La noticia que se ve

Con mi estilo de vida apenas veo televisión. Y por mis horarios siempre acabo delante en los momentos en que apenas hay otra cosa que telediarios. Es por eso que estoy bastante al tanto de lo que suelen decir. Poco a poco me fui dando cuenta de que lo que dicen las noticias tiene poco o nada que ver con la realidad. Tropiezo con atroces manipulaciones, visiones partidistas que me hacen sentir tratado como a un estúpido. Cambio de canal y veo lo mismo, contado con otras palabras. Desde luego, el mundo es más de lo que se ve en las noticias.
Primeramente, la manipulación. Ha pasado mucho desde que el periodismo fuera el 4º poder, para situarse casi en el primer puesto. Manejar la información es mejor que generarla, un periodista estuvo a punto de deponer al todopoderoso presidente Clinton, otros ganaron las elecciones para Tony Blair. Esta supremacía ha machacado los orígenes informativos para traducirlos a funciones manipuladoras. Teóricamente, un periodista debería exponer los hechos, en algunos casos, contados, valorarlos. Realmente, nos encontramos con una valoración discursiva de los acontecimientos.


Ejemplo claro es el de la consabida posguerra iraquí. Las fuerzas de resistencia se convierten en terroristas. Los soldados invasores son héroes. Por supuesto, mi posición no es la de dar la vuelta a los hechos. Pero pienso que hay que dar una visión más plural. Cuando los franceses invadieron España a principios del XIX, para ilustrarnos, los españoles nos comportamos como los actuales iraquíes. El tiempo cambia las historias y los finales vencedores serán los auténticos héroes. Con tan ilustre precedente, siento respeto ante palabras como terrorista, pues sé que en tal vez 10 años los libros en Irak describirán los hechos de una forma bien distinta. En 100 años pocos sabrán la verdad.
Otro punto de interés es el sesgo en la selección. A diario pasan cientos de cosas, muchas interesantes. Pero leer el periódico es encontrarse una y otra vez los mismos sucesos. Empezamos con el último asalto en Irak. Pasamos a algún suicida palestino. Explicaciones sobre por qué los americanos decidieron invadir el país. Comentarios a cómo va la economía mundial. Algún suceso de violencia doméstica. Informes sobre la vivienda en España. Deportes.
Lamentablemente, sucesos de violencia de género llevamos viviendo en España demasiados años. Por desgracia, se denuncian en una pequeña proporción. Pero aún así, siempre se han denunciado. Sin embargo, llega un día en que los periódicos entienden que es interesante hablar del asunto. Ahora lo hacen sin cuartel. Si tenías pensado matar a tu esposa, ve pensando en que vas a salir en televisión.
Mi pregunta es, ¿por qué deciden que hay que hablar de algo, así, de repente?
Muchos asuntos aparecieron y se esfumaron, como si fuesen «noticias de moda». Los anuncios de lapidaciones, con éxito o sin él, ocuparon las noticias de hace algún tiempo. Las epidemias animales, como las vacas locas o enfermedades aviarias tuvieron su boom hace pocos años. No llegaron a desparecer del todo, pero alguna oscura mano decidió que ya no era el momento de que la gente pensara en eso.
Así, la única forma que se me ocurre de conocer la realidad es abriendo bien los ojos. Tratando de escuchar a los demás, porque lo que dicen los periódicos y la realidad, tienen apenas relación.

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