Vendo Manhattan por 24 dólares

Ahora hay en televisión un anuncio que cuenta cómo Manhattan, el centro neurálgico de Nueva York, fue comprada por 24 dólares. Para muchos, ha sido el negocio más redondo de todos los tiempos.
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En primer lugar, habría que precisar que no fueron 24 dólares. Porque la compra la hicieron los colonos holandeses. Fueron ellos los que decidieron que Manhattan fuera su centro de operaciones a partir del cual comenzar la expansión por América. Así, la compra se realizó por 60 florines. Además, no fueron florines contantes y sonantes, por cuanto el trato se realizó con indios. Fueron una grotesca mezcla de collares, tejidos y otras baratijas, hasta alcanzar un costo aproximado de 60 florines.
La estimación sobre los 24 dólares tampoco es correcta. La venta se produjo en 1626 y la actualización hacia dólares corresponde a un cálculo del siglo XIX. Actualizando teniendo en cuenta los precios de entonces y los de ahora, con la inflación, podría hablarse de que la venta se realizó por 72 dólares actuales ( 60 euros de los de ahora, unas 10.000 pesetas ). No deja de ser una ganga.

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Cómo Argentina entró en crisis

He sacado estos comentarios del foro de Idealista. Los firma fluke.
De nuevo ha surgido el tema de Argentina hoy. Por si contribuye a aclarar cuento lo que sé, ya que viví del 95 al 2001 en Argentina y durante los últimos años de decadencia me interesó conocer el porqué.
Argentina tuvo en los 80 una etapa de hiperinflación que tuvo tremendas consecuencias en la economía y sobre todo, en la sociedad. Cuando Menem llegó al poder, Cavallo llevó su receta de patrón monetario para terminar con la hiperinflación y se instauró la ley de convertibilidad: el estado garantizaba el cambio de un dólar por cada peso, para lo cual era necesario que el banco central argentino tuviera en depósito dólares suficientes para cambiar toda la masa monetaria de pesos por dólares con cambio 1 a 1.
En el corto plazo el éxito fue total. El prestigio de Menem y Cavallo creció en el mundo, acompañado además de las medidas de política neoliberal que llevaron adelante las privatizaciones de empresas públicas y permitieron que Argentina fuese considerada por el Fondo Monetario Internacional como alumna aventajada y por lo tanto, destinataria de tanto crédito como quisiera.

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El primer accidente de tren

El primer accidente de tren de la historia lo tuvo el que fue también el primer tren de construcción 100% estadounidense. El «Best Friend of Charleston», que así se llamaba, recibió ese nombre por la gran ayuda que brindó a la región de Charleston, en Carolina del Sur, agilizando los transportes.
El tren comenzó a funcionar en 1830 y un año después empezó su andadura en el trasporte de viajeros. En aquella época las velocidades eran muy modestas – unos 30 kilómetros por hora como mucho – por lo que en caso de descarrilamiento o choque poco podría pasar.
La forma en que se produjo el accidente es de lo más ridícula. Uno de los maquinistas, molesto por el ruido de la válvula de escape de la caldera, decidió taparla con los dedos, para que dejara de sonar.

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Camino de Berlín

Tras el fracaso de la invasión rusa, hubo un momento en que los alemanes y sus enemigos supieron que la guerra estaba perdida. Entonces Hitler se volcó en el plan B, que era aniquilar a los judíos. No es que no los matara desde un principio, lo que ocurre es que a partir de ese momento se convirtió en la máxima prioridad. Aunque una guerra esté perdida aún quedan muchas batallas que luchar, y un descuido de los adversarios aún podría dar la vuelta a la tortilla. En este caso había dos rivales, los rusos, que golpeaban por el este, y los aliados que lo hacían por el oeste y el sur. La pregunta era ¿Quién llegaría antes a Berlín?
Un aspecto muy controvertido de la guerra y que aún siembra claroscuros es si Hitler prefería que lo hicieran los rusos. Algunos estudiosos afirman que se sintió decepcionado cuando su ejército no pudo con los rusos. Y que por ello, quería la aniquilación del pueblo alemán.

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Sintel: historia de la vergüenza

Una de las historias más dramáticas del mundo laboral español en el caso Sintel.
I ¿Qué era Sintel?
Sintel era una empresa de telecomunicaciones, subsidiaria de Telefónica. En un momento dado, los jefazos de Telefónica consideraron que tenían que desembarazarse de ella, ya fuera porque no era rentable o porque quisieran sanear cuentas. El caso es que usaron de las peores artes para hacerlo. Como lo más probable es que no hubiera motivos para declarar Sintel en quiebra, aprovechando que Telefónica estaba culminando su privatización, vendieron la empresa a un empresario de Miami. Este, poco después, se encargaría de declararla en quiebra.
La venta fue del todo fraudulenta. Por un lado, se realizó por una cantidad muy baja. Por otro, la mayoría de esta cantidad nunca se cobró y Telefónica no movió un dedo por hacerlo. El empresario comprador era muy amigo de Aznar. No olvidemos que la cúpula directiva de Telefónica es designada por el gobierno. Los movimientos de gran calado pueden ser realizado a instancias de los políticos o con el beneplácito de ellos. En este caso, el gobierno dejó hacer. Sintel fue vendida, pocos días después, la empresa dejó en la calle a miles de trabajadores.
II ¿Qué hizo Sintel?
Sintel podía haber caído en el olvido, como tantas otras empresas. Pero no se rindieron. Viendo que sus gritos no eran oídos fueron lo más cerca de los dirigentes que pudieron, para que no pudieran olvidar el caso Sintel. Todavía no sé como lo hicieron, pero miles de trabajadores de toda España se las ingeniaron para, de la noche a la mañana, instalar un campamento en pleno centro económico de la capital. ¿Cómo se consigue hacer algo así? Pues
como todo en España, indolencia política, mirar para otro lado de la policía, negligencias varias. Al final, había un campamento que llenaba una gran parte del centro del Paseo de la Castellana.

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Wilhelm Gustloff

Sin lugar a dudas, la mayor tragedia de la II Guerra Mundial fue la creación de los campos de concentración nazis. La semana pasada se conmemoraba el 60 aniversario de la liberación del que posiblemente fue más terrible de todos: Auschwitz. De ello se hicieron eco en todos los periódicos. Se realizaron actos a lo largo de todo el mundo, nadie dejó de hablar sobre ello.
Hoy se celebra otro triste aniversario – el 60 aniversario también – pero esta vez del hundimiento del Wilhelm Gustloff. Leamos lo que dice Wikipedia al respecto(El subrayado es mío):
Tragedia provocada por torpedos soviéticos, que atacaron el barco alemán Wilhelm Gustloff, el 30 de enero de 1945, con miles de refugiados a bordo, muchos de ellos, niños.
Pocos minutos después de las ocho de la noche, el barco fue impactado por un torpedo lanzado por un submarino soviético que esa noche también navegaba por las aguas del mar Báltico. Otros dos cañonazos precipitaron aún más la tragedia.
En los torpedos se podía leer «Por la madre Rusia», «Por Stalin» y «Por el pueblo soviético».
Los botes salvavidas lograron rescatar a cerca de 996 tripulantes. Los muertos, fueron más de 9.000, la mayoría niños, mujeres y heridos, estos últimos debido a que el barco cumplía labores de hospital.
El número de víctimas es seis veces mayor que el de el Titanic, sin embargo es una tragedia poco conocida a pesar de ser el hundimiento mas mortífero de la historia.
Uno de los documentos mas detallados que existen sobre este hecho es la novela «A paso de cangrejo» del Premio Nobel de Literatura.

Una vez más, como en todas las guerras hasta que pasan muchos años, los malos eran los alemanes(porque perdieron) y los buenos, todos los demás.
Indignante resulta que si ponemos «Wilhelm Gustloff» en Google news(en español) sólo encuentra una reseña al libro de Gunter Grass. Sin embargo, estamos ante la mayor tragedia naval de la historia. Los periódicos siguen dándonos pan y circo(¡0-4 del Barcelona en Sevilla!, ¡entrega de los Goya!).

La lucha de Hitler

Resulta complicado encontrar una lista con los 10 libros más vendidos de todos los tiempos. Pero muchos están de acuerdo en que entre ellos ha de figurar, al menos, uno de los de Harry Potter. Y la Biblia.

La lista de los 10 libros más vendidos hasta 1940, sin embargo, tenía dos puestos muy claros. El primero para la Biblia. El segundo, Mein Kampf, Mi lucha, de Hitler.

La historia de este libro es tan fascinante como nefasta la actuación de su autor.

En 1923 Hitler trató de dar un golpe de estado en Baviera, con poco éxito. Acabó en la cárcel con una suave condena – en aquellos tiempos los intentos de golpe de estado eran relativamente frecuentes – que se suavizaría con posterioridad aún más, rebajándola hasta los 8 meses. Fue durante su estancia en la cárcel cuando Hitler escribió el libro. El título original, «Cuatro años y medio de lucha contra mentiras, estupideces y actos de cobardía» fue reducido a sugerencia del editor. También hubo que corregir faltas de ortografía antes de que alcanzara su aspecto final.

El libro tuvo éxito desde el principio, según las palabras del egregio escritor Stefan Sweig en su soberbio «El mundo de ayer». Gracias al dinero que consiguió con los derechos de autor Hitler dejó de ser un muerto de hambre y tuvo dinero para financiar las operaciones iniciales de su partido político.

Sin embargo, todo el mundo resalta el éxito a posteriori del mismo. Pues tras la subida al poder del nazismo se convertiría en libro de texto de las escuelas y muchos lo leerían por curiosidad o simpatía con el dictador. El caso es que vendió más de 6 millones de ejemplares que enriquecieron notablemente a su autor.
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