan en tierra porque no se les ha pasado por la cabeza que había que llevar un documento de identidad para viajar. Puede sonar exagerado pero es algo que veo constantemente. Quedarte tirado a la ida es una putada. Hacerlo en el regreso puede ser toda una pesadilla.
La creencia más o menos inconsciente de que Europa es una misma cosa también causa problemas a los extranjeros que viven en España. Que yo sea español y pueda viajar libremente a Inglaterra, Dinamarca o Grecia, no significa que un colombiano pueda hacerlo. Y no es sólo cuestión de pasaporte. Un amigo de ese país viajaba con su novia española a Polonia. Al llegar al aeropuerto de Varsovia, no antes ni después, se enteró de que los colombianos necesitan un visado de entrada. La solución fue drástica: la novia se tuvo que quedar en Varsovia y él se volvió en un avión, media hora después, de regreso a Madrid. Y menos mal que existía ese vuelo. Unas vacaciones tiradas al cubo de la basura, por culpa de un simple trámite.
En más de un caso me he encontrado hablando con una pareja de tortolitos que tenían todo preparado para su viaje de novios a todo trapo y se enteraban por mí de que para ir a México no basta con el DNI. El pasaporte, algo tan importante durante la guerra fría, algo que impedía que millones de personas pudieran abandonar sus países de origen, es hoy casi una reliquia del pasado. Me imagino que más de uno y más de dos se habrán quedado sin viajar por culpa de ese documento.
Cuando se viaja al extranjero, hay que hacerlo con pasaporte. Por ejemplo, si vas a Finlandia, país de la Unión Europea, tu DNI basta y sobra. Pero si te aburres en Helsinki puedes echar de menos el pasaporte por si te apeteciera hacer una excursión de un día a Estonia, o echarle valor para pisar la espléndida – y desconocida para mí – San Petersburgo.
También los aviones pueden verse obligados a cambiar de ruta; quién sabe si no acabarás pisando un país extraño en el que no te vendría de más tener un documento legal y no el DNI, que tiene el mismo valor que el carné del videoclub en otros países.


Una razón extra para viajar con pasaporte es la redundancia. Imagina que haces de paleto-españolito y gracias a un vuelo barato, decides irte un fin de semana a Londres.
En la versión de viaje sólo con el DNI puede ocurrir que pierdas ese documento en alguna parte (por ejemplo, estando borracho perdido al enseñarlo en un pub) o simplemente que te roben la cartera. Quizás te parecerá una situación muy inusual, pero créeme si te digo que suele ocurrir. En el caso de que no tuvieras pasaporte, te encontrarías ante un grave problema. Imagina que pierdes el documento el sábado y tienes que marcharte a España el domingo. El trámite a realizar es ir a la Embajada española (si la hay en ese lugar), o al Consulado, o llamar al más cercano a donde estés, y contárselo al funcionario de turno. Si el problema te ocurre en un fin de semana es muy posible que el funcionario, que probablemente trabaje de lunes a viernes, ni te atienda siquiera. Tendrías que esperarte a un lunes para poder solucionar el problema. Perderías tu vuelo, en el que quizás fueran tus amigos.
Si tuvieras pasaporte, el problema tendría una trascendencia mucho menor. Simplemente te lamentarías un rato y el domingo te marcharías, tranquilamente. En tu mano quedaría hacer una denuncia de la pérdida del documento, a tu regreso, desde tu ciudad.
El concepto de redundancia es fundamental cuando se viaja. Hay que llevar tantos documentos como se pueda. Si tienes un esguince en Roma vas a echar de menos y mucho no haber perdido una mañana sacando la tarjeta de seguridad social internacional. También con el dinero, hay que tratar de repartirlo por todas partes, igual que con las tarjetas. Un poco de dinero en la mochila pequeña, otro poco en la grande, algo más en los bolsillos, otro tanto en la cartera.
En resumen, que viajar hoy en día es tan sencillo como uno quiera, pero hay que tener unas mínimas nociones de adónde se va. Y sobre todo, llevar el pasaporte aunque sea para ir a Gibraltar.
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Un comentario sobre “Llevate el pasaporte”

  1. Tambien seria una buena recomendacion, llevar mas de una y de dos tarjetas de credito. En mi ano erasmus llegue a tener hasta cuatro, en aquella epoca pense que el consejo sabio de mi padre era una locura.

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