Pons Asinorum

El hablar, por su facilidad, puede ser imitado por todo un pueblo; la imitación en el pensar, del inventar, ya es otra cosa.

El pederasta

Publicado el 25 de mayo de 2006 9 comentarios

Dice el Diccionario que pederasta es el que comete abusos a menores. Para nosotros es uno de los delincuentes más abyectos que existen. Quizás la posesión de pornografía en la que aparecen menores no se corresponda con la anterior definición de pederasta. Puede ser que en el lenguaje jurídico la definición de pederasta sea diferente, pero no creo que el poseer imágenes de un asesinato se equipare con el delito de homicidio en sí.
Cada vez que detienen a un pederasta, nos estremecemos y alegramos. Lo primero, al pensar que podía haber atentado con algún niño que conozcamos. Lo segundo, porque pensamos que en la cárcel encontrará su sitio. Y que allí, no lo pasará nada bien.
Y es que incluso para los presidiarios, no hay delincuente más infame que el pederasta. Hay delitos bien vistos, como el robo o el fraude. Otros como la violación son muy mal considerados. Pero el pederasta ingresa en un categoría extra, monstruosa, que asegura al criminal una doble condena, tanto por los que están fuera como los que quedan dentro de la cárcel.
Jamás será mi intención defender a estos delincuentes. Sin embargo, quiero hacer algunas observaciones que, dado lo escabroso del tema, nadie se atreve a exponer.


La primera es lo especial del delito en sí. En un mundo en que se defiende la libertad de culto, de tendencia sexual y de opiniones, el que a una persona le gusten los niños es, en sí, un crimen. Imaginemos remotamente que un pederasta de este tipo no fuera una persona totalmente enferma y digna de ir a la silla eléctrica tras una ducha. Quizás este delincuente se diera cuenta de lo insano de su gusto. Y no lo practicara en modo alguno. No creo que sea imposible. Si un gay pasa años de lucha entre lo que quiere y lo que debe, antes de definirse, ¿No podrá un pederasta extender esa lucha a toda una vida? Así, estamos ante el único delito que, en su más liviana expresión, se puede cometer con el pensamiento.
Otro punto interesante es la fragilidad del delito. Cada día salen libres varios asesinos ante los que la justicia ha sido incapaz de encontrar pruebas suficientes para inculparlos. Bandas que asaltan viviendas se libran de gran parte de los cargos que se les imputan, por falta de testigos dispuestos a declarar en el juicio. Mientras tanto, un pederasta al que se le haya encontrado una fotografía de un menor será procesado con suma sencillez, quizás dará con sus huesos en la cárcel.
Puede parecernos que el tener esa fotografía ya es motivo suficiente para merecer algo así. Sin embargo, hoy en día, gracias a las redes P2P (de intercambio de archivos) tenemos acceso a información de cualquier parte del mundo. ¿Nunca te has llevado un chasco, al darte cuenta de que aquella película de estreno no era la que esperabas? Sí, la mayoría de las veces en que la película es otra, resulta ser una pornográfica.
Ahora plantéate este escenario: Te marchas una semana de vacaciones. Dejas el ordenador encendido durante ese tiempo. Tienes cientos de archivos en espera de descarga. El primer día en que estás de vacaciones, quizás en Benidorm – porque es un destino idílico de vacaciones – termina de descargarse un libro en formato pdf que querías ojear. Sin embargo, bajo ese nombre, había otro archivo, que lamentablemente para ti, contiene imágenes que pueden catalogarse como pedófilas.
La policía no es muy ágil, pero supongamos que al tercer día de tus vacaciones son conscientes de que tu fichero, recién descargado, está a disposición de cualquier usuario de la red. Desde ese mismo momento, te has convertido en un delincuente. Y es que no sólo tienes material pornográfico de la peor calaña, además lo estás compartiendo.
Mientras planeas volver a casa, la policía ya está ultimando los detalles de las futuras detenciones. Llegas a casa, te encuentras varias decenas de archivos ya descargados, y algunas cosas más que hacer. Sin embargo, esa misma mañana, la policía visitará tu casa para arrestarte.
A efectos legales has entrado en la categoría de los pederastas, tanto como muchos otros que han detenido en anteriores ocasiones. No importa que se lo expliques a tus amigos, algunos te habrán estigmatizado de por vida. Tendrás que cambiar de barrio porque tus vecinos dejarán de hablarte. Puede que pierdas el trabajo. Mejor no te hablo de lo que pueda ocurrirte si te condenan. Tu vida se ha acabado, o al menos la parte bella de la misma.
Sin embargo, aunque no lo creas, todo puede ser aún peor. Imagina que el que se marcha de vacaciones no eres tú, sino tu vecino. Imagina la misma historia, pero ahora piensa que tienes una conexión ADSL sin cables, algo muy frecuente hoy en día. Piensa que no eres un genio de la informática, y no te has preocupado de proteger el acceso. Tampoco la compañía que te provee de ADSL lo ha hecho, a ellos les da totalmente igual tu seguridad. No creas que estoy contando un caso muy cogido por los pelos. Por lo menos la mitad de los usuarios de ese tipo de redes no ha protegido la suya – porque nadie se ha molestado en explicarles cómo había que hacerlo.
Si eres un poco suspicaz, quizás sospeches que alguno de tus vecinos está usando tu conexión a Internet. Lo notarás porque a veces va un poco lenta. En cualquier caso, no harás nada. Quizás tu vecino esté usando un programa de compartición de ficheros (P2P) con tu conexión a Internet.
Mientras tu vecino está de vacaciones, se ha terminado de descargar un archivo. Quién sabe, quizás hasta él sea un pederasta y lo descargó con conocimiento de causa. La policía, sin embargo, no sabe el ordenador que tiene el archivo. Lo que sí sabe es desde dónde ha sido descargado: desde la conexión que tienes en tu casa.
Te arrestarán a ti. Registrarán tus ordenadores. Quizás crean que te deshaciste del fichero a tiempo. Puede que algunos crean tu historia. Para entonces, tu vecino habrá vuelto de sus vacaciones y quizás, por mejorar el funcionamiento de su PC, haya formateado el disco. No te extrañe que, cuando vuelvas de las vacaciones, tu vecino no te salude. Habrás perdido algunos amigos. A los ojos de todos, eres un pederasta.
Puedes alegar que no eres responsable de lo que otros descarguen de tu red. Sin embargo, sí que lo eres. En el contrato de tu ADSL, una de tantas claúsulas que no te leíste, especifica claramente tu absoluta responsabilidad de todo lo que se descargue desde tú conexión. Lo siento mucho.

Comentarios

9 comentarios a “El pederasta”

  1. OCP001A
    25 de mayo de 2006 a las 1:42

    Coincido en que la posesión sin conocimiento de causa no debería ser condenada sin investigación previa, no creo que un pederasta se bajara sólo 1 foto o 1 fotoset, tendría algunos más, por lo que podría establecerse el precedente o mejor dicho la reincidencia. Hace algún tiempo en mi ciudad en un hospital público se armó un tremendo escándalo por que se encontró entre muchas fotos porno la de un menor, se llamó a expertos para saber si era una foto local o descargada, por quién y de dónde, al final sólo se confirmó que fue descargada de internet de entre una multitud de fotos pornográficas «normales», no pederastas. En mi opinión el hecho de conservar una foto así sí debería ser causa por lo menos de una amonestación, me explico: cualquiera que sea pederasta pero al saber que su preferencia afecta a un infante inocente se mantiene lejos, sería como el que tiene la tentación de robar un banco y no lo hace, pero la posesión de una foto implica el conocimiento de que se utilizó a un niño para tales propósitos, explotándolo en el comercio sexual, quizá no sólo en fotos si no en prostitución, es como no denunciar al estafador, vendedor de droga o violador; por lo que cualquier caso de estos debería ser investigado a fondo.

  2. Hugo
    25 de mayo de 2006 a las 20:01

    Difícil definir la frontera entre lo que podría ser una descarga no intencionada y una masiva. Así que no me meto en eso.
    Pero si quiero hacer un comentario respecto a las imágenes que se ven por la tele de cuando incautan PC’s repletos de guarradas a pedofilos y ves al típico poli con un chaleco amarillo utilizando el ordenador del tío para comprobar todo lo que tiene (en la tele distorsionan las imágenes por el bien de todos).
    Pero lo que me preocupa es que eso no sea un simple numerito de cara a la TV sino que en realidad arrancan el ordenador tal cual como lo dejó el pedofilo y se ponen a mirar a pelo con el sistema tal como lo dejo el tío.
    Siempre pienso que de tener algo que no quisiera que nadie viese me apañaría algún sistema del tipo, «si no pulsas Alt + 69 durante los cinco primeros minutos de sesión se borre la carpeta tal», lo suyo es que saquen los discos duros y los monten en una máquina de la poli en la que tengan el control. Vamos, digo yo.
    [Comentario zrubavel: Bien indicado, si bien el truco de seguridad que indicas no está al alcance de cualquier usuario de informática. Igualmente, el equipo informático que tenga la Policía o Guardia Civil tendrá bastantes limitaciones.
    Está claro que el que sea un pederasta tendrá el disco duro lleno de basura, pero no creo en los delitos «al peso». Un asesino de una persona es tan asesino como el que mata a un equipo de fútbol entero. Igualmente, no se considera pederasta «al que tenga más de 300 MB de pornografía infantil», así, un simple archivo debería ser tan punible como varias decenas de ellos.
    Por otro lado, quería destacar que la china le puede tocar a cualquiera. Vivimos ante un estado de legalidad ficticio. Puedes aparecer en el lado de «los malos» casi sin motivo. Un ejemplo claro es el de los detenidos en la «Sentada por una Vivienda Digna», que fueron tratados como a terribles criminales, mientras que a unos militantes de partidos políticos de una absurda manifestación – actos de los que se nos habla a diario como si fueran acontecimientos trascendentales de la historia de España – se les detuvo casi pidiéndoles permiso y de forma mínima.]

  3. Raúl
    26 de mayo de 2006 a las 0:38

    En este asunto se pueden tocar profundidades aún más escabrosas (porque sigue siendo tabú): estamos de acuerdo en lo delictivo de su práctica y de su comercio –tanto por parte del que vende como por parte del que compra–; pero, ¿penar la simple posesión? ¿Cuál es el perjuicio que causa a las víctimas la simple descarga de material pedófilo, siempre que no exista contraprestación económica?
    Es más. Desde los poderes se nos machaca constantemente con la coletilla de que descargar por P2P material protegido por copyright perjudica a la industria. Si un pederasta extrae beneficio económico de vender su material y éste se encuentra disponible gratuitamente en las redes P2P, ¿su descarga no sería una forma de atacar su lucro?

  4. Amalia
    26 de mayo de 2006 a las 3:41

    Desgraciadamente la policía que se dedica a perseguir a los pederastas no dispone siempre de los mejores medios. Aún así, por lo que sé, tienen el sentido común de pedir ayuda a expertos informáticos «civiles» que podrían aclarar perfectamente hasta que punto puede estar dándose una confusión. Creo que debemos ayudarles a avanzar por ahí.

  5. Arcangel
    7 de septiembre de 2008 a las 1:47

    Es pederasta todo adulto que tenga una relación sexual con un menor de edad?. Que pasa cuando la mayoría de edad cambia de estados a estados?, Puede haber pederastas en un pais y en otro no lo son?. La verdad este tema es confuso…
    He revisado las edades de consentimiento sexual. Extrañadamente, pero de pronto es justo, me doy cuenta que casi ningun pais corresponde a la mayoría de edad (18 o 21 años), sino a partir de 13 hasta los 18 años.
    Quien me puede ayudar con ello?
    arcangel

  6. zrubavel
    30 de octubre de 2008 a las 22:14

    La confirmación de que esto es algo más que un ejercicio teórico: ya está sucediendo.

  7. Estupefacto
    28 de agosto de 2009 a las 23:01

    Hablemos de la persona que comete estupro… que hacemos con el… mejor matarlo, verdad? Yo apuesto que castrarlo no es bastante, pues es el cerebro el organo sexual y no el pene… Mejor que muera sin dolor.

    Un saludo.

  8. Sonia1997
    3 de marzo de 2010 a las 20:00

    Pues yo, hoy en clase hemos hecho un debate sobre los pederastas y la conclusion a la que hemos llegado es que la persona que tiene en los genes la pederastia no lo puede cambiar…al igual que los homosexuales o los heterosexuales,que todos somos iguales aunque la sociedad nos tiene acostumbrado a que la normalidad somos nosotros (los heterosexuales).

  9. okasaky
    28 de junio de 2011 a las 10:02

    mi duda es la pedofilia es ilegal o no?
    conocen las gravure bueno ay no ay nada de malo son mayores de edad pero las japanese junior idol (U-15)son modelos de 15 14 12 y 10 años en japon estas revistas se venden en la calle a la vista de todos y nadie dice nada entonces poseer ese material es legal o no?

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