Campo de trabajo

I

Una forma diferente de pasar las vacaciones de verano, cuando se es joven y se tienen ganas, son los llamados campos de trabajo. Se trata de una especie de campamento avanzado: la gente ya tiene edad como para hacer botellón abiertamente y fuerza suficiente como para hacer algo de provecho.

En un campo de trabajo lo habitual es hacer una labor por la mañana y el resto del día se pasa en diferentes formas de cachondeo social y organizado.

Las tareas matutinas no suelen ser, al menos teóricamente, picar piedra o recoger aceitunas. Antes bien son trabajos que suenan muy bien: arqueología, recuperación de monumentos, labores de mantenimiento de parques naturales, etnografía, talleres de integración.

Aunque es un lujo el poder descubrir un esqueleto de la época romana, o trabajar en las islas Cíes, lo que merece la pena de los campos de trabajo es lo que ocurre por las tardes y noches. Sólo por eso, son un lujo que no dejar pasar.

Pero claro, el nombre es horrible: campo de trabajo suena demasiado parecido a campo de concentración (en la época en que éstos se crearon, se llamaban eufemísticamente campos de trabajo).

Cuando le explicaba a mis amigos que en el verano me iba a un campo de trabajo ellos me decían, ¿Pero trabajas gratis? Y les tenía que decir la verdad: gratis no, tengo que pagar una cuota de inscripción de 60 euros.

II

Hace un par de días leía una entrevista al usuario más valorado en Digg, Andrew Sorcini. Meneame es la versión castellana de Digg. Se trata de un sitio de noticias donde en lugar de redactores, las noticias las envían y valoran los propios usuarios.

Andrew Sorcini, con el nick de MrBabyMan es una persona que bate todos los récords dentro de Digg. Muchas de sus noticias acaban en portada, recibe multitud de votos positivos y tiene muchas personas que le apoyan. En la entrevista, Andrew Sorcini menciona que pasa «entre tres y cuatro horas a enviar noticias». Eso son muchas horas. Media jornada laboral (entre tres y cuatro suele significar «me gustaría que fueran tres pero supero siempre las cuatro»).

Andrew Sorcini está realizando una enorme labor para la comunidad de Digg. Gracias a él muchas noticias interesantes están llegando a muchas personas. Supongo que todo esto le resulta suficientemente gratificante como para hacer que se sienta bien con lo que hace.

Ocultos en la lista están el segundo usuario más popular de Digg. Y el tercero y cuarto. Y así un montón de personas que ocultos en el anonimato pasan varias horas al día cazando y votando noticias.

Es una labor altruista, como la de los editores de la Wikipedia o la de desarrolladores de software gratis (que no libre). O la de los DJs que cuelgan su sesión en internet. O los escritores que publican en sus blogs. Pero a diferencia de todos ellos, están ayudando a una empresa: Digg.com. Y en el momento en que Digg.com deja de ser una sociedad sin ánimo de lucro, Andrew Sorcini está trabajando gratis para ellos.

Aquí hay un conflicto de intereses. Por un lado, está la parte social. La labor de Andrew Sorcini no es menos valiosa que la que realiza un Wikipedista. Pero hay una parte de trabajo gratis que no se puede obviar. Digg.com no tiene editores, con lo cual no tiene que pagarles salario. Pero tiene publicidad y tiene ingresos. Con lo cual se obtiene la jeringa y los dos reales. No pago nóminas pero cobro beneficios.

Como en los campos de trabajo, es trabajo gratis, aunque no guste verlo así. Esta página por ejemplo, es trabajo gratis. Si os gusta, podríais colaborar del mismo modo que Andrew Sorcini. Me gustaría que alguno de vosotros la revisara desde el primer archivo y me indicara todos los links rotos que tengo. Y todas las imágenes con hotlinking. Que revisara las abundantes faltas de ortografía y los errores de 360º. No tiene que dedicar tres horas al día, simplemente lo que le parezca conveniente.

O aún mejor, que se venga a mi casa a limpiar las ventanas. Es una tarea ingrata, pero si la hace, dispondré de más tiempo para hacer el trabajo de mejorar mi página. Escribiré más artículos y más interesantes, pues dispondré de más tiempo libre.

III

Lo de trabajar gratis no está mal, todos lo hacemos a veces. Pero trabajar gratis para una empresa que paga dividendos a personas con gustos caros, es algo que merece ser indicado. Haz lo que quieras, pero no te engañes.

La noticia del viernes en Internet era la venta del 33% de 11870.com al grupo Vocento. 11870 es un excelente servicio con un pésimo nombre. Es un servicio impecable, difícil de mejorar. Las opiniones de los usuarios sobre servicios, casi siempre restaurantes, permiten descubrir nuevos lugares y lo que es más importante: no cometer errores.

Las felicitaciones por la venta – que hago extensivas – me recuerdan al viejo dicho de «¿Por qué nos alegramos en las bodas y nos entristecemos en los funerales?» pues porque no somos los homenajeados.

Si el Manchester United vende a Cristiano Ronaldo nadie se alegrará en Manchester. Pero si vendemos un zulo ruinoso por una millonada, nos alegraremos del vendedor. Desde luego 11870.com no es un zulo ruinoso, pero vender una patata tan caliente y tan grande, tiene mucho mérito.

Digo patata caliente porque se trata de un servicio sin perspectivas próximas de beneficio y con unos gastos de mantenimiento que no son triviales. Que el servicio es útil y ya no admite competencia posible es algo que también hay que indicar. Pero ahora las empresas cierran departamentos enteros sólo porque hay algunas pérdidas, con lo que comprar algo que genera pérdidas tiene su dificultad.

Pero bueno, a lo que iba. En el comunicado de la venta de 11870.com, además de varias palmaditas en el hombro, se dejaba caer una frase muy 2.0:

El contenido seguirá siendo propiedad de cada usuario: todo lo que que un usuario se haya guardado en 11870.com continuará en su perfil de 11870.com y seguirá siendo de su propiedad, la única diferencia a partir de hoy es que lo podrá ver más gente.

Nosotros vendemos el 33% de la empresa, pero el contenido sigue siendo tuyo. Que es, en cierto modo, una forma de decir «no estás trabajando para nosotros».

Sobre la propiedad del contenido tuve un interesante intercambio de emails con uno de los responsables de 11870, hace algunos años. No nos pudimos poner de acuerdo pero insisto en que es una empresa con una cara amable intachable.

Las cosas como son. Si el contenido es «de los usuarios», yo podría copiar su contenido y colgarlo de mi página, en una sección de restaurantes. No estaría mal asinorum.com/restaurantes. Quizás lo acabe abriendo.

Si yo copiara un par de opiniones, no pasaría nada. Si consiguiera salir el primero en las búsquedas de Google, algo no imposible, tampoco pasaría nada. Pero si copiase todas las opiniones de todos los restaurantes de Madrid y empezara a recibir mucho tráfico (que es quitárselo a ellos) desde buscadores, entonces ya sí pasaría algo.

Ahora bien, si el contenido es de los usuarios, los que me tienen que denunciar por apropiación indebida de contenidos, son ellos. Cada uno que denuncie lo suyo y cada caso por separado. Pero no. Hay una figura que es la de la obra conjunta.

La obra conjunta pertenece a 11870.com y si me paso copiando lo que no es mío, será un agobado del bufete Gómez-Acebo & Pombo, el de 11870, el que me denuncie.

Y volvemos al párrafo anterior. Según el acuerdo de venta de 11870.com, los contenidos seguirá siendo de la propiedad de los usuarios. Pero vamos a ver, si los contenidos son míos, ¿Es que acaso en el acuerdo de participación con Vocento, podrían de algún modo haber dejado de serlo?

Aquí ya nos pasamos de modernos. Que es trabajar gratis y punto y no pasa nada. Lo que no está bien es hacer pensar que no es trabajo gratis, tratar de crear una ilusión de que los únicos beneficiados son los miembros de la comunidad.

Se abstrae el concepto de empresa subyacente a toda historia 2.0. Comunidad y nada más. Pues no, hay negocios y gente que gana dinero. Y no es malo. Trabajas gratis.

[Gracias al comentario de Axioum veo que había dicho algo parecido sobre un servicio de Google hace cosa de un año.
Desde entonces hasta ahora, la diferencia en mi opinión está en que ahora se trata de hacer ver que no es trabajo gratis, que se hace por una comunidad. Vamos, mayor desfachatez aún.]

6 comments

  1. el ejemplo mas claro de todo eso es taringa.net, una pagina argentina que esta dentro del top10 de trafico en el pais.
    tiene cerca de 10 empleados (desconozco que hacen) y cientos de miles de usuarios que generan contenido, muchas veces robados o «ilegal», con el solo proposito de ayudar a la comunidad. pero en el fondo, a los que mas ayudan es a los 3 dueños del site.
    no digo que este mal hacer eso, es parte de la evolucion de los negocios y empresas. aparentemente, todos obtienen un beneficio, tal vez economico, tal vez no.

  2. Lo único que se agradece de 11870 y de idealista es que son servicios realmente bien hechos, me recuerdan mucho a Flickr en que las cosas simplemente funcionan como uno espera que funcionen. Y es una verdadera lástima que eso tenga que sorprendernos, es una lástima que la inmensa mayoría de los tinglados doscero estén tan rematadamente mal hechos (a nivel técnico).

    Respecto a los usuarios que hacen el trabajo gratis lo mejor es que generalmente se les trata bastante mal en esos sitios a los que dedican su tiempo libre, a golpe de doble rasero y baneo fácil. Lo hemos visto muchas veces, cuando abre un sitio de estos todas las opiniones y usuarios son bienvenidos y todo es muy social pero a medida que empieza a haber masa crítica cualquier voz altisonante se elimina «por el bien de la comunidad».

  3. Creo que hace tiempo ya comentaste lo mismo con una especie de «juego» que Google creó en el que tenías que etiquetar imágenes, y a cambio de ello recibías punto.

    También lo calificabas como trabajo gratis, pero el caso es que ese trabajo te beneficiará cuando vayas a hacer una búsqueda de imágenes, ya sin hablar de la cantidad de servicios excelentes que ofrece Google a cambio de nada.

    En el caso de sitios como Menéame o Digg es similar. Es el «precio» que hay que pagar: un poco de trabajo gratis a cambio de acceder a unos cuantos enlaces interesantes. También hay que considerar el gasto de los servidores, y el propio trabajo de los desarrolladores al crear la página.

  4. Tenías que haber participado en los «Proyectos de reconstrucción de pueblos abandonados», del Ministerio de Educación. Campos de trabajo para universitarios (bueno, también hay periodo para institutos), en Búbal, Granadilla y Umbralejo, y completamente gratuitos.

    Yo estuve, además de esos y otros cuantos en España, en uno en Dinamarca, construyendo una torre medieval con técnicas medievales.

    Y sí, lo mejor venía por la tarde y por la noche :)

  5. Pues nada, voy a responder al llamamiento y te informo del primer enlace roto :P

    personales.ya.com/deporcuna/sabiduria/frases/q.htm

    Remite a la página principal de ya.com. Me ha quedado la curiosidad de saber de dónde viene eso de «la jeringa y los dos reales». Nunca lo había oído.

    [Comentario zrubavel: Gracias, he reparado el link.
    El origen de la frase no lo sé, pero la frase lo que quiere señalar es la gente que quiere una jeringa que cuesta dos reales, sin poner nada de su parte.]

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