Muerte anunciada

El compositor austríaco Arnold Schönberg sintió fascinación por la numerología, sintiendo una obsesión morbosa con el número trece. Habiendo nacido el 13 de Septiembre de 1874, pensaba que el número 13 también jugaría un papel importante en su muerte. Porque la suma de siete y seis es trece, Schönberg estaba convencido de que su 76 ( 7 + 6 = 13 ) cumpleaños sería el último.
Repasando el calendario de 1951, año en que cumpliría los 76, comprobó con horror que el 13 de Julio caería en viernes ( hay toda una superstición que habla de mala suerte en los viernes 13 ). Cuando ese día iba a llegar, se quedó en la cama en un esfuerzo por reducir las posibilidades de que ocurriera un accidente. Un poco antes de medianoche, su mujer entró en el dormitorio para darle las buenas noches y para confirmarle lo estúpido que habían sido sus miedos. Pero Schönberg simplemente murmuró la palabra «harmonía» y murió. La hora de su muerte fueron las 11:47 p.m., 13 minutos antes de la medianoche, en el 13 de Julio, viernes, de su 76 cumpleaños.
Traducido de «The book of Lists«. 12 muertes puntuales.

4 comments

  1. Pues yo siempre he tenido también ciertas «supersticiones» con las fechas y los números, pero mejor no obsesionarse ¿no?
    [comentario zrubavel: Ya ves que si son para mal casi mejor que no.]

  2. Ciertamente, la creación está regida por leyes cósmicas infinitamente sabias y perfectas. La numerología es una ciencia tan profunda que nos ayuda a conocer más el mundo manifiesto. PERO EN EL CASO DE TAL HOMBRE PIENSO QUE ERA UNA OBSESIÓN, ALGO ENFERMIZO. No por eso habría que desprestigiar la numerología

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