Parada en boxes

Desde luego que la historia de Jules Goux es muy diferente de la de Fernando Alonso.

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Jules Goux (1885-1965) fue un piloto de carreras francés, el primer europeo que ganó las 500 millas de Indianápolis.

Las 500 millas de Indianápolis comenzaron a correrse en 1911. Ese año ganó Ray Harroun. Su coche planteaba el novedoso invento del retrovisor, que inventó como método rudimentario para saber cuándo se le acercaba un coche con intenciones de adelantarle.

Dos años después, en 1913, Jules Goux ganaría la legendaria carrera. La peculiaridad de su victoria -para crédito o descrédito según se mire – se aprecia en sus paradas en boxes.

Después de cinco vueltas, Jules Goux lideraba la carrera. En la vuelta 15 tuvo que parar a cambiar el neumático delantero derecho. Fue entonces cuando le pidió a la gente de su equipo (Peugeot) un poco de vino fresco, pues el día era muy caluroso y el coche no disponía de ningún sistema de refrigeración.

Le abrieron una botella de champán a la que le dió un par de tragos largos. Entre él y el mecánico se la terminaron.

La siguiente vez que paró se subió dos botellas de champán al coche. Cuando llevaban ya 200 millas, volvió a subir otra botella de champán. Su última parada fue a las 310 millas, donde se volvió a beber otra botella de champán.

La cantidad estimada de vino que ingirió Jules Goux durante la carrera fue de 2.8 litros. Es algo impensable hoy en día y menos en un deportista de élite y menos en el que resultaría ganador de la carrera.

Hay que puntualizar mucho toda esta información. Por un lado se exageró la cantidad por parte del equipo del corredor – para aumentar la leyenda – y por parte de las autoridades para fomentar leyes restrictivas en el consumo de alcohol. Luego de las botellas no se sabe si las bebía o simplemente se enjuagaba la boca y las usaba para refrescarse. Esta versión del refresco me parece un tanto floja.

Lo que sí que se argumenta a menudo es que las botellas no eran del tamaño normal sino unas botellas menores, de la mitad del tamaño habitual. De nada servía entrevistar al corredor pues era bastante dado a dar respuestas cambiantes a lo largo del tiempo.

Pero ahí está la leyenda del piloto francés. Hay que entender que tres litros de vino en una carrera que duraba unas seis horas no es demasiado, ni siquiera habría dado positivo en un estricto test de alcoholemia actual.

Fuente: Foro de Autosport.
Vía: People’s Almanac Presents the Twentieth Century: History with the Boring Bits Left Out. Es un libro.

3 comments

  1. Como curiosidad. Actualmente participar en una competición ebrio se considera dopaje. Tendemos a ver los efectos del alcohol como negativos. Pero me dijo un amigo que hacia esgrima que con un puntito de alcohol se puede «tirar» mejor.

    Lo de este piloto es una salvajada por su propia seguridad. Los coches de la época en un accidente a gran velocidad eran una caja de muertos. Estaban como para ir aumentando las probabilidades.

  2. Cito de una web que he encontrado por ahi:
    En el deporte, el alcohol (etanol) se consume a veces para obtener efectos positivos potenciales sobre el bienestar psicológico, para la reducir la tensión y la ansiedad, aumentando la confianza en sí mismo y para promover agresividad. El alcohol durante la competición está prohibido solamente en deportes tales como tiro con arco, shooting y automovilismo.

    Antes he hablado de competición en términos generales. En realidad no se en cuantos deportes se prohíbe.
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