Aplicaciones para Kindle

Hace pocos días Amazon anunció que lanzaría una campaña para permitir que desarrolladores de programas pudieran trabajar en modificar las utilidades que el Kindle trae de serie.

La idea no es para nada nueva, siendo el ejemplo del teléfono Iphone de Apple el paradigma de este tipo de propuestas. La idea es que otros trabajen para mejorar tu producto, ellos lo harán incentivados por las ventas de los programas que creen y a la empresa le compensa porque se lleva una parte de esas ventas y al mismo tiempo tiene un producto más atractivo.

Es como si los fabricantes de coches sólo crearan la carrocería y dijeran «permitiremos que incluyáis mejoras» y entonces en torno a ese producto se crearan empresas de alfombrillas, de dados para colgar en el retrovisor, de sancristóbales, de pegatinas de ciudades, etc. Pero además con el añadido de que estas empresas tendrían que vender a través del canal de venta de ellos. Es decir, ellos te compran el producto cuando tienen un vendedor y luego lo revenden a mejor precio.

Aunque el acuerdo que propone Amazon, similar a los de Apple es de 70% para el desarrollador del programa y 30% para Amazon, el concepto sería como el de un librero al que reservases un libro de 10€. Pagas el libro por adelantado y luego el librero le pega un telefonazo a la editorial, lo compra por 7€ y te lo entrega posteriormente.

En el ejemplo, el librero se ha ganado un 30% «sin hacer nada» (las comillas quieren decir que claro que ha hecho) y en el 70% del resto del beneficio va el resto del trabajo desde que un tarado se puso a escribir en casa hasta que aquello acabó en una estantería.

Ante las citadas comillas, decir que si Amazon no diera esa posibilidad de ganar un 30% sin hacer nada, los creadores de programas no tendrían una oportunidad de ganar ese 70%, con lo que no se puede criticar a estos intermediarios sin al menos ser conscientes de que son ellos los que están creando el negocio y la capacidad de hacer dinero.

Volviendo al asunto, tenemos al Kindle, de que ya he escrito demasiado y lo que queda por escribir. Es un aparato muy completo y útil, pero como cualquier cosa, se puede mejorar aún más. Lo que llama la atención respecto al caso de Apple y su Iphone es que estamos ante un aparato con unas restricciones que chocan ante la falta de inventiva de los desarrolladores.

Un programador está acostumbrado al sota-caballo-rey de Apple: un interfaz visualmente muy atractivo, colores para aburrir, facilidad para introducir la información, cámara de fotos, GPS, teléfono, Internet por descontado…Es como un dibujante con una hoja en blanco: todo es posible para él.

Pero con el Kindle esto no funciona:

  • El interfaz es en blanco y negro. En un futuro puede que sea en colores pero ahora es en blanco y negro. No tiene sentido hacer algo «por si en un futuro hay colores».
  • No hay cámara ni GPS, con lo que desaparecen de un plumazo un montón de interacciones interesantes. Las aplicaciones que usan Google Maps empiezan a saturar, pero no hay desarrollador que no piense que hay sitio para alguna más.
  • La conexión a Internet es muy limitada. Amazon tiene en Estados Unidos un acuerdo de «Internet gratis» pero limitado a lo que se puede ver: prácticamente texto plano, nada de video o aplicaciones complicadas y muy visuales. La situación fuera de Estados Unidos es mucho peor pues en casi todos los casos sólo se permite el acceso a Amazon.com y en.wikipedia.org, el resto de Internet no está permitido.
  • Los refrescos de pantalla son muy lentos (está pensado para leer libros) con lo que cualquier intento de animación, como en los juegos, lo tiene muy pero que muy difícil.

Leyendo en foros uno se encuentra con programadores verdaderamente frustados. Actualmente el proyecto no es más que una declaración de intenciones y una lista de requisitos muy concisa, como para que te hagas una idea de lo que se podrá o no hacer. Muchos creen que con las restricciones que he indicado más arriba, más las de procesador y memoria, «no se puede hacer nada».

Pero lo cierto es que el Kindle es un ordenador y como tal permite cualquier tipo de desarrollo, más o menos eficaz. Está claro que las dos primeras aplicaciones serán un cliente de correo electrónico (actualmente desde Estados Unidos se pueden consultar algunas páginas web con el Kindle, pero la experiencia es muy mejorable incluso con Gmail que tiene una versión de su página específica para Kindle) y un gestor de Twitter (no porque sea útil, sino porque se obtiene mucha repercusión y sobre todo porque es trivial su programación).

Ahí se encontrará uno la habitual lucha un tanto patética por reinventar la rueda, adaptada a un dispositivo. Quien tenga el primer o mejor gestor de correo podrá vender cientos de miles de copias de su programa. Los programas se suelen vender a precios muy bajos (de 1 a 3 dólares) con lo que puede obtener una cantidad de dinero muy interesante en proporción a las horas de trabajo. Muchas personas que escriben blogs muy populares a diario no ganarán todo ese dinero en un año, a pesar de escribir más de una hora al día.

Pero luchar por eso es caer en una lotería, el más rápido, el que consiga la primera mención en una página importante, cualquiera puede ganar. No es cuestión de tener un programa especialmente bueno.

Los programadores de juegos, que son en gran parte la legión que invadió la tienda de aplicaciones para Iphone, ahora se encuentran sin opción alguna. No podrán lanzar más que un rudimentario buscaminas (sé que Kindle trae uno de serie), o un sudoku, o unos crucigramas, todo así de primitivo, tan siglo XX.

Al margen de los programas que caben en cualquier parte, surgirán programas específicos para el Kindle, un lector de libros. Programas que tengan relación con el hecho de leer libros, no con jugar al ajedrez en un aparato que es para leer libros, o peor aún publicar un post en un blog con un aparato que es para leer. Deben nacer aplicaciones y programas que sean para leer mejor, para hacer la experiencia aún más fructífera.

Un programador que quiera hacer algo para Kindle tiene como primer handicap el tener que esperar, esperar a ver qué se puede y qué no hacer. Porque a lo mejor Amazon sólo deja crear una especie de fichero que sea «aplicación» y que trabajes con él de forma apartada. Pero que no tenga relación alguna con los libros.

Y luego llegará el momento en que muestren lo que hay a disposición de cualquiera, y la gente se lance a por esos gestores de correo y de Twitter y algunos otros a intentar proyectos más ambiciosos o raros.

Pero para los programadores más modernos, las restricciones son duras, pues muchos se han acostumbrado a la exuberancia de recursos. Y con el Kindle, no va a ser posible. Habrá que construir mucho código sobre una versión de Java, lo cual ya de por sí es molesto. Y no bastará con copiar todas las librerías que uno ya posee de otros proyectos. Habrá que ser minimalista o no se podrá usar la aplicación.

Lo más interesante desde luego es la gestión de las interacciones y actualizaciones. No hay verdadera conexión a Internet o no se puede asumir que la hay en todos los casos. Muchos americanos programarán olvidándose del enorme volumen de Kindles que hay en Canadá, Reino Unido y el resto del Universo. Y todos esos Kindle puede decirse que tendrán conexión a Internet nula.

Y encima está que no se puede abusar de las llamadas, aún en el mejor de los casos estando en Estados Unidos. Puesto que a partir de cierto volumen, toca pagar. Y Amazon no paga. Y el usuario seguramente sólo esté dispuesto a hacer un pago inicial por el programa, no una cuota mensual (aunque Amazon ya ha avisado que eso sería posible).

Así que esas redundantes llamadas de ida y vuelta con extensos ficheros XML que apenas si dicen más que «nombre=pepe» se deben evitar a toda costa. Hay que volver a la informática de los años 80, a cuidar de un espacio de memoria como de la niña de los ojos.

En resumen, creo que va a ser duro y por eso interesante, desarrollar un programa para Kindle. Que los que sean capaces de pasar por la experiencia aspira a buenas recompensas: un comprador de Kindle es una persona predispuesta para gastar con moderación, como un consumidor de Apple. Por lo que las aplicaciones que sean apreciadas tendrán miles y puede que cientos de miles de usuarios.

¿Qué están pidiendo los usuarios?

La gran reclamación de todos es una forma de clasificar el material, pues actualmente está todo en una misma carpeta y es un verdadero desastre. La gente quiere la posibilidad de clasificar sus libros por categorías o por etiquetas. Esto lo han reclamado tantas veces ya que incluso Amazon avisó de que algo haría al respecto durante el 2010.

También están los escritores de reseñas que quieren comentar su opinión sobre el libro y dejar la fecha de inicio y de fin de la lectura. Esta forma de lectura compulsiva nunca me ha gustado, pero lo cierto es que muchos son los que leen casi con ansiedad y con el taxímetro en la mano. Ellos quieren saber no sólo cuántos libros han leído, sino las páginas, la frecuencia de lectura y un montón de estadísticas sobre ese tema.

Me imagino que los extranjeros como yo querrán un diccionario de castellano, pero eso dependerá de la Real Academia (¡Derechos de autor, el diccionario es un contenido muy protegido!) con lo que se puede eternizar.

Creo que una utilidad muy buena para el Kindle puede ser un método para aprender idiomas, más tipo juego que aburrido libro de texto y ejercicios. Pero de nuevo esos contenidos o se trabajan un montón o uno se encuentran que tiene dueño.

Hay mucha gente que quiere un salvapantallas mejor al que trae el Kindle. Las fotos cansan, pero son las fotos que se muestran cuando nadie mira la pantalla.

En fin, que hay todavía mucho por ver. Estoy realmente curioso por ver las aplicaciones exitosas que surgen, y estoy seguro de que algunas las compraré (si no me han robado el Kindle antes).

Un factor que puede marcar el desarrollo de lo que se produzca para el Kindle – e incluso desincentivarlo – serán las aplicaciones que se hagan para el i-pad de Apple. Es curioso que el Kindle le saca varios años de ventaja al aparato de Apple, pero el i-pad admite aplicaciones desde el primer día de su salida a las tiendas, mientras que el Kindle todavía no. Si el Kindle ofrece la posibilidad a los desarrolladores después de Apple esté en el mercado (y eso va a ocurrir en Abril) entonces se producirá una dependencia.

Antes de empezar nada la gente dirá ¿Qué se está empleando en el i-pad que yo pueda adaptar al Kindle? Del mismo modo, los desarrolladores de i-pad adaptarán sus programas al kindle. Con lo que casi todo lo que se produzca será un poco dependiente del éxito que haya tenido un programa para el i-pad, no se realizará nada pensado exclusivamente para el kindle – incluso que sólo funcione en el kindle.

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4 comentarios sobre “Aplicaciones para Kindle”

  1. Se me ocurren varios, un ligero gestor de fuentes (así que olvidamos lo de ligero), sería algo curioso.

    Una aplicación que corra sobre la lectura y permita ejecutar un procedimiento remoto encargado de buscarte en la wikipedia (o una página semejante) su significado (no sé si existe).

    Volver a los libros de Construye tu propia aventura, te spameo con un ejemplo que hice en verano.
    Al hilo de esto, aventuras conversacionales, juegos de rol tipo Rogue y otros clásicos que no requieran de alardes ni de programación ni de máquina. Yo he jugado a esto ejecutándose en un router.

    Faltaría la típica aplicación «del tiempo», que te muestra el clima. Algo así como mirar por la ventana pero en una pantallita. Otra, por ejemplo, que recomiende libros que podrían interesarte (no sé si ya está hecho, pero como Amazon lo implementa en la web no les costaría redudirlo y mostrarlo en plan marquesina HTML pobre en el aparato) u otra que simplemente sea una cuenta regresiva que recuerde lo que falta para la disponibilidad de la continuación de una saga que estés leyendo.

    No sé, creo que sí que se le puede sacar partido.

  2. ja!, no seré yo quien le robe ese truño digital infestado de DRM. pd: y no compraré ningún trasto con el que no se pueda jugar al ajedrez y sin retro iluminacion. Hay que interactuar y espero por su bien que le lean. quieren negros picateclas? que suelten el sdk en copylelf. que carota, los tios… ahora llega el ipad de apple, otros que… uff.

  3. Para empezar, pide a gritos un mejor índice, porque cuando tienes más de 30 o 40 libros ya es un desastre.

    Ni siquiera puedes cambiar el tamaño de letra de este índice para que te muestre una lista mayor en la pantalla.

    Y en los libros que se convierten a través de la dirección «tunombredeusuario@free.kindle.com», y luego los transfieres por ordenador, no se puede añadir el nombre del autor. Esos «metadata» (autor, fecha de publicación, etc) deberían de poder ser editables.

    Aun con todo: estoy enamorado de este cacharro. Desde que lo tengo, leo más, porque es más cómodo llevárselo a todas partes, y seguir leyendo desde dnde lo dejaste con un solo click, sin tener que buscar la página.

    Y además, leo muchísimo más rápido, quizás porque el ancho de línea es menor, o porque se pasa página más rápido… no lo sé, pero llevo 2 o 3 semana en plan «devora libros».

    [Comentario zrubavel: Es muy cierto que se lee muchísimo más rápido. Además yo noto que uno está mucho más concentrado en la lectura. En los cursos de lectura rápida siempre recalcan que el mayor tiempo se pierde siempre en pasar de página y de renglón y eso en el Kindle no supone nada.]

  4. ¿Has visto el nook de Barnes & Noble? Estaba pensando en comprarme finalmente uno (para leer artículos o novelas cortas, nada de mamotretos), pero entre el Kindle y el mencionado arriba no sé por cual decantarme.

    Da la sensación de que el Kindle siempre está en constante mejora, si bien el diseño del nook es un gran acierto; el mejor que he visto hasta ahora para un cacharro de este tipo.

    Y ambos por el mismo precio.

    [Comentario zrubavel: Como ya indiqué el Kindle es algo más que el aparato de lectura, en eso tiene lo que a otros le falta. Puedes comprar inmediatamente, Amazon te convierte los libros, puedes enviarte material desde internet a tu Kindle sin siquiera conectar el Kindle al ordenador.
    Pero en lo que es el aparato posiblemente el de Barnes sea mejor. Amazon creo que es insuperable si eres el tipo de persona que compraría un e-book. Para acabar con un Kindle ni siquiera tuve que elegir entre las alternativas pues el mío fue regalado.]

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