El IVA de los inmigrantes

Desde que un ciudadano de Burkina-Faso abandona su país hasta que llega a España, ha sufrido gran cantidad de engaños e injusticias. Estas injusticias pueden equipararse con el IVA de los productos que consumimos.
El vendedor de tomates al mayorista lo hace cobrándole un determinado IVA. Este mayorista, lejos de asumir el gasto, se lo vende a Orlando, con el IVA correpondiente más la parte de IVA que antes le tocó pagar a él (repercute el IVA). Orlando, tras envasarlo, lo vende a un supermercado, con el IVA del mayorista y el propio de su transacción. Finalmente, al consumidor le toca pagar el IVA del supermercado, el de Orlando, el del mayorista y el del agricultor.
El inmigrante abandona su país, engañado por cantos de sirena de compatriotas que «viven muy bien» en Europa, por el cine y por las redes que trafican personas.


La red lo lleva a través del desierto, hasta dejarlo en Marruecos. Ahí cae en manos de otra red, que se encarga de cobrarles el pasaje en patera hasta costas españolas. Finalmente, llega a España, que puede elegir entre asumir este impuesto de injusticias (la mentira del bienestar en España, de la estafa del viaje, del abusivo viaje en patera) o puede devolver el producto, diciendo que no asume la responsabilidad ante tan desaforado impuesto.
Con las expulsiones de inmigrantes los españoles ponemos el grito en el cielo, ante la injusticia que está cometiendo España, al devolverlos a Marruecos que, finalmente, los dejará en su frontera, justo donde empieza el desierto de Sahara.
Se tacha al gobierno de injusto y falto de toda humanidad. Sin embargo, España es quizás la menos responsable de esta cadena de injusticias. Y no creo que tenga que pagar un precio tan alto.
Al que se lleve las manos a la cabeza por lo que acabo de decir, le pregunto, ¿te gustaría que en vez de repatriarlos los llevaran a vivir al piso encima del tuyo? o quizás, ¿no preferirías casar a tu hija con alguno de ellos? o, por qué no, ¿pagar un 2% más del impuesto de la renta para poder acoger a los que vayan llegando?
En una situación así, España no puede mirar tanto la injusticia repercutida que acabará realizando. España hace lo correcto, que es devolverlos al país de donde vienen. Si Marruecos resuelve la papeleta de forma dudosa, es problema de Marruecos.

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