Las ONG como negocio

Las ONG (NGO en inglés, Organizaciones no Gubernamentales) suelen ser organizaciones sin ánimo de lucro que tratan de luchar por defender alguna causa que consideran muy justa: la defensa de los animales, de la naturaleza, de las economías locales, la libertad para abortar, la igualdad de sexos.
Profesionalización
Aunque no viene en las siglas, hay de fondo un axioma de toda ONG: el dinero se usa exclusivamente para la causa a defender. No hay beneficios, no hay dividendos. Los que trabajan en estas asociaciones suelen cobrar menos que en un empleo convencional. Simplemente reciben una satisfacción personal extra. Fabricar bombas de racimo es algo tan frustrante y poco realizador que merece estar bien pagado.
El alejamiento de la idea de beneficio, y por lo tanto de la gasolina que mueve el capitalismo, ocasiona no pocos problemas a estas asociaciones. Cierto es que el capitalismo es un gran mal, pero las alternativas, hasta la fecha, no lo han sido menos.
Las ONG se mueven en base a donaciones. No pueden generar dinero, por cuanto no producen nada tangible. Para conseguir esas donaciones, puedes esperar a que la gente haga el ingreso en la cuenta o salir a la calle a pedirlo.
Ahora bien, si tienes una actitud no capitalista, los “comerciales” que tratan de captar donaciones no pueden actuar bajo comisión, o esta no puede ser competitiva. De ahí que a un comercial profesional, un vendedor nato, le resulte más atractivo intentar vender las invendibles conexiones de ADSL de un operador malo antes que tratar de conseguir acólitos para una buena causa.
Si por ejemplo un vendedor de apadrinamientos a niños de El Salvador cobrara 30 euros por captación de cliente y el dato saliera a la luz quizás habría rechazo por parte de la sociedad. Podría perjudicar a la causa el que se supiera que del dinero que piensas donar, los tres primeros meses irán íntegros a la comisión del vendedor.
Asín que no se puede tener vendedores profesionales. Sin embargo las encantadoras estudiantes de tercer año de Medicina son un reclamo quizás mayor. No sólo lo hacen por amor al arte, o casi, sino que en lugar de esos apergaminados trajes muestran ropa joven y sonrisas inocentes.
Sin embargo la captación de donaciones tiene algunos de los mayores defectos de la acción comercial: Si te interesa la idea, no puedes llevarte el folleto a casa, pensártelo y enviar una contestación sin franqueo a un buzón. No; Tienes que dar todos tus datos personales y firmar ahí en caliente. Para que el comercial pueda contar su comisión, aunque esta probablemente sea más moral que económica.
El amateurismo de las ONGs tiene muchas ventajas pero también inconvenientes. Una organización de gran tamaño que tiene muchos amateurs en puestos de responsabilidad. No digo que hagan falta MBAs (másters en Administración de Empresas) por todo el organigrama de una ONG, pero sí que me parece lícito pensar que la restricción económica va a impedir contar con los mejores profesionales (un notable contraejemplo a lo que digo es la empresa sin ánimo de lucro Craiglist, quizás una de las más eficientes del mundo). Por eso hay estudiantes metidos a comerciales. Por eso piden en Calle Preciados en lugar del ingrato llamar puerta a puerta de los barrios.
La publicidad
Al hilo de esto, la forma de publicitar las campañas de estas asociaciones quizás sea muy mejorable. El chantaje emocional, el mostrar niños moribundos funciona pero sólo hasta cierto punto. Me imagino que se podrá abordar a la gente de formas más diversas. Siempre es lo mismo, que si las crías de focas asesinadas, que si el niño con el estómago hinchado, que si el 20% de enfermos de SIDA en el país ZZZ.
A mi me funcionaría que dijeran “somos gente concienciada y con tu dinero haremos algo bueno, sin malgastarlo” , con eso me valdría. Uno de esos anuncios como de Starbucks con los mismos estudiantes que tratan de vender suscripciones a la ONG, tomándose unas bebidas y hablando de salvar el mundo. Pues estupendo. Y es que encima sé que es verdad. Pero eligieron la campaña que toca la fibra sensible y ya sólo es arañarla y retorcerla. Primero te hablaban del niño, luego te lo mostraban. Más tarde ves el cadáver. Luego cómo lo tiran a un contenedor o fosa común. O el leproso justo cuando se le cae una falange. No hay mucho margen de mejora en esta forma de hacer publicidad.
Y luego está que usan las peores formas de publicidad. El spam por correo tradicional, por direcciones obtenidas de mala manera. Así puedo seguir de cerca las peticiones de Médicos sin Fronteras, que consiguieron mi dirección de correo de una tarjeta de crédito que tuve una vez por financiar la compra de un ordenador.
Es que me da igual el discurso que tengan, ven puerta por puerta pero no me mandes cartas al buzón porque das una imagen nefasta. Y las cartas que recibo son tan negativas que producen rechazo, tienen un tono de demasiada familiaridad: Todo esto pasa en el mundo y tú no estás haciendo nada.
Competencia
Entre ONGs no hay competencia de forma oficial. No son MacDonald’s vs Burguer King ni Coca-Cola vs Pepsi pero está claro que el que dona a Cáritas a lo mejor no lo hace a Médicos del Mundo. El dinero que uno destina a labores sociales es limitado (a veces igual a cero) y siempre habrá que elegir entre unas obras respecto a otras.
El caso más sorprendente de competencia velada lo muestra la película documental “An Inconvenient Truth”, sobre el cambio climático. El movimiento liderado por Al Gore, totalmente profesionalizado, ha conseguido eclipsar, de la noche a la mañana, a iniciativas que llevaban décadas trabajando de manera incansable. Casi han dejado en un segundo plano a la legendaria abanderada de la naturaleza: Greenpeace.
La atracción sobre el deterioro de la naturaleza coloca fuera del primer plano quimeras que antes recibían mayor atención: las guerras, la pobreza, el hambre en los países pobres. No he visto sus cuentas – como tampoco las de Pepsi – pero seguro que el flujo de donaciones hacia estas causas ha disminuido en los últimos años, al igual que la atención de los gobiernos.
Y como no se puede hablar de competencia, ni se puede argumentar diciendo que “mi causa es más justa”, pues surgen iniciativas bizarras como la de Acción contra el Hambre: No Hunger.
Han llenado de carteles las ciudades hablando de que Al Gore debería ahora hacer una película sobre el hambre y la desnutrición. En mi opinión es un sinsentido. Al Gore es un profesional y ha apostado por la lucha contra el cambio climático (prohibido hablar sobre él en los comentarios).
Es como pedirle a Casillas que ha sido tan buen portero que eche una mano en un equipo de hockey. Pues no, os tendréis que buscar a vuestro propio Casillas del hockey. Y mejor haríais tomando buen ejemplo: Al Gore era un desalmado cuatro días antes de empezar la historia del documental. Pero era un profesional. Quizás habría que mirar más entre los profesionales y menos entre la gente con buena voluntad (esto con grandes dosis de entrecomillado).
La propuesta de Acción contra el Hambre es lo más parecido a competencia que puede verse entre ONGs. Por supuesto habrá enormes diferencias e incluso rencillas, pero eso no puede airearse. La competición es sana, si se hace respetando las reglas. Pero el tragar odio sin decir ni media, eso no puede ser sano.
Segmentación
A diferencia de con los negocios en que la concentración es casi natural y los Estados deben establecer leyes para evitar caer en el monopolio, las ONGs se escinden hasta el infinito. Hay una ONG por cada enfermedad rara. Y no tan rara. Una por cada tipo de cáncer. Incluso ONGs para un tipo de cáncer y una ciudad del mundo.
Está claro que si uno está enfermo de sífilis y tiene pocos medios, puede recurrir a Cáritas o a Médicos sin Fronteras. Pero si hay una organización específica, tanto mejor.
¿Pero por qué cada vez hay más ONGs? Me imagino que, puesto que el dinero no es una prioridad, el poder ocupa un lugar preeminente. No es lo mismo ser cola de león que cabeza de ratón. Sobre todo cuando los dos cobran lo mismo: nada.
Para una ONG lo importante es tener un famoso que de la cara por la asociación, que sirva para la publicidad. Con eso da para tener un modesto presupuesto y acometer algunas acciones concretas. ¿Pero por qué no se fusionan la ONG de los derechos de los sifilíticos y la de los derechos de los leprosos?
Pues tal vez porque el presidente de ambas asociaciones quiere seguir siendo presidente. Y el único responsable de publicidad quiere seguir siéndolo. Y así con todo. Porque al no existir dinero de por medio, hay que cuidar al personal hasta ese punto, en que el bien común, el objetivo de la ONG, pasa a un segundo plano. Lo más importante es que los que trabajan en la ONG estén a gusto.
También hay que contar con el efecto linuxero. En Linux hay diferentes “sabores”, variaciones sobre la idea original de sistema operativo. Pero cuando en uno de estos “sabores” se producen discrepancias, a veces se producen escisiones (fork). Unos quiere que los botones salgan a la derecha y otros que a la izquierda. Al final cada uno saca su propia versión del sistema operativo y evolucionan por separado.
Este tipo de peleas no ocurren en las empresas. Se escoge una de las dos opciones (normalmente no la mejor) y todo el mundo lo acata. Pero en el mundo voluntario, no tienes por qué acatarlo y aunque a veces es bueno, también hay una parte negativa muy importante. Los que antes aunaban esfuerzos ahora trabajan por separado.
La justificación
En la economía del infame capitalismo, si tienes una mala idea es cuestión de tiempo que el mercado te ponga en tu sitio. Que nadie compre tus productos, que pierdas dinero o no lo ganes. Pero en el mundo sin ánimo de lucro no hay malas ideas.
Si a una ONG se le ha metido entre ceja y ceja que hay que construir un pozo en una aldea de Guinea, es en beneficio de esa aldea y ya estás tardando en aflojar unos cuantos euros. No digo que el pozo no sea bueno, pero a lo mejor se podía haber gastado ese dinero en otra cosa, como comprarle un par de burros a los mandamases del pueblo. O a lo mejor era buena idea no hacer nada en ese pueblo, que está a un paso de entrar en una guerra con el vecino y el pozo será ineludiblemente envenenado e inutilizado.
Las ideas surgen y no se cuestionan. A veces se toma el camino más cómodo. Si soy ingeniero, les construyo un puente para cruzar el río. Si soy informático, justifico que sin conocimientos de ordenadores, los niños nunca tendrán un buen empleo. Si defensora de las mujeres, la campaña será contra la ablación.
Una asociación extraña es la de los Profesión del Mundo. Hay Médicos del Mundo y qué duda cabe que en lugares problemáticos siempre faltan médicos. Pero con otras profesiones, la duda surge. A mi me escama el gremio de los Payasos.
Los payasos son una anacronismo, pero se les potencia como forma de luchar contra los males. Los niños necesitan reír, sobre todo los que están en un hospital. La risa es buena y da años de vida. Todo muy cierto, ¿Pero hace falta una ONG de payasos?
Lo bueno de los payasos es el amateurismo. Cualquiera puede ser o hacer de payaso; para hacer de médico hay que tener algunos años de estudios. o echarle mucha cara
Y disfruta más el disfrazado que los que ríen las gracias. Pero el beneficio real y la justificación para pagar los carísimos vuelos a África de unos cuantos voluntariosos estudiantes con narices de payaso, es cuando menos dudoso.

Compra mi libro en Amazon.es o Amazon.com.

5.99€ ebook, 14.99€ libro pasta blanda.

8 comentarios en “Las ONG como negocio”

  1. Solo una corrección quisquillosa e innecesaria sobre el primer párrafo:
    Donde escribes “que tratan de luchar contra alguna causa que consideran muy justa” tendría que ir algo como “que tratan de luchar en defensa de alguna causa que consideran muy justa”.
    Por lo demás un buen artículo. Me reprimo mi comentario sobre Al Gore.
    [Comentario zrubavel: Gracias, corregido.]

  2. Anécdota:
    Yo una vez me ofrecí a ir a pasar una temporada (6 meses o algo más) al país que fuera, a enseñar a niños en una escuela, a trabajar, a ayudar, a lo que fuese. La verdad es que no tenía nada mejor que hacer en ese momento.
    Varias ONG de fuera (yo entonces estaba en Berlín) me respondieron muy positivamente: valoraban que dominase 2 idiomas, que tuviese experiencia en logística, que hubiese trabajado de periodista, que hubiese estado en sitios como iraq…
    Escribí, por probar, a una ONG española, una bastante conocida. Me llegó respuesta al mail 6 meses después. Sí, 6 meses después. Y me decían que para colaborar con ellos… tenía que sacarme el “título de cooperante”, con un curso de pago de por medio, claro.
    Creía que no podía estar más indignado hasta que, tiempo después, coincidí en un restaurante con lo que parecían ser dos jefecillos de ese chiringuito. Sentados en la mesa de al lado, hablaban de sus sueldos, sus pluses, y sus movidas.
    Y ahí fue donde dije ‘a la mierda’. Ahora sólo apoyo las iniciativas concretas y particulares, como la que hicimos en Vitoria y con la que financiamos un pozo, un barracón de hospital y un quirófano en el Congo.

  3. Pues, en Colombia las ONG son un negocio que disfraza con el titulo de “sin animo de lucro” las utilidades de sus dirigentes.

  4. ¿No podemos hablar de Al Gore? Y yo que pensaba que el post era un excusa para ello…
    Das en el clavo con lo de la publicidad, la caza del donativo y lo de la competencia. Yo, a veces, cuando me ofrecen ayudar a una ONG, les digo que ya colaboro con otra (es cierto) y me suelen contestar: “ya, pero es que nostros en vez de XXX hacemos YYY”.

  5. Quisiera corregir un concepto. Una asociación sin animo de lucro, no implica que no pueda hacer negocios, y generar dinero con estos negocios, lo importante y necesario es que ese dinero ganado se emplee totalmente a los fines de la asociación, y esta prohibida su distribución entre los socios.
    Recordemos que el FC Barcelona es una asociación sin animo de lucro, o sea, una ONG con todas las de la ley.
    Después, considero que cualquier persona que decida dedicar su tiempo y/o dinero para facilitar la vida a otra gente debe ser elogiada y creo que tu critica hacia los payasos esta un poco fuera de lugar.
    [Comentario zrubavel: Lo que quería decir con el post es que aunque lo que hacen las ONGs es elogiable en conjunto, las acciones en particular son en ocasiones mejorables y a veces erróneas. Igual que un premio Nobel puede cometer faltas de ortografía, porque sea un gran escritor los errores no dejan de estar ahi.]

  6. UN SALUDO ALA ONG MOTIVO POR EL CUAL ESCRIBO ES POR LO SIGUIENTE . NOSOTROS TENEMOS UN HOTEL QUE FUE FUNDADO EN EL AÑO 1900 POR UN ESPAÑOL LLAMADO GERMAN VANEGASES ENTRA A FORMAR PARTE DE LOS GRANDES PATRIMONIOS HISTORICOS DE NUESTRO PAIS ,LES RELATO A USTEDES BREVEMEMTE UNA RESEÑA HISTORICA FUE UNO DE LOS PRIMEROS HOTELES TIRISTICOS ESTA UBICADO EN LA AVENIDAD EL FERROCARRILPUNTO DE LLEGADA ,Y CATEGORIA ELEGANTES ISTALACIONES POR EL LINAJE DE SUS PROPETARIS Y CALIDAD DE HUESPEDES SE ALOJARON PRESIDETES DE LA REPUBLICA Y HOMBRES MUY INPORTANTES ALBERGO ,TAMBIEM DURANTE LA GURRERA DE LOS MIL DIAS ALAS TROPAS DEL GOBIERNO TOMAMDO EN CUENTA ES UN SITIO CALIFICADO. POR SU HISTORIA PERO , COMO SOMOS UNA FAMILIA NUMEROSA NO PODEMOS SEGUIR SONTENIENDO ESTE PRESIOSO MONUMEMTO POR NUESTRA CAPASIDAD ECONOMICA YA QUE NO COMTAMOS COM RESPALDO ECONOMICO ,SE LO OFRESEMOS EN VENTA YA QUE EL HOTE PUEDE SERVIR COMO UN MUSEO ESE SERIA UN PROYECTO PARA NUESTRA CIUDAD MI DIOS QUIERA SE INTERESEN EN COMPRA ESTA RELIQUIA ESPERO UNA RESPUESTA POSITIVA ATT ESPERANZA GALVIS SNATAMARIA

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *