A 35 minutos de Madrid

Con la construcción de la línea de alta velocidad entre Madrid y Toledo, ahora puede hacerse el recorrido Madrid-Toledo en 35 minutos.
Para muchos, esto significa que Madrid está a 35 minutos de Toledo. Eso es, en mi opinión, incorrecto.
Hay gente que está planeando comprarse casa en Toledo, aprovechando que ahora tardarían menos en llegar a Atocha desde allí que si vivieran en el barrio de Hortaleza. Los 35 minutos son una situación ideal, que, la verdad, siempre se traducirán en bastante más.
a) Llegar a la estación de Toledo. Por muy cerca que esté un edificio de la estación de trenes, los cinco minutos hasta llegar a la estación no te los quita nadie. Aún cinco minutos es una cifra demasiado optimista. Si estás a cinco minutos de la estación, es más que posible que desde tu casa se oiga el ruido de los trenes, al salir o al llegar. Muy romántico pero muy molesto.
b) El check-in en Toledo. Aun cuando se entienda que si tomas el AVE a Madrid a las siete de la mañana es porque vas a trabajar, tras el triste precedente del 11-M las medidas de seguridad han aumentado en las estaciones de trenes, especialmente en las cool como esta. Así, tendrás que pasar tus pertenencias por un detector de metales. Entre el tiempo que tienes que caminar dentro de la misma estación hasta que te sientas en el tren, deben pasar al menos otros cinco minutos. De nuevo, con grandes dosis de optimismo.


c) El margen de error. Para acceder a un tren AVE el usuario tiene que estar en el tren, al menos tres minutos antes de la salida. De lo contrario, el compromiso de puntualidad sería incumplible. Así, digamos que hacen falta cinco minutos de margen de seguridad.
d) El trayecto. 35 minutos hasta la estación de Atocha.
e) Ir hacia el metro. Entendamos que ese usuario tiene que trabajar en alguna parte de Madrid, distinta de Atocha. Entonces tendrá que caminar hasta el andén de metro. Al menos siete minutos. Si tiene que ir a la red de Cercanías, la distancia es prácticamente la misma.
f) Coger el metro. El andén de metro de Atocha es, tal vez, el más masificado de toda la red de metro. En hora punta es casi imposible entrar en el tren que se desea a la primera. Pero supongamos que eso no importa.
En resumen, hemos visto que, como poco, a los 35 minutos hay que sumar otros 22 minutos, desde que se sale de casa hasta que se llega al andén de metro. Un total de 57 minutos.
Hay un factor muy importante a tener en cuenta, y es el de la inflexibilidad. Por un lado, para cumplir un horario razonable, se depende exclusivamente del tren, un medio de transporte sacudido por frecuentes huelgas. Pero aún más crítico es el pensar que no hay tantos trenes a Madrid como pudiera pensarse.
Según veo en el horario de Renfe, por la mañana sólo hay dos trenes: a las 6:50 y a las 8:00. Indudablemente, son muchos los riesgos.
Por un lado, en el hipotético caso de que muchos descerebrados se mudaran a Toledo dada su «novedosa» proximidad, podría darse el caso de que alguno de esos trenes estuviera completo.
Por otro, personas que comiencen a trabajar a las 7:30 de la mañana nunca podrían llegar a tiempo al trabajo. Así, sólo quienes tengan unos horarios de entrada entre las 8:00 y las 9:30 podrían utilizar este servicio.
Lo normal es comenzar a trabajar a una hora exacta. Así, supongamos que hay cuatro grupos de personas:
a) Los que empiezan a las 9:00.( el grupo más numeroso )
b) Los que empiezan a las 8:00 ( el segundo grupo más nutrido )
c) Los que empiezan a las 9:30
d) Los que empiezan a las 8:30
Los que comienzan a las 9:00 tienen un serio problema. Si toman el tren de las 8:00, estarían en el andén del metro a las 8:42. Si trabajan en Madrid capital, tendrían posibilidades de llegar a las 9:00 a su trabajo sólo si tienen que hacer un máximo de 6-7 estaciones. Un trasbordo resulta casi prohibitivo.
Así, esta persona tendría una limitación severa sobre dónde puede estar su trabajo. Salvo que este esté en la zona centro o el el barrio de Puente de Vallecas.
Si esa persona usa el Cercanías, tiene algunos márgenes para llegar más lejos, pero aún así, estaría muy limitado. Si su trabajo no está junto a una estación de Cercanías, no llegaría nunca a tiempo.
Así, ese empleado, tiene la difícil elección entre tomar el tren de las 8:00 y llegar tarde, o tomar el de las 6:50 y llegar demasiado pronto.
Supongamos que ese empleado llegaría, con el tren de las ocho, a las 9:15 a su puesto de trabajo. Entonces, con el otro tren, llegaría a las 8:05, casi una hora antes. Supongamos que tiene algún margen de maniobra como para poder llegar tarde dos veces a la semana.
Entonces ese usuario emplearía el siguiente tiempo:

  • Lunes: Llega a tiempo. Sale a las 6:35 de su casa. Llega a la estación de AVE, toma el tren hasta Madrid, luego trasborda y llega a su trabajo a las 8:05. Un total de 1 hora y media en medios de transporte, más 55 minutos muertos ( regalados a su empresa, o en un bar, o paseando por la calle ).
  • Martes: Llega tarde. Pierde la misma hora y media en medios de transporte. Le debe 15 minutos a su empresa, que quizás pueda compensar con el exceso del lunes.
  • Miércoles: Llega a tiempo: 1,5 horas + 55 minutos.
  • Jueves: 1,5 horas.
  • Viernes: 1,5 horas + 55 minutos.
  • En promedio, habrá perdido unos (55*3)minutos – 30 minutos ( no trabajados martes y jueves) /5 + 1,5 horas = 23 minutos + 1,5 horas = 1 hora y 53 minutos en llegar al trabajo.
    El factor más importante a destacar es esa frecuencia de tiempos muertos. La inflexibilidad del sistema de transportes obliga a llegar tarde o temprano al trabajo. Así, es frecuente que, para llegar a la estación de tren, o al trabajo a tiempo, haya que perder mucho tiempo.
    Esa inflexibilidad, en resumen, convierte los 35 minutos en una fantasía. Como poco habría que añadir los 17 minutos dentro de la estación ( 10 en la de Toledo, 7 en la de Atocha ) y ese margen de inflexibilidad, que puede ser de más de 20 minutos por trayecto. Así, en resumen, Madrid estaría a 1 hora y 12 minutos de Toledo.

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    4 comentarios sobre “A 35 minutos de Madrid”

    1. hola soy una chica de 16 años y tenia pensado ir a toledo a visitar a un amigo,tenia la esperanza de poder llegar en 35min más 20 de lo que tardo en ir a atocha, vivo en fuenlabrada desde hace poco y al leer esto me e acordado de mis tardanzas eternas para llegar a madrid centro y creo que sería aun peor si pretendo ir en 35 min porque no llegaria en casi dos horas,prefiero no comprobarlo.gracias por la informacion un beso ihsan

    2. gracias por tus comentarios, precisamente es lo que los toledanos queremos, que nuestra ciudad no se inunde de madrileños y nos convirtamos en «otro barrio» de madrid. GRACIAS.

    3. Desde la ciudad en la que estudio a la ciudad donde vivo hay un trayecto en tren de cuatro horas. Lo que la gente no asume es que al final, pierdes el día entero porque el viaje empieza a media mañana y acaba a media tarde y las estaciones no están cerca de las casas. Pero son cosas que si no viajas mucho, no te entra en la cabeza.

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