La falacia del biodiesel

Me parecen fantástico que por fin las nuevas energías estén ocupando un lugar cada vez más significativo en el espectro energético disponible. Lo que antes era petróleo casi exclusivamente puede acabar convirtiéndose en un montón de diferentes energías; la variedad siempre ha obrado en beneficio del consumidor.
Entre estos nuevos productos, comienza a ocupar un lugar destacado el biodiésel. El biodiésel es, al fin y al cabo, un aceite vegetal transformado en un producto de características similares a la petróleo de los motores diésel.
Tiene todas las ventajas imaginables: es un producto de origen vegetal, de ahí que al menos teóricamente su producción pueda ser infinita, si esta se potencia. Hoy en día puede resultar más barato que el petróleo y los residuos que produce son menos tóxicos que los de este.
Hasta aquí, digamos que todo es incuestionable. Pero llega el momento para los datos dudosos. El primero y más preocupante es el de las emisiones de CO2. Teóricamente, al quemarse el biodiésel se produce CO2, igual que con la gasolina, pero como la planta, en su proceso de crecimiento, absorbió CO2 y devolvió oxígeno a la naturaleza, se tiende a sobreentender un balance positivo.
Con este punto, topamos con carne de falacia. El biodiésel como tal produce tanto anhídrido carbónico como la gasolina. Sin embargo, se está contando con el que destruyó en su pasado.
Imaginemos que en el proceso de creación del petróleo, algunos millones de años antes, se creara oxígeno – cosa que no ocurre – ¿A quién diablos le interesa ese oxígeno hoy en día?


En este punto, creo que habría que andar con pies de plomo. Supongamos que tengo un terreno en el campo, y que lo quiero dedicar al biodiésel.
a) Si en el terreno tenía plantas de las que se puede obtener biodiésel, como colza, al producir el combustible no estoy aliviando el planeta de emisiones contaminantes. La planta iba a estar limpiando el aire de todas formas. Y cuando se convierta en combustible iba a producirse CO2. El balance de oxígeno es negativo.
b) Si en el terreno tenía otras plantas, que cambio en perjuicio del biodiésel, me encuentro en la misma situación. Esas plantas ya estaban ayudando a la naturaleza. Si las reemplazo por el nuevo cultivo no estoy aumentado el porcentaje de oxígeno del planeta en lo más mínimo.
c) El mayor riesgo está en los terrenos no agrícolas. Y es que, de tener éxito, muchos bosques que actualmente tienen árboles grandes, auténticos héroes en la producción de oxígeno, serán arrasados para mayor gloria de la colza. De esta manera, el balance final de C02 será incluso más negativo que con el petróleo. Estaríamos eliminando oxígeno – al plantar plantas que liberan menor cantidad – y luego quemaríamos, con el combustible procesado.
d) Aún peor resulta la pérdida del miedo. Un aumento generalizado del uso de los biodiéseles puede hacernos olvidar que somos unos auténticos derrochadores energéticos. Al mismo tiempo que se potencian combustibles ecológicos, se debería despertar una conciencia del ahorro. Y es que si no aprovechamos esta fase de cambio forzoso en el consumo, nos veríamos en la situación de que se consumiría más combustible cada vez, lo que por fuerza desembocaría en un mayor deterioro del planeta.
A los que no les parezca lícita mi argumentación, y que crean que se pueden sumar y restar oxígenos y anhidridos carbónicos del pasado (cuando es una planta) y del presente (cuando es un combustible) les daré otro argumento, que se está olvidando, en mi opinión inusualmente, y que merece ser recalcado.
¿Cómo se planta la colza? Los tiempos del arado y los campesinos pertenecen a otra época. Hoy en día todo el proceso se realiza mediante costosas máquinas que consumen gasóil de forma indiscriminada. En muchos casos, ese gasóil puede suponer más incluso que el biodiésel que posteriormente se acabe generando. El gasóil que se utiliza en estas máquinas está subvencionado por el gobierno, esto es, paga muchos menos impuestos que si se comprara en una gasolinera para abastecer un coche.
Y aquí hemos llegado, al oscuro mundo de las subvenciones. El petróleo tiene una carga de impuestos muy dura. En realidad, casi todo en él son impuestos. Si se usa para el campo – el gasóleo agrícola – los impuestos disminuyen. Por el biodiésel que se obtenga, hasta la fecha, en forma de subvenciones y falta de presión impositiva, se podrá obtener un cierto beneficio. Pero todo este dinero es ficticio. Y es que en el proceso se nos está olvidando en todo momento al Estado. Pongamos ahora los pies en un país ficticio y bucólico en el que coexisten pacíficamente los diversos combustibles del futuro.
El agricultor tiene la elección de comprar para sus tractores biodiésel, diésel o diésel de automoción. En realidad le es indiferente, porque ninguno de ellos está subvencionado por el Estado y tienen impuestos más o menos parejos. En este caso, respecto de la sitación actual, estaría perdiendo dinero, porque está perdiendo la subvención que antes tenía.
Puede pensarse que los combustibles en general serían más baratos, pero en mi opinión nunca podrán bajar del precio técnico en que actualmente se encuentra el gasóleo de automoción, que es a partir del cual se puede hablar de rentabilidad en una empresa agraria. Es un precio de negociación, la máxima bajada que ha tolerado el gobierno.
Luego, al empresario de biodiésel, le tocará vender su producto. Aunque tenga alguna ventaja fiscal respecto al combustible fósil comprado del exterior, esta ventaja no puede ser muy significativa. Y es que con los impuestos a la gasolina no se paga el armamento del ejército, se pagan las carreteras que hace el gobierno y los hospitales que construye, además de las ayudas a las familias pobres. El impuesto sobre los combustibles no puede desaparecer. Por supuesto ahora mismo hay que fomentar las nuevas energías, que parten con un handicap. Pero cuando estas recuperen su situación de desventaja, se debe llegar a una situación de equilibrio. Y este se traducirá en mayores impuestos.
En resumen, hoy en día nadie se atreve a calcular fríamente los números del biódiesel. Los economistas suelen ser deliberadamente optimistas. En este caso no se puede uno limitar a mirar a tan corto plazo. En el cálculo se está restando el oxígeno que producía la planta en el campo, lo que en mi opinión no es correcto. Y no se está sumando lo que consume el tractor y la cosechadora. También se están restando los impuestos que no paga el agricultor por la gasolina que consume ni los que no tiene que pagar – repercutidos al consumidor – por su producción de biodiésel.

6 comments

  1. Cuando era un niño e iba a la sierra tenía en la bici un chisme que me daba luz cuando se hacía de noche (en la sierra por callejuelas no hay farolas y era imprescindible) simplemente acercando una pieza giratoria a la rueda. Sin necesidad así de añadir esfuerzo aparente al pedaleo se aprovechaba la energía de mejor manera y al desplazamiento se añadía luz; era un dinamo, que con el tiempo he estudiado que a parte de un cilindro de plastico era un artilugio que mediante diferencias de potencial obtenidas con pequeños imanes (=con propiedades electromagnéticas para los empollones) transformaba energía mecánica en eléctrica y con la electrica se iluminaba una pequeña bombilla de pequeño consumo. Lo que quiero decir con este rollo pedante es que si se podía aprovechar algo más el pedaleo de un niño, me parece increíble que no se aproveche mejor la energía proporcionada por el petroleo en coches de la tecnología actual que hasta «saben» más de lo que nunca había tan siquiera imaginado (como presión de las ruedas, viitas al taller, etc) y sopecho que es porque en el fondo a nadie le interesa «ahorrar petroleo» debido a lo impuestos y a que en el fondo el oro negro maquina gran parte de la economía mundial. Bastaría aplicar un dinamo avanzado al sistema mecanico de un coche pero en Francia por ejemplo han detenido a un tipo por usar una alternativa como la que expones en este post simplemnte porque no pagaba impuestos ( http://www.crisisenergetica.org/article.php?story=20060814140304159 ), y a mí no me preocuparía descubrir cada día coches 4×4 que consumen cada vez más el cada vez más escaso petroleo, porque seguro que se activarían entonces alternativas a los vehículos, si no fuera porque para otras cosas mucho más prfesente de lo que creemos el petroleo es insustituible (aún). Me preocupa, por ejemplo, que existen componentes como los plásticos que aunque surgidos de materia vbegetal son posibles unicamente de la manera actual a base de petroleo (se investigan ahora cosillas como la gasificación de carbón pero por lo visto no basta) que pueden desaparecer y para los que aún no tenemos alternativa, así que simplemente por eso yo justificaría la utilización de otras fuentes de energía alternativas más renovables a corto plazo como las pipas de girasol… No vaya a ser que se gaste el petroleo y entonces entremos en una nueva edad quizás no de piedra, pero si bastante diferente a llo que conocemos como mundo actual porque por ejemplo no podrían construirse ordenadores, pc, etc… Digamos que no soy ecológista, que no soy un ferviente defensor del biodiesel, pero admito que sí soy amigo de tratar de diversificar las materias primas de la energía no vaya a ser que se nos acabe el chollo.

  2. Algo similar a esto recuerdo con los paneles solares de células fotovoltáicas.
    Se decía (igual es leyenda urbana) que su fabricación, transporte e instalación implicaba más costes energéticos que los que proporciona la placa a lo largo de su vida útil.
    [Comentario zrubavel: Pues a mi también me suena esa historia. Los paneles están hechos con un tipo de silicio que es especialmente caro y costoso de generar.
    Habla la Wikipedia:

    Processing silica (SiO2) to produce silicon is a very high energy process

    Las empresas que se dedican a eso tienen una lista de espera de años, pocas empresas tienen ante sí un futuro tan próspero.]

  3. Me parece muy fuerte que consideres «incuestionable» que la produccion del biodiesel «pueda ser infinita, si se potencia».
    Con toda la hambre que hay en el mundo por culpa de la falta de alimentos (y mas cosas), me estas diciendo que ahora ademas vamos a substituir la comida de las personas por comida para coches ?
    Te dare un dato, para cambiar el 6% del combustible que se usa actualmente en Europa, deberiamos dedicar toda la superficie cultivable de Europa a Biodiesel.
    Y recordemos, el biodiesel esta barato porque no tiene impuestos y porque el petroleo que se usa para su cultivo esta «barato». El balance energetico es muy justo, casi se usa tanto petroleo en forma de tractores, pesticidas, abonos, regadio, … que el petroleo que luego proporciona en forma de biodiesel.
    Mirate estas webs sobre energia (quizas las conozcas).
    http://www.crisisenergetica.org
    Folleto informativo – http://www.crisisenergetica.org/ficheros/El_mundo_ante_el_cenit_del_petroleo.pdf
    http://www.sostenibilidad.com.es (en construccion)

  4. Hola:
    En general discrepo en varios puntos con tu nota.
    El biodiesel puede ser obtenido de plantas no comestibles como el tartago (ricino) ó la Jatropha Curcas, este tipo de plantas crece en suelos que nos son aptos para practicamente ningún cultivo por lo tanto no le quitan lugar a plantaciones alimenticias. Su rendimiento es mucho más alto que el de las clasicas olegainosas como el girasol o la soja y su calidad como combustible es superior.
    Por tanto, crear nuevas plantaciones en lugares que antes no servian fomenta la transformacion de CO2 a Oxigeno, no compite con cultivos alimenticios, no destruye selvas o bosques, fomenta el trabajo en el sector agricola, enriquece los suelos y con respecto al punto D, no existe suficiente superficie terrestre para satisafaccer la demanda actual de petroleo, por tanto es utopico hablar de los biocombustibles como una solucion reemplazatoria a los actuales de petroleo, en cambio la utilizacion de un % en el consumo actual ayudaria en muchos aspectos a la humanidad y al planeta.
    El problema no es el biodiesel, el problema es el ser humano y su falta de conciencia con respecto al medio ambiente.
    Saludos.

  5. Los granjeros USA venden el maiz a «los de los coches». A los mejicanos ahora les cuestan las tortitas de maiz un guevo. Los mejicanos se cagan en los ecologistas y en el supuesto cambio climatico. Cuando conviertan el jamon en biodiesel me voy a acordar de Al Gore y toda su parentela.

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