El mundo del cine

La verdad es que raramente tiene uno la oportunidad de leer textos interesantes sobre el negocio del cine. Lo único que se puede leer son textos que justifican que hay que descargarse películas gratis (fui al cine y no había entradas para Avatar, se quejan de que les va mal y es mentira, ergo me la bajo del Emule).

Es por eso que este blog es muy recomendable (vía Seth Roberts).

Es el típico blog que se crea para promocionar algo, con unos pocos post de relleno que se leen en poco tiempo. Parece como si el autor fuera uno que ha oído que hay que tener un blog y cuenta de Twitter y ni corto ni perezoso se ha dado de alta en los dos servicios. Pero a diferencia de los que llevamos muchos años, tiene cosas muy interesantes que contar. El autor es un gran periodista.

La visión que da del cine, o la que me he llevado, es la contraria a la habitual, de una empresa que regatea el precio de un DVD al céntimo. Más parece un conglomerado de empresas enormes que opera con contratos gigantescos, con lo que le resulta imposible moverse con facilidad o adaptarse a circunstancias cambiantes. Pero no es que no quieran, es que no pueden porque es imposible moverse rápido cuando eres grande, así de simple.

El caso de la venta de DVDs en Corea del Sur es revelador. En el 2006 había un mercado de 1.300 millones de dólares en ventas de DVD en ese país. Con ese panorama, ¿Quién cambia su forma de trabajar? Y un año más tarde el mercado se había esfumado hasta los 80 millones de dólares. Imaginad que un año tenéis un sueldo mensual de 1.300 euros y al siguiente sólo ganáis 80 euros.

La forma de combatir con precios es en gran medida condicionada por Wal-Mart, el gigante de distribución americano que dijo claramente que no aceptaría vender los DVDs a un precio superior al que se pusieran a la venta en i-Tunes o Amazon. Es por eso que los DVD en descarga bajo demanda son tan caros, no porque no hubiera voluntad de la industria de venderlos más bajos.

Al mismo tiempo Wal-Mart dispuesto a vender DVDs por debajo del precio de coste para atraer a los clientes a sus supermercados. Cuando tienes como principal cliente a alguien tan poco razonable, es imposible vender las cosas bien.

Por un lado el acuerdo con Wal-Mart es muy ventajoso para las productoras de cine. Y por otro les limita en la obtención de nuevos clientes. Están entre una espada y una pared bastante inusuales.

En el blog se detalla también el caso de los estudios MGM (Metro Goldwyn Mayer) que están en venta desde hace unos meses. Su bien más preciado es la franquicia de las películas de James Bond. Las perpetuas reposiciones así como las nuevas producciones les hacen ingresar sólo de ese activo unas cantidades de dinero obscenas, nada más y nada menos que el 30% de sus ingresos, 235 millones de dólares en el 2010.

Las cifras de ingresos de las películas son difíciles de valorar. No es sólo la diferencia de taquilla en cine menos gastos de producción. Hay numerosos intereses creados en torno a las películas y acuerdos con intermediarios que perciben una comisión considerable. Para una gran productora no tiene sentido filmar una película carísima y luego que todo sea un cara o cruz. Para ello hay que llegar a acuerdos de predistribución de películas, sean buenas o no. Y estos acuerdos hacen que no ganen tanto con las películas buenas pero tampoco pierdan tanto con las menos buenas. Salvo taquillazos solemnes como Avatar, no es claro decir si una película de éxito ha sido más rentable que otra. Y mirar las cifras de taquilla, afirma el Edward Jay Epstein, es una simpleza.

El caso de Netflix también es muy llamativo. En España nos han llegado ecos de esta especie de videoclub americano, pero sin llegar a conocerlo realmente bien. Es un negocio muy próspero, en el que por una tarifa plana puedes alquilar todas la películas que quieras. Pero el sistema es como el de las bibliotecas: no puedes tener una película nueva hasta que devuelvas la antigua. Las cintas viajan por correo por todos los Estados Unidos, en una especie de sistema P2P anticuado.

Netflix gana mucho dinero (1.600 millones de dólares) pero al mismo tiempo obtiene pocos beneficios (115 millones). En este tipo de negocios la rentabilidad pende de un hilo, las cifras me recuerdan a las de aerolíneas, que tienen un buen o mal año dependiendo de si no ha habido ni un solo accidente aéreo y de los precios del petróleo.

Qué duda cabe que la mayoría de sus gastos están en el sistema de envío postal, pero al mismo tiempo no están en disposición de dar el salto normal a la distribución de películas por Internet, ya que para estas no tienen los derechos de distribución. Estos están en exclusiva en manos de la competencia, los canales de televisión por cable. Aunque Netflix es un gigante, los otros lo son mucho más y una distribuidora de cine prefiere hacerles el vacío antes que perder a una gallina de huevos de oro más grande.

En ese sentido se ve a una empresa moderna y competitiva como Netflix que puede ser arrasada por la misma crisis perpetua del cine. Una prueba de que no es un mundo sencillo en el que el consejo de que cambien su modelo de negocio es más fácil de dar que de tomar.

Otro aspecto tratado es el enorme daño causado por el Bu-Ray. Las distribuidoras se esperaban que sería como el DVD y se produciría una total renovación del stock de películas pero no ha sido así. Vivían esperando un boom y no sólo este no ha llegado sino que se ha producido una bestial bajada de ventas (el caso anterior de Corea es quizás el más exagerado).

A pesar de todos estos sobresaltos se siguen filmando películas costosísimas, y se sigue consiguiendo llenar taquillas. Las tiendas siguen vendiendo películas. Es un negocio anticuado pero que se mueve a grandes coletadas, piensa en cuántas empresas se han hundido en la crisis por haber bajado un 20% de ventas. Ellos han perdido en algunos casos un 90% y siguen en la brecha.

Fuente: The Hollywood Economist.

6 comments

  1. Me acabo de pasar por ese blog y a la primera mirada rápida me ha parecido interesantísimo. Tiene pinta que me lo voy a leer enterito este fin de semana.

  2. Otro aspecto tratado es el enorme daño causado por el Bu-Ray. Las distribuidoras se esperaban que sería como el DVD y se produciría una total renovación del stock de películas pero no ha sido así.

    Habrá hecho el daño que hayan querido ellos. Es decir, si esperas basar la economía de tu empresa en humo y rentas, pues es normal que te pegues la hostia. No se puede pretender vender el mismo producto durante 30 años simplemente cambiando el formado de distribución ¡y cada vez más caro!

  3. Uhmmmm… ¿por qué negocio anticuado?

    Siempre he pensado que ese tipo de frases no significan nada tangible. Es cierto que existe una forma diferente de distribuir el producto (formato digital por red de datos) pero eso aplica sólo a la logística y no al modelo general que no es nada anticuado. Y aun así, Danone, Henkel o los vendedores de tornillos que usan un sistema logístico similar al de las productoras no consideran que su modelo sea anticuado.

    El modelo de distribución digital de cine es una evolución del videoclub y hace más daño a las tiendas que venden DVDs o a los videoclubs que a los estudios. Son las tiendas de DVDs y los videoclubes los que tienen un modelo no requerido por sus clientes.

    La industria del cine tiene una larga historia y esa imagen tan tópica de gigante que merece todas las desgracias del mundo (que tan bien ironiza Hugo en su comentario) no sólo es falsa, también esta cargada de prejuicios y mala fe.

    Vamos, estoy seguro que la situación es mala, pero seamos sinceros: los estudios siempre han estado en mala situación, trampeando números, parcheando agujeros, desde líos con la justicia por monopolizar sectores como el teatro o la televisión, creando carteles de distribución fuera de USA o consiguiendo que financieramente cada película pierda dinero. Y luego, como todo sector en crisis permanente, compras y ventas cada 10 años: Universal fue comprada por MCA, Columbia perteneció a Coca Cola, Universal se vendió a Matsushita, a Vivendi y a General Electric, MGM se vendió a Kerkorian, un mítico inversor, que a principio de los 80 quiso que fuera una compañía hotelera y 20th Century Fox se vendió a otra leyenda de los negocios: Rupert Murdoch.

    Es decir, que no veo las cosas mal del todo, después de todo ¿nadie recuerda la época pre-DVD cuando no se compraban películas? En aquella época los estudios también existían. ¿Y antes de la llegada del videoclub, os acordáis? Pues también existían.

  4. «Es un negocio anticuado pero que se mueve a grandes coletadas, piensa en cuántas empresas se han hundido en la crisis por haber bajado un 20% de ventas. Ellos han perdido en algunos casos un 90% y siguen en la brecha.»

    Esto sólo demuestra que han trabajado con unos márgenes tremendos. ;-)

  5. 5 compañias q hacen pelicula……. Señorita COLOMBIA PICTURES si usted me la PARA MAUS yo se la meto WOTHER MEGER desde TENDER SENTER FOR hasta WATHER BROTHER

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