No importa lo novedoso que un producto de consumo resulte: en menos de un año la competencia lo ha copiado, igualándolo en calidad, aspecto y sabor. Pero a un precio más bajo.
Sin embargo hay dos productos que – en mi opinión de forma sorprendente – se han librado de esta ineludible replicación: La Coca-cola y el Fairy.
Coca-Cola ha mantenido durante años la existencia de un ingrediente secreto – el 7X – como una estrategia de marketing. Como muy bien indica la Wikipedia, los métodos analíticos modernos permiten determinar sin lugar a duda la composición de los productos alimenticios por lo que este secreto es técnicamente imposible.
Sin embargo, es evidente que los refrescos de cola de la competencia saben diferente. No existen derechos de autor sobre las recetas, así que hay que pensar que si otros no se han esmerado en realizar la copia es porque no han podido. El caso del principal competidor, Pepsi, es diferente: ellos decidieron hacer un producto que supiera mejor.
Quizás todo se deba a que la Coca-cola está en parte compuesta por vainilla.
La vainilla es un producto que se obtiene de un tipo de orquídea. Y que se cultiva en unos pocos lugares del mundo (Madagascar, Isla Reunión ). Estas economías depende en gran medida de la producción de vainilla, cuyo principal cliente es Coca-cola, por lo que el acceso a estos mercados por parte de pequeñas empresas de la competencia no debe ser sencillo y en muchos casos estará vetado.
Sin embargo, existe una variedad sintética, de la vainilla: La vanilina. Esta es mucho más barata de producir ( Pepsi la utiliza en su refresco ) pero tiene un sabor más pesado y fuerte que el de la vainilla natural.
Actualización:
Según cuentan aquí, el sabor de los refrescos de cola es uno de los más difíciles de optimizar:
Lo que ocurre con Coca-cola y Pepsi es que son absolutamente magníficos – en palabras de Judy Heylmun, vicepresidente de Sensory Spectrum S.A. compañía de New Jersey – todos los sabores están equilibrados. Es realmente difícil hacerlo tan bien. Normalmente, cuando pruebas una coca-cola de marca blanca […] sientes un fuerte, acentuado sabor a canela, sentándose encima de todos los demás sabores.