Muertes inusuales I

Esta mañana nos sorprendían los periódicos con la noticia de la muerte de un bebé en un suceso fortuito en el metro madrileño. Al margen de la tragedia inherente a toda muerte, hay una serie de matices interesantes en la historia, que paso a reseñar.
Según cuentan los periódicos, las cosas sucedieron más o menos así:
Una mujer sudamericana llevaba a su hija en un carrito de bebé. Al llegar a su parada se demoró en la salida, y para cuando comenzó a salir ya había sonado la señal acústica del cierre de puertas del metro. La mujer sacó del vagón el cochecito y cuando se disponía a salir ella misma se cerraron las puertas. El cochecito quedó enganchado al vagón por medio de un chaleco que quedó atrapado con el cierre de puertas. El tren se puso en marcha y arrastró al cochecito, que calló a las vías con violencia, causando heridas que resultaron mortales al bebé.
En primer lugar, el hecho de indicar que la mujer era sudamericana, o de origen sudamericano no deja de ser una suspicacia que debía ser evitada por cualquier periodista medianamente digno.


Tan significativa para la noticia es la raza de la madre como el color del fatídico chaleco o el número de pie de la pequeña. Inconscientemente caemos en la actitud racista y una parte de nosotros habla de la muerte de segunda categoría, de una madre negligente, por ser sudamericana.
Un hecho macabro pero que convierte a la noticia en doblemente trágica es la circunstancia de que el tren continuara viaje normalmente y la madre tuviera que bajarse en la siguiente estación, cambiar de andén y tomar el que circulara en sentido contrario. La espera ante la fatalidad, la dualidad entre el tren culpable de la muerte y el tren que tienes que tomar para volver al lugar de la tragedia.
Finalmente, las características físicas de Madrid hacen que para la sufrida madre el coger el metro continuará siendo algo habitual. Cada vez que se baje en esa parada, presumiblemente muchas veces, cada vez que oiga el terrible pitido recordará la trastada del destino. Actos cotidianos que para todos nosotros no significan nada pero que para ciertas personas pueden ser terribles.

2 comments

  1. Es verdareramente fatidico y muy racista de parte de las personas que publicaron lo sucedido ademas, pobre señora que debe sobrellevar esta trajedia dia a dia.Yo me pongo en su lugar tengo un hijo que lo transporto a diario en un cochesito y creo que no podria soportarlo, si esto me susediera. Esto que acontecio me sirbe de leccion y ser mas cuidadoso con mi entorno cotidiano

  2. BUENO A MI ME PARECE TRAGICO, HORRIBLE Y MUY TRISTE Y ME PARECE REPULSIVO DE PARTE DE QUIENES PUEDEN SENTIR RECHAZO POR SER UNA MUJER SURAMERICANA, ME PARECEN QUE SON POCOS DE INTELIGENCIA Y MENTE DE POLLOS HOY EN DIA CUALQUIER PERSONA SEA DE DONDE SEA, TIENE DERECHO HA SER VISTO IGUAL, QUIEN LES DIO COBIJO A LOS EUROPEOS DURANTE LAS TRISTES GUERRAS MUNDIALES SIN PEDIR NADA A CAMBIO, QUIEN LES DIO UNA NUEVA OPORTUNIDAD DE VIDA, TRANQUILA Y SOLIDARIA, QUIEN, BUENO ESO NI LO PIENSAN YA, GRACIAS A DIOS QUE ALGUNOS PIENSAN Y VALORAN AL LATINOAMERICANO EETE CONJUNTO DE PAISES HERMOSOS¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

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