Extravaganza

Hablaba el otro día sobre las extravagancias de algunos famosos cuando viajan de gira, ya sea dando conciertos o presentando películas. Nos parecen personas desquiciadas con mil manías y con exigencias a los organizadores que suelen ser costosas, sofisticadas y a menudo inútiles.

Los famosos, qué raros son ellos. Luego se van a un hotel de 10.000 euros la noche, se compran un coche que nunca llegan a conducir, papel higiénico que cuesta miles de euros, escobillas del váter que se mueven en las tres cifras.

Parece como si no supieran gastar el dinero que tan bien nos vendría a nosotros. Pero pensando un poco, ¿Son ellos tan raros?

Britney Spears se gastó 1.700 euros en papel higiénico de Louis Vuitton. Pero es quizás su gasto más desorbitado y extravagante, por eso llegó a las noticias. ¿Pero cuánto dinero gana Britney? Supongamos que ganara 20 millones de euros al año. En tal caso está gastando en papel higiénico una parte entre doce mil de su sueldo. Para un sueldo de 20.000 euros al año, el equivalente sería gastar mil veces menos en papel higiénico. Es decir, gastar 1,7 euros en papel al año.

Obviamente es imposible comparar la capacidad de gasto de una persona media con alguien que es multimillonaria en ingresos. Pero sí se puede razonar que si alguien decide comprar rollos de 1,7 euros (marca blanca de la peor ralea) y otro prefiere unos más suaves y elegantes que cuestan 2,2 euros, esta segunda persona está malgastando su dinero en una forma mucho más desproporcionada que Britney Spears.

Quizás el ejemplo del papel no sea el mejor de todos. Pensemos en coches. Un jugador de fútbol de primer nivel confesó tener un problema con los coches. Se había comprado uno que costaba en torno al medio millón de euros, casi una sexta parte de su sueldo como futbolista y uno de los coches más caros del país, al menos entre los deportistas. Pero, ¿A cuantas personas conoces que se gastan más de la mitad de su sueldo anual en un coche? Son o somos los mismos que luego decimos que cierta marca un poco más barata es una castaña. Gastar medio millón de euros en un coche cuando no se es el dueño de la Tierra es una locura. Pero lo que la mayoría de las personas hacemos continuamente, con coches por encima de nuestras posibilidades, lo es mucho más.

Creo que no se deben censurar las conductas de los millonarios de forma absoluta. Tienen que sopesarse de acuerdo a lo que ellos ganan. Si medimos las extravagancias de forma proporcional, valorando ingresos y gastos, nos daremos cuenta de que no hay nada más irracional y censurable que la conducta habitual de una persona media.

Los requisitos extraños de los famosos en los hoteles no lo son tanto si se comparan con las hilarantes quejas de usuarios medios de hoteles. En las tan comunes páginas de opiniones se perciben todo tipo de manías e ideas preconcebidas en torno a lo que uno espera de un hotel. Personas que ganan 15 euros a la hora y que van a hoteles de 150 euros la noche, donde esperan piscinas de determinados metros cuadrados, toallas de un esponjor concreto. Los que se quejan de restaurantes donde los camareros no saben servir y los postres son algo escasos y luego en casa cenan croquetas congeladas día sí día también.

Todos tenemos nuestras rarezas pero en comportamientos extravagantes la gente normal es la más anormal de todas.

Añadido:
Al respecto de los comentarios, creo que el problema que tenemos a menudo es confundir necesidades básicas con decisiones de ocio que asociamos con la idea de que son imprescindibles. Justificamos que nuestro presupuesto es mínimo para acabar transigiendo con todo. Nosotros tenemos una barrera donde marcamos el lujo, normalmente en lo que nos está vedado. Pero tener un coche con un mal sueldo, ir de vacaciones a alguna parte, comer en restaurante fuera de casa son lujos para personas en situación mucho más precaria. ¿Por qué no puede Britney tener un papel higiénico que no vendan en supermercados? Y todo el dinero que ella tiene, ¿En qué me perjudica a mi y a mi forma de vivir? En nada.

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7 comentarios en “Extravaganza”

  1. a ver si espabilamos un poco ehhh ? que no le han denunciado por el puto jamon, que son mas simples que un pan chusco.

    LE HAN DENUNCIADO por dar una respuesta xenofoga y racista y hacer apologia del mantralto psicologico CONTRA un crio de 12 años.

    vamos, que el tipo este ya tiene 50 tacos y no se responde asi a un crio que te suelta una chorrada.

    “Mira, muchacho, en primer lugar, tú no eres quién para decirme a mí de lo que puedo o no puedo hablar en clase. En segundo lugar, lo que tú comas, o coma este otro, a mí no me importa nada. En tercer lugar, la religión que tú profeses, profese éste o aquel otro, todavía me importa menos. En cuarto lugar, aquí sois 30 alumnos, y tú te debes adecuar a los 29 restantes y no los 29 restantes a ti. Y en quinto lugar, si no estás de acuerdo con las enseñanzas y conocimientos que se imparten en este centro siempre tienes la posibilidad de elegir y marcharte a otro centro”.

    n cuanto al hecho de si el profesor tuvo una reacción inadecuada, la Fiscalía señala que tendrá que denunciarse y valorarse ante las autoridades educativas, que tienen instrumentos suficientes para dar cauce a este tipo de quejas. En este sentido, insiste que “nunca estas cuestiones deben resolverse en el ámbito penal”, por lo que el procedimiento debe archivarse sin más trámites. En su escrito, la Fiscalía señala “otras cuestiones paralelas” en relación con la polémica suscitada. Así, manifiesta que “es comprensible que el menor haya mantenido una postura pueril”, ya que “no es más que un niño”

    Q´pais el nuestro, no cabe ni un tonto mas…

  2. Es justo la opinión que llevo manifestando desde hace tiempo: esa manía por establecer categorías, cuando a la postre somos todos seres humanos, con miserias y virtudes similares y, en general, bastante predecibles. El ejemplo clásico lo tenemos estos días: todos los criticones serían capaces de fundirse un gordo de Navidad o del “Niño” con mucho menos “seny” que un artista o un alto consejero.

    De hecho, para el habitante medio de Níger, también es una extravagancia la adquisición de una de esas LCD de 500 euros que se ven estas fechas saliendo por docenas de los Carrefour (portadas por los mismos criticones de la sensibilidad anal de la Spears), puesto que a él le supone el sueldo de más de un año de trabajo. Todo es relativo al nivel adquisitivo de cada individuo.

    Y muy relacionado está el tema de la corrupción: mucho quejarse del Gobierno, de la oposición, de los banqueros, de los políticos… cuando, a escala personal, que arroje la primera piedra (¡Jehová!) el que no haya dicho “mejor sin IVA” en el taller, nunca haya recibido parte de su sueldo en un sobrecito o entregaría en comisaría un maletín de dinero encontrado en la calle. Porque eso también es corrupción.

    La paja en el ojo ajeno…

  3. El problema en realidad es que si quiero comprarme un coche que cueste la sexta parte de mi miserable sueldo anual, directamente no existe. El problema es que si quiero irme de vacaciones, hasta dormir en el camping más barato va a tener un mayor impacto sobre mi deteriorada economía que los 10000 € por noche que pueda pagar la Britney Spears de turno van a tener sobre la suya.
    Gastarse 1700 € en papel higiénico es una locura indefendible, y más locura es la equivalencia con mi sueldo. Si proporcionalmente resulta que yo debería de gastar no más de 1 o 2 € en papel higiénico al año, lo único que implica es que mis gastos necesarios (alimentación, primera necesidad, vivienda, electricidad, agua, …) suponen para mi familia una presión económica desmesurada, injusta y desproporcionada, aunque necesaria e inevitable. Implica que inevitablemente voy a ser cada día más pobre, y ellos cada día más ricos.
    Querer vivir cómodamente no es un comportamiento extravagante, lo extravagante es que entre todos hayamos permitido que tener los artículos de primera necesidad se haya acabado convirtiendo en un pequeño lujo que cada día convierte nuestros salarios en más y más ajustados y nuestro poder adquisitivo en algo más y más patético.
    Es como decir que el arbolito de navidad de mi vecino es una extravagancia mayor que esto: http://www.lavanguardia.es/ocio/20101217/54089471982/un-hotel-de-abu-dhabi-estrena-el-arbol-de-navidad-mas-caro-del-mundo.html. Pues va a ser que no.

  4. Hay otras formas de ver esto. Quizá lo desproporcionado son los precios que cobran los famosos por sus actuaciones. En tal caso, el comportamiento irracional sería el del público que las valora desproporcionadamente. Tal vez porque lo que inconscientemente desean es un ídolo que se gaste 1700 euros en papel higiénico. Reflexionemos un poco, porque, de uno u otro famoso, nosotros también hemos sido o seremos público alguna vez.

  5. Disculpa esta intromisión, pero no me parece un planteamiento demasiado inteligente el de esta entrada.

    Las personas tenemos necesidades que hay que cubrir. El lujo es aquello en lo que gastamos dinero una vez estas necesidades están cubiertas. Estas extravaganzas como tú las llamas son tales porque una persona normal proporcionalmente gasta más en cubrir sus necesidades de lo que lo hace un famoso en lujos. Por eso son reprochables.

    Planteo un ejemplo. Yo gano al mes 1000€ netos. Pongamos que dedico unos 100€ (cantidad a la baja) a comprar alimentos. Es decir, dedico un 10% de mi presupuesto a cubrir una necesidad básica. Si me gasto menos de esta cantidad, no podría llevar una alimentación de garantías (sin tener que pedir comida a terceros o buscar en la basura). Si nos llevamos esta proporción a una persona que cobra 100.000€ al mes estamos hablando de 10.000€. ¿Estaría este último cubriendo una necesidad básica cuando podría gastarse 100€? ¿Si se gasta el primero más de 100€ cometiendo un lujo?

    Otra forma de verlo. Si yo pretendo ir de Cáceres a Vigo. A la hora de plantear el viaje cubriremos nuestra necesidad si llegamos a nuestro destino y lo hacemos en un tiempo razonable.

    Pongamos que me gasto en mi medio de locomoción lo proporcional que un multimillonario en su coche. Con un poco de suerte me alcanza a ir en patinete. En este caso dudo mucho que pudiera llegar hasta Vigo, y si lo hiciera por supuesto sería en tiempo disparatado. Así pues no podría cubrir esta necesidad básica.

    Así pues si me gasto pongamos 12.000€ en un coche, no estoy acometiendo un lujo, sino que busco cubrir una necesidad. Sin embargo las diferencias a nivel de cubrir necesidades entre ir en un coche de 12.000€ y uno de 120.000€ son prácticamente insignificantes.

    Creer que el lujo puede llegar a ser una necesidad es un planteamiento erróneo. Nadie nace con privilegios. Entiendo que una persona pueda hacerse millonaria por los motivos que sean, y que gaste el dinero en lo que le plazca, pero eso no quita que sean malgastos. Tampoco quita que cuando lleguen vacas flacas puedan perder el dinero que han ganado, y que tengan que vivir sin lujo alguno.

    Pero eso no ocurre. Al final acaba pagando siempre el pastel el que, para cubrir sus necesidades básicas, tiene que gastar una mayor proporción de su presupuesto.

    Un saludo, y felicidades por el blog.

  6. En relación a las quejas absurdas en los hoteles, siempre sonrío al recordar una de Trip Advisor sobre un hostal en la misma Puerta del Sol.

    Lo bueno: bien ubicado, muy céntrico, etc.
    Lo malo: muy lejos del aeropuerto.

    No deja de tener razón, pero se pregunta uno cual era el criterio del viajero para valorarlo. Es decir, ¿sabía realmente lo que quería?

    Saludos

  7. Durante un año, estuve trabajando en un puerto con coches de importación. De vez en cuando, venían los directivos de las marcas a ver cómo se trabajaba. Un día nos visitaron los representantes de la marca india Tata. Nada más llegar a las oficinas, preguntaron de quiénes eran todos esos coches privados aparcados frente a ellas. Casi se les cayeron las mandíbulas al suelo cuando se enteraron de que eran los nuestros, los de los trabajadores sin cualificación y que sólo llevaban los coches de un sitio a otro. En la India, el trabajador equivalente que acude a su puesto en una bicicleta en regulares condiciones ya es afortunado. Y no digamos si llega montado en ese coche de segunda mano de 500-1000 euros que Vicente asegura que no existe.

    No creo que el sentido del post sea echar cuentas y reglas de tres, sino hacer hincapié en que la frontera entre el bien básico y el lujo innecesario es difusa y siempre colocada “a nuestro favor”. Los demás son unos derrochadores, yo sólo gasto lo que necesito.

    [Comentario zrubavel: Gran comentario, mucho mejor que el post.]

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