El milagro de Botsuana

Dos hechos que todo el mundo conoce:

Esto es, China crece y África decrece. Pero entre ambos extremos surge el milagro de Botsuana: Botsuana crece y lo hace más rápidamente que China. Y desde hace más tiempo.
Desde que obtuviera su independencia, en 1967, Botsuana tiene el mayor crecimiento en renta per cápita del mundo. El crecimiento económico ha sido de un 9% de media durante el periodo 1967-1997.
La educación en Botsuana ha mejorado mucho desde 1966, cuando apenas un puñado de estudiantes terminaba una carrera y sólo unos pocos comenzaban la enseñanza secundaria.
Hoy en día todos los estudiantes tienen garantizados diez años de enseñanza básica y la mayoría estudia dos años más para obtener un título que les permita estudiar en escuelas técnicas o acceder a la Universidad.
La economía de Botsuana se sustenta sobre todo en sus minas de diamantes. Sin embargo estos ingresos no son nada comparados con los que obtienen algunos de sus vecinos gracias al petróleo.
Con un gobierno responsable Botsuana tiene unos niveles de deuda externa insignificantes. La política fiscal es muy estricta, llevando incluso a caer en el déficit público.
Botsuana tiene el mejor registro de crédito de todo África y tiene reservas de divisas externas equivalentes a dos años y medio de importaciones (más de 7.000 millones de dólares guardados en el calcetín).


A pesar de los generosos ingresos que se obtienen gracias a los diamantes, la economía actúa con inusual cautela, tratando de controlar el gasto público.
Botsuana ha pasado de ser uno de los países más pobres del mundo a tener una renta per cápita de 11.200 dólares en 2006.
La política en Botsuana es también sorprendente. El presidente que subió al poder en 1966, Seretse Khama, fue reelegido dos veces, hasta morir en el cargo en 1980. El vicepresidente, Ketumile Masire, tomó el puesto vacante y también fue reelegido dos legislaturas más, hasta retirarse de la política en 1998. Su puesto pasó al nuevo vicepresidente, Festus Mogae, que consiguió la reelección en 1999 y 2004.
La misma gente en el gobierno desde hace 30 años, sin uno triste Golpe de Estado. Si las cosas se hacen bien no hace falta cambiarlas.
El talón de Aquiles de Botsuana es el de todo África: el SIDA. Con más de un 30% de la población afectada, al menos se destaca como el país con la mejor asistencia sanitaria ante la enfermedad y con la política de prevención más desarrollada del continente.
Vía: Seth’s blog, que escribía sobre una carta que envió una estudiante universitaria al New York Times, cansada de oír historias tristes sobre un continente en el que no todo es negro.

3 comments

  1. En España preferimos la forma adaptada ‘Botsuana’ para referirnos a este país ultra-emergente.
    [Comentario zrubavel: Gracias por la indicación; tienes toda la razón, el nombre correcto es ese. Lo cambio en el texto.]

  2. Es increible como partiendo de puntos «similares» unos grupos de personas terminan en situaciones totalmente distintas, comentabas lo de Noruega, ahora Botsuana, son estos paises los que deberian servir(nos) de referente para pensar en mejorar.
    (por cierto, casi se me cae una lagrima al ver en el post de Armenia «Así, apuntan como armenios a(…)» en vez de Asín)
    [Comentario zrubavel: Eso es; no todo África es un lugar para el lamento. Ya nos gustaría tener un gobierno como el que tiene ese desconocido país africano. Ya nos gustaría tener una economía la mitad de bien planificada que este país de África. No todos son unos exaltados, unos muertos de hambre o unos primitivos. Me ha sorprendido encontrar un país capaz de copiar el modelo noruego ¡En África!]

  3. Dos años y medio de importaciones? No era españa el país con 12 días garantizados de importaciones?. Menudo lio. O solo era con el oro que guardamos bajo el colchon del banco de españa?.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *