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El gobernador de Nueva York, el demócrata Eliot Spitzer, ha presentado este miércoles su dimisión, dos días después de descubrirse su vinculación a una red de prostitución de lujo y tras negociar su salida con la fiscalía general del estado. Lo sustituirá en el cargo as partir de 17 de marzo David Alexander Paterson, de 53 años y hasta ahora vicegobernador.
Los remordimientos me acompañarán siempre
"Los remordimientos me acompañarán siempre", ha dicho Spitzer en su comparecencia ante la prensa en Nueva York, en donde también dijo que no le quedaba más remedio que "aplicarse a sí mismo" los mismos criterios "de rectitud" y de "asunción de responsabilidad" que siempre pidió a los demás en su carrera política.
Spitzer, de 48 años, casado desde hace 21 años y padre de tres hijas, se hizo famoso por su trabajo como fiscal general del Estado, cargo desde el que prometió llevar a cabo "una reforma ética" y combatir la la prostitución.
Considerado la imagen de la rectitud moral y de los valores familiares, ha visto como en horas su carrera política caía en picado y su nombre se unía a la lista de los políticos estadounidenses forzados a dimitir por haberse visto involucrados en líos sexuales.
"Un cliente habitual"
El diario The New York Times fue el que reveló, el pasado lunes, que Spitzer había sido identificado en una grabación de una investigación federal haciendo los arreglos para encontrarse con una prostituta que cobra 1.000 dólares la hora en un hotel de Washington el mes pasado.
Según los investigadores citados por la prensa estadounidense, el gobernador "era un cliente habitual que llegó a gastar 51.600 euros a lo largo de varios años en el pago de servicios de prostitución de lujo".
La cadena de televisión ABC ha entrevistado a una de las prostitutas, "Sienna", de 22 años, que dijo haberse acostado con Spitzer hace dos años, cuando todavía era fiscal general del estado. "Daba buenas propinas y no hacía nada que fuera sucio", afirmó.
Si tratamos de analizar fríamente la información, hay muchas cosas que no cuadran.
era un cliente habitual que llegó a gastar 51.600 euros a lo largo de varios años
para encontrarse con una prostituta que cobra 1.000 dólares la hora
Las prostitutas que cobran 1.000 dólares la hora no trabajan por múltiplos de veinte minutos, como las normales. Supongamos que "varios años" es simplemente dos. Y que el ex-gobernador sólo pagaba 500 dólares por sesión con prostitutas. Esto arroja la friolera de 100 encuentros sexuales con prostitutas a lo largo de dos años. O sea, una vez a la semana. Si hacemos la estimación de forma más optimista y razonable, con pagos de 1.000 dólares durante cuatro años, apenas si nos da para una vez al mes. Aunque puede que fuera un "cliente habitual", no era ni mucho menos un fanático de las prostitutas.
Pero centrándonos en lo importante. ¿Qué es lo que ha hecho mal este hombre? Según veo, hay cuatro puntos:
- Ser infiel a su mujer.
- Pregonar una lucha contra la prostitución y sin embargo aprovecharse de ella.
- Pagar a prostitutas.
- Acostarse con prostitutas.
Ser infiel a su mujer no es un delito, ese tipo de faltas se deben arreglar de puertas para adentro. Y una infidelidad no te convierte en un monstruo o un mal político. Algunos presidentes de gobierno vigentes han sido infieles a sus esposas, su infidelidad descubierta y su puesto de trabajo no se ha resentido.
La doble moral respecto de la prostitución no es más que hipocresía. Como la famosa de Al Gore y su hipercontaminante casa. A pesar de haberse destapado que su gasto de energía es desenfrenado ni le han quitado el premio Nobel ni ha desenchufado ningún aparato eléctrico de su casa. La hipocresía está a la orden del día en política, como algunos políticos catalanes que tienen a sus hijos en escuelas bilingües y promueven la obligatoriedad de estudiar en catalán.
Pagar a prostitutas es un delito en Estados Unidos. En la mayoría de los países no lo es. Eso sí que ha estado mal pero no deja de ser un delito relativo, algo que dependiendo del país puede entenderse como legal o no ilegal. Es decir, que aún siendo un delito, es de aquellos que pueden entenderse como cuestionables.
Acostarse con prostitutas no está mal. Es absurdo que hoy en día se diga que los homosexuales tienen todo el derecho del mundo a tener sexo con personas de su sexo y sin embargo pagar a otra persona, de mutuo acuerdo, por tener sexo está mal. Porque si ridículo es decir que el sexo debe realizarse con determinadas personas (de sexo opuesto al tuyo) mucho más lo es sugerir que debe ser realizado bajo determinadas circunstancias (con el consentimiento de ambos pero sin que medien intereses económicos).
La verdad es que esta noticia me ha sorprendido mucho. Al final creo que a este pobre hombre se le ha castigado demasiado severamente. El juicio mediático no es delito, es derecho a la información.
En una jugada magistral, José Luis Rodríguez Zapatero expuso que los datos que emplearía en el segundo debate serían publicados en los próximos días en forma de libro.
La imagen de transparencia absoluta, como el que no tiene nada que ocultar, da mucha confianza al posible votante.
Ese libro blanco es una enumeración de gráficos y links a los sitios de donde se ha tomado la información. Me imagino que salvo los periodistas de la derecha, nadie lo leerá.
En las primeras páginas llama la atención la siguiente imagen:
El link de la página es este: http://www.mtas.es/infpuntual/smi/evolucion.htm
Según se traduce, es un informe puntual, realizado para poder presentar los datos en el debate. No sé si los datos son falsos o no. Lo que sí que veo es que se trata de aparentar que es una información pública, disponible desde la página del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. La realidad es que es un gráfico creado ad hoc y subido a ese servidor, sin relación alguna con los contenidos habituales que ahí figuran.
Esa falsa transparencia es mucho más sucia que la de ofrecer datos que, hoy en día, cualquiera puede contrastar en Internet. A Mariano Rajoy le han descubierto numerosos errores dentro de la información que presentó.
Por cierto, para quien le interese el precio de la leche en Alemania, la comparativa del libro blanco como la leche es abochornante.
En él Zapatero compara el precio de la leche de marcas blancas españolas con alemanas. De España escoge marcas de batalla como Mercadona, Alcampo o Hipercor. En Alemania elige Karstadt, Kaufhof o Rewe.
Lidl es una marca alemana. Hubiera sido una comparativa pura, un cartón de leche en un sitio y otro, para la misma cadena - que es menos cutre en Alemania que en España, dicho sea de paso.
Karstadt y Kaufhof son tiendas del estilo de El Corte Inglés. La gente no va allí a hacer la compra de la semana. Ni siquiera los propios empleados que tienen descuento.
En fin, que me reitero en mis propuestas de voto.
Aunque se ha hablado mucho del atentado del 11M y del veredicto del tribunal, de las penas a los culpables, apenas si se ha dicho algo sobre las indemnizaciones que habrá que pagar.
900.000 euros a las familias de cada uno de los fallecidos. Siendo 191+1 los muertos estamos hablando de 172 millones de euros. Los culpables quizás paguen algunos cientos de euros de sus escasos ingresos. El resto, lo pagará el Estado, o sea: todos.
Lo que me llama la atención sin embargo son las indemnizaciones a los heridos. A los heridos se les ha dividido en 12 categorías. La 12, o de máxima gravedad, la ocupa la chica que quedó en estado vegetativo. Para ella queda una compensación de 1 millón de euros.
En función de la gravedad se va bajando en la escala, hasta llegar al nivel 1, el más numeroso. En este nivel se encuentran desde personas que no necesitaron atención médica hasta aquellos que estuvieron hospitalizados menos de un mes y que en ningún caso tuvieron secuelas físicas o psicológicas.
Para todas estas personas se ha fijado una indemnización de 30.000 euros más 300 euros por cada día que estuvieran hospitalizadas. Y a mi esto me parece una absoluta barbaridad y desproporción.
Porque los que han estado más de 100 días en el hospital y han tenido algunas secuelas (grupo 3) sólo cobrarán 40.000 euros más 300 euros por cada día de hospitalización.
En el grupo 1 habrá algunos farsantes que se habrán levantado un dineral sin hacer nada. Y gente con un arañazo en un brazo o con un corte insignificante. También habrá gente que habrá pasado un mal rato en el hospital.
Pero vamos a ver, que 30.000 euros son cinco millones de las antiguas pesetas. Que se tarda muchos meses en ahorrar ese dinero. Que no puede estar el Estado repartiendo paquetitos de 30.000 euros así como así.
Algunos pensarán que estoy siendo muy cruel. Pero vamos a pensar qué ocurre con las víctimas de accidentes, como los laborales o algunos de tráfico en que el que muere es una víctima. Muchas veces es también el Estado el que paga las indemnizaciones. Pero en esos casos se lo pone bien difícil. La víctima tiene que reclamar de su bolsillo para obtener las compensaciones. El Estado normalmente tiene la obligación de recurrir las indemnizaciones hasta los más altos tribunales. Todo eso se traduce en tiempo y dinero.
La necesidad de contratar un abogado despierta todo un negocio de oportunistas. Normalmente la víctima no tiene apenas dinero. Cierto es que puede recurrir a la justicia gratuita pero en un caso así puede ser garantía de perder el caso. Lo que suelen hacer muchos de estos abogados es ofrecer un acuerdo a la víctima. Ellos cobrarán sólo una parte de la indemnización, normalmente un buen porcentaje.
Entre ese porcentaje y la defensa férrea que hace el Estado a sus propios intereses (que son los de todos nosotros) lleva a que la pobre víctima muchas veces obtenga una pírrica compensación.
Uno de los casos más famosos es el de los afectados por el colza. Litigaron durante más de una década en condiciones económicas realmente penosas y la mayoría de las indemnizaciones llegaron cuando los afectados ya habían muerto.
Este es el caso general. Pero el 11-M es terrorismo y ante eso no se reparan en gastos. El Estado se encarga de todo y paga con manos generosísimas.
Aún en otros casos de terrorismo puede verse cómo el Estado no ha sido ni de lejos tan generoso en sus indemnizaciones. En este artículo narran los importes que obtuvieron personas que quedaron inválidas o casi a causa de atentados. Las cantidades que recibieron fueron casi las mismas que aquellos que sufrieron "heridas que no requirieron de hospitalización o de haberla inferior a 30 días y sin secuelas físicas o psicológicas".
30.000 euros para una persona que casi no ha sido una víctima es una absoluta desproporción. Y no voy a entrar en los 900.000 euros por las víctimas, que no hay dinero suficiente que compense una vida humana pero 900.000 euros son también muchos euros.
Pero bueno desde este blog aprobamos todas las decisiones judiciales, estamos de acuerdo con todos los veredictos de los tribunales aunque a veces sean contradictorios, condenamos el terrorismo y la piratería. Y estamos a favor de todos los partidos políticos del mundo.
Alberto Coto, nacido en Asturias en 1970, es la persona más rápida del mundo haciendo cálculos mentales, como así lo certifican sus récords Guinness y su doble título de Campeón del Mundo en 'Suma y Multiplicación' conseguidos en Alemania en 2004.Fuente: El Mundo.
Gießen, Germany, 4 November 2006 The second Mental Calculation World Cup attracted 26 calculators from 11 countries. The winner was Robert Fountain (Great Britain), followed by Jan van Koningsveld (Netherlands), Gert Mittring (Germany) and Yusnier Viera Romero (Cuba). The category winners were: Addition: Jorge Arturo Mendoza Huertas (Peru) Multiplication: Alberto Coto (Spain) Calendar: Matthias Kesselschläger (Germany) Square Roots: Robert Fountain (Great Britain)Fuente: Recordholders.org
Se han celebrado, hasta la fecha, dos Campeonatos del Mundo de Cálculo Mental.
En el más reciente, y por tanto el vigente y el que debe usarse como referencia, celebrado en noviembre de 2006, el español venció en la categoría de multiplicaciones (se ve que es su especialidad) pero en el cómputo global no aparece entre los primeros puestos.
En el campeonato anterior, de 2004, el español venció en las pruebas de suma y multiplicación, pero aún así, el vencedor de la clasificación conjunta fue de nuevo Robert Fountain.
En los campeonatos mundiales Alberto Coto no participa en las pruebas de raíces cuadradas, con lo que no puede aspirar a vencer en la clasificación general.
Conclusiones:
Dice mi diccionario que un héroe es una:
Persona que realiza una acción admirable, famosa o extraordinaria por el valor que requiere o por sus méritos.
Suele decirse que los héroes mueren jóvenes, en parte por la envidia que despiertan en los dioses. Muchos de ellos se convierten en héroes en el momento de su muerte, actitud que me parece un tanto sospechosa.
Mientras se dudaba si las torres gemelas continuarían ardiendo o se vendrían abajo, los bomberos entraron en el edificio e intentaron salvar las máximas vidas posibles. Muchos de ellos morirían allí.
Después, se recalcó su actitud heroica en cada comparecencia del presidente americano. Pensándolo bien, su actitud tiene lo mismo de heroica que la del chico que murió por una imprudencia laboral en una obra. Tu jefe dicta las órdenes, tú te limitas a cumplirlas.
En la versión española, con la imprudencia laboral, el chico se quedó sin gloria y sin indemnización. Se ve que instancias superiores no encuentran este pararelismo.
Para mí, sin embargo, el 11-S destapó a un auténtico héroe: Pat Tillman.
Haciendo gala de una precocidad inesperada, el blog de Pixel y Dixel ha sido, con la historia del sillón de Zapatero, el primer ejemplo de aquello que conté una vez como blog comercial.
El Gobierno estudia la posibilidad de que el transporte urbano sea gratuito para los jóvenes y los ancianos.
Por supuesto, muchos lo consideran una medida maravillosa. Pagar menos o incluso no pagar es deseable. No me extenderé al respecto; es de cajón que el dinero no sale de la nada, usualmente lo hace de los bolsillos de la clase media. Una interesante discusión sobre ello en Meneame - de donde tomé la noticia.
Curioso resulta pensar en cómo la mayoría de las medidas que prometen los políticos, como esta, tan populistas, no suelen poder llevarse a cabo. Entre otras cosas, porque son perjudiciales para la sociedad en general. Un transporte gratuito beneficiará a unos pocos, pero derivará en el descontento de los que siguen teniendo que pagar, o en aquellos que soportaran sobre sus espaldas nuevos impuestos indirectos.
La medida de hacer gratuito el transporte se ofrece como una sugerencia para fomentar el uso del transporte público y así disminuir la contaminación y el tráfico de las ciudades. No deja de ser ridículo que a aquellos que casi sólo pueden usar el transporte público - por no poder acceder a un coche o no tener vista y reflejos para conducirlo - se les ayuda a que lo hagan. Con eso quizás les hagamos la vida más cómoda, pero no estamos ayudando al medio ambiente.
Una medida interesante sería dar la vuelta a la tortilla. Hacer precisamente gratuito el transporte a aquellos que pueden elegir otro medio. Digamos que todo el que tenga un coche - del que esté al tanto de seguros y multas - tiene acceso al transporte público gratuito. Esta persona tendría un refuerzo para dejar su coche en casa y dejar que el que contamine sea el humo de todos.
Así, pensándolo bien, casi cualquier medida populista admite una vuelta que, redundaría en el beneficio de todos, aunque tendría una apariencia horrible.
Un gobierno que prometiera recortes en las pensiones estaría ayudando a aumentar la estabilidad del sistema de Seguridad Social. Disminuiría la presión sobre los trabajadores en activo. Fomentaría el uso de medidas de ahorro privadas. Activaría la economía. Y, al fin y al cabo, es cuestión de tiempo el tener que meter la tijera, y mucho.
La Sanidad 100% gratuita fomenta que los abuelos se pasen el día en el médico para tener con quién hablar. Un político que se atreviera a cobrar un euro por consulta, eliminaría muchas de esas visitas innecesarias y mejoraría el funcionamiento del sistema sanitario.
Antes me enfadaba porque los políticos no cumplían lo que prometían. Ahora, en muchos casos, incluso me alegro.
Estremece la noticia del Sunday Times de esta semana:
El gobierno británico ha decretado una ley que obliga a las empresas tabaqueras a fabricar cigarrillos que se apaguen solos si, el fumador, no da una calada pasado un determinado tiempo. Con esta medida, se pretende disminuir los 4.200 incencios de casas que cada año provocan los cigarrillos mal apagados.
Lo sorprendente es conocer que las tabacaleras investigaron al respecto hace muchos años. Existen varias decenas de patentes sobre cigarrillos que se apagan solos, algunas datan de 1984. ¿Por qué no los fabricaron entonces?
Por miedo a recibir todo tipo de demandas en los casos - reales o no - en que los cigarrillos no se apagaran correctamente.
Este ejemplo muestra cómo la ley y la tecnología toman a veces caminos totalmente distintos.
Por un lado, la ley obliga a realizar una invención, por otro, el miedo a la ley disuade de llevar a cabo inventos que podrían acarrear más pérdidas - legales - que beneficios - en aumento de ventas.
Además, la figura de las patentes que, en vez de una forma de protección para un posterior desarrollo se crean con ánimo especulativo. Como en la famosa historia de la lata de sardinas , la patente del cigarrillo auto-extinguible puede definirse como una patente de las de no inventar.
Quien quiera oír cosas maravillosas sobre el 11-M tiene todos los medios tradicionales a su disposición. Tras dos años, se pueden decir algunas verdades desagradables de oír sobre el 11-M.
Nunca os olvidaremos:
Falso. Resulta espeluznante la capacidad para olvidar que hemos demostrado los españoles tras la catástrofe del 11-M. Salvo los afectados directa o indirectamente por el atentado, hay poco interés entre la población por lo que allí ocurrió, por las víctimas o por los culpables. La única preocupación es que algo así pueda volver a ocurrir. Pero, desde luego, si nos comparamos con los newyorkinos o los londinenses, la muestra de superación de un suceso tan traumático parecería propia de una civilización espartana. Aunque más bien me lleva a pensar en la indolencia en que vivimos. Los españoles tenemos fama, allende nuestras fronteras, de crueles e insensibles al dolor. Quizás por los toros, quizás por alguna otra cosa.
I
Cuando vivía en el centro de mi ciudad, no era infrecuente que encontrara documentos de identidad, despreciados por los carteristas de la zona. Mis padres me decían que los pusiera en el buzón, que en correos se encargaban de hacérselos llegar a su dueño.
Hoy en día tengo serias dudas de que correos actúe así. Seguramente existan un lento proceso burocrático que se los da a la policía lo suficientemente tarde como para que el dueño ya se haya sacado un nuevo documento.
II
Un carterista de hoy en día cogería el documento de identidad y tiraría la cartera con el dinero. En el mundo actual, un documento de identidad vale más que el dinero, y una tarjeta de crédito puede valer más que el saldo que en ese momento tenga una cuenta.
En el siglo XXI es posible comprar y vender a distancia todo tipo de objetos. Hasta los más grandes, como pisos y fincas, casi pueden venderse sin apenas un par de contactos físicos entre comprador y vendedor.
A pequeña escala, por Internet se puede comprar cualquier artículo o con sólo usar el teléfono. Para ello basta con un número de identidad y un número de tarjeta de crédito.
III
Los ladrones de identidades son cada vez más frecuentes. Y aún creo que los medios no aportan mucha información al respecto, para evitar crear alarma entre la población.
En Coruña: Aprovecha su parecido físico para retirar 2.000 euros de una cuenta
En Córdoba: Una viuda pontana sufre una estafa por compras efectuadas con su DNI robado.
En Canarias: Detenidos por sacar dinero del banco con DNI robados.
En Coruña: Abre una cuenta y contrata 12 líneas de móvil con el DNI de una mujer parecida.
En Madrid: Se llevaba documentación personal y tarjetas de crédito de los pacientes y, en algunos casos, también de familiares de los enfermos.
En Granada: Se dieron de alta en una línea telefónica con un DNI robado.
Como a mi me da igual lo que cada cual haga con su vida, le sugiero a los fumadores recalcitrantes que se niegan a dejar de fumar que hagan una involución histórica. Estará prohibido fumar, pero no tomar tabaco. Y antes, el tabaco se mascaba ( también se esnifaba, en forma de rapé, pero eso hoy en día puede traer muchos problemas ).
Debido a los incidentes que se están produciendo
por las noches en muchas capitales francesas ( quema de coches como forma de protesta - cuestionable - por parte de hijos de inmigrantes que se sienten, con total justificación, marginados laboral y socialmente por un país que sólo quiso a sus padres como mano de obra barata y para el que no dejan de ser sino un problema ) , numerosísimos medios de comunicación han dicho que el gobierno ha decretado el toque de queda. En realidad lo que han hecho es decretar el estado de emergencia. El toque de queda es simplemente cuando no se puede estar en la calle a partir de cierta hora. En este caso, dado que se han proclamado diversas restricciones más ( prohibición de vender gasolina, cierre de locales públicos ) estamos ante una situación distinta.
El estado de emergencia es una situación realmente peligrosa. Aún cuando está regulado por leyes específicas, proclama que derechos y libertades fundamentales quedan suprimidos o restringidos. Se trata de una medida provisional de cara a solucionar una situación de emergencia. Bajo el estado de excepción, se admiten excepciones a las leyes. Eso es realmente alarmante, pueden llegar, según el caso, a producirse asesinatos por parte de la policía, torturas o medidas bárbaras sin que se esté incurriendo en un delito.
Que la gente queme coches en Francia no me sorprende lo más mínimo.
Lo que me sorprende es que haya coches que quemar.Si oyes por la radio, ves por televisión, hablas con tu vecino y te enteras de que anoche, en el barrio, quemaron 300 coches, ¿Por qué a la noche siguiente dejas tu coche aparcado en la calle?
Si la respuesta es que en el barrio de al lado los están quemando también, quizás la solución esté en irse a otra ciudad, aparcarlo allí, y volverse a casa en autobús.
Si la respuesta es que esa persona necesita del coche para ir a su trabajo, que me cuente cómo irá a ese trabajo cuando tenga el coche quemado. Y es que no estamos hablando de una situación hipotética, estamos ante una situación muy probable.
Leía en la edición impresa de "El país" del 07-10-2005 que había muerto Gordon Gould. En la nota necrológica desglosaban una vida sorprendentemente dramática.
Gould era un físico estadounidense que trabajó en diversas universidades del país. Su mujer era una activista comunista, y eso le trajo numerosas complicaciones, teniendo en cuenta el rechazo que el gobierno de su país tenía hacia el comunismo. Así, perdió alguna plaza en la universidad por sus implicaciones políticas.
Gould descubrió el láser en 1957. Maravillado ante la trascendencia del invento, bajó a la tienda de comestibles de su barrio a contar lo que había descubierto.
Habló con un abogado sobre si debía patentar la idea, pero este le dio uno de los peores consejos de la historia: "Espera a desarrollar algo práctico, te será más fácil patentarlo y obtendrás mayores beneficios"
Luego decidió llevarlo a la práctica, para ello contactó con empresas a las que pudiera interesarle y se puso, con una de ellas, manos a la obra.
Tenía que ser en Málaga: surge otro delincuente de comic, el atracador de dentistas:
El atracador de los dentistas ha vuelto a las andadas. Conocedor de que la mayoría de las clínicas de la capital cierra en agosto, se ha desplazado a la Costa. Hace apenas una semana, cometió el tercer asalto en la provincia, esta vez en una consulta del centro de Fuengirola, donde maniató y retuvo a ocho personas durante cerca de una hora. El robo lleva su sello.
Al margen de la tragedia que hoy 7 de Julio se ha vivido en Londres, se nos ofrecía una imagen de una belleza inusual: gente que termina su jornada laboral y camina por las calles.

Esta imagen no puede darse todos los días. La mayoría de los londinenses vive a más de 5 kilómetros de su trabajo. Algunos, a más de 20 kilómetros. ¿Por qué la gente vive tan lejos de su trabajo? Estamos ante una de las maravillas del nuevo mundo: la globalización.
¿Pero la globalización no era hacer faldas en Indonesia? Sí, es hacer faldas en Indonesia, pero también es que te desplaces en el metro todos los días.
El libremercado defiende que cuanto más dinero se mueva, mejor será para la economía. Si mi madre se cose una falda no hay negocio. Va a la tienda y compra los materiales. Fin del asunto.
Sin embargo, la falda de Indonesia genera mucho negocio. La chica que fabrica la falda gana un sueldo ínfimo. La fábrica que contrata a todas las chicas gana con la venta de esa falda. Esta fábrica se la da a un trasportista, que gana dinero enviándola al aeropuerto de Madrid. Otro trasportista gana dinero llevándola hasta Ciudad Real. Un tercero, distribuyéndola a tejidos Manolita en un barrio residencial de Puertollano. Y Manolita gana dinero vendiendo la falda.
Cuantos más personajes coloquemos en el juego, más dinero se moverá, y mejor será para la economía. Normalmente, la Gran Corporación se llevará la mayor parte de ese dinero pero los otros se conformarán con su tajada.
Para la economía es positivo que vivas lejos del trabajo. Porque se consume gasolina en tus desplazamientos. Porque te compras un coche. Porque almuerzas fuera. Porque permite construir pisos en zonas donde no hay nada y la gente los acaba comprando. Todo eso es dinero y son puestos de trabajo que se crean.
Los antiglobalización se concentran contra la cumbre del G-8, también hoy, en Escocia. Algunos de ellos no son antisistema. Proponen un sistema coherente en el que el libre mercado sin limitaciones no tiene lugar. Entre los postulados que sostienen para evitar la destrucción que la globalización está desarrollando está el de evitar en todo lo posible el tráfico de personas y mercancías. Porque esto genera dinero, pero destruye la naturaleza. Y a las personas.
Del diario el Mundo, sábado 05 Marzo 2005:
Carlos Jarry S.L., que a pesar de sus 20 años cuenta ya con un abultado historial delictivo, en su mayoría por robos por el método del 'alunizaje', volvió a ser detenido tras protagonizar una espectacular persecución policial por las calles de Madrid [...]ninguno de ellos tiene antecedentes policiales salvo Jarry, que ha sido detenido en más de 15 ocasiones por delitos contra el patrimonio, lesiones, tenencia ilícita de armas y por facilitar identidades falsas.[...]
[Jarry]está acusado de ser el supuesto autor, junto a otros 'compinches', del robo en una joyería de un centro comercial de Toledo el 24 de febrero pasado, lo que se comunicó al Grupo XIII de la brigada de Policía Judicial.
En octubre de 2002 fue detenido policía junta a otras trece personas acusadas por una treintena de robos mediante el sistema del 'alunizaje' en concesionarios, boutiques y perfumerías madrileñas.
De nuevo, hay una enorme expectación para saber quienes eran las personas que aparecían en el edificio Windsor a altas horas de la noche, cuando el incendio estaba en lo peor.
Cualquier hipótesis falla gravemente. Principalmente, ante el hecho de que, según los bomberos, a esa hora las temperaturas serían de entre 100 y 400 grados. Si fueran las personas que, presumiblemente, provocaron el incendio, tardaron mucho tiempo en encontrar y coger lo que andaban buscando.
A nadie se le ocurre una explicación razonable. Personalmente, ante la debilidad de todas las conjeturas, debo estimar que estamos tratando de resolver un problema con datos equivocados.
Si mi casa hubiera ardido y hubiesen visto a alguien en la ventana mientras ocurría el fuego, todo hijo de vecino pensaría que, o bien fueron los que provocaron el fuego o bien eran bomberos. Pero si los bomberos me dicen que ellos no eran, y que ninguna persona podría aguantar esas temperaturas, entonces entenderé que los bomberos me están mintiendo.
Lo mismo sucede con lo del edificio Windsor. O bien las temperaturas no podían ser tan elevadas como han indicado, o bien eran bomberos los que estaban allí.
¿Por qué mienten los bomberos? Probablemente porque reciben órdenes de que así lo hagan. ¿Qué tipo de órdenes? sólo altos cargos pueden dar ese tipo de órdenes. Así, debía tratarse de una misión muy importante, para realizar algo tan arriegado.
Entonces uno piensa en qué oficinas había allí. Todo el mundo habla de Deloite, y en menor medida de Garrigues. Los primeros, como empresa informatizada, tenían gran parte de su información en ordenadores, que han quedado resguardados del fuego. Los segundos, me extrañaría mucho que tuvieran algo que no estuviera en papel. Los abogados probablemente sean los trabajadores cualificados que menos usan las nuevas tecnologías. Una opción sería pensar que había documentos realmente valiosos entre esos papeles y que debían ser recuperados.
Sin embargo, nadie habla de las otras empresas que había en el edificio. Estaban Deloite, la propia dueña del edificio Inmobiliaria Asón, parte del despacho de Garrigues(la sede principal en Madrid no estaba en el edificio). Por aquí continuarán los resultados de la investigación.
El sábado se casaba una amiga mía. De familia pobre, se lo tuvo que currar mucho para conseguir un buen trabajo de lo suyo- el periodismo- y avanzar en un mundo lleno de intereses y amiguismos. Con tesón continuó sus estudios y avanzó a pasos agigantados hasta conseguir acabar presentando los telediarios de máxima audiencia.
Siempre admiré en ella su capacidad de esfuerzo, sus ganas de llegar a más. Sin embargo, este enlace me ha decepcionado un poco. Se ha casado con un holgazán, vividor del cuento. Un niño de papá que solo se preocupa de gastar el dinero en cosas finas y caras. Alguien que no sabe lo que es trabajar, ascender por méritos propios.
Esto ha hecho que me replantee mi opinión sobre mi amiga. Sobre las inexistentes virtudes de la pobreza. Pues todo el que viene de abajo, en vez de tratar de mejorar las miserias que ha encontrado, cuando alcanza la cima, trata de desentenderse de ese pasado tanto como puede. Se convierten en los más abominables ricos, los más derrochadores, los más irreverentes. Entonces, pienso, todo este camino de ascenso en nada se parece a un escalada personal, sino económica. Cuanto más tenemos menos valemos. El éxito personal y el económico están reñidos.
El hecho de sortear, no es tan trivial como pueda parecer. Para un sorteo de magnitud nacional como el de la ONCE hay una infraestructura notable. En primer lugar, las bolas de los bombos han de ser fabricadas especialmente, pues han de pesar todas exactamente lo mismo. Los bombos también son, o deben ser, de notable exactitud. Para un sorteo puntual, como puede ser el del un premio de un concurso sobre llamadas recibidas, la empresa no contará con todos estos medios.
Técnicamente es fácil realizar un sorteo equilibrado. Con un ordenador, se asigna un número a cada persona, se elige un número aleatorio entre 1 y el número de concursantes y santas pascuas. El problema, para un notario, estaría en revisar la fiabilidad del sistema. Tendría que considerar la codificación del sencillo programa, cerciorándose que la aleatorización es correcta. Para ello, sería necesaria la colaboración de un científico(no de la NASA, precisamente).
En mi opinión, la oposición a notario es la más difícil que se realiza en toda España. El simple hecho de preparárselas es toda una declaración de competencia o de confianza en uno mismo. La temática es abismal y la exigencia altísima. Estas personas, ante las que me quito el sombrero, sin embargo, tienen ciertas notables lagunas en simples aspectos del oscuro mundo de los números.
El origen de todo este post está en la noticia que da el País dominical, acerca de cómo se realizó el sorteo de unos premios de Halcón Viajes. Según afirman, el notario en cuestión dijo unos números "al azar", que resultaron los premiados. Este sistema es altamente ineficiente. Según narran, había premios de mayor y menor cuantía, pero el notario los fue asignando conforme daba los números, que iban en orden creciente. Así, los números mayores tenían nulas posibilidades de obtener un buen premio.
Continuando mi periplo iniciático por el mundo de la televisión, puse la segunda cadena y estaba terminando un partido de baloncesto. A mí el baloncesto me gustaba mucho de pequeño, cuando España era una potencia y el Real Madrid se hinchaba de Copas de Europa. Luego no sé qué paso, supongo que se dejó de invertir dinero, y los jugadores siempre eran los mismos. Es como si ponemos la televisión dentro de cinco años y vemos que Zidane, Ronaldo y Figo siguen jugando en el Real Madrid. Y es que los mejores eran siempre los mismos.
Además, en el baloncesto, se llegó a perder la gracia de la victoria controlada. Cuando yo lo veía, si ibas ganando de 20 en el descanso, raro era que acabaras perdiendo. Luego las remontadas épicas eran la costumbre, y esto, en vez de dinamizar el juego, lo convertía en aburrido, porque no disfrutabas cuando tu equipo iba ganando de 30, pues sabías que aquello iba a durar lo que la encarcelación de los miembros del equipo A en un taller lleno de herramientas.
Mención especial merece las estadísticas de tiro. Cuando yo veía el basket se hichaban de meter canastas, y hacer 100 puntos no era una utopía. Ahora los resultados son mínimos - dicen que por una mejora de las defensas. Imagínense que los partidos de fútbol acabaran siempre por 0-0 o 1-0 y sabrán lo que siento cuando veo estos nuevos pobres resultados.
Así, cuando veo el baloncesto, siento una especie de nostalgia, por los tiempos en que era mi deporte favorito, y de pena porque tras tantos años aún hay jugadores de cuando yo seguía dicho deporte.
El caso es que quedaba un minuto y estaban empatados. Tras fallar más que una escopeta de caña, terminan en prórroga. En el estado de atontamiento en que me encontraba, me quedé viendo la prórroga, para matar la curiosidad y saber quien ganaba. Cuando queda un minuto para el final están otra vez en las mismas: empatados y me pregunto si volverán a empatar.
En esas estaba cuando veo como la pantalla de televisión se va haciendo pequeña. Antes de que me diera tiempo de llamar al psiquiatra veo que es que empezaba el partido del Valencia-Villareal, que ocupaba la pantalla grande, dejando en una esquina ínfima, a prueba de dioptrías, el final del baloncesto.
Me sentí dolido por el trato tan denigrante hacia el espectador. Un ferviente seguidor del baloncesto se tiene que haber acordado de toda la parentela de Urdaci y compañía. Para colmo de males, el que era un Real Madrid-Estudiantes de baloncesto se convirtió en un Valencia-Villareal de fútbol, otra vuelta de tuerca para los sufridos madridistas que han vuelto a ver a su equipo poniendo los pies en el suelo.
Sorprendido veía hoy las estadísticas sobre malos tratos relativas a Europa. Resulta que somos un país del montón en lo que a malos tratos se refiere, muy por detrás de países de la talla de Alemania y Finlandia(que es toda una potencia). Una amiga mía que es alemana me comentaba lo sorpendida que estaba por la de muertes que tenemos en España. Ahora me doy cuenta de que lo único sorprendente es el apoyo mediático que tienen estos incidentes.
¿Es buena la publicidad que se les da? La verdad es que creo que no. Lo único bueno es que han conseguido atraer la atención de los gobiernos, que prometían hasta el infinito en las campañas electorales mejorar las condiciones de las maltratadas.
Al final, los que deciden son los medios de comunicación. Y yo, que pienso mucho y mal de ellos, creo que lo hacen para ocultar otras noticias. Ahora los telediarios son aburridísimos. Tienen 5 minutos de Irak y compañía, al menos 3 de malos tratos y 15 de fútbol o deportes. El resto son cuatro pinceladas de lo que pasa en España y el mundo.
En la sección de necrológicas de "El País" del 2 de Mayo de 2004, hablan sobre la muerte de Phil Sokolof.
Sin lugar a dudas, fue un tipo interesante. Dueño de una gran empresa, amasó una fortuna. Pero tuvo un ataque al corazón y decidió cambiar por completo su forma de vivir, orientándose hacia mejorar la alimentación de los americanos. Se dedicaba a realizar peticiones a las grandes empresas de comida rápida y productos ricos en grasas para que modificaran sus menús. También publicaba anuncios en los periódicos del tipo "¡McDonald's, vuestras hamburguesas tienen demasiada grasa!" ocupando toda una página de un prestigioso periódico o incluso colocando anuncios de esta guisa en los prestigiosos intermedios de la SuperBowl.
Sin embargo, me ha llamado especialmente la atención un párrafo:
"Tras sobrevivir a un infarto casi mortal en 1966, a los 43 años, vendió en 1992 su empresa, Phillps Manufacturing, para dedicar todo su tiempo a la cruzada contra el colesterol que había lanzado en 1985."
Me parece un formidable ejemplo de una frase mal redactada. Saltos en el tiempo hacia adelante y de vuelta atrás, sin un triste punto. Leo quien es el autor del artículo: Dennis McLellan.
Supongo entonces el pobre Phil, incansable luchador contra la comida rápida, después de muerto fue víctima de una traducción rápida, nueva moda en el mundo del Copy+Paste y traductores automáticos. Descanse en paz.
En mi país tenemos a un presidente de gobierno que parece salido de las páginas finales del cuento de Navidad de Dickens. Se comporta como el típico hombre honrado que, por una rocambolesca historia de guionista, acaba siendo presidente de gobierno, y sigue haciendo las cosas igual que siempre.
Se trata de uno de los sueños que alimentan muchas películas. En este caso, es real. Ha cometido todos los errores posibles de la política. O mejor dicho, ha hecho todo lo que los políticos no suelen hacer. A pasado de atacar ferozmente desde la oposición a mirar con lástima a los PPerdedores, a ofrecerles su colaboración en todo momento, a preguntarles antes de actuar. Parece como si se sintiera mal por haber ganado.
De un plumazo, en vez de marear la perdiz de las tropas españolas en Irak, que es lo normal, en vez de embarullar ganando tiempo ante los electores, diciendo que después de junio sería julio, que después de julio esperamos a un pronunciamiento de la ONU, que por aquí que por allí, ha cogido como cualquier hijo de vecino haría y a echado un vistazo: todo igual que siempre. Para qué esperar: nos vamos.
Porque no creo que esta sea una medida populista. Zapatero se ganó muchas simpatías con la promesa de retirar a las tropas. Sacándolas antes de tiempo no hace sino comprometer a España ante el pez gordo de USA. Pero ha demostrado una honestida política que, al menos a mí, me ha dejado perplejo.
Y es que sus formas son las de una persona que no sabe de política, cuando esto no es así. Y nos chocan, porque estamos acostumbrados a mirar por todas partes a mentirosos, a aduladores, a oír medias verdades. Me gusta la forma de comenzar de Zapatero. Creo que he disfrutado de un buen gobernante, aunque solo fuera por estas 2 semanas. En muchos países del mundo, nunca podrán decir eso.
Aunque algunos no lo recuerden, el 11 de Marzo quedará grabado en la memoria de muchos como uno de los días más trágicos de la historia española. Junto a él, hubo algunos incidentes, dimes y diretes curiosos, inusuales, raros. Destacaré algunos de ellos.
1. Estupor. Cuando algo extraño pasa dentro de cabeza y decides hacerte terrorista te sientes marginado de la sociedad, fuera de ella, enemigo, perseguido, pero en cierto modo especial. Con la masificación laboral existente, en que para cada puesto de trabajo hay cientos de demandantes, siendo terrorista has de sentirte como un privilegiado, sabedor de que realizas una labor tan bárbara como inusual.
Pero cuando te levantas por la mañana y pones el telediario, mientras planteas qué intentarás hacer antes de que el gobierno te lo desbarajuste o como conseguirás escaparte de las asechanzas que en torno se ciernen, ves que hay alguien que ha hecho lo que tú sueles hacer, y que te echan la culpa a ti. La escasa autoestima que te aporta tu profesión, por lo inusitado, te golpea como a las víctimas, te deja fuera de juego. Te sientes totalmente fuera de lugar. No sabes que hacer.
¿Qué habrá pasado por la cabeza de los miembros de ETA cuando vieron el atentado? ¿Se habrán alegrado de que alguien haga el mal por ellos o se habrán enfadado porque les pisen el terreno y les resten popularidad?
Decir que la vivienda en Madrid está cara es una perogrullada. Algunos inmigrantes que no se resignan a vivir hacinados o que luchan por comprarse un piso optan por vivir lejos de la capital. Eso tiene enormes inconvenientes, como el que tienes que madrugar muchísimo. Trabajé un tiempo en una empresa en que el horario empezaba a las 7:00. Como muy tarde había que levantarse a las 5:30, porque además el centro de trabajo estaba muy alejado de todas partes. Las primeras semanas se me hizo muy duro. Me iba a la cama muy temprano pero aún así por la mañana estaba hecho pedazos. Pero lo peor fue cuando alguien que llevaba más de 20 años en la empresa me dijo "nunca te acostumbras al sueño". Se me vino el mundo a los pies. Tener que soportar algo insoportable durante tantos años. Me pareció terrible.
Por eso cuando viajas en el trasporte, para entrar temprano, te sientes rodeado de cadáveres, porque aquel privilegiado que ha conseguido un asiento dormita, raramente hace como que lee. Muchas veces te pasas de parada, el sueño lo invade todo. Muchos de los que murieron aquel día estaban durmiendo. Posiblemente aún sigan soñando, y, dentro de sus sueños pensarán que aún quedan muchas paradas para llegar.
Dicen que el billete de metro sencillo tiene un precio disuasorio, esto es, que te trata de convencer de que no lo compres. En beneficio de otros sistemas más caros pero más rentables a largo plazo. A veces, cuando piensas en lo inevitable, te planteas qué ocurrirá con el bono de diez que has comprado, nunca puedes estar seguro de que usarás todos los viajes. En algunos casos, esto no ocurrirá.
Pero no son solo los pesimistas los que no usan las ofertas no disuasorias. Para viajar en tren en Madrid, haciéndolo asiduamente, lo más económico es obtener un bono mensual, con el que ahorras mucho dinero. Simplemente hay una fineza: necesitas un documento de identidad para que te lo den, cosa que, aunque sorprenda, no todo el mundo tiene. Por eso muchos inmigrantes se han de acoger a la triste economía del billete de ida y vuelta.
Y entonces tienes mala suerte. Porque vas en un tren, y tienes algo peor que un accidente. Pero Dios sólo te ha castigado levemente, pues te concede el don de continuar viviendo. Y el de salir relativamente ileso de tamaño magnicidio. Pero aún una parte de ti, tras sobreponerse, piensa en que hay que volver a casa. Y el tren no funciona para la vuelta. Hay que tomar el autobús. Pero para salvar la economía vas a la estación de tren a exigir la devolución del importe de esa vuelta que nunca se produjo.
Para mí, esta es la mayor de las tragedias que se produjeron el 11 de marzo, pues permitió que, entre líneas de periódicos, nos percatáramos de que también la barbarie había golpeado a alguno de los ilesos, más brutalmente que a otros pues les llevaba castigando durante toda la vida.
Porque hubo gente tan desprotegida como para no poder usar un abono trasportes, tan honrada como para no saltarse los tornos del tren, tan trabajadora como para entrar a hacerlo a las 8:00, tan afortunada como para sobrevivir al atentado y tan pobre como para necesitar el dinero de la vuelta. Y a esos, este gobierno saliente, jamás les concederá la nacionalidad, pues mejor un español muerto que 100 extranjeros vivos.
Si colocas más de 10 kilos de explosivo en una mochila que acaba explosionando puedes estar seguro de que matarás a gente. Si lo haces dentro de un tren lleno de personas sabes que algunas de ellas estarían lo suficientemente cerca de la mochila como para quedar desintegradas.
Puede resultarte trágico que alguien a quien quieres haya muerto de tan macabra forma. Puedes llorar por no tener restos a los que aferrarte. Pero por encima de todo puedes encontrarte con una pesadilla burocrática.
Puestos a morir, una de las mejores formas que existen es siendo víctima de un atentado. El gobierno prodiga las indemnizaciones a las víctimas, supongo que porque en cierto modo se siente culpable por la situación que no es capaz de evitar. Si a tu hija la violan, torturan y queman en vida ganarás alguna portada de periódico. Escasas detenciones y elusión de penas por minoría de edad. No verás nada, salvo las caras de los culpables en la calle. Pero tu bolsillo, que jamás compensará lo que tienes en el corazón, no mejora.
Pero morir es, en algunos casos, complejo. Como ya indiqué en otro post, sin cadáver no hay nada. No puedes aspirar a que te reconozcan que tu novia era uno de esos trozos de carne picada que encontraron entre el plástico y el metal, y del que seguramente no tomaron muestras. Para que el ADN se ponga de tu parte hace falta algo del que tomarlo, y algo grande, o, al menos, visible para el personal que tuviera que recogerlo. Así, no me sorprendería que al menos uno de los reclamantes tuviera que vivir la pesadilla extra de tener que soportar el no reconocimiento de la pérdida de un familiar.
También me preocupa la noticia que no se ve, porque es un engaño sobre la que me habían enseñado antes. A bombo y platillo se anuncia la captura de cientos de miles de CDs en la mayor operación contra la piratería discográfica en España. Unos meses después, en letra pequeña, pude leer que todo había sido un enorme error. Que la empresa inculpada fue totalmente exonerada de las acusaciones. Nadie ingresó en prisión. Sus copias eran perfectamente legales.
Una peligrosa red de ladrones de viviendas, todos búlgaros, es capturada. De nuevo un éxito policial estupendo. Dos días después, todos los miembros están en la calle, salvo el cabecilla. Otros pocos días más y habían vuelto a pillar con las manos en la masa a dos de estos exculpados. Parece como si el sistema legal en España estuviese lleno de resquicios que permiten que esto ocurra. Porque más preocupante que saber que tal vez el criminal nunca sea capturado es saber que quizás nunca pueda ser encarcelado. Un extranjero tiene enormes posibilidades de librarse de ingresar en prisión. Si su país no es uno de los "greatest hits" de la inmigración, repatriarlo es complejo. Un albanés, por ejemplo, no tiene muchas posibilidades de volver a su país, y es que devolverlo en condiciones de mínima seguridad puede costarle al estado unos 15.000 euros del ala. Si se le ingresa con intención de extraditarlo, y, por ejemplo, el país de acogida no se muestra muy receptivo, hay grandes posibilidades de que vuelva a la calle, que no a la cárcel. Parece como si la policía tuviera que elegir, entre encarcelar y devolver a su país. Si la segunda opción no tiene éxito, no hay posibilidad de cambio, y la solución es la libertad.
Con mi estilo de vida apenas veo televisión. Y por mis horarios siempre acabo delante en los momentos en que apenas hay otra cosa que telediarios. Es por eso que estoy bastante al tanto de lo que suelen decir. Poco a poco me fui dando cuenta de que lo que dicen las noticias tiene poco o nada que ver con la realidad. Tropiezo con atroces manipulaciones, visiones partidistas que me hacen sentir tratado como a un estúpido. Cambio de canal y veo lo mismo, contado con otras palabras. Desde luego, el mundo es más de lo que se ve en las noticias.
Primeramente, la manipulación. Ha pasado mucho desde que el periodismo fuera el 4º poder, para situarse casi en el primer puesto. Manejar la información es mejor que generarla, un periodista estuvo a punto de deponer al todopoderoso presidente Clinton, otros ganaron las elecciones para Tony Blair. Esta supremacía ha machacado los orígenes informativos para traducirlos a funciones manipuladoras. Teóricamente, un periodista debería exponer los hechos, en algunos casos, contados, valorarlos. Realmente, nos encontramos con una valoración discursiva de los acontecimientos.
Anoche se realizó un sorprendente y masivo canje entre los
terroristas de Hizbola y el gobierno de no santos de Israel.
Por un lado, tomando el simple punto de vista mercantilístico, es interesante ver cómo se produce un intercambio desigual y dispar. Los israelíes se encuentran con unos cuantos restos humanos y un montón de bocas que alimentar en sus cárceles. Los libaneses tienen 3 cadáveres y a un despistado empresario de Israel. Cómo llegan a las condiciones del trato debió resultar arena de otro costal; en primer lugar porque teóricamente ambos organismos tienen una enemistad mortal y no es fácil establecer un diálogo, en segundo por lo absurdo de la negociación.
-Un cadáver más y te suelto a otros 10 presos.
-Que sean 15.
-Te doy 12.
-Hecho.
Por otro lado, desde pequeño, siempre me resultaron absurdos los secuestros. Influido por la televisión y el cine, sabía de buena tinta que éstos nunca eran exitosos. La posibilidad de obtener algo a cambio del secuestrado es bien remota. No importa el disimulo con que lo lleves a cabo, las veladas amenazas que viertas sobre los familiares, los sutiles recursos para despistar al encargado de entregar dinero, diciéndole un sitio y, desde allí, mandándolo a otro. Al final todo se limitará a poner el dinero en un lugar fijo, donde un amigo, conocido, cómplice, o lo que sea del secuestrador tendrá que ir a por él. O colocarlo en un número de cuenta. Y entonces todo resulta tan fácil como tirar de un ovillo y quitarle la madeja a un gato.
Hoy me sorprendía una de las noticias del ABC: un exaltado diplomático perdía por completo las formas en la presentación de una exposición y destrozaba una de las obras de arte.
Según cuenta el ABC,
"el embajador de Israel en Suecia, tras inaugurar la exposición «Making Differences» en el «Historiska Museet» (Museo de Historia) de esta capital, sufrió un ataque de ira y destruyó una de las obras allí exhibidas."
El caso es que la exposición estaba enclavada en una serie de actos culturales relacionados con una Conferencia Internacional contra el genocidio.
"La obra que despertó tanta furia, firmada por los artistas suecos Dror Freider, nacido en Israel, y Gunilla Sköld-Freider, muestra un velero que se mecía suavemente en las aguas teñidas de rojo del estanque. En la vela del barquito ondeaba la foto de Hanadi Jarndat, terrorista suicida que al inmolarse el 12 de junio pasado, asesinó a 19 personas"
Esta mañana, amodorrado, el estómago me dio el primer vuelco con el telediario matinal. Según parece, una notable empresa china se dedica a hacer salsa de soja(tan popular en China como pueda ser el ketchup en EEUU)con pelo humano. Las imágenes eran tan vomitivas como explicatorias del proceso.
La noticia podía verse, por ejemplo, en:
http://www.elsemanaldigital.com/fdi/articulos.asp?idarticulo=2763(El link ya no está activo)
