Series de televisión y cultura

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Hoy en día nadie ve la televisión, porque es basura, pero todo el mundo se descarga series de televisión que se devoran durante horas. Uno se escuda en la palabra ‘cultura’ para defender que pasarse más de 60 horas viendo ‘Breaking Bad’ está más que justificado.

En mi opinión, hay una línea que emborrona ese concepto de cultura. ‘Salvame Deluxe’ (programa de los viernes por la noche sobre entrevistas a personajes de serie rosa) no es cultura. Tampoco lo es ‘La que se avecina’ (serie de comedia española) porque es zafia y con un humor exagerado. Pero ‘The Wire’ sí que lo es, porque se trata de una aclamada serie americana. ¿Es ver un partido ‘Granada-Córdoba’ cultura? Lo dudo, pero desde luego que una Final de la Champions League, aun cuando la juegue el Atlético de Madrid, siempre lo será. Todos esos programas tienen algo en común: son televisión. Que se descargue uno un programa y lo vea en el ordenador no quita que siga siendo televisión. Y como siempre, hay buena y mala televisión. Pero sobre todo, cuenta la actitud que uno tenga ante ella.

Una persona que se pase tres horas diarias viendo series puede argumentar que se pasa tres horas culturales. La cultura es un concepto amplio que no tiene sentido acotar. Pero para mi lo único indudable es que ha estado tres horas viendo televisión. No importa lo buena que sea una serie – y siempre hay otra mejor a la vuelta de la esquina – es consumo masivo de contenidos, tiene casi todo lo malo de la televisión.

El principal inconveniente de ver tanta serie está en que es tiempo de cultura que se quita a otras actividades, tal vez menos agradables, pero al mismo tiempo más estimulantes y sutiles. Porque realmente el objetivo de la cultura debería ser ese, hacer que nuestra mente se enfrente a nuevos retos y se encuentre con puntos de vista diferentes que la hagan avanzar. Las series son una cultura edulcorada. A todos nos gustan – quizás a mi menos que a otros y por eso escribo esto – pero no está bien darnos tantas palmaditas en el hombro mientras descargamos la temporada final de ‘Prison Break’.

4 comments

  1. En general todo lo relacionado con ‘la cultura’ suele ser vergonzante. Es un concepto utilizado tan gratuitamente que ya no significa absolutamente nada.

    En cuanto a series vs. tele desde mi punto de vista la mayor ventaja no es tanto el contenido como el continente, el hecho de que puedas consumir horas y horas de audiovisual sin tenerte que tragar ni un maldito anuncio es una bendición, lo mires como lo mires.

  2. Sobre tu conclusión final: yo no veo ninguna serie (en serio), pero su definición de «cultura edulcorada» me hace pensar si no abarca también a todas las demás formas de interpretación, desde el cine al teatro. ¿O hay una línea divisoria clara entre éstos y aquéllas?

  3. Al contrario, hoy en día ir al cine o al teatro es casi más cultural que en el siglo XX, porque es una experiencia menos frecuente en incluso más cara. Luego está el debate si ‘Ocho apellidos vascos’ es cultura o no, cuando el cine serbio con subtítulos seguro que lo es.

  4. ¿Seguro que es televisión? No interviene ningún tipo de transmisión broadcast, ni uno tiene que plegarse al horario de la parrilla, ni tragarse los anuncios. ¿Que diferencia entonces una buena serie de una buena película? ¿o mala? ¿solo la duración? Si antes teníamos cortometrajes, mediometrajes y largometrajes, ¿ahora tenemos también serie-metrajes?

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