Standard & Poor’s

La noticia del día de ayer fue la rebaja de calificación de la agencia Standard & Poor’s a la deuda española, haciéndola pasar de AA+ a AA con perspectiva AA-.

Me ha llamado la atención el pésimo ejemplo utilizado por parte de algunas personas – periodistas o miembros del Gobierno – para intentar justificar que esta rebaja por parte de la Standard & Poor’s ha sido equivocada.

Se refieren al caso de Lehman Brothers, que acabó quebrando en septiembre de 2008, y dicen que «Standard & Poor’s daba la máxima nota a Lehman Brothers el día antes de su quiebra, así que su capacidad de juzgar la solvencia de una empresa o gobierno es muy limitada».

Sin embargo con esto no hacen sino tirar piedras en el tejado que pretenden proteger. No están diciendo sino que son generosos dando calificaciones y sin embargo a España se la han bajado. Es como una asignatura muy fácil, que todo el mundo aprueba. Pero que España no lo hace y sin embargo se argumenta que «otros que no tenían mucha idea han aprobado». Pues sí, pero el que ha suspendido has sido tú y eso sólo demuestra que tienes que estar realmente mal para que te hayas quedado entre los suspensos.

El sistema de calificación de la agencia Standard & Poor’s es realmente recalcitrante y puede resultar ofensivo para aquellos que tengan algún conocimiento científico. Con decenas de letras y números y un amplio abanico de sistemas métricos interesantes, no se les ocurre otra cosa que usar apenas tres letras y un modificador («+» ó «-«) para juzgar la solvencia de un país o una empresa y seguir un orden cuanto menos extraño. De mejor a peor calificación:

AAA (Bonos de Alemania, Austria, Dinamarca, Finlandia, Francia, Isla de Man(!), Liechtenstein, Luxemburgo, Noruega, Holanda, Suecia, Suiza, Reino Unido, Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda, Canadá y Singapur (fuente)).
AA (Bonos de España)
A (Bonos de Italia)
BBB (Bonos de Rusia)
BBB- (Bonos de India)
BB+ (Bonos de Grecia)
BB (Bonos de El Salvador)
B (Bonos de Argentina)
CCC (Bonos de Pakistan)
CC (Notas inferiores a CCC son ya propias de empresas al borde de la quiebra o incluso dentro de ella)
D (En suspensión de pagos)

Dentro de estos grados, se pueden ponderar las medidas con valores como el español de AA+ (que es mejor que AA y este mejor que AA-). Lo que sí que es cierto es que cuando ves escalas de gradación tan poco científicas sospechas que el sistema dista mucho de ser riguroso y que los matices como los + y – se consiguen con palmaditas en los hombros adecuados.

Y la situación española de «AA con tendencia a AA-» es más propia del hombre del tiempo que de una agencia de tan supuesto prestigio.

5 comments

  1. No conocía esta clasificación, pero me flipa que para las economías poderosas no haya más granularidad, en lugar de estar metidas en AAA a machete.

  2. Muy buena apreciación la de suspender el examen fácil.

    Sobre la métrica utilizada, me ha recordado a la de escalada para distinguir la dificultad de una vía, por lo que no me ha parecido tan extraña. Los primeros cinco grados son el número y, opcionalmente un + y un -, por ejemplo V-.
    A partir del 6 es con números arábigos y añadiendo a, b o c, además del + y -. Por ejmplo, 6c+ u 8b.

    Un saludo

  3. Saludos:
    Es una métrica muy sencilla, pero como ya no tenemos ganas de pensar (¿?) todo nos lo dan masticadito para que nadie tenga que mirar más allá de lo que dicen.
    No conocía la métrica entera pero casi parece lo de las neveras que va por el mismo camino.
    Los economistas tienen cosas más importantes en las que pensar… ya sabes

  4. Lo que el gobierno ha querido dar a entender es que estos de Standard & Poor no tienen ni idea de lo que dicen y que sus métodos de evaluación no deben ser tan buenos cuando se dieron la galleta que se dieron con los Brothers…

    Y ojo, este gobierno sí que no tiene ni idea de lo que dice.

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