Palabras maravillosas

Ilunga: Según el idioma Tshiluba, significa «Una persona preparada para perdonar un abuso la primera vez, tolerarlo una segunda vez, pero no hacerlo en una tercera ocasión».
(Cacareada por todas partes como la palabra «más difícil de traducir del mundo«, aunque luego se demostrara que era un gran error y esa palabra en realidad no parece existir).
Con tan ilustre precedente, y con todas las cautelas posibles, he aquí una lista de palabras sorprendentes de todo el mundo. Tienen en común el expresar un concepto complejo que, en la mayoría de los idiomas comunes requiere de una frase completa.
Gran parte de estos términos se han tomado del ingeniosísimo libro de Adam Jacot de Boinod The meaning of Tingo, libro al que llegué a través del mundo real de las librerías. El autor es una de esas personas enfermas que ha leído varios diccionarios de idiomas más o menos extraños, lo que le ha permitido entresacar una amplia lista de palabras sorprendentes.
En las críticas de Amazon los lectores argumentan que las palabras que han encontrado en sus idiomas de origen a veces tienen muchas incorrecciones. Personalmente puedo indicar que el autor dice algo asín como que «en español, es común el término cebolla para referirse a la cabeza». Luego puede que algunas de estas palabras no sean del todo precisas o tal vez totalmente incorrectas.
Esta es una selección de su libro y de otras fuentes, que iré citando:
nakhur del idioma persa. Un camello que no dará leche salvo que se le cosquillee encima del labio superior.
areodjarekput del Inuit. Intercambiar esposas sólo durante unos pocos días.
cigerci del turco. Vendedor de pulmones e hígados.
seigneur-terrasse del francés. Persona que pasa mucho tiempo en un bar pero gastando poco dinero
Torschlusspanik del alemán. Miedo a perder oportunidades a medida que se va envejeciendo (a menudo se aplica al miedo de las mujeres a que se les pase la edad de poder tener hijos).
pana po’o del hawaiano. Rascarse la cabeza para intentar recordar algo.
Schadenfreude del alemán. El malvado sentimiento de placer al ver a alguien – que no nos gusta – caer en desgracia.
Ohrwurm del alemán. Música que se te mete en la cabeza en contra de tu voluntad y que no te la puedes quitar de encima. (literalmente gusano de la oreja).
Tingo del idioma de la Isla de Pascua. Ir tomando prestadas las cosas de casa de un amigo, una por una, hasta que no queda nada más.
El idioma albanés tiene 27 palabras para diferentes tipos de bigote.
El arcoiris tiene siete colores, pero en el idioma Shona de Zimbabwe sólo tiene cuatro y en el Basa de Liberia sólo existen las palabras «ziza» (para el rojo, naranja y amarillo) y «hui» (para el verde, azul y violeta).
neko-neko de Indonesia. El que tiene una idea creativa que sólo hace que las cosas se pongan peor.
skeinkjari de las Islas Feroe. El hombre que va entre los invitados a una boda, ofreciéndoles bebidas alcohólicas.
koro del japonés. El miedo histérico a que el propio pene se esté hundiendo – y desapareciendo – dentro del cuerpo.


Del libro In other Words escrito por C.J.Moore, una bella selección de palabras para sensaciones:
yoko meshi del japonés. La sensación de estrés que produce tener que hablar en una lengua extranjera.
saudade del portugués. La sensación de pena y el recuerdo de algo que se ha perdido, que nos es lejano, pero que tal vez alguna vez volvamos a recuperar en un futuro. Una especie de placer morboso en la adversidad.
litost del checo. Usada por Milan Kundera, se define como «una sensación de tormento creada por la visión repentina de la propia miseria.»
razbliuto del ruso. La melancolía por haber perdido un amor. El sentimiento que se tiene hacia una persona que se quería pero por la que ya no se siente lo mismo.
lagom del sueco. Un estado intermedio entre los extremos; ni mucho ni demasiado poco, simplemente la cantidad justa.
De ese mismo libro, de las reseñas de Amazon:
mamihlapinatapei, del idioma indígena de la Tierra de Fuego. Un expresivo y lleno de significado silencio.
De este blog, sobre el libro «The meaning of Tingo»:
igunaujannguaq del idioma inuit. Literalmente, morsa muerta congelada, es el nombre de un juego en que uno de los participantes tiene que quedarse totalmente quieto mientras pasa a través de un aro.
sunasorpok del idioma inuit. Comerse las sobras de la comida de otra persona.
kejeblos de Indonesia. Caerse accidentalmente por un agujero.
desortijarse del castellano del Caribe. Devolver el anillo de compromiso.
De esta otra página:
mencomot de Indonesia. Gente que roba objetos de poco valor para divertirse.
karoshi del japonés. Muerte causada por el sobreesfuerzo en el trabajo.
pu’ukaula del hawaiano. Usar la propia esposa como garantía de una apuesta.
De esta página:
katahara itai del japonés. Reír hasta que te duela la barriga.
gigi rongak del malayo. El espacio que hay entre los dientes.
bakku-shan del japonés. Una chica que parece atractiva vista desde espaldas pero que no lo es cuando se la ve de frente.
Kummerspeck del alemán. El sobrepeso que se gana cuando se come de más por problemas emocionales.
Backpfeifengesicht del alemán. Una cara que está pidiendo a gritos llevarse una buena bofetada.
uitwaaien del holandés. Salir a pasear cuando hace viento, por diversión.
koshatnik del ruso. Tratante de gatos perdidos.
aviador del castellano de Centroamérica. Un funcionario del gobierno al que sólo se le ve en su puesto de trabajo el día que se cobra.
Vori Vori de Fidji. Hombre casado que regularmente es infiel a su(s) esposa(s).
Finalmente, el autor del libro tiene un blog, en el que se pueden encontrar más ejemplos:
age-otori del japonés. Tener peor aspecto después de un corte de pelo.
iktsuarpok del idioma inuit. Salir fuera frecuentemente para ver si alguien viene.
Scheissenbedauern del alemán. La molestia que se siente cuando uno se da cuenta de que las cosas no eran tan malas como uno había esperado en un principio.
dozvonit’sya del ruso. El tiempo que se espera desde que se llama a la puerta hasta que te abren.

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8 comentarios sobre “Palabras maravillosas”

  1. Muy curiosas las palabras. Aunque no lo resultan tanto cuando se trata de casos como el de «aviador: funcionario que sólo se ve en su puesto de trabajo el día del cobro», puesto que no es una palabra expresamente creada para referirse a ese concepto; como esas habrían miles en todos los idiomas. La gracia está que la palabra se crease expresamente para referirse a ese concepto y que en otros idiomas requiera de una frase para explicarlo.
    Intentaré pensar si hay alguna en valenciano que necesite una frase para traducirse al castellano. Por lo pronto se me ocurre alguna pero muy simple.
    Esto me recuerda también a la película de Bailando con Lobos y los nombres que se ponían los indios: «En pie con el puño en alto», etc.

  2. En zona de levante, al menos en Murcia y Valencia, el verbo «esclafar» significa coger algo que tenga dentro algo viscoso y que al aplastarlo haga un ruido asquerosillo. Por ejemplo, un tomate o un huevo estampado contra una pared seria «esclafar» un tomate o huevo. Pero si fuera una piedra o una rueda de bicicleta ya no se podria usar esclafar.

  3. Es curioso ver cómo en ocasiones la vida parece querer jugar con nosotros.
    Anoche mismo estuve hablando con una amiga de lo dificil que es a veces ponerle nombre a los sentimientos. Para que os hagais una idea es la típica ‘amiga’ por la que no nos importaría perder la cabeza… El caso es que me acordé de una web en la que había leido hacia tiempo una serie de palabras parecidas a las que has usado en tu entrada.
    Sorprendentemente los dos coincidimos al señalar como palabra con mas encanto a Mamihlapinatapai.
    Un saludo para todos

  4. bakku-shan del japonés. Una chica que parece atractiva vista desde espaldas pero que no lo es cuando se la ve de frente.
    Esto con los amigos la llamamos un «huevo kinder» porque por detras es un bombon y por delante … sorpresa

  5. Yo del valenciano en la que pienso siempre es en «sucar», ya que un día se la tuve que traducir a un amigo de fuera. «Sucar» se traduciría por «mojar» (aunque para esa ya tenemos «banyar»); pero se trata realmente de «mojar o embeber algo en alguna sustancia, líquida o viscosa, voluntariamente con algún objetivo (o también accidentalmente)». Así se «suca» la galleta en la leche, o el pincel en la pintura, o también por accidente puedes «sucar» la manga en el plato de sopa. Pero nuca «te sucas»(«et suques») cuando llueve, o «te sucas» cuando te metes en una piscina. Su contexto más habitual de utilización suele ser en lo de la comida. Quizá la palabra castellana más aproximada sería «rebañar».
    «Esclafar» se podría traducir bastante bien por «aplastar», ya que también se «esclafa» un coche en un accidente, o te «esclafan» («esclafen») en las aglomeraciones de gente. Realmente no recuerdo ahora mismo otra traducción de «aplastar» al valenciano («xafar», que sería más aproximada a «chafar»). Pero sí que es verdad lo que dice Dos_Unobe, de que tiene esa cierta conotación de «aplastar haciendo ruido (o dolor o estropicio)». Y realmente no sólo de «aplastar» sino también de «romper o reventar» (con alevosía), ya que puedes «esclafar» una naranja contra una pared lanzándola fuertemente contra ella.
    Pero realmente todas las que se me ocurren son así de simples. La mayoría son palabras que se traducen por otra del castellano pero no se aplican exactamente en los mismo contextos (cosa que ocurre en la mayoría de las lenguas).
    Lo que sí que puede resultar curioso es que aquí, habitualmente, las utilizamos también en castellano, traduciéndolas de forma forzada. Tanto que muchas veces ni te acuerdas de que no son del castellano. Así por ejemplo se llega a decir «¿puedo sucar en tu plato?», o «esclafa esa naranja contra la pared», ya que el matiz que aportan esas palabras es distinto a las castellanas y aportan más riqueza. Si dices «esclafa esa naranja contra la pared», inmediatamente la persona entiende que lo que quieres es que la reviente con alevosía; en cambio «aplástala» podría entenderse como que tienes que ir, apoyarla entre tu mano y la pared, y hacer presión hasta dejarla aplastada. Y la palabra «reventar» tampoco significa exactamente «esclafar» porque ni los globos «esclafan» cuando se les llena demasiado de aire, ni «esclafa» una cañería por la presión de agua (en esos casos, simplemente «rebenten»).
    Saludos!

  6. Hola. A mi también me fascinan las palabras que expresa un concepto tan específico y amplio. Creo que en México tenemos el verbo Jinetear:tardar en pagar un dinero con el fin de sacar ganancias. Y te lo digo porque mi amigo se retrasa tanto en pagarme mi dinero que decimos «Juan se esta jineteando el dinero».

  7. Cada palabra de nuestro idioma necesita una frase como significado para ser entendida. Aunque yo se que este post habla de las palabras sin «traduccion» inmediata, no se me hace raro que existan palabras en unos idiomas y en otros no, siendo tan diversos los lenguages como los humanos mismos.

    Me pregunto cual sera el idioma con mas palabras existentes?

    Saludos

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