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Pascal Dangin comenzó su carrera [con catorce años] como ayudante de peluquería en un desconocido salón del XVe arrondissement en Paris. "Pasaba mucho tiempo con chicas, lo cual siempre es bueno cuando eres un adolescente." Me contó una vez en su despacho. "Pero lo que era realmente fascinante era que tenía que aprender todo sobre la vida de una persona en un instante. Como unos quince segundos para averiguar: ¿Dónde va a comer? ¿Que le gusta vestir? ¿Está casada? Imaginarse toda sobre la vida de la gente y luego definir un estilo para esa persona."
Tenía un amigo que tenía un Mac Quadra. Hicimos un trato: por las noches yo podría usar su ordenador. Solía ir a su estudio a las siete y media de la tarde. Desenchufaba el ordenador, lo metía en una cesta, andaba seis manzanas hasta llegar a mi apartamento. Me pasaba toda la noche trabajando, aprendiendo a programar y luego a las siete de la mañana tenía que parar para que cuando él se despertara, el ordenador estuviera en su sitio.
Del número de marzo de la revista Vogue, 144 fotografías habían sido retocadas por Dangin: 107 anuncios (Estée Lauder, Gucci, Dior, etc.), 36 fotografías de moda y la portada, una fotografía de Drew Barrymore.
Pascal Dangin: el rey del retoque fotográfico.: Interesante artículo del New Yorker.
En las marquesinas de la ciudad de Madrid apareció una campaña de publicidad en la que los modelos eran chicos o chicas con Síndrome de Down, en un plano medio, mirando de frente. La campaña llevaba por título “Cambia el modelo”. Me llamó la atención al frescura y naturalidad de los jóvenes, y comenté con algunas personas lo buena que me había parecido la idea dada la necesidad que esta sociedad tiene de dignificar la imagen de estas personas.
Las personas con SD (Síndrome de Down) tienen mucho que ofrecer. Todo el que ha coincidido en algún trabajo con alguna persona con SD da testimonio de que esto es así. Ahora se trataba de crear una campaña publicitaria en carteles para marquesinas para que se enterara mucha más gente. Y nosotros apostamos por decirlo con valentía, sin ningún tipo de complejo. La propuesta creativa fue la siguiente: utilizar los clichés publicitarios más reconocibles, hacer falsos anuncios de productos en los que los modelos fueran personas con SD. Que ellos fueran los profesionales que nos ofrecen cosas, los modelos que nos motivan a comprar. En este caso, comprar toda la humanidad y las cualidades que tiene un colectivo deseoso de integrarse plenamente en la sociedad laboral. De ahí nuestro lema: “Cambia el modelo”. Una llamada al cambio de chip que la sociedad debe terminar de hacer.
Me sorprende sin embargo la campaña. Usan a personas con Síndrome de Down como falsos modelos publicitarios, llamándome a que los vea como cualquier otra persona. Sin embargo, en lo que no reparan es que usan de ejemplo a personas con rasgos poco pronunciados de Síndrome de Down.
Lo primero que sorprende de la revista británica "The Economist" (oficialmente es un periódico) es lo pequeña que es comparada con tantas otras revistas. Apenas tiene 100 páginas y es bastante más compacta que el suplemento dominical de "El País". Y cuesta 5,20 euros del ala.
Fundada el 5 de Agosto de 1843, hace más de 150 años, la revista siempre ha tratado de destacarse por un pensamiento progresista y liberal en los mejores sentidos de ambos términos. Su lema es:
Tomar parte en una dura lucha entre la inteligencia, que nos hace avanzar, y la inútil, tímida ignorancia que nos impide ese progreso.
Lejos de lo que pudiera pensarse, no es exactamente una árida revista sobre economía. También trata sobre política internacional, ciencia, literatura. Cierto es que los asuntos económicos son mayoría, pero siempre desde un punto de vista divulgativo. A pesar de que la revista busca un público de élite intelectual, no maltrata a sus lectores con términos que sólo conozcan unos pocos. Como indica la Wikipedia, da por hecho que el lector conoce lo que es la inflación, pero puede dar una explicación breve de lo que significa un término algo más avanzado. Incluso al referirse a empresas o políticos de fama mundial indica de quienes se tratan ("La empresa de telefonía móvil Vodafone").
"The Economist" es una revista para la élite. No sorprendería encontrarla en los aseos del Palacio de la Moncloa. Los artículos se expresan con bastante imparcialidad - aunque no siempre la haya - siguiendo la línea editorial de liberalidad y cuando atacan a un determinado colectivo (ya sea una empresa o la política de un país) las respuestas en forma de cartas al director que publica el periódico no son de jubilados polémicos o de complacientes lectores, sino de altos cargos de la política, representantes de organismos internacionales y presidentes de grandes compañías.
Cuenta la Wikipedia sobre un artículo que provocó tantas iras que recibió cartas de el presidente de BP (una de las mayores petroleras del mundo), de un ex-director de Shell (otra) y de representantes de organizaciones muy conocidas. En el número que tengo en mis manos se mezclan cartas con ingeniosas respuestas de personas desconocidas, cartas de profesores universitarios, una del Embajador del Reino Unido en Colombia y otra de una mujer que incluso tiene una entrada en la Wikipedia.
Poco bueno puede decirse del periódico "20 Minutos". En particular, su esfuerzo en promocionar una imagen "de buen rollo" me resulta despreciable.
Los toros
Creo que todo empezó con la difusión de las corridas de toros. En un momento dado, el periódico decidió que no publicaría más información taurina, esgrimiendo argumentos éticos de defensa de los derechos de los animales. A mi eso sin embargo me recordó el caso de Miss Canadá, concurso que se retiró de dicho país supuestamente por defender la imagen e igualdad de las mujeres.
La verdad en el caso canadiense era que el concurso daba cifras muy bajas de rating en televisión y no era rentable. En el caso de 20 Minutos bien puede que nos encontremos con lo mismo. El público natural de ese diario es la gente de clase media y media-baja, mientras que los aficionados a los toros suelen ser personas de clase media-alta y alta.
Por eso el periódico carece de una sección sobre ópera o sobre vinos: porque no hay a quien le interese. En este caso la imagen es positiva para los no iniciados, en el de los toros es totalmente negativa. Razón de más para retirar esa información.
Aunque ellos bien que se jactan de su ética periodística, recalcando una y otra vez que los toros no son para ellos, que bien que se preocupan de la naturaleza.
Ayer nos alumbraban los medios de comunicación con la noticia: Cada madrileño gastó en juego 718 euros el año pasado.
Me trae sin cuidado el dato, que no merece comentario alguno. Piensa en la metanoticia. ¿Hacen falta ocho meses para calcular el gasto en juegos de azar del 2005? No es más que una noticia de relleno, que puedes almacenar en la recámara durante meses, que puedes publicar con el móvil desde la playa en Benidorm.
Aprovechando el tirón informativo que ha de mantener el atentado del 11-M, el País está ofreciendo una serie de artículos, como breves biografías, en los que habla de cada uno de los fallecidos en dicha barbarie.
Me gustaría pensar que lo hacen para que olvidemos el hecho de que más de 190 muertos significan algo más que un número. Para dignificar a cada una de las personas que forman tal cifra. Pero mi desprecio hacia el periodismo habitual me lleva antes a pensar que pretenden engordar las ventas, como siempre a cualquier precio.
Lo llamativo de dichas historias, bien breves, es la dificultad a que se enfrenta el periodista. Acostumbrados a las vidas casi heroicas de los personajes famosos, o cuando menos vergonzosas y llenas de incidentes de otros, a la hora de narrar la vida de una persona normal, el periodista se tropieza con la dificultad de no saber qué decir. Ninguno hizo nada memorable, nada hay que destacar. Entre dichas biografías breves se respira una tragedia más, la del escritor con un trabajo sucio y mal pagado que no se siente con ganas o con fuerzas suficientes para enmendar su tarea.
La revista más prestigiosa del mundo es "The New Yorker".
Su prestigio es tal que no tiene fe de erratas. Que no tiene que retractarse de nada en sus artículos. Cuando publica algo, todo el mundo sabe que es verdad.
El The New Yorker se fundó en 1924, como revista humorística. Pretendía aportar un contrapunto a otras publicaciones de humor, como Judge o Life que editaban tiras un tanto pretenciosas pero nada ingeniosas. El fundador de The New Yorker, había trabajado en Judge y quería publicar chistes novedosos, más sutiles y sofisticados.
Supongo que hay mucha gente que piensa, como yo lo hago, que el periodismo de hoy en día es decadente y patético. Se trata de una profesión denigrante en la que el acercamiento a las noticias es siempre parcial, superficial y malintencionado. Por supuesto, hay excepciones. Pero la generalidad es esa.
Siento envidia de las escandalosas portadas de los diarios británicos. Ahora están revueltos por el asesinato del brasileño, por error. Si eso mismo hubiera ocurrido en España nadie hubiera movido un dedo por él. Con el 11 M se ha detenido a todos los árabes que tuvieran alguna relación con los autores materiales del atentado. Y cuando digo alguna relación me refiero a que trabajaran en la misma empresa, hubieran hablado por teléfono alguna vez o fueran vecinos. Todos al talego, todos sospechosos. Siempre pensé que para llevar a cabo una barbarie como la del 11 M hacían falta por lo menos 200 personas, coordinadas - eso sí - por la mano derecha de Bin Laden, desde otro país o Internet.
Constantemente los periódicos nos muestran capturas de peligrosos delincuentes - piratas informáticos. Los describen como si fueran terroristas, criminales internacionales que antentan en diversos países.
Normalmente, son personas curiosas, que se dedican a fisgonear en ordenadores ajenos. Supongo que aunque las leyes están demasiado desfasadas, ni siquiera ingresarán en prisión. Pero reciben un apoyo mediático que no deja de sorprenderme. Muestro algunos link al respecto:
a)Harry Potter. Un chico de 14 años manda un correo a las direcciones de Mercadona y DIA, pidiendo que etiqueten los productos en catalán. Firma los correos con "Ejército del Fénix", dado que había leído el Harry Potter."los agentes se incautaron del ordenador de Eric y el de su hermano, se llevaron una senyera". Magro botín ante los miles de robos que se realizan en España cada día.
Me preocupa que hayan liberado al imán de Fuengirola así como así. A fin de cuentas, escribió en un libro unas líneas en que indicaba cómo se debe pegar a las mujeres. Como si el que quisiera pegarles necesitara que le enseñasen cómo.
Lo que realmente me parece preocupante es el juicio paralelo de los medios de comunicación. Han estado colocando a esta persona a la par que los más peligrosos criminales de los tiempos modernos. Mientras, todos los días sueltan a cientos de pequeños criminales aún después de probada su culpabilidad, por la benevolencia del sistema en algunos casos, por la masificación de las cárceles en otros.
Si te cruzas en la calle con un ladrón que te pone un cuchillo en el cuello para quitarte la cartera no te preocupes, porque en el improbable caso de que la policía lo detuviera, posiblemente no pasaría ni una noche en la cárcel. ¿Cómo si no se entienden esos casos en que, tras un grave crimen, nos dicen que el culpable había sido detenido 30 ó 40 veces? Si pasara un mes por cada crimen necesitaría más de 3 años de cárcel. Y eso suponiendo que agraventes como la reincidencia no contasen. Pero a veces son bien jóvenes, otras simplemente la lentitud de la justicia hace que, hasta el juicio, campeen a sus anchas.
Si alguien entra en su casa, la destroza, y se lleva lo que puede, aparte del shock de la situación o, a veces, de encontrarse al ladrón, puede tener la seguridad de que ese delincuente volverá a la calle pronto, tal vez ni siquiera la dejará.
Mientras, nos venden a imanes peligrosos, para mantenernos un poco más engañados.
Cómo se pasan los de las noticias. Le dan la vuelta a todo. Ahora celebraban el triunfo de un modesto: una simple guarda de seguridad del Museo del Prado era capaz de obtener un doctorado, Cum Laude. Se jactan de los méritos de esta persona, de su capacidad de lucha, etc. Sin embargo, todo es al revés. En realidad nos encontramos con una licenciada en Historia del Arte. Que sale a la calle y se da cuenta de que su título, aparte de para animar algunas conversaciones, no sirve para encontrar un trabajo. Incluso tiene que tirar de enchufe - su padre trabajaba en el museo - para conseguir un puesto precario en algo remotamente relacionado con sus estudios.
No contentos con ello, la mantienen en dicha ocupación durante 9 años, sin perspectiva alguna de promoción a un puesto adecuado a su carrera. En primer lugar, por la competencia. Pues ella no es una excepción. Cada vez que vamos a un museo y nos dan la entrada, o nos guardan la postal con el cuadro que nos gustaba, tenemos que pensar que en la mayoría de los casos la persona que nos está atendiendo tiene una licenciatura. En Geografía, en Historia, en Historia del Arte, en Humanidades...Así, no es de extrañar que alguna de esas muchas personas, quemadas por las abochornantes perspectivas laborales, acabe, en su tiempo libre, obteniendo un doctorado. Es lo de menos.
En mi opinión, el museo habría debido acallar el suceso tanto como pudiera. No hace sino dejarlos en evidencia.
Me sorprende que un mundo como el del fútbol, con cientos de millones de ojos puestos en él, haya tan pocas luces.
Ahora se habla mucho de que España, tras el traspiés contra Grecia, se ha complicado la clasificación, aunque todavía depende de sí misma. Si empata se clasifica.
¿Por qué son tan cortos de vista? ¿No se dan cuenta de que aunque hubiera ganado la situación hubiera sido exactamente la misma?
Supongamos que España hubiera ganado 1-0 a Grecia. El grupo quedaría:
| Equipo | Pts | GF | GC |
| España | 6 | 2 | 0 |
| Portugal | 3 | 3 | 2 |
| Grecia | 3 | 2 | 2 |
| Rusia | 0 | 0 | 3 |
Como España jugaba contra Portugal en la última ronda, si España perdía pasaría a quedarse con 6 puntos. Automáticamente Portugal la adelantaría en la clasificación por el gol average y la diferencia de goles.
Si Grecia ganaba a Rusia, cosa más que de esperar, también entraría al empate de puntos. Lo que pasa es que tendría, cuando menos, la misma diferencia de goles marcados/recibidos que España, es decir, Grecia tendría al menos un gol marcado más que recibido y España, tendría un gol marcado más que recibido, a lo sumo.
En resumen, si España hubiera ganado a Grecia, estaría en la misma situación que está ahora. Si España pierde con Portugal y Grecia también lo hace tendría que perder por un único gol, habiéndose marcado muchos para que España pueda clasificarse. Bajo la hipótesis de que España hubiera ganado a Grecia, perdiendo España y no ganando Grecia España se clasificaría, pero en cualquier caso no dependería de sí misma y esperar que Grecia no gane es un tanto optimista.
Total: daba igual lo que hubiera pasado.
Además, los periodistas suelen decir que "se juega la clasificación en la última jornada". Dado que no es como la Liga, en que con 38 partidos tienes la opción de no dejarte los deberes para el final, ¿Qué puede esperarse de una fase con 3 partidos? Matemáticamente es IMPOSIBLE clasificarse para la siguiente fase por méritos propios. La única opción es que un equipo gane los 2 primeros partidos y los otros 2 encuentros entre los rivales sean empate. En tal caso hay un equipo con 6 puntos, ya clasificado y 3 con 2 puntos, que deben de darse de tortas entre ellos. Pero decir que no se tiene la casificación, es otro exceso de nuestros divertidos periodistas.
