Redes sociales

Hace un par de días leí un artículo que trataba sobre la venta de drogas a través de anuncios clasificados en Internet, principalmente en el todopoderoso portal Craigslist.

Craigslist es la única empresa importante de Internet que no tiene ánimo de lucro, que dona la mayor parte del dinero que gana a fines sociales. Sin embargo se dedica a exponer un medio de comunicación entre cualesquiera dos personas para llegar a cualquier tipo de transacción. Y claro está, aparte de alquileres de pisos y donación de mascotas, hay muchos anuncios que escapan de lo políticamente correcto.

En Craigslist han sufrido durante años la presión de numerosos colectivos que pedían que acabaran con su sección de anuncios de contactos. Los anuncios de contactos acaban inevitablemente convirtiéndose en un escaparate de ofertas de prostitución. Craigslist no tiene la culpa de que se anuncien, pero el caso es que entre todos esos anuncios, miles cada día, bien podía haber decenas que fueran de menores, de mujeres explotadas, o vaya usted a saber qué.

Los anuncios de prostitución han provocado alguna campaña penosa en los medios de comunicación españoles, a los que aparentemente les ha salido un vena ética notable. Cuando empezaron a cerrar las secciones en los periódicos, la gente que publica estos anuncios se volcó hacia Internet.

Sin embargo los portales no se frotaban las manos con el negocio gratuito que les estaba regalando la competencia. Me imagino que si los periódicos dejaron de publicar estos anuncios fue, en gran parte, porque ya no ganaban tanto dinero para compensar el publicar toda esa porquería. Yo pondría toda la barra de la derecha de esta página llena de anuncios de prostitución si me pagaran por ello 50 euros al día. Y tal vez también si sólo 5. Pero jamás lo haría por 50 céntimos. No es cuestión de ética, ni de luchar contra la explotación de las mujeres. Es cuestión de dinero e imagen, pero del equilibrio entre ambos factores.

Luego sorprendió ver que una de las principales páginas de anuncios en Internet, Loquo, propiedad del grupo Ebay, cerraba esa sección. Este movimiento tuvo lugar casi al mismo tiempo que lo hiciera Craigslist. La mala imagen al final pudo más que el dinero.

Pero Craigslist llevaba más de una década sufriendo críticas, a pesar de haber puesto todos los medios técnicamente posibles para bloquear anuncios inadecuados. ¿Por qué de repente ya no pudo contra ellas? Al parecer, la causa fue un estudio científico destapado por la Women’s Funding Network. Según dicho estudio, los niveles de crecimiento de prostitución de menores en los Estados Unidos estaban subiendo de forma alarmante. Y en gran parte potenciados por los sitios de anuncios clasificados, como los de Craigslist. Este estudio acabó desatando ríos de tinta en los periódicos y hasta se nombró una comisión de investigación en el Congreso de los Estados Unidos. Esa fue la gota que colmó el vaso. Craigslist cerró definitivamente su sección de contactos y con él, la gente de Ebay (Loquo en España).

Luego se vio que el estudio tenía muy poco de de científico. Lo que los autores del estudio habían hecho no era más que pasarse tiempo viendo fotografías de anuncios de Craigslist (de entre aquellos que tuvieran fotos) y dando una edad a las chicas que aparecían en dichas fotos (mayores o menores de 18 años). La edad se estimaba a ojo, como no podía ser de otra forma. Se había detectado que el porcentaje de error estaba en torno al 38%. A bulto podemos decir que una de cada tres veces, esta valoración era equivocada. En base a esos datos se hizo una valoración de la prostitución de menores, y su evolución a lo largo del tiempo. El resto del estudio podía considerarse hasta cierto punto válido, pero las bases eran tan endebles que las conclusiones carecen de interés. Si partes de que 1+1 es 3, lo que acabes demostrando luego, no importa lo más mínimo.

Pero el daño estaba hecho, Craigslist tuvo que cerrar la sección, como tantos otros. Las organizaciones que promocionaron la investigación han conseguido mucho dinero para subvenciones que no van a tener que devolver. Ya no hay anuncios en los periódicos, ni en Internet, que es lo importante. O no tantos, porque obviamente si hay un mercado, siempre habrá quien esté dispuesto a ganar dinero con él.

Volviendo al principio, este artículo sobre la venta de drogas por anuncios clasificados, que lo publica la misma revista que destapó el fraude del estudio sobre la prostitución de menores, y que a su vez es dueña de una importante página de anuncios clasificados, demuestra el ingenio a pequeña escala de los que se adaptan a las nuevas tecnologías sin hacer mucho ruido y consiguiendo ganar dinero de ellas. No es una startup ni el nuevo Twitter. Es un drogadicto que se está buscando la vida vendiendo su mierda en Craigslist y que gracias a eso está pasando muchas menos dificultades que muchos otros vendedores.

Publicar anuncios de venta de drogas, en una página que no tiene una sección al respecto y que tiene los sistemas automatizados más eficaces de detección de contenido inadecuado, tiene mucho mérito. Hay que tener la paciencia de Job y una habilidad de poeta a la hora de encontrar palabras que signifiquen una cosa sólo para los ojos del que ande buscándola.

Las referencias al número 420 significan marihuana. Una asociación demencial que parte de un grupo de adolescentes, consumidores de marihuana, que se citaban junto a una estatua a las 4:20 de la tarde. El caso es que la relación entre el 420 y la marihuana está más o menos establecida. Ahora bien, no puedes bloquear cualquier anuncio con el número 420. Realizando una búsqueda en Craigslist uno se encuentra con este anuncio:

Looking to buy a LG G2x.
If it still in the box (not opened) I will pay you 420
Thank you
Paulo

Quiero comprar un (teléfono) LG G2x. Si está todavía en la caja y sin abrir. Pago 420. Gracias.

Incluso con la intervención humana, no está claro si el anuncio es una referencia sutil de un potencial comprador (o vendedor) de drogas. Es raro querer comprar algo así a un precio fijo y tan inexacto. Pero es posible.

Este es menos claro aún:

Anyone with 2 easy star all stars tickets (Union Square)
looking to go to the 4-20 show tonight at the highline if you have tickets and cant go give em to me

En este caso parece que es un anuncio real y que el 4-20 se refiere al 20 de Abril.

420 kid cudi ticket, roseland ballroom. Call or text 954.465.1610 for ticket info.

Aquí estamos ante algo tan críptico, que puede ser cualquier cosa. Pero sí, parece que hay un concierto de Kid Cudi el 20 de abril.

Con anuncios de esta calaña, de creación casi artística, un puñado de ingeniosos traficantes a pequeña escala están consiguiendo ganar lo suficiente para mantener sus gastos ocasionados por la adicción.

El artículo, bastante interesante, señala que la forma más adecuada de conseguir encontrar estos anuncios es buscando la expresión «law enforcement» (orden público). En lugar de hablar de drogas de todo tipo, cualquier anuncio en el que vendedor especifique que no es policía es señal de que se trata de algo que no es trigo limpio. Una verdadera vuelta de tuerca. Veamos alguno de esos anuncios:

180 P*E*R*C*O*C*E*T YELLOW 10/325
IF YOU LIKE THE 7/325 AND THE 5/325 YOU’LL LOVE THE 10/325 OF PERCOCETS ONE MAKES YOU FEEL NICER THAN THE OTHERS

HEY IM JOHNNY I HAVE PERCS ON DECK HIT ME UP AT 347-666-7114 PRICES ARE AS FOLLOWED
IM NOT A COP OR ANY LAW ENFORCEMENT IMA ASK YOU THE SAME QUESTION IF YOU COULD TEXT ME FIRST GREAT IF YOU CANT CALL ME I TAKE MY FREEDOM VERY SERIOUSLY SO I WILL CHOOSE THE MEET UP PLACE AND IF FIRST BUSSINESS GOES GOOD YOU HAVE BUSSINESS EVERY MONTH
PERCS;
150 OF THEM FOR $1250
120 OF THEM FOR $1150
100 OF THEM FOR $950
90 OF THEM FOR $850
70 OF THEM FOR $650
50 OF THEM FOR $500
JUST IGNORE THE FOLLOWING IT JUST MAKES IT EASIER FOR YOU TO FIND MY AD
PERCOCET,ENDOCET,PAIN,PAIN MEDS MEDICATION FOR PAIN

Percocet es un medicamento o droga. El uso de P*E*R*C*O*C*E*T demuestra que el autor está tratando con filtros automatizados y sabe a lo que se enfrenta. El fin de fiesta final, incluyendo todo tipo de términos de búsqueda, haría las delicias de un experto en SEO (optimización de textos para buscadores). Y detrás de ese anuncio está un simple desgraciado adicto a las drogas.

Lo que de verdad da pena es ver como gente que entiende tan bien Internet está arruinando su vida. Saben más de la red que muchos aprendices de gurús de empredimiento y coaching. Ellos están ganando dinero, no hablando de ganarlo. La pena es que no saben más que gastarlo en su adicción.

Andrew afima vender unos 8.000 dólares al mes de Adderall (una forma de anfetamina), obteniendo un beneficio neto de apenas 2.000 dólares. Dice que su clientela son mujeres en un 60 por ciento, compuesta en su mayor parte por estudiantes y mujeres trabajadoras con edades entre los 23 y los 45. Sospecha que muchas de ellas usarán las anfetaminas para eliminar el apetito.

Pero sobre todo me ha parecido brutal el comentario de Kai, uno de estos vendedores por Internet. Totalmente adicto a las drogas, todo el dinero que gana vendiendo lo gasta comprando para su propio consumo y se pasa la mayor parte del día publicando anuncios o tratando de quedar con potenciales clientes, siempre pegado a su smartphone de última generación. No obstante, no tiene aspecto de drogadicto y nadie de su entorno conoce su doble vida. Su opinión sobre las redes sociales rompe con la idea de powerpoint de la red social:

Aparte de Craigslist, Kai se define a sí mismo como experto en Internet y mantiene una presencia activa en Facebook y Twitter. «Para la familia y los amigos», dice, pero advierte. «De lo que hago la mayor parte del tiempo, ellos no tienen que enterarse de nada.«

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3 comentarios sobre “Redes sociales”

  1. Está claro que tienen un gran conocimiento de Internet, pero la base de su negocio es algo físico como la venta de drogas. Es como alguien que gana dinero vendiendo móviles en ebay. En este caso Internet es el medio. Los gurús intentan que Internet sea el negocio y ahí radica el problema.

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