Poner la mesa

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Las familias de la serie Ajuste de Cuentas, los protagonistas de Callejeros, las parejas de víctimas de dudosa inocencia, los expresidiarios, los que piden paguillas. Y los solteros.

Todos tienen en común esas desangeladas mesas de comedor, donde la barra de pan no se desenfunda, con su ketchup, con su embutido, con su mando de televisor, con su cenicero.

Si quieres alejarte de esos grupos, empieza con la mesa. Pon un mantel. Córtate un trozo de pan y deja el resto en la cocina. No veas tu rostro en esa imagen, verdadera antesala del crimen.

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5 comentarios en “Poner la mesa”

  1. Entonces ya no sé en qué categoría entramos los que agarramos la bandeja y nos la llevamos… delante del ordenador.

  2. Es la razón por la que, cuando como sola, me preocupo más de la presentación del plato. Llevo la bandeja perfectamente ordenada y el plato bien servido. Así pienso menos en que como peor.

  3. Iva ahora a llevar el resto del pan a la cocina, pero acabo de darme cuenta que los niños no han dejado ni las migas, por supuesto tampoco de embutido, ni natillas ni nada, bueno en uno de los vasos han dejado un poco de agua.

  4. Vaya, pues mis cenas suelen ser así aunque sin ketchup y con platos bastante más elaborados. Es lo que tiene vivir en piso de solteros…

  5. No digas esas cosas que puedes causar estragos entre las huestes! jejeje Yo no tengo cenicero porque no fumo, que si no…

    [Comentario zrubavel: He dejado una ventana de salvación para los solteros, pero uno debe entender que hay una relación entre cómo vive y las cosas que le pasan.]

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