Empresas petrolíferas

Hace unos meses se puso de moda invertir en empresas de transporte de petróleo. Puede que la tendencia sólo se debiera a que todo lo demás «estaba muy caro».

La apuesta por muchas de estas empresas no está saliendo bien, al menos de momento. Esa es la gráfica de Teekay Tankers.

Antes de meterme en una inversión así hice un poco de introspección. ¿Qué sé del negocio en torno al petróleo? ¿Dónde está el dinero? ¿Es de repente el transporte la parte más rentable de todo el proceso?

Entre mi desconocimiento del sector y el inminente apocalipsis del Peak Oil (se acaba el petróleo y la humanidad se convierte en una película de Mad Max) y los coches eléctricos que tendremos que aceptar como el no va más del progreso, no me dio por otra cosa que intentar leer algún libro interesante sobre la industria del petróleo.

Para mi sorpresa no hay tantos libros sobre el tema. Y los que hay, tienen precios prohibitivos. Así que os paso a sugerir que leáis, los que seáis usuarios de Amazon Kindle, el capítulo de prueba del libro The Global Oil & Gas Industry: Stories from the Field.

El libro cuesta 79 dólares, que no es el típico precio de un café. Pero tiene la interesante cualidad de que la muestra de prueba que se envía al Kindle presenta dos capítulos largos enteros, y son bastante interesantes como lecturas aisladas.

En esos dos capítulos se narra la intra historia de dos macro proyectos relacionados con la creación de grandes infraestructuras energéticas. Por un lado la creación de una central eléctrica en la India (con la energética americana Enron como principal implicada) y por otro sobre un proyecto de transporte de gas para el gobierno de Bolivia.

Son dos historias muy marginales, y bastante antiguas (tienen casi 20 años) pero hoy en día es difícil leer narrativa de no ficción que tenga una compleja historia sin buenos y malos definidos.

La lectura arroja una visión muy interesante del mundo empresarial a alto nivel. Se trataba de dos proyectos costosísimos en que tanto las empresas como los gobiernos tenían mucho en juego. Con miles de millones de euros en cada presupuesto, todos los actores se arriesgaban a tremendas pérdidas o ganancias.

En televisión normalmente se muestra a las grandes empresas como feroces depredadores que entran en proyectos a tiro hecho y con ganancias garantizadas. Esta lectura ayuda a mostrar un mundo complejo donde cada euro se tiene que sudar antes de que llegue al bolsillo.

Los amantes de las lecturas difíciles agradecerán esta recomendación, insisto, sólo sobre el capítulo de prueba.

Rebuscando entre el resto de libros, aparece uno muy famoso: The Prize: The Epic Quest for Oil, Money, and Power, gigantesco libro de Daniel Yergin que ganaría un Premio Pulitzer, al mismo tiempo que sería un superventas y la base para una serie de televisión.

Publicado en 1990, el libro es una extensísima historia de la industria petrolífera, que en cierto modo es una historia reciente de la Humanidad a través de los ojos de las compañías de extracción, transporte y comercialización.

El libro es muy largo ─908 páginas─ y llega un punto en que se vuelve tedioso, por la insistencia en el tema. Así, me he leído una gran parte del mismo (la primera mitad y capítulos sueltos de las partes más interesantes) pero no he sido capaz de leerlo completo. Ese es el mundo en que vivimos ahora, en que la gente se atreve a recomendar un libro que no ha leído completo y el capítulo de prueba de Amazon de otro.

Al margen de una historia muy interesante, el libro muestra un trasfondo de empresarios hechos de otra pasta. Nada de los típicos burócratas perfectamente delineados por la extrema izquierda en su discurso para subir los impuestos. Se trata de personajes valientes, multidisciplinares y que se juegan el cuello en sentido literal en muchas ocasiones.

Veamos algo de la historia de Calouste Gulbenkian, un personaje secundario en esta historia, pero tal vez por eso un muy buen ejemplo de este tipo de empresarios.

Calouste era hijo de una familia acaudalada de origen armenio, aunque vivía en la actual Estambul. Un muy buen estudiante, sin embargo disfrutaba con el mercadeo del Gran Bazar, donde pasaba la mayor parte de su tiempo libre.

Como hijo de una buena familia, fue enviado a estudiar a Marsella, para mejorar su francés, y al King’s College, para aprender ingeniería de minas, donde escribió una tesis sobre el petróleo.

Graduado en 1887, con tan solo 19 años, con la máxima nota, un profesor universitario del King’s College sugirió que el tan talentoso joven armenio fuese a Francia a licenciarse en Física, pero su padre rechazó la idea por completo, idea que calificó de «gilipolleces académicas». En su lugar, el padre lo mandó a Bakú [capital europea del petróleo en la época], donde se había forjado la mayor parte de la fortuna familiar.

Y esta es la historia de muchos de estos personajes. Gente inteligente, que podía haber tomado el camino fácil e indolente de vivir del cuento, pero que se atrevió a luchar por más. En este caso se convertiría en un negociador fundamental en todos los acuerdos sobre petróleo en Oriente Medio. Y no, no se limitó a quedarse en la comodidad de la casa familiar, viajó incansablemente, viviendo en Estambul, París, Londres y Portugal por largos periodos de su vida.

Considerando que fue por aquel entonces cuando se produjo el genocidio armenio de manos de Turquía, que un armenio, viviendo en Turquía, se mantuviese en su fortuna, no debió resultar tarea sencilla.

Gulbenkian tenía otra característica. Él era total y absolutamente desconfiado. «Nunca he conocido a nadie tan desconfiado», diría Sir Kenneth Clark, el crítico de arte y director de la National Gallery de Londres, que ayudó a Gulbenkian años después a forjar su colección de arte. «Nunca me he tropezado con nadie que llevara las cosas tan lejos. Siempre tiene a gente espiando para él». Contrataba a dos o tres expertos diferentes para estimar una obra de arte y decidir si la compraba o no. De hecho, conforme se iba haciendo mayor, Gulbenkian se obsesionó con superar a su abuelo, que había vivido hasta los 106 años, y para ello, contrató dos equipos médicos independientes, de forma que pudiera contrastar las opiniones de un grupo con el otro.

De una persona así, podría pensarse que era un descastado que había renegado por completo de su país de origen, Armenia. Pero en su testamento legó una partida de 400.000 dólares para renovar la Catedral de Etchmiadzin, la más importante de Armenia «cuando la URSS lo permita».

En una típica surrealista crítica que enfurecería a Nassim Taleb , un crítico literario critica de la biografía sobre Calouste la ausencia de libros entre sus bienes preciados:

Siempre llevaba consigo todo lo que necesitaba en sus viajes: pasaportes, material para escribir y enviar cartas, libros de códigos telegráficos, vinos y champanes, medicamentos, café, miel (un tipo específico), gafas de sol y prismáticos (para practicar ornitología).

Y como digo, no es más que un personaje secundario de esta historia, donde el gran protagonista no es otro que John D. Rockefeller. Se hizo el hombre más rico del mundo comerciando con petróleo en la época en que aún no se había inventado la gasolina: sólo se usaba el queroseno para la iluminación y el resto de subproductos de la gasolina ─los realmente valiosos hoy en día ─ se tiraban.

En este sentido, hay una paradójica relación con el coche eléctrico. El gran negocio del petróleo era el queroseno para iluminación. Cuando irrumpió la electricidad y la bombilla de Edison, los empresarios del petróleo tuvieron que pivotar hacia otro sector. Justo entonces se estaba desarrollando el automóvil. Al tener la gasolina precios mínimos ─por estar el queroseno perdiendo demanda de forma continuada─ resultó la mejor opción como combustible.

Así, puede decirse que los coches no nacieron eléctricos de serie por el simple hecho de que la electricidad estaba matando al negocio del petróleo en la iluminación. Un poco como el caso de Apple, que tuvo que volcarse en los dispositivos móviles, porque tenía perdida la batalla de los ordenadores. Con el tiempo, el nuevo negocio resultó ser infinitamente más lucrativo.

Más sobre el libro

Tras el anuncio, las Navidades y Reyes, el libro ya habrá alcanzado la madurez de ventas. Luego quedarán lectores rezagados, sorprendentes nuevos lectores y personas que me conozcan y tengan curiosidad por ver qué clase de libro he escrito. Pero todos esos serán ya solo unos pocos ejemplares.

Se han vendido 23 ó 23.000 ejemplares en papel (sin contar los que yo he comprado para alimentar la hoguera de mi propio ego) y 9 ebooks. Así que de momento son 32 ventas reales, casi cuadrando el mágico número apuntado por Hugo de ‘dos docenas‘.

Es un número ridículo, pero dentro de mis expectativas. Es un libro imposible de promocionar, de salida no pertenece ni siquiera a un género concreto. El único posible reclamo es ‘de los autores del blog Pons Asinorum’, que tampoco llama mucho la atención. Lo bueno es que permite trasladar la lectura de un blog —que es algo muy moderno— a otro tipo de lectores: vuestros amigos, padres y familiares, como era el caso que contaba Gerardo en comentarios.

Cuando se publica un libro con una editorial, las ventas reales son siempre un misterio. Se obtienen informes con meses de retraso y números aproximados (una librería puede aceptar diez libros tuyos y luego devolver los diez pasadas unas semanas). Tratándose de un libro poco comercial pero con un aparente público fiel, que sirvan estos datos de referencia a los que se planteen editar su obra. A mi personalmente me bastaba con los ejemplares que he comprado yo mismo (y alguno más, para no hacer un ridículo comercial total).

La experiencia ha sido interesante, de recibir comentarios de desconocidos sobre lo que había escrito, a tener a amigos y familiares opinando sobre historias que escribí hace años. En muchos casos con puntualizaciones, especialmente cuando se ven retratados en situaciones de las que son, directa o indirectamente, protagonistas.

Editar el libro también ha servido para calibrar el volumen real de seguidores de la página. Entiendo a los que no han querido comprar el libro, ya sea porque no leen en papel, o porque todo es contenido que ya han leído o simplemente porque les parece caro. Ya he indicado que las ventas me traen sin cuidado por lo económico, pero me ayudan a distinguir qué volumen de gente lee la página porque le gusta (todos, porque hoy en día la atención es una virtud escasa) y los que la leen porque les gusta y además es gratis —la inmensa mayoría.

Gracias a las indicaciones de los lectores he conseguido pulir muchos de los errores de edición y las erratas que quedaban. He eliminado la paginación de las páginas de cortesía y hasta he cambiado la portada por una que ha hecho uno de mis hermanos y que es mucho mejor que la anterior. Ahora que el libro es técnicamente impecable, nadie lo comprará. Además he eliminado una historia, Status quo ante bellum que era de las más peñazo de todas y la he sustituido por páginas en blanco al final del libro, que ya no parece tan apurado, manteniendo el número total de páginas. Este cambio intrascendente tiene sin embargo algo inquietante: si reemplazando en un libro textos por páginas en blanco este mejora, es que algo no funciona bien en el libro.

Y creo que no hay nada más que añadir sobre el libro. Ahora volvemos al mundo del blog, donde no estoy escribiendo tanto como antes porque ya es muy difícil sentarse a contar algo complicado. Porque hoy en día todo es políticamente incorrecto, y casi todo lo que me gusta o en lo que creo, lo es aún más. Y porque la gente luego me manda mensajes por Whatsapp con opiniones en lugar de comentar en la propia página. Pero sobre todo porque gracias a haber estado revisando artículos durante meses he llegado a poner el listón de la calidad mínima tan alto, que ya me cuesta hasta a mí mismo el poder alcanzarlo.

El padre de Smirnov

Chessbase ofrece un breve artículo sobre uno de los talentos de ajedrez más jóvenes del mundo, el australiano Anton Smirnov (ser australiano y tener apellido de vodka, ¿Se puede ser más cool?).

Lo más ejemplar de esa historia, que no se menciona, es el caso del padre del niño, Vladimir Smirnov.

smirnov

Vladimir Smirnov era un buen jugador de ajedrez. Cuando nació su hijo en el 2001, decidió que quería enseñarle a jugar al ajedrez y hacer de él un buen jugador. Conociendo sus limitaciones, lo que hizo Vladimir fue mejorar primero su nivel de ajedrez, llegando a subir 200 puntos de ELO y consiguiendo el título de Maestro Internacional de ajedrez. Una persona que había sido un jugador modesto toda su vida se convirtió en un semi profesional sólo para poder educar mejor a su hijo.

Esa es la idea que casi nadie tiene de la paternidad. La toman como una excusa para comer precocinados, estar todo el día viendo dibujos animados y metidos en casa, perder amigos y promociones laborales. Un padre con mayúsculas es el que utiliza a su hijo como catapulta para el crecimiento personal propio. Ole por tus cojones Vladimir Smirnov.

10 años

Llevo 10 años manteniendo esta página. La primera letra del primer artículo publicado fue una L, desde entonces, algunos cientos de miles han ido filtrándose por Internet. Del total anonimato fui pasando por etapas de cierta popularidad, hasta ahora, un periodo de claro declive y vuelta al anonimato.

En varias ocasiones he explicado ese empeoramiento: con el paso del tiempo, cada vez cuesta más dedicar tiempo a tareas improductivas. Al mismo tiempo, la emoción de que muchos lean lo escrito es cada vez menor. Miro el contador de visitas una vez al mes, o incluso menos. He tenido la página caída dos o tres días seguidos, sin saberlo.

También noto una evolución personal, antes me fascinaba más lo sorprendente, lo único. Ahora es casi rutinario el descubrir cada día docenas de novedades. Lo científico casi me aburre, no hay nada como la compleja irracionalidad de las relaciones humanas. Pero al mismo tiempo es mucho más difícil escribir sobre ello. Y del mismo modo, resulta menos interesante de leer, y más cuestionable.

Nadie recordará especialmente ese artículo, pero creo que Couchsurfing en España es uno de los mejores artículos del blog. Es totalmente contenido original, desde experiencias personales y conversaciones con docenas de personas. Es personal, y trata de ser honesto. Puede compararse con «La compra de Alaska«, un artículo del 2008, bastante bien escrito, que llegó a estar enlazado desde la Wikipedia. Ni una sola opinión negativa al mismo, nadie llamándome mezquino o rancio.

En diez años, han cambiado muchas cosas en Internet y en mi. Cada uno hemos seguido un camino diferente. Es por tanto inevitable que lo que yo escriba cada vez interese menos. El último año, con intención de no dejar de intervenir, empecé a usar Twitter. Ha sido una experiencia favorable, pero el resultado me parece totalmente descorazonador. Tener nada más que 100 seguidores es una marca patética, pero una buena medida de que lo que digo no tiene ya tanto interés para otros.

Twitter ha acabado con las referencias, con las citas, con los enlaces. Ya sólo queda el titular. Por supuesto, se pueden seguir escribiendo artículos extensos, pero la mayoría ya no está interesada en ese contenido.

No obstante, sé que tengo la razón, que lo que he escrito es valioso e interesante. Y como prueba, este twit, que todo el mundo ignoró, porque no era divertido ni sorprendente. La única recomendación de compra en bolsa que he publicado en mi vida, porque recomendar cien cosas y que diez salgan bien, es fácil. Ese fue mi guiño y la forma de deciros: hay mucho ruido, ignoráis casi todo y mucho de lo bueno. Quien hubiera seguido ese consejo, hubiera sabido valorarlo, hoy tendría el doble de dinero. Vuelve a tu historial de Twitter, mira lo que hiciste el 24 de junio, la de tonterías que retuiteaste. Si sigues a 100 personas, haces bien en ignorar lo que pongo, o no dedicarle más de un segundo al día.

Lo peor de mi evolución personal es que poco a poco he ido interesándome por cuestiones más contradictorias y polémicas. En muchos casos tengo ideas para artículos que ni me planteo escribir, porque aunque fueran material muy original, sería demasiado controvertido. Y la libertad de expresión no existe, no voy a publicar algo que no me traiga nada positivo y sólo pueda recibir opiniones negativas, amenazas o denuncias.

Con el paso de los años, los blogs vuelven a su verdadera esencia: el contenido personal, la batallita, lo que te sucedió a ti interesa a otros. Al margen de eso, sigue existiendo mucho profesional del blog, que ahora se gana la vida dignamente. Aunque he tratado de ser lo más aséptico posible, todo el contenido de la página ha sido un velado desgranar de mi propio día a día. Los ocho muebles que no quieres ver en un piso de alquiler: me estaba mudando por enésima vez. The year of the car, tras vender mi coche y contar mil andanzas con él. Jubilación anticipadísima, el libro que leía cuando iba al trabajo y tomaba fuerzas para despedirme, a pesar de la crisis y de tener un sueldo de locura. Tener un blog anónimo y no anunciar despidos, separaciones, cambios de residencia, mudanzas, ha sido complicado. En algunas de las épocas más complicadas de mi vida he publicado artículos totalmente frívolos y hasta hilarantes.

Empiezas un blog, tienes una lista de ideas que te gustaría plasmar. Y luego surgen otras. De la lista inicial, que tenía en la cabeza antes de escribir la primera L, aún hay dos que no he conseguido publicar. El compañero de estantería, y Vodka Rachmaninov. El primero, porque dije que sería aquel con el que cerraría el blog. Pero las promesas están para no cumplirlas.

El compañero de estantería parte del hecho de que todo el que escribe dos palabras juntas tiene el sueño de que, tal vez en un futuro, podría escribir un libro. En la inmensa mayoría de los casos, ese libro será una pésima idea y peor lectura. Ahora bien, imagina que ese libro estuviera publicado y hubiera sido un éxito. Pasado el subidón de encontrarlo destacado en las librerías, llegaría el reposado momento de verlo campar en bibliotecas públicas, junto a tantos grandes.

Ve a una biblioteca pública. Busca ese libro. Obviamente no está porque no existe. Pero ve a esa estantería. Y, simplemente, toma el libro que haya al lado. El que apoyaría su contraportada en la portada del tuyo. Ese, es el compañero de estantería.

Lo que sigue no es una extraordinaria narrativa, pero es una historia realmente chocante para mi. Que otro día terminaré.

Ahora bien, la verdadera historia definitiva es la de vodka Rachmaninov. Grandezas y miserias a partes iguales, como en esa bebida: vodka barato con el nombre de un glorioso compositor.

Aunque me cueste mucho más escribir, el blog sigue vivo. Me falta esa energía que tenía de joven para perder el sueño escribiendo sobre algo que me llamó la atención. Ahora me llevo esos pensamientos a la cama y por la mañana, han muerto para siempre.

Pederasta simpático

lata
No será la primera vez que se escriba aquí sobre los pederastas. Y nunca para defenderlos.

El pederasta
El mito de Lewis Carroll

Cuando uno se imagina a un pederasta, se hace la idea de un tipo gordito, calvo, con cara de pervertido, desaseado, incapaz de relacionarse con la normalidad. Gran parte de esta imagen se debe a lo que vemos en televisión: detenciones de sacerdotes, fotos de recién arrestados, etc. Además que entendemos que alguien con gustos tan depravados tiene por fuerza que ser un desecho de la sociedad. Algo así como que si fuera guapo, se acostaría con mujeres, pero como es un guiñapo humano, ha creado una deplorable filiación sexual.

Así, si eres un responsable padre de familia, harías bien en mantener a tus hijos alejados de tipos con pinta de ingeniero de sistemas, de los que no se conoce pareja, desaliñados. Aunque con eso los alejarás de algunas malas influencias, nada más.

La realidad, que no cuentan en televisión, es que si te gustan las mujeres, tienes a tu disposición una exagerada proporción de la población mundial. Y que si en bar le dices a alguna al oído que quieres metérsela por detrás, te podrías llevar un guantazo, pero compensado de sobra por las risas que te puedes echar con los amigos. Si eres un hombre al que le gustan los hombres tienes que tener más cuidado, tienes que tantear el terreno, sondear al tipo que te atrae. Desde luego, tienes que ser mucho más sutil, moverte mejor en la ambigüedad hasta que quede claro que ese tipo se mueve en la misma onda.

Pero un pederasta, tiene que ser capaz de hacer surf mientras escribe un SMS. Porque al tener una tendencia sexual tan aborrecible, en cuanto alguien se entere de ello, corre el riesgo de ser desplazado por la sociedad entera, ser detenido o incluso linchado. Me imagino que entre los pederastas se habrá ido creando una especie de selección natural. Los que llevan más tiempo siéndolo y más lejos están dispuestos a llevar a cabo sus fechorías son individuos que han hilado tan fino, han sabido disimular sus verdaderas intenciones tan bien, que, lejos de la imagen de marginados, son personas con una habilidad y vida social muy superior a la media. En algunos casos, auténticos líderes.

Porque debe ser tan duro ser un pederasta que los que los son suelen ser personas que, al margen de sus intolerables acciones, figuran entre las mejores del entorno en que se mueven. Y esta es una verdad difícil de digerir.

En España hay un caso bastante famoso, Santiago del Valle, asesino de una niña pequeña en un caso muy mediático. Este es un caso que parece justificar la imagen habitual de la prensa, un tipo con una minusvalía psíquica.

Ahora bien, uno analiza sus acciones, y se da cuenta de que es uno de los retrasados mentales más inteligentes del mundo. En primer lugar, por conseguir una pensión de minusvalía psíquica, pero que al ser juzgado no se encuentre ningún trastorno mental que pueda servir como eximente. Seguramente haya sido capaz de mantener su pensión, a pesar del nuevo análisis. Se casa con una mujer de cierto retraso mental que, le sirve como coartada de persona normal, al tiempo que es capaz de convertirla en su mayor aliada a la hora de conseguir víctimas. Estando en prisión, se le ocurre la idea de apadrinar una niña a través de una ONG, y luego intenta puentear a la organización intermediaria para conseguir acceso directo a ella.
Esta claro que es una persona despreciable, pero no hay que negarle mérito y capacidad.

Porque para ser un buen criminal, hay que tener buenas habilidades, al margen de que estas se empleen para el mal. Por eso nos resultan tan simpáticos los ladrones de películas como Ocean’s Eleven. Porque son buenos, salvo que usan lo que saben, para el mal.

Otro caso famoso en España es el de Torres Baena, el mayor caso de pederastia de la historia del país. Fue capaz de cometer sus delitos a lo largo de más de 20 años, con al menos 61 víctimas conocidas. Si no te dijera el crimen, te resultaría interesante. En el momento que lo sabes, le deseas una muerte lenta y dolorosa. Este criminal había sido Campeón de España de Karate y presidente de la Federación Canaria de Karate, aparte de regentar un importante gimnasio que desarrollaba esta disciplina. Una de las personas más importantes del Karate en España, casi nada.

Torres Baena es horrible, sí, pero también capaz de implicar a su mujer durante años, divorciarse de ella, que ella no diga nada de nada, volverse a casar, volver a implicar a su nueva mujer, y hasta al hermano de esta, también durante muchos años, mientras la mayoría de vosotros no sois capaces de convencer a vuestra esposa de lo que se pone en televisión por la noche.

Ahora nos vamos al famoso pederasta indultado en Marruecos, Daniel Galván Viña. Espía, profesor universitario, hablando múltiples idiomas. Se traslada a Marruecos, porque:

¿Por qué viniste aquí a abusar de niños marroquíes? Porque no cuestan caro y todo se consigue con dinero.

Una habilidad mercantil ausente en numerosos ex-directivos de banco españoles. Este caso horroriza, como tantos otros, pero de nuevo nos muestra que el criminal no es un marginado, suele encontrarse entre las personas mejor situadas socialmente dentro de su entorno.

Fuente: In plain view, Malcom Gladwell. Léete el artículo que es realmente bueno.

Apuestas sociales

En el mundo de las apuestas casi todas las páginas que existen o son portales para apostar o páginas que quieren mostrar anuncios a saco de esos portales y tratar de vivir de esa publicidad.

Igual que hay una saturación de lugares de sugerencias de películas o de restaurantes, se echan en falta (o yo no sé de sitios que existan) páginas que se dediquen a dar recomendaciones de apuestas. No digo ya cursos de pacotilla donde te explican cómo hacer una apuesta triple con cobertura y cash-in pero no a tener el más elemental sentido común.

Digo un sitio donde uno vea que están pagando 3 a 1 a que el Barcelona pierde un partido de fútbol, chollos potenciales en sitios de apuestas que uno debería aprovechar. Discrepancias entre lo que dice el mercado y lo que dice el sentido común, no lugares donde regalan el dinero.

Para esto desde luego que podría tener incluso sentido Twitter. Y como modelo de negocio se pone un sistema de enlaces de referidos, llevas a la página del portal donde está la supuesta ganga y si esa persona se da de alta en ese sitio de juego, cobras una suculenta comisión.

Os he dado la idea de emprendimiento y el modelo de negocio. Podéis depositar el 51% de las acciones de vuestra Start Up en los comentarios.

Si sabéis de lugares interesantes donde muestren ese tipo de información útil, no dejéis de indicarlo en los comentarios. Gracias.

Lecturas. Recordar, aprender

  • Wired. Artículo sobre el investigador polaco Piotr Wozniak, creador de un famoso y eficaz método de memorización y retención de lo aprendido: supermemo. La página no es muy 2.0 pero se trata de un programa que lleva en el mercado desde 1995.

    Al ser un investigador que no trabaja para una universidad automáticamente se sugieren los adjetivos pirado o aficionado. Pero qué duda cabe que su producto es uno de los desarrollos de software más importantes jamás creados en Polonia. ¡Hay varias versiones en el Emule!

  • Me parece épica la falta de rigor en las noticias «tecnológicas». Se da enorme difusión a estudios de pacotilla sobre «las ventajas del P2P» y otros con resultados no tan agradables son ignorados o agresivamente rechazados.

    Este es uno de ellos que no gustará. Un estudio muestra que los niños con mayores conocimientos informáticos sacan mejores notas que la media en informática. Pero sus resultados en matemáticas, inglés y la lengua del país son peores a los de la media.

  • Uno de esos ladrones enternecedores de historia apasionante. Este es un ladrón que se dedicó a la profesión porque desde siempre mostraba una habilidad especial en ese sentido, y en ningún otro. Tener una familia desestructurada siempre ayuda. Este ladrón era experto en robos a bancos, pero no el clásico robo a punta de pistola, sino entrando por la noche y vaciando los cajeros automáticos. Sus preparaciones a los robos eran brillantes y él mismo incluía sistemas de vigilancia dentro del lugar del robo que le permitían ver lo que estaban hablando y pensando los investigadores que llegaban más tarde a la escena del crimen.
  • El artículo de la Wikipedia en castellano sobre el DJ Tiësto es genial. En lo alto del todo unas señales de alerta:

    Existen desacuerdos sobre la neutralidad en el punto de vista de la versión actual de este artículo o sección.

    Este artículo o sección necesita referencias que aparezcan en una publicación acreditada, como revistas especializadas, monografías, prensa diaria o páginas de Internet fidedignas.

    Pero luego si lo intentas leer te das cuenta de que es una traducción automática de una versión del artículo en inglés. La Wikipedia en su mundo propio de referencias, citas y neutralidad. Pero de que el texto es casi ilegible, de eso no se realiza ninguna indicación.

  • «música siempre fue mi primer amor, pero en aquel entonces yo no sabía que era posible hacer una vida fuera de ser un DJ … Me encanta cocinar «debe ser porque el elemento de la mezcla!»Tenía muchas ganas de producir música que yo pudiera tocar en mis sets, porque trae mucha más realización del proceso.

Electronical devices

Una explicación sencilla y clara, por alguien que sabe de lo que habla, de por qué no se puede tener encendido un Ipod o cualquier otro aparato electrónico en el despegue y aterrizaje de una avión.

Responde Captain Steve, piloto de una aerolínea americana. Hay que entender que las restricciones de seguridad en vuelo las crean los americanos y las suelen, para nuestra suerte o desgracia, copiar el resto de países.

Pregunta:

De verdad, ¿Cómo es posible que tener encendido mi iPod pueda afectar al despegue de los aviones? Es muy molesto cuando ellos piden que los apaguemos; Lo he dejado encendido (secretamente, por supuesto) y el vuelo nunca ha tenido ningún problema en el despegue.

Respuesta:

Estas reglas siguen el criterio del mínimo común denominador. La Federal Aviation Administration no puede probar [el impacto que causa en los sistemas de despegue de] cada aparato tecnológico por separado, así que cortan por lo sano, el método más seguro posible: no permitir ninguno.

Fuente: Freakonomics.

Encarcelamiento

Hay personas y animales que mueren tras unas cuantas horas de cautividad. Un masái que pase más de tres días en prisión morirá. Acostumbrado a la extensión de la estepa, en prisión está condenado a morir.

Las autoridades coloniales británicas en Kenia si dieron cuenta de ello en su día debido a las malas experiencias, así que decidieron castigar a los masái de otra manera: con azotes o confiscándole ganado.

Si encerramos en un contenedor a perros esquimales, éstos moriran en una o dos horas. No se adaptan a la estrechez. A numerosas personas les pasa lo mismo.

Fuente: Rüdiger Nehberg, Manual del Aventurero.

Artículo muy relacionado: Pena de muerte.

El mejor cocinero del mundo

En España todo el mundo sabe que el mejor cocinero del mundo es Ferran Adrià.
Lo que no sabe la gente de fuera de España es quién es Ferran Adrià.
Y es que a lo mejor Ferran Adrià no es el mejor cocinero del mundo.
De este cocinero dice la siempre divertida Wikipedia en castellano:

Considerado por los especialistas el mejor cocinero del mundo en la actualidad.

La Wikipedia inglesa, en un breve artículo dice:

En la actualidad es considerado uno de los mejores cocineros del mundo y lidera el ranking de la revista europea Restaurant.

A ver. Hay mejor equipo de fútbol del mundo (el que gane el Mundial, aunque se injustamente). Hay mujer más guapa del mundo (la que gane alguno de los concursos de mises, aunque las haya más guapas) o hay mejor tenista del mundo (el que lidere la lista de la ATP). Uno puede estar de acuerdo con estos líderes. O no. Pero tienen un título de prestigio por el que los competidores suelen también luchar.
En cocina no existe el título de mejor cocinero del mundo. Existen listas diferentes, unas con más prestigio que otras. De entre las más prestigiosas, existe la que presenta la revista Restaurant.
Esta lista no da un premio al mejor cocinero sino al mejor restaurante. Y en este caso el restaurante dirigido por Ferran Adrià, El Bulli, es el mejor con diferencia.
Best restaurant in the world:
* 2008 El Bulli, Catalonia (Spain)
* 2007 El Bulli, Catalonia (Spain)
* 2006 El Bulli, Catalonia (Spain)
* 2005 The Fat Duck, Bray, Berkshire, England, UK
* 2004 The French Laundry, Yountville, California, USA
* 2003 The French Laundry, Yountville, California, USA
* 2002 El Bulli, Catalonia (Spain)
Ahora bien. Comparando con la Fórmula1, Ferran Adrià es Felipe Massa y el Bulli es Ferrari. El mejor del mundo es Ferrari. No desde luego el piloto, ni siquiera el jefe de la escudería. Es la escudería.
Y aunque es indudable su pujanza internacional o la exquisitez de su restaurante, y me enorgullece que haya españoles en los primeros puestos mundiales de cualquier cosa, el decir con esa prepotencia que tenemos el mejor cocinero del mundo es una exageración.
Porque esto no es todo. Si uno mira el jurado de ese concurso, se da cuenta de que es un concurso europeo. Hay tantos delegados españoles como de todo Estados Unidos. Cada cual puede tener mil razones para odiar ese país, pero Estados Unidos es tan grande como todo Europa y tiene tantos buenos restaurantes como todo Europa. La lista deja en muy mal lugar a los cheffs americanos, que ocupan puestos de segunda fila. Y bueno, los cocineros americanos de prestigio no es que cocinen hamburguesas y donuts constantemente. Tienen tanta calidad y conocimientos como los europeos. Sobre todo porque muchos son europeos o dirigen restaurantes de cocina europea.
Algo parecido sucede en vinos. En España creemos que nuestros vinos son los mejores del mundo. Y están entre los mejores. Pero ignoramos que haya competencia al margen de Francia. Y no sólo Italia puede vencernos, sino que Estados Unidos ni siquiera nos considera rival, al creérse en batalla sólo contra Francia.
El mundo de la cocina es muy emocional. Se establecen rivalidades locales y rencillas al margen de toda realidad. En vinos, todos se creen los mejores. También en cocina. Y en muchos casos se descartan rivales.
Otra potencia culinaria es Japón. Odio la cocina japonesa, pero es sabido que es una de las mejores del mundo y la calidad de sus restaurantes de lujo y cocineros de alto nivel es una de las máximas posibles. La cocina oriental también queda desprestigiada en el jurado de esa revista.
El concurso de mejor cocinero del mundo, por curiosidad, existe. Es la Bocuse d’Or (cuidado con la música de la web).
Sobre la participación española en este concurso incluso se ha hecho un documental en español: El pollo, el pez y el cangrejo real.
En este documental de 2008 se narra la lucha del equipo español, liderado por Jesús Almagro, por no repetir el ridículo de la edición anterior, en que Angel Palacios, un aventajado alumno de Ferran Adrià, quedó en 14º puesto (de 20 contendientes).
Me han dicho que es un documental muy interesante para los aficionados a la gastronomía. No contaré e