Definición de hoygan

hoygan
No hay una definición clara para hoygan. Podría decirse que es un usuario de internet, con escasos conocimientos de ortografía y gramática, tendencia al uso de mayúsculas y discurso narrativo un tanto onírico.

Pocas palabras más atinadas para definir este vago concepto que la elegida de ‘hoygan’, pues incluye la misma esencia del término:
dolorosa falta de ortografía y error de concordancia, falso amigo, adelanto de una petición y desconocimiento del foro al que va dirigido el mensaje.

Tras este intento de definir a tan complejo concepto, me gustaría entrar en la definición de la persona hoygan. En primer lugar, definamos cómo es esa persona fuera de su forma de escribir en Internet. Me lo imagino como un hombre entre 30 y 50 años. No tiene estudios medios. Algunas prendas de vestir que usa: chaqueta plumón, chandal con colores brillantes, previos a la irrupción de Decathlon, riñoneras y descoloridas camisetas de publicidad. No renuncia a las tecnologías antiguas, en tanto en cuanto los aparatos sigan funcionando. Usa a veces walkmans y diskmans y discos usb de 256MB regalados en cualquier promoción. Es una persona pragmática, usando gafas de sol graduadas de tipo flip up. Tiene algo de sobrepeso y mucho pelo en la espalda.

Salgamos ahora de la pura especulación para entrar en terreno firme. Estos son los puntos que definen a un hoygan.

Uso de mayúsculas. Los textos que escriben los hoygan tienen tendencia al abuso de mayúsculas, normalmente todo el texto está así. En un internet dominado por la publicidad, el usuario tiene la sensación de que su comentario o mensaje será insignificante ante la abundancia de títulos, imágenes y otros elementos destacados. El hoygan, antes de empezar a escribir su mensaje se para uno o dos segundos. Mira el cuadro en blanco y piensa «voy a darle a bloqueo de mayúsculas para que se va bien el mensaje, pues el mío, es importante».

No obstante la prevalencia de las mayúsculas, hay veces que el hoygan decide usar las minúsculas. Es entonces cuando aparecen textos barrocos, con palabras donde un porcentaje de las letras están en mayúsculas y otro en minúsculas. Me atrevería a decir que el motivo por el que hace algo así es porque no distingue entre el botón de bloqueo de mayúsculas y el de mayúscula normal. Llega un momento en que nota la extraña capitalización, pero en lugar de corregirlo, se limita a continuar escribiendo todo en mayúsculas.

El concepto de hoygan engloba una petición. Podemos escribir en Internet para opinar sobre un tema, pero el hoygan en si mismo lo hace, casi siempre, con la intención de solicitar algún tipo de ayuda. Al tratarse de una persona con la autoestima muy alta, entiende que su problema es bastante más importante que el de los demás y espera atención prioritaria, directa y, a ser posible, inmediata.

El hoygan tiene una forma de trabajo bastante metódica. Realiza una búsqueda en internet, nunca empleando menos de 4 palabras, normalmente mediante una frase completa. De los resultados que le ofrece el buscador – que casi nunca es Google porque tiene el ordenador infectado de spyware que cambia tu herramienta de búsqueda por defecto, entre mil otras diabluras – elige el primero, y trata de localizar un cuadro de texto seguido de un botón. Si la pregunta trata sobre un personaje famoso, el hoygan asume que ese famoso estará leyendo su mensaje. Sólo en esos casos puede tratarse de un texto que no implique una petición implícita, llegándose al caso de escribir un simple mensaje de agradecimiento, sin pedir nada a cambio.

Pero lo normal es que sea un mensaje de petición que, sin embargo, casi siempre aborda algún tipo de ilegalidad o actitud deshonesta. El hoygan quiere saber cómo conseguir cosas gratis, saltarse protecciones de productos, conseguir más por menos. A veces pregunta por personas desaparecidas de su vida – algún motivo tendrían para ello. En la misma descripción de su petición el hoygan se cataloga como persona zafia y trapera; ave de rapiña capaz de vender a su madre por un mechero con publicidad. A menudo su problema ha sido causado por un intento de engaño a otros, que en todo momento negará.

A la hora de formular su pregunta, el hoygan incluye todo tipo de detalles accesorios, innecesarios y a veces directamente bizarros. No es extraño que presente su petición con una introducción en que da importantes nociones de su biografía. Sin necesidad de ocultarse bajo seudónimos, suele mencionar sus nombres y apellidos completos.

El hoygan se salta la etiqueta de cualquier foro o formulario de consultas. En lugar de esperar una respuesta por el mismo medio, suele dar datos de contacto privados, como su número de teléfono o dirección de correo. A pesar de que resulta muy improbable que alguien le responda por ese medio, casi con total seguridad escribirá su dirección de correo mal, con alguna letra cambiada (a veces es tan obvio como ser del tipo @HOSMAIL.COM), con lo que resulta totalmente imposible que reciba su respuesta.

Lo más triste es ver cómo en muchos casos la gente responde a sus complejas peticiones, usando el mismo foro donde él preguntaba, y ver cómo el hoygan jamás volvió allí para leer la considerada respuesta. Leer esos mensajes de ayuda que predican en el desierto suele causar más pena que un documental sobre campos de exterminio nazi.

Al margen del «hoygan de libro» existen actitudes que podríamos calificar de hoygan. En toda empresa siempre hay una o varias personas que suelen gestionar pobremente los botones de «responder» y «responder a todos», creando malentendidos o situaciones directamente bélicas. Este tipo de hoygan empresarial suele anunciar que envía un correo con archivos adjuntos, recreándose en la descripción de dichos archivos, para luego, no enviarlos. No es infrecuente que al ser advertidos de su error, vuelvan a cometer el mismo despiste en su sucesiva respuesta.

Otra actitud hoygan es la de aquellos que entran al trapo de una pequeña broma con salidas de tono super violentas, rozando la amenaza de agresión física. Esta entronca con la innata personalidad del hoygan; Tras su educada petición de ayuda siempre se suele esconder una persona problemática, marginada y despreciable.

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10 comentarios sobre “Definición de hoygan”

  1. Yo siempre me lo he imaginado joven. No creo que una persona de 50 años, nacido en el 64, haya recibido una educación básica tan nefasta (en las dos acepciones de la palabra «educación»). Y cuando lo ha hecho, suele ser alguien de ambiente rural de los que no frecuentan los foros pidiendo la clave del XP o el truco para ver el fútbol gratis. Directamente, se van al bar a tomar unos vinos con la gente.

    También veo que te has saltado el tema de las nacionalidades. Porque lo cierto es que los «hoygan» suelen provenir, en su gran mayoría, de cierto continente.

    Por lo demás, acertado.

  2. Salvo que realmente ya nadie utiliza la palabra «hoygan» para definir a este tipo de gente. Por suerte, además, porque siempre me ha parecido bastante paleto por parte del que la usa para caracterizar al grupo del que se ha hecho un esbozo en este artículo.

    Una de esas modas pasajeras de internet que, junto con otras tan infames como creer que contar tu vida en un blog tenía algo de valor, espero que nunca más volvamos a ver.

  3. Al igual que mced, no los imagino en ese rango de edad, yo los veo de edades más bien jóvenes, entre los 13 y los 30, y cuyo uso permanente de las mayúsculas es para esconder su desconocimiento total de la ortografía, al creer el mito de que escribir en mayúsculas no requiere acentos.

    Son personas con un nivel de comprensión lectora mínima, y frecuentemente al no comprender una respuesta se sienten agredidos.

  4. La insinuación de que una persona que escribe despreocupadamente «oigan» con hache y ye habla en mayúsculas para disimular su desconocimiento de las reglas de acentuación me parece cuanto menos un auténtico disparate.

  5. A veces, sólo a veces, no somos culpables de nuestros padres, de nuestro entorno, de nuestra formación de la inteligencia natural; así, aparecemos como sujetos despreciables siendo solamente inocentes; esa inocencia se transforma en rencor ante la risa sardónica de quien nos ve escribir «hoygan» y nos intuye sinceros ( a diferencia del que se rie).
    A vences, sólo a veces, prefiero el «hoygan» al «mire usté».

  6. «ave de rapiña capaz de vender a su madre por un mechero con publicidad»

    Ay, que me ROFL :D Buena caracterización, aunque ultimamente no me los encuentro, posiblemente porque internet se está estratificando y se ha haciendo raro coincidir con esta gente si no visitas sus pastos.

  7. Opciones alternativas a elaborar:

    1) Los hoygan son mensajes secretos mediante esteganografia de mayusculas minusculas

    2) Hoygan es una organizacion de extraterrestres que ponen a prueba a los terrestres

    3) Hoygan es una IA en sus inicios, al volverse mas elaborada los mensajes ya no son tan evidentemente pobres

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