El descubrimiento del Viejo Mundo

Del viaje de Cristóbal Colón a las Américas en 1492 se suele resaltar sobre todas las cosas la llegada al Nuevo Mundo. Si lo pensamos un poco, en realidad el mérito no estaba en llegar a Ámerica, sino en ser capaz de volver de ella. Si Colón hubiera naufragrado en el camino de regreso, la Historia habría premiado con el inmenso honor de ser considerado el descubridor del Nuevo Mundo a algún otro.
Cada vez está más claro que la llegada al continente americano ocurrió mucho antes, y que el primer desembarco se realizo en Norteamérica. No pensamos sin embargo en la posibilidad inversa: en que los indios americanos descubrieran Europa.
Hay una historia inquietante al respecto. Sobre ella no hay muchas referencias, por lo que hay que tomarla con suma cautela. El origen de la misma parece ser el Historiae Naturalis de Plinio el Viejo. Un libro tan importante como de poco rigor histórico o científico. No ha sido nada sencillo encontrar la referencia a pesar de que el texto completo está disponible tanto en inglés como en latín.
Dice el capítulo 67 del libro II (y no el capítulo 47 como indican aquí (pdf)):

El mismo Cornelius Nepos, refiriéndose a la circunnavegación por el norte, nos cuenta que Quinto Metelio Celer, amigo de L. Afranius en el consulado, mientras era procónsul en las Galias, recibió un regalo que le hiciera el rey de los Suevos, regalo de ciertos indios, quienes navegando desde la India por motivos comerciales, habían sido llevado por las tempestades hasta Alemania.

Basándose en este texto he encontrado todo tipo de anexiones: los indios eran “de piel rojiza y oscura y pelo negro”. En cualquier caso es curiosa esta confusión en el sentido contrario. Colón llegó a las Américas pensando que estaba en las Indias, y como unos indios despistados llegaron a Europa, se piensan que eran americanos, puesto que indios de India no podrían ser.
Es posible y hasta quizás probable que a lo largo de los siglos alguna embarcación americana llegase por error a las costas europeas. En cualquier caso está claro que el destino de esos indios debía ser la esclavitud, si no la inmediata muerte, y el más oscuro de los olvidos.
Vía: El libro de los hechos insólitos. De Gregorio Doval. Da por bueno el dato de la Conquista del Viejo Mundo.
Fuentes: El vuelo de la serpiente. Mínimo extracto de Google Books.
Referencia a la llegada de los indios, citando a Plinio.

New Orleans. La guerra despues de la guerra

I

La guerra anglo-estadounidense de 1812 es una de las guerras llevadas más a desgana en la Historia de la Humanidad. Estados Unidos, tras independizarse de Inglaterra, mantuvo relaciones tensas durante muchos años hasta que finalmente se convirtieron en grandes aliados.

Hacia 1812 los británicos llevaban muchos años de lucha contra la Francia de Napoleón. Fue una guerra muy dura que cualquiera podía ganar y entre las medidas tomadas por Inglaterra para ponerle peor las cosas a los franceses figuraba un bloqueo naval que impedía el comercio en el Atlántico. Especialmente con Estados Unidos.

Estados Unidos trataba de permanecer neutral, sin decantarse ni por uno ni por otro. Por un lado su situación económica era muy delicada tras la Guerra de Independencia. Por otro sentía pocas simpatías por uno y otro bando. Y el participar en la guerra no le albergaba ninguna esperanza de beneficio.
Pero claro, no puedes ser neutral si sólo comercias con un bando (el británico). Y puesto que Estados Unidos podía beneficiarse largamente si conseguía llevar suministros al ejército francés, el bloqueo británico no les hacía mucha gracia.

La situación era tensa, pero no daba para una guerra. Al final fue un detalle secundario: la conscripción, la que provocó la guerra.

II

Los británicos accedieron a la independencia de los americanos a regañadientes. Y por ello no entendían muy bien el concepto de ciudadanía americana, en los tiempos en que no había pasaportes. Para los británicos, un inglés era un inglés aquí y en Pekín. Así, si un londinense decidía probar fortuna en las américas, y tras muchos años obtenía la ciudadanía americana, a efectos legales seguía siendo británico ante los ojos del Rey de Inglaterra.

Esto en sí no tendría mayor interés si no fuera porque en aquella época la forma de obtener reclutas no era mediante anuncios sino casi por la fuerza, especialmente para la Marina. Esta forma agresiva de captar soldados, una especie de secuestro legal, para ejercer el trabajo de soldados (la temida conscripción) se aplicaba a menudo en alta mar. Un barco militar detenía a un carguero y arbitrariamente podía llevarse como recién nombrados soldados a los miembros de la tripulación que quisiera. Siempre y cuando fueran británicos.

Los americanos tenían muchas tensiones no resueltas con los ingleses por ello. Y es que era frecuente que también en barcos americanos se realizaran estas detenciones, a veces a personas que habían nacido incluso en los Estados Unidos.

III

Antes de iniciarse la Guerra de 1812, los británicos firmaron un tratado con el que se comprometían a detener las conscripciones de ciudadanos americanos. Sin embargo, no lo cumplieron en ningún momento y esto causó tal enfado en los americanos que declararon la guerra a Inglaterra.

No fue una guerra cruenta ni demasiado bárbara. Los británicos tenían problemas más importantes con Francia así que apenas si prestaron atención a los americanos. Los americanos no pensaban ni por asomo en lanzar barcos al Atlántico para luchar contra la todopoderosa Armada Británica. Así, todo se limitó a una especie de Guerra Americano-Canadiense. Por aquel entonces Canadá era territorio británico.

El comienzo de la guerra fue patético. Los británicos no podían mandar tropas a Canadá, así que adoptaron una actitud defensiva. Y los americanos no tenían ni idea de cómo luchar. Así que las operaciones invasoras del ejército de las barras y estrellas eran una derrota tras otra, hasta el punto de que los canadienses, que se limitaban a defender, acabaron conquistando la ciudad de Detroit y controlando toda la zona de los Grandes Lagos, casi sin querer.
La guerra tuvo muchos tira y afloja. Dos momentos para olvidar fueron el incendio de la ciudad de Toronto (entonces llamada York) por parte de los americanos. Y el incendio de Washington (Casa Blanca y Capitolio incluidos) por parte de los ingleses, como represalia.

Sirva esto como muestra de hasta qué punto los ingleses entraron hasta la cocina cuando, tras tener controlada la situación en Francia, pudieron mandar tropas a las costas de Estados Unidos.

La situación americana dio un giro favorable cuando consiguieron vencer en una importante batalla naval en los Grandes Lagos (las batallas navales no ocurren sólo en los mares) en que consiguieron recuperar el control militar de toda la zona, además de eliminar la presencia de belicosas tribus indias que operaban en esa región. Esto sirvió, junto con la victoria inglesa sobre la Francia de Napoleón, para apaciguar los ánimos. Sin la cuestión del bloqueo a Francia, la guerra entre americanos e ingleses carecía totalmente de sentido.

IV

El hecho singular de esta intrascendente guerra sucedería hacia su final. Ambos bandos sólo tenían motivos para firmar la paz. La crisis económica, las pérdidas humanas, los elevados impuestos, la necesidad de poner fin a una guerra (la napoleónica) que casi lleva al colapso británico, los americanos que ya no tenían nada por lo que luchar. Aunque como era de esperar, cada cual pretendía obtener algún beneficio, aunque sólo fuera por rellenar los libros de historia con su nombre como vencedor.

Las negociaciones de paz tuvieron lugar en Ghent, Bélgica, en la nochebuena de 1814. El resultado: status quo ante bellum, todo queda igual que al principio.

El caso es que en aquella época o bien no había Internet o las conexiones que existían eran mucho más lentas que las actuales. Pues resulta que la batalla más importante de la Guerra de 1812, la Batalla de Nueva Orleans, tendría lugar el 8 de enero de 1815, es decir, dos semanas después de ser firmada la paz.

Ambos bandos seguían luchando, desconocedores de las negociaciones que habían tenido lugar en Europa. Los británicos luchaban por invadir el territorio americano, en tres frentes distintos. La proyectada invasión de Nueva Orleans fue un fracaso que terminó con la victoria más clara de los americanos en toda la guerra. Si los británicos sufrieron a lo largo de toda la guerra 1.600 muertes y 3.679 heridos en combate, sólo en la batalla de Nueva Orleans recibieron 1.784 bajas, entre muertos y heridos.

La situación era demencial: ambos bandos continuaron luchando. Los ingleses vencidos se replegaron para intentar contraatacar en Mobile, Alabama ya entrado febrero del 1815. Hay que leer los periódicos.

La batalla de Nueva Orleans fue un final excelente para los americanos. En las negociaciones de Ghent casi habían tenido que mendigar recuperar al status quo ante bellum, pero tras una victoria tan importante, bien podrían aspirar a obtener algunos beneficios extra. El caso es que la paz ya llevaba varias semanas firmada y había que conformarse con el resultado.

Mientras todo esto ocurría, totalmente desinformados, numerosos barcos de guerra e incluso algunas tribus indias continuaban su batalla en una guerra terminada (los indios luchaban del lado británico), cuando habían transcurrido varios meses del final. El caso de los indios Sauk, de Michigan, que continuaron batallando hasta dos años después de la paz de Ghent, se considera más una rareza. Eso o que los indios ya lo hacían de forma independiente de sus supuestos aliados británicos.

La guerra de 1812 entre británicos y americanos demuestra los sinsentidos de todo conflicto militar. Todo quedó igual que al principio, pero más muertos, más heridos, más destrucción. Los Grandes Lagos cambiaron de mano un par de veces, las joyas arquitectónicas americanas de Toronto y Washington arrasadas por el fuego.

Fuentes: Todo está copiado de la Wikipedia, palabra por palabra.
Empezaría mirando el artículo de la Guerra de 1812. La parte de la conscripción no está muy bien explicada en la Wikipedia, va a ser que es leído de algún libro.

400

Hizo distribuir al pueblo cuatrocientos sestercios por persona.

¿Zapatero? No, Nerón.
En las democracias las buenas intenciones se muestran antes de las elecciones. En las dictaduras, justo después de subir al poder.
Cuenta Suetonio en la vida de Nerón, antes citada, que en su afán por destacar, por su calidad como artista así como por su valía como deportista, Nerón prefirió destruir el recuerdo de los que antes que él habían conseguido fama:

Quiso borrar para siempre toda traza y recuerdo de otras victorias que las suyas, para lo cual mandó derribar, arrastrar por las calles con ganchos y echar a las letrinas las estatuas y los bustos de todos los vencedores.

La apocalíptica visión de Suetonio sobre Nerón es la que ha pasado a la Historia. Sin embargo, la revisión de la Historia es sorprendente: es imposible que alguien fuera tan malo.
La Wikipedia por ejemplo, trata las maldades de Nerón como hechos no probados y poco probables. Él no quemó Roma. Él no descuartizó a su propia madre “para ver cómo había sido el lugar donde estuvo antes de nacer”.
Parte de la inquina hacia Nerón se le atribuye a la tradición católica. Habiendo destacado como un fanático perseguidor de los cristianos, a los que torturaba y acusaba de todas las calamidades que ocurrían en el Imperio, los cristianos se tomaron la venganza de recalcar durante casi dos milenios cada una de sus facetas como personaje malvado y siniestro. Al final, sólo han sobrevivido documentos históricos que hablan de lo malo que fue Nerón.
Y paradójicamente, se entiende que estos documentos tienen que ser tendenciosos, estar manipulados. No puede ser verdad. Con lo que el buen nombre de Nerón queda lavado tras siglos de acusaciones e insultos.
Sea esto cierto o no, se cumplió el sueño del Emperador, de alterar la Historia, de hacer que se le recordase como alguien mejor de lo que fue.
Si Suetonio tiene razón, Nerón mejoró lo que la Historia puede decir sobre él, empañando el recuerdo de los otros. Y si no la tiene, porque el ataque furioso desde tantos frentes ha acabado en el más extraño de los resultados posibles: quizás Nerón fue un hombre bueno.

La compra de Alaska

El 30 de marzo de 1867 Rusia vendió el territorio de Alaska a los Estados Unidos por la irrisoria cantidad de 7.200.000 $.
Esta cantidad, actualizada con la inflación, quedaría en 91 millones de dólares de 2005. Si los convertimos a euros actuales, estamos hablando de unos 60 millones de euros. Lo que cuesta la clausula de rescisión del jugador del Sevilla Luis Fabiano, o la cifra que estuvo dispuesto a pagar el Milán por Ronaldinho.
Hoy en día se suele usar como uno de los mayores ejemplos de estupidez en la Historia de la Humanidad, muy por encima de la compra de Nueva York a los indios de la región por 24 dólares.
compra-alaska-cheque.jpg
¿Pero por qué Rusia vendió Alaska?
Es evidente que cualquier transacción inmobiliaria que se realizara hace doscientos años fue, económicamente hablando, un error para el vendedor. Porque todos los terrenos se han revalorizado considerablemente desde entonces. Está claro que aunque Rusia hubiera vendido Alaska por una cantidad diez o cien veces superior se habría equivocado. ¿No vale hoy en día Alaska mucho más que un jugador de fútbol? ¿Y que toda la Liga de Fútbol española?
El punto es el siguiente: Rusia hizo un buen negocio con la venta de Alaska. Porque a falta de una bola de cristal, Rusia veía a Alaska en 1867 como lo que era: un enorme terreno improductivo, imposible de colonizar. Y sobre todo una fuente de problemas.
Porque para Rusia el defender la soberanía de Alaska era misión imposible. La difícil ubicación geográfica, el clima, la dificultad para justificar un gasto militar en la defensa de un terreno baldío. Todo ello llevaba a una conclusión clara: Alaska sería para quien se esforzara lo más mínimo por poseerla.
alaska-mapa.jpg
Rusia tenía a pocos kilómetros la frontera canadiense, la Columbia británica al oeste del continente. La expansión hacia el norte era cuestión de tiempo y ante la invasión de Inglaterra, Rusia poco podría hacer. Defender por cuestión de honor un terreno sin ningún interés era desde el punto de vista económico una locura para un país que siempre ha estado en crisis.

Sigue leyendo La compra de Alaska

Simulacro de incendio

Cada año los bomberos de Gillingham en Kent, Inglaterra, construían una especie de casa hecha de maderas y lienzo para representar un ejercicio de lucha contra el fuego durante la feria de Gillingham.

Cada año se realizaba un sorteo entre los niños de los colegios para ver quiénes tenían la suerte de participar en la representación del cuerpo de bomberos. Muchos eran los aspirantes pero pocos los afortunados elegidos.

El 11 de julio de 1929 nueve niños, de entre diez y catorce años, y seis bomberos vestidos como para una boda, escalaron a la tercera planta de esta casa donde se desarrollaría el ejercicio. La idea era iniciar un fuego en la primera planta, rescatar a los participantes en la boda con cuerdas y escaleras y después prenderle fuego a la casa vacía para mostrar el uso de las prendas ignífugas de los trajes de bombero.

Por algún error fatal sin embargo se encendió primero el fuego real, en la tercera planta. Los espectadores, familiares y amigos en muchos casos de las personas dentro de la casa, aplaudían y vitoreaban al fuego y a los bomberos. Pero los bomberos eran conscientes del error sobre el planteamiento inicial y lanzaban con desesperación chorros de agua sobre la casa. El público pensaba que estaba asistiendo a un drama con muñecos de plástico. Aplaudían y chillaban disfrutando del espectáculo. Pero el drama era real.

Todos los asistentes a la falsa boda murieron. Los nueve niños y los seis bomberos. Y sólo los bomberos eran capaces de darse cuenta de la dimensión de la tragedia, mientras el pueblo entero celebraba la mayor de sus tragedias, ajeno por completo a ella.

Putas en Esparta

De todas las polis griegas, solo Esparta era conocida por su ausencia de prostitutas. Plutarco, en su vida de Licurgo explica que esto se debe a la ausencia de metales preciosos en sus monedas; Esparta usaba monedas de metal que no eran aceptadas en ninguna otra parte. Así, las putas no estaban interesadas en establecerse en un sitio así. No hay vestigio alguno de prostitución en Esparta desde la era antigua hasta la era clásica.

La torre del Orden

Dominando el puerto de Boulogne-sur-Mer se encuentran los restos de un antiguo faro romano: La Tour d’Ordre{Link en francés} (La Torre del Orden).
faro_dover.jpg
Situada al norte de la Bretaña, esta región francesa tiene el dudoso honor de poseer lo que queda de uno de los monumentos más sorprendentes de la Historia de la Humanidad.
Construido entre los años 39 y 40 de nuestra era, la torre era un supuesto faro romano, construido por el emperador Calígula.

De un emperador se podía aceptar que fuera tanto cruel como excesivamente bondadoso, que tuviera apetencias sexuales desmedidas o que fuera afeminado; sin embargo, lo que era inconcebible es que fuera una nulidad como líder militar.

Calígula fue uno de los peores militares de la Historia de Roma. En la descripción de sus hazañas Suetonio no tiene reparos en resaltar su cobardía, su ineficacia y la desfachatez con que despachaba las operaciones militares.
Dice de él Suetonio que sólo emprendió una campaña militar, contra Adminio el hijo del rey de los bretones. Con un despliegue de medios totalmente desmesurado e innecesario venció a este príncipe. Sin embargo:

Entonces, cual si hubiese subyugado toda la Bretaña, escribió a Roma pomposas cartas, y mandó a los correos que fuesen en carro al Foro y al Senado, y no las entregasen más que a los cónsules y en el templo de Marte, en presencia de todos los senadores reunidos.

La Torre de Orden sería el símbolo de la mentira de su conquista. De forma apresurada mando contruir una torre altísima en una ubicación privilegiada para zarpar rumbo a Inglaterra.
La idea de la torre era simular un faro para hacer creer a las generaciones posteriores que Calígula había desembarcado en Inglaterra.
Pocos monumentos existen en el mundo como este, se trata de un monumento falso, creado con la única idea de emponzoñar la Historia. Quien sabe qué habría sido de la imagen que ahora tendríamos de Calígula si no llega a ser por el testimonio de Suetonio. No se conformaba con engañar a sus contemporáneos sino que hizo lo posible por hacer lo mismo con las generaciones venideras.
El faro romano de Dover, una de las construcciones británicas más antiguas que existen, fomenta esta confusión. De características similares al edificado por Calígula, se encuentra justo al otro lado del Canal de la Mancha y aunque su datación es complicada, la tendencia es a hacerlo coincidir en el tiempo con la Torre del Orden francesa. Sin embargo la teoría más optimista sólo se atreve a decir que es del año 50 – esto es siete años después de la llegada de Calígula a Bretaña – mientras que hay quien cree que puede ser hasta del año 138.
Quiso el destino que la Torre del Orden, esta particular Torre de Babel francesa, tras ser varias veces remodelada y reutilizada se destruyera por completo en 1644. Aún quedan algunos restos testimoniales en la región de tan macabra construcción humana.
Notas:

  • La imagen que se muestra es la del faro de Dover, pues la Torre del Orden quedó destruida por completo.
  • La idea de que Calígula pretendía falsear la historia es expuesta por Anthyme Saint-Paul en su libro Histoire monumentale de la France

El asno de Buridan

Cuenta la paradoja del asno de Buridan que un asno racional que se encontrase a la misma distancia de dos fuentes de comida y bebida, podría morir de hambre ante la incapacidad de decidirse por una u otra opción alimenticia.
La Wikipedia española, ese subproducto grotesco, tiene la desfachatez de mostrar en su artículo sobre el Asno de Buridan una foto de unos asnos pastando con el pie de foto “Asnos sin preocupaciones filosóficas”.
Las implicaciones filosóficas sobre la paradoja son muy extensas y están explicadas con detalle en las páginas antes citadas.
El asno de Buridan, sin embargo, nada tiene que ver con Buridan. La paradoja ya fue expuesta en términos similares por Aristóteles, en su libro De Caelo, con un hombre como ejemplo, que se encuentra a la misma distancia de la fuente de comida y de la de bebida.
Jean Buridan (1300-1358) fue un filósofo francés del siglo XIV al que le hicieron la cama. Con una formación un tanto inusual para la época – estudió arte en lugar de filosofía en la Universidad y se mantuvo como monje independiente en lugar de seguir una Orden religiosa en particular.
Cuenta la Wikipedia que en 1340 alcanzó la suficiente confianza como para atacar a su profesor, William de Ockham. Okham es famoso por el principio de la navaja de Occam que establece que las hipótesis científicas deben mantenerse tan sencillas como sea posible.
La realidad es que Ockham formuló su hipótesis, que ha sido sacada de contexto y amplificada en diversos ámbitos humanos, como soporte a sus teorías religiosas, más pensando en que puestos a invocar a los dioses, mejor suponer que hay sólo unos pocos. Hay quien afirma que tan famoso principio no pertenece a Ockham, o al menos no hay pruebas al respecto.

Sigue leyendo El asno de Buridan

Pompeyo y las fechas

Pompeyo el Grande, o “Pompeyo el del Triunvirato” fue un distinguido líder político y militar de la Antigua Roma. Compartió gobierno junto a Julio César y Craso en el Primer Triunvirato.
Pompeyo nació el 29 de Septiembre del año 106 antes de Cristo. Aunque en la actualidad nos resulte trivial, es sorprendente que una fecha tan antigua pueda precisarse con tanta exactitud. Hay muy pocos datos exactos sobre fechas anteriores a la época de Cristo, sin lugar a dudas esta es una de ellas.
Para entender esto, hay que concebir que no sólo los Romanos tenían un calendario totalmente diferente al nuestro – la palabra calendario es totalmente romana (aunque la equivalente árabe, almanaque, tiene una etimología bien extraña: Del ár. hisp. almanáh_, calendario, y este del ár. clás. muna-h_, alto de caravana, porque los pueblos semíticos comparaban los astros y sus posiciones con camellos en ruta) – sino que las coincidencias no eran del todo exactas entre unos días y otros. Por medio pasan diversas revisiones del calendario, con inclusiones de meses, con retirada de días y algún que otro sobresalto.
Por otro lado, hay que recordar que la celebración del cumpleaños es relativamente reciente. En la antigüedad no se daba tanta importancia al día en que una persona había nacido.
Suponemos que las efemérides de la época resultarían muy pobres. Ahora podemos mirar hacia atrás y encontrar muchos hechos curiosos que ocurrieron ese día 29 de Septiembre. Remarcable sin duda es el 29 de Septiembre de 1650, en que un tal Henry Robinson habría la Office of Addresses and Encounters que se convertiría en el primer servicio de contactos, mucho tiempo antes que Meetic, Match.com y tantos otros servicios hoy en día tan cotidianos.
Pompeyo fue un excelente estratega militar y sus logros en el campo de batalla llegaron hasta el punto de que Plutarco estuvo tentado de compararlo con Alejandro Magno en sus Vidas Paralelas.

Sigue leyendo Pompeyo y las fechas

Lista de dias del año ordenados por importancia

Para los amantes de las efemérides, hay una sección dentro de la Wikipedia que se refiere a cada día del año. Así, podemos ver qué ocurrió tal día como el día en que nacimos, o ver quienes nacieron el mismo día que nosotros. Por supuesto, la sección correspondiente al idioma inglés es la más completa de todas las páginas que componen la Wikipedia.
Cabe entonces realizar una comparativa entre los diferentes días del año. Porque aunque a nosotros nos parezca la distribución de los hechos a lo largo de la Historia como casi aleatoria, la realidad es que no es de ningún modo así. Hay días del año en que ocurrieron muchas cosas y otros en que no pasó casi nada, cualquiera que haya leído alguna que otra efemérides siente esa diferencia. ¿Qué días del año son los más importantes?
Mi primera impresión era clara: el día más importante del año será el 1 de enero. Cientos de acontecimientos comienzan con esa fecha, por ser inicio del año. El 1 de enero de 1986 España entra en la Unión Europea. El 1 de enero de 1995 entra Suecia, Austria y Finlandia. El 1 de enero de 2002 entra en vigor el euro como moneda europea. Y así un largo etcétera.
Como día menos importante del año, el gran candidato tenía que ser, como no, el día bisiesto del 29 de febrero.
Así, he tomado todas las páginas correspondientes a los días del año y me las he abajado al ordenador. Las he ordenado por tamaño decreciente. Y he obtenido la siguiente lista. Las páginas con ficheros más grandes son las que tienen un texto mayor y por tanto más enlaces a hechos remarcables en determinada fecha. Las más pequeñas son aquellas sobre las que menos se podía decir. Este criterio quizás no sea el más adecuado de todos, pero es sencillo de medir, claro y unívoco.

Sigue leyendo Lista de dias del año ordenados por importancia