Please, stop

Stephen Dubner, coautor del excelente blog y decepcionante libro Freakonomics pone el dedo en la llaga con este artículo en el que describe el absurdo de que existen hasta 59 aplicaciones para Iphone que permiten calcular la propina a dejar (en EEUU lo habitual es dar entre un 10% y un 20% de propina).
El programa es sencillo: apenas una regla de tres. Lo abochornante es que haya tanta gente perdiendo su tiempo en desarrollar una aplicación asín. Por supuesto uno es libre de hacer con su tiempo libre lo que quiera, mientras sea legal. Pero seamos serios. Hay mejores formas de perder el tiempo.
Si lo que te gusta hacer es programar y quieres hacer tu propio programa, me parece genial. Pero alma de cántaro, no hace falta que reinventes la rueda. Hay muchos programas útiles que están todavía por hacer.
Algunas de las cosas que a más gente le gusta programar, sin que sirvan para nada por cuanto existen no ya decenas sino miles y puede que millones de programas equivalentes son:

  • Gestores de archivos, para visualizar los archivos y carpetas que hay en un ordenador y en los DVD-CD grabados.
  • Reproductores de música.
  • Tetris.
  • Programas que sean capaces de jugar al ajedrez decentemente.
  • Editores de texto.
  • Gestores de RSS.
  • Editores de HTML.
  • Buscadores.

A ver, si te apetece hacer un programa que juegue ajedrez, un desafío mayor es hacer que juegue penosamente al Go. Además hay premios en metálico. Y es algo en lo que no se han empleado millones de euros de investigación. Y es algo que todavía no está inventado. Y las habilidades a desarrollar son similares.
Si te apetece crear un buscador, no tiene mucho sentido que el buscador siga los mismos principios que Google o de lo contrario serías capaz de inventar…¡Google! pero el del 1997. Serías un Pierre Menard virtual. No sé si eso es algo que quieras contar a tus nietos.

Haz cosas nuevas

Por ejemplo: hay miles de personas dándose de tortas para conseguir el mejor sistema que te recomiende películas y música de acuerdo a tus gustos. Y la verdad es que a poca gente le interesa. Infinitamente más fácil y más necesario es hacer un sistema similar pero para nombres de bebé. Los aspirantes a padres pasan horas y horas barajando posibles nombres sin rumbo fijo, navegando por páginas del Internet profundo que más parecen las páginas amarillas. Los libros con listas de nombres se venden muy bien desde hace décadas.
La gente necesita un sistema interactivo: se propone un nombre y el usuario vota “me gusta o no” y recibe una nueva propuesta, más atinada cada vez. Del tipo:

  • Judit: No me gusta.
  • Jennifer: Me gusta
  • Leticia: No me gusta
  • Tamara: Me gusta
  • Rosario: Me gusta
  • Leandra: No me gusta
  • Samara: Me gusta
  • Yumara: Me gusta
  • Adona: Me gusta
  • Coraima: Me gusta

Y acaban llamando a sus hijas Coraima Rosario Yumara. Y sí, se acaban dedicando a la chatarra.

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5 comentarios en “Please, stop”

  1. Yumara=>Yurama.
    Con lo de las plicaciones del iPhone me dí cuenta cuando hice la tontería de sugerir el “I am Poor” (perdona el spam), pero creo que el problema no es de los programadores como dejas ver. Por ejemplo, yo que paso casi todo el tiempo en Linux estoy cansado de ver copias de juegos de copias anteriores de otros juegos aún más arcaicos, que, por lo general, son desarrollados por jóvenes que aspiran a ser programadores -y posiblemente lleguen a ser buenos programadores- que están faltos de ideas. Como mencionas, faltan varios tipos de programas o aplicaciones de las que no hay ni proyecto.
    La culpa de que no existan todavía no me parece que la tengan los picacódigo mencionados que hacen lo que pueden en sus ratos libres, si no los mismos que reciben ese dinero que mencionas para investigación que no amplían el abanico de posibilidades o de mercado que estos chicos no son capaces de explotar, porque, como dices, ni lo conocen (conocemos).

  2. Más flagrante aún es el caso de los programas de metrónomo y niveles de obra.
    Mucha gente pensará, ¿por qué hay tantos metrónomos y niveles de burbuja en la iTunes Store?, pues bien, resulta que un metrónomo y un nivel de burbuja son dos de los pocos ejemplos de aplicación que se proveen con el SDK de desarrollo para el iPhone desde Apple, es decir, cualquier persona con conocimientos muy muy básicos de programación cambia tres imágenes y lo manda a la tienda a ver si cuela.
    No creo que les compense los 90 dólares que cobra Apple por participar.
    [Comentario zrubavel: No conozco nada de Apple asín que poco puedo decir. Pero me imagino que como en todo lo relacionado con la compañía habrá gente que esté encantada de pagar esos 90 dólares aunque no tuviera que subir ninguna aplicación.]

  3. Soy programador y he vivido esto de cerca, cuando uno es novato, siempre empieza por hacer aplicaciones sencillas, aunque ya existan, por tres motivos:
    1. Por que es lo más simple que se podría programar de manera útil que haga algo, el clásico programa inicial de “Hola mundo” en la práctica no es últil.
    2. Para tener punto de comparación, confirmar que uno es capaz de hacer un programa igual a otro ya famoso.
    2. Pensando que “mi versión” tiene algo que aportar.
    Y claro, siempre hay algún pardillo que lo hace sólo por que no tiene otra cosa que hacer ^_^’ y menos ideas para hacer algo nuevo.

  4. Completamente de acuerdo. Llegué a esa misma conclusión cuando terminé la versión 12.1 de mi Tron escrita en Basic con el Casio PB 1000. Ésta ya permitía jugar sólo contra la IA o contra otro jugador, y registraba el nombre, fecha y puntuación de los récords en un sistema de archivos a los que accedía con OPEN #1.

    La última frase de tu artículo, no tiene precio.

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