Power for Youth

Me envía ING un enlace a una página que han creado para Unicef, «Lo que de verdad pensamos«. Se trata de un vídeo donde se le pregunta a gente de todo el mundo, ¿Qué piensan de los adolescentes?. Tras recoger sus opiniones negativas al respecto – que los adolescentes son egoístas, inconstantes, insolidarios, incapaces de completar nada, hedonistas – se muestran casos concretos donde jóvenes brillan en ciencia, deporte, arte o solidaridad.

Tras ver dichos casos que contradicen las opiniones expresadas por esas personas anónimas, se les vuelve a pedir que opinen, esta vez dándose cuenta de cuán equivocados estaban.

Se trata del típico vídeo buen rollero que te saca una sonrisa. Pero que es una enorme tomadura de pelo a poco que uno deje de lado la parte emocional.

Cuando se nos pregunta por los adolescentes, los jóvenes, las mujeres, los negros, los rusos, los minusválidos, cualquier colectivo, se espera que demos una opinión general sobre un individuo promedio. Y así hacen las personas que salen al comienzo del vídeo. Y su definición, no es del todo desacertada. Sin embargo, mostrando los casos extremos y excepcionales se trata de desmontar un razonamiento mediante emociones.

El mismo caso hubiera sido si, en lugar de mostrar jóvenes prodigios, hubieran recurrido a jóvenes violadores, asesinos múltiples, locos peligrosos – que los hay entre los adolescentes. En este caso, nos hubiéramos sospechado que estamos ante una preocupante pieza de propaganda radical. El joven promedio no es tan terrible como tratan de mostrarnos.

Personalmente me preocupa un poco la deriva creciente hacia contenidos sin ninguna lógica pero con mensaje positivista. Una tergiversación positivista no deja de ser una manipulación. Peligrosa por cuanto nos aleja de la realidad, mostrándonos un mundo ideal que, simplemente, no es así.

Un aspecto interesante de los adolescentes presentados en dicha promoción es que aunque todos son indudablemente grandes ejemplos, no se tratan de los mejores en su categoría, sino de aquellos que tienen más repercusión mediática en redes sociales.

Me centraré en Luke Harmon-Vellotti, que tiene página web para fans y patrocinadores, uno de los chicos mencionados en la promoción. Es un «ajedrecista, tres veces campeón nacional de Estados Unidos». Lo de los campeones nacionales siempre me ha puesto de los nervios. ¿Sabías que el Villareal ganó la liga de fútbol 2014/2015? No, no fue el Barcelona. Eso sí, estoy hablando de la categoría juvenil. ¿Qué mérito extraordinario tiene que un adolescente gane el Campeonato Nacional para adolescentes? ¡Sólo un adolescente puede ganarlo!

El problema es que hay docenas de ejemplos de jugadores jóvenes con carreras más espectaculares. Irán tiene a un chico de 12 años que ya es más fuerte que Vellotti. De China, mejor ni hablar.

Para más inri, ¡Vellotti es ya un jugador de ajedrez retirado!

vellotti

Otro caso del que seguramente se podría hablar mucho es el de Alyssa Carson que «aspira a ser el primer humano en llegar a Marte». Teniendo en cuenta que la NASA no tiene nada claro que esté dispuesta a enviar una misión a este planeta, y que aún así está muy por ver que no se le adelantara otro país. Pero al tratarse de una joven, no se tiene por qué destruir ilusiones. Según se lee entre líneas en las noticias que hablan de Alyssa, hay sospechas razonables de que ni siquiera pueda llegar a ser una astronauta. Es una más dentro de tantos aspirantes.

En resumen, las historias de buen rollo que cada vez nos invaden más, una y otra vez nos recuerdan aquella frase de «no dejes que la verdad te arruine una buena historia». Nunca antes la verdad había sido menos importante que en estos tiempos de superficialidad y «me gusta».

Extranjeros

iglesias-votando

Cuando ayer veía la imagen de Pablo Iglesias en las Elecciones Regionales y Municipales de Madrid lo primero que se me vino a la cabeza no fue aquello que recomendé de que había que votar a Podemos – ya Ciudadanos es una alternativa perfectamente válida – o que se iba a producir un cambio histórico en la política en España.

Porque para mi es pensar en Elecciones Municipales y lo primero que se me viene a la cabeza es que son las elecciones en que los extranjeros residentes pueden votar. Y casi siempre pienso en Pablo Iglesias como un político en el destierro: mientras se pelea por el bacalao en Madrid, Iglesias tiene que hacer su trabajo…en Bruselas. Muchas veces pierde oportunidades importantes ¡Por estar trabajando! Algo infrecuente en los políticos nacionales, que no importa lo que estén haciendo, casi siempre pueden dejarlo si hay una noticia más importante.

Así, se me ocurría que si Iglesias aparece, como en la foto puede verse, con dos sobres, es porque va a votar en las Elecciones Municipales. Y si va a hacerlo, es porque no es un extranjero residente en Bélgica, donde tiene un cargo en el Parlamento Europeo.

En España estamos habituados al clásico caso del deportista español con residencia en Andorra para pagar menos impuestos. Este tipo de irregularidades son muy comunes y la gente se escandaliza durante el día que sale la noticia hablando de ellos. No eligen Andorra por su calidad de vida, sino por su sistema tributario. En este caso se aprovechan de alguna argucia legal – al fin y al cabo los deportistas se pasan casi todo el año viajando por todo el mundo. Pero estamos ante una clara irregularidad.

Que un político trabaje en un país europeo a tiempo completo y no tenga por obligación que tener la residencia en dicho país es, en mi opinión, otra irregularidad. Y digo opinión porque no trato de crear ninguna polémica – especialmente con el político español que mejor valoro – y tampoco voy a preocuparme en investigar la legislación sobre residencia a efectos fiscales y de derecho al voto.

Lo que si le pediría a la gente de Podemos es que controle muy bien los matices legales de cara a que Pablo Iglesias pueda presentarse a las Elecciones Generales, no sea que por algún oscuro aspecto legal relativo a la residencia pueda ser apartado de la cabeza de lista – Podemos sin Pablo Iglesias es como el Barcelona sin Messi.

Ucrania

Érase una vez un país que se debatía, por su localización geográfica y su historia, entre sus vecinos del este y del oeste.

Los del este compartían un pasado a veces traumático, pero tenían mucho en común con ellos, cultural e históricamente. Hasta compartían el idioma.

Los vecinos del oeste sin embargo significaban lo nuevo, el futuro, que siempre se presume como mejor.

Cada vez que había unas elecciones, a diferencia de en otros países, la discusión entre derecha e izquierda era literal: unos defendían las relaciones con el este, otros con el oeste. Está claro que no importa quién ganara, el oponente siempre iba a tener un importante porcentaje.

En las últimas elecciones de este país ganó el este – digamos que por un 60% sobre un 40%. Se podría cuestionar si estas elecciones fueron justas o no, o si los oponentes tuvieron las mismas oportunidades – algo que casi nunca ni sucede ni importa. Pero fue el resultado electoral.

Las propuestas de colaboración que había sobre la mesa eran bastante diferentes. El este prometía mucho dinero en efectivo, sin condiciones. El oeste dejaba sobre la mesa una cantidad ridícula, pero prometía el infinito, siempre y cuando se fueran cumpliendo sus condiciones.

Llegaba el momento de decidir qué acuerdo tomar. El gobierno optó por la que parece una decisión inteligente – se pueden tomar decisiones acertadas incluso cobrando maletines – asociarse con el país que prometía más por menos. Pero a pie de calle se veía como una simple decisión entre un amor viejo y uno nuevo.

El pueblo ni entiende de cifras ni parece que le importen demasiado, hasta que estás acaban llegando a sus bolsillos.
– ¿Un acuerdo con Suecia o con Kenia?
– Prefiero con Suecia.
– ¿Has leído el acuerdo?
– ¿Había que mirarlo?

Y como no echaban mucho el televisión, los miembros de ese 40% que había perdido las elecciones, se echaron a la calle a protestar. Como siempre ocurre con cualquier tipo de protesta, no hay forma razonable de manejarla. Si eres blando, los manifestantes se crecen. Si eres duro, se enfadan. Al final la protesta se fue recrudeciendo.

La prensa del oeste, a la que le encanta la democracia popular y las buenas fotos, se volcó en difundir las manifestaciones en este dividido país. Hasta el punto de dejar en un segundo plano a Venezuela, histórico favorito para mostrar imágenes que hacen que parezca que está al borde de la guerra civil.

El mensaje de la prensa, siempre benévola en sus intenciones, era sin embargo que en este país el gobierno estaba tomando decisiones impopulares, sin tener en cuenta a la gente de la calle. También la prensa se ensañó en mostrar que el oeste estaba tendiendo la mano: queremos ayudaros, venid con nosotros.

Que murieran 100, 1.000, 100.000 personas en esas manifestaciones, no cambia ni una coma de que el gobierno – corrupción de por medio o no – había tomado una decisión económica probablemente muy acertada, e importante para un país que se encontraba en una delicada situación económica.

Llamativo era, sin embargo, que el oeste, famoso por su defensa de la democracia como el mejor de los gobiernos posibles, estuviese tan contento con que un gobierno democráticamente elegido tuviese serios problemas para sobrevivir merced a revueltas civiles. Está claro que los gobiernos pueden tener agendas secretas, pueden tratar de usar mano izquierda para conseguir que ese país tan problemático firmara el acuerdo que ellos querían. Pero, ¿Y la prensa? ¿Por qué tenía que ofrecer un apoyo tan trapero, con una lectura de discurso tan simplista? En el oeste todo el mundo tenía claro quiénes eran los buenos y quiénes los malos. En el este sin embargo, un relativo silencio imperaba.

Como no podía ser de otra forma, las cosas se fueron de madre y acabó dimitiendo casi todo el gobierno de ese país. El presidente tuvo que abandonar la capital. Un gobierno interino, formado por la oposición a los que ganaron las elecciones, tomó el control del país.

Este gobierno se encontró con un país bastante peor a como estaba antes de que comenzaran las revueltas. Mientras la gente protestaba en la calle, los recibos de la luz y el gas seguían llegando religiosamente. Los intereses de la deuda habían aumentado, una deuda que de por sí ya era bastante molesta.

En el oeste la prensa se jactaba del triunfo de la democracia. Realmente costaba creerlo, con solo usar un poco de imparcialidad. Nos interesaba esta democracia porque es la que se quería aliar con nosotros. Pero no es el tipo de democracia de la que hablan los libros de texto, en que los votos de retrasados mentales, personas que no saben leer y de jubilados deciden quien gobierna un país.

Al final el oeste se había salido con la suya: tenía un nuevo gobierno y el acuerdo sobre la mesa, dispuesto a ser firmado. Pero tras ser pisoteados e ignorados durante varias semanas, el 60% que había perdido la manifestación empezó a hacerse notar. Al parecer, también querían formar parte de las decisiones de su país.

Y fue entonces cuando se produjo un extraño giro de los acontecimientos: una parte de ese país, donde los simpatizantes con el este eran la inmensa mayoría, decidió realizar una revuelta. En este caso la revuelta no fue sangrienta, ni hubo represión policial o militar. Casi toda la población estaba de acuerdo. Aunque a ojos del oeste, se trataba de una revuelta ilegal. Que extraña doble moral: manifestarse con cócteles molotov sí era democracia.

Y esta región de este problemático país tiró de democracia de libro: votaron en su parlamento que querían irse con el vecino del este. Pero por si acaso, convocaron también un referéndum, que se votó y ganó por una mayoría que no se consigue ni con las elecciones manipuladas de algunos países de África. ¿Si la gente vota, no es democracia directa?

Pero no, al parecer la base de la democracia tiene más que ver con que las fronteras de un país no cambien jamás, aunque luego la historia nos recuerde que están en continuo movimiento.

Desconcertado, el país del oeste decidió cargar contra el del este: era culpa suya. Pero por si acaso lo hizo de forma velada, amenazando con amenazar. Porque al final, ese país del este tenía la clave a gran parte de la distribución de energía que necesitaba el vecino más democrático.

¿Pero por qué un país tan moderno e inteligente se mostraba tan frágil en un aspecto tan estratégico? En gran medida porque la energía siempre ha sido una cuestión impopular. La gente quiere pagar lo menos posible, y no le importa el acuerdo que se firme para ello. Si un gobierno democrático quiere quedarse en el poder, tiene que poner sobre la mesa un recibo de la luz asequible. Nadie está dispuesto a pagar más por tener más libertad en el futuro. Las alternativas reales – energía nuclear y renovables – hacen perder elecciones.

La única forma de mantener la democracia en el oeste era firmando un acuerdo energético con el este. Pero ese país dividido entre el este y el oeste tendría que haber firmado el acuerdo con nosotros.

Las actitudes directas del este pueden resultar chocantes, demasiado bruscas para la actitud velada, pasivo-agresiva, femenina, de los gobiernos más democráticos. Si piensas en los dirigentes del este y el oeste, como si fueran dos padres que vienen a defender a sus hijos tras una disputa en el colegio, está claro que todo el mundo querría que su padre fuera el tipo duro del este. Pero como nos ha tocado el otro, tenemos que racionalizar, nuestro padre y sus formas veladas, son el camino.

Pearls Before Breakfast

Uno de los reportajes periodísticos con mayor difusión de los últimos años, al margen de sucesos históricos o noticias muy relevantes, fue el que narraba la experiencia de un violinista de renombre, tocando un Stradivarius, en el metro de Washington.

Detrás de la noticia que todos pudimos ver en televisión y leer en la prensa, había un artículo escrito por Gene Weingarten para el Washington Post. La noticia era una simplificación y un resumen de ese artículo escrito por Weingarten y titulado «Pearls Before Breakfast» (perlas antes del desayuno).

Un resumen de un artículo dio para miles de noticias en periódicos de todo el mundo. Pero ese artículo original, al margen de tratar una historia excelente, es una joya en sí mismo. Hasta el punto de que su autor ganaría con él un Premio Pulitzer del 2008.

Pero además, ese periodista, Gene Weingarten, es el único que ha ganado dos veces el Pulitzer en la categoría de artículo. El otro premio fue por un artículo sobre padres que olvidan a sus hijos en el coche y estos se mueren, que más parece un grupo de Facebook.

Me sorprende que ese tipo de artículos no tengan traducciones al español. Lo que ha hecho todo dios es reescribir la historia en base a la información de dicho artículo. Ni aún después de ganar el premio, nadie se ha preocupado de hacerlo.

Así, si puedes leer inglés, te lo recomiendo, será quizás el mejor que leas en todo el año. Con tan funestos precedentes, intentar resumirlo es prolongar una aberración.

Lo más curioso del texto es que no tiene ningún párrafo destacable. Es algo que ya había leído, pero que he constatado de casualidad. Un texto bueno, muy bueno, pero que no tiene ninguna frase lapidaria, nada digno de ser subrayado (no tengo ni una nota sobre todo el artículo en mi Kindle, otros artículos están llenos).

Pearls Before Breakfast.

Prevencion

Dice la imagen de la campaña de publicidad:

El cáncer de colon se puede curar en el 90% de los casos si se detecta a tiempo.

Muestra a la escritora uruguaya Carmen Posadas, ganadora del premio Planeta en 1998.
Obviamente el mensaje se entiende y no lo habrá escrito ella, pero, ¿Qué sentido tiene? Hay un 10% de casos de cáncer de colon que, si se detectan a tiempo, no se pueden curar. Entonces, ¿Se pueden detectar a tiempo? En esos casos detectarlo recién aparecido o el día antes de la muerte no cambiaría nada.

En eslogan correcto sería mucho más largo de expresar.

Victima

Hace pocos días se conoció un caso más de una mujer que murió asesinada a manos de su marido. Estos asesinatos antes se llamaban crímenes pasionales, en una falta absoluta de tacto y respeto por las víctimas. Hoy en día se busca tanto la palabra correcta que se ha caído en el poco acertado víctimas de la violencia de genero.

La mujer asesinada estaba separada de su asesino. En estas noticias es interesante observar los nombres que se dan a la relación entre asesino y víctima. Se trata de evitar el término pareja o incluso marido. Estaban casados, eso queda claro, pero nada más. Muchas veces se usan palabras como ex pareja sin que sean del todo precisas. La separación provisional, antes del crimen, o el hecho de no poder estar casado con una persona que ha fallecido, provocan que el usar el término para un matrimonio en firme no se deslice en la noticia. Es como si Fernando Alonso muriera en un circuito de Fórmula Uno – Dios no lo quiera – y los periodistas se refirieran a él en términos del ex piloto de Ferrari.

En el caso de esta noticia en concreto sucede que la mujer fallecida había denunciado a su futuro verdugo por malos tratos y que el juez de turno había descartado esta denuncia por no encontrar evidencias de que dicho maltrato hubiera sucedido. Lo llamativo de la noticia, y por lo que la recalco, es que se está tratando de argumentar que está claro que el archivo de esta denuncia fue un error gravísimo que además pudo provocar el asesinato. Se está echando parte de la culpa sobre una supuesta inoperancia de los jueces.

Sin embargo es un error de lógica el pensar que porque el hombre haya asesinado a la mujer entonces eso demuestre que la maltrataba. Casi con toda seguridad sería así, pero el hecho de que sucediera el asesinato no prueba absolutamente nada. Con las pruebas previas al juicio, se determinó que no había suficientes indicios de maltrato. Ese es un hecho probado: pudo haber maltrato pero no había pruebas suficientes. El hecho de que a posteriori se haya producido un asesinato no demuestra nada sobre la situación previa. No crea mayor certidumbre sobre las pruebas presentadas en su momento al juez. Los jueces no trabajan con la verdad absoluta, se limitan a sopesar pruebas. No se les puede culpar de equivocarse si no tuvieron pruebas adecuadas.

En este caso siniestro la cabeza de turco tendría que haber sido la persona que defendió a la futura asesinada en el juicio por malos tratos. No supo mostrar a los jueces lo que estaba sucediendo de forma convincente. Sin embargo sucede al revés: ese abogado protesta diciendo que el juez se equivocó en su veredicto y que por su culpa esa persona acabó asesinada.

Absurdamente, creemos en un mundo donde abundan los malos jueces, ignorando que la mediocridad está más generalizada del lado de los abogados defensores.

Fuentes: No indico el caso de asesinato porque al final da igual, por desgracia dentro de poco tiempo ocurrirá otro. Y gran parte de los protagonistas serán los mismos, con otros nombres.

Wikileaks

De Wikileaks, paradigma del periodismo moderno, se ha dicho que provocará el Gobierno 2.0 o que es una parte fundamental de la Web 3.0. Suena todo muy moderno: no hay una página o redacción que cerrar pues los archivos se distribuyen por las redes P2P que son imposibles de bloquear.

Sin embargo, los titulares de Wikileaks los sigue filtrando el País (y los otros periódicos principales del mundo). Se siguen dosificando las informaciones para que siempre haya algo de lo que hablar y periódicos (o enlaces) que vender (o conseguir). Las noticias que se administran como la medicación a un enfermo grave. Ahora no hay nada que contar, ponme dos de Wikileaks. Ahora hay que dañar al partido político, dame una de lo peorcito que salga sobre el señor X. A mi esto me recuerda al periodismo más rancio o, siguiendo la nomenclatura que se espera, todo muy 0.0.

Lo peor del tema es que a pesar de que la información fluye libremente y resulta cada vez más complicado tener secretos, no se encuentra uno con un público más evolucionado que el que tomaba la Bastilla. Hay buenos y malos. Estás con Wikileaks o contra él. Y si estás contra él, te pueden hacer un ataque de denegación de servicio y hay quienes incluso lo ven justificado.

Muchos sabemos que los gobiernos nos mienten, no nos cuentan todo lo que hacen ni todas sus verdaderas intenciones. Para saberlo no hacía falta Wikileaks. Gracias a esa organización se están conociendo muchas mentiras concretas. Por ejemplo se sabe que las relaciones de España con Marruecos no son tan cordiales como a veces nos tratan de trasmitir.

Para muchos el gobierno debería hacer un ejercicio de transparencia y mostrarse abiertamente, decir todo lo que piensa. Sin embargo a nivel personal todos hemos tenido vecinos desagradables a los que no soportábamos y a los que sin embargo tratábamos de sonreír en el ascensor. O jefes a los que se les desea una triste agonía. Los ejercicios de transparencia están muy bien cuando se extraen de todo contexto, pero en el mundo real hay muchos silencios que ocultan opiniones.

Todos preferimos un gobierno transparente a uno mentiroso y taimado. Pero las consecuencias de esa claridad son las que no todos estamos dispuestos a aceptar. España con Marruecos, por ejemplo, se puede encontrar con tensiones en Ceuta y Melilla. Con aluviones de inmigrantes que inunden nuestras costas. Esto no nos gusta pero en una suerte de hipocresía interna no queremos reconocer que A implica B. Queremos A y que no ocurra B. Con Wikileaks, sólo pensamos en A. Porque o estás con ellos o contra ellos. Personalmente estoy a favor de la libertad de prensa y de desvelar los secretos. Pero también estoy en contra de que se desvelen secretos que a la larga perjudicarán a mi país.

La figura de Julian Assange, la cabeza visible de Wikileaks, exagera esta dualidad. En la página en castellano de la Wikipedia sobre Julian Assange aparecen dos secciones: Contra Julian Assange; A favor de Julian Assange y WikiLeaks.

Estos días estaba sin Internet y pensaba que era realmente curioso que a Assange se le procesara por un delito sexual. En el mundo en que vivimos, hasta el gobierno de Estados Unidos necesita de un cargo para detener a una persona que resulta muy molesta. Pensaba en el ejemplo de Al Capone, que no pudo ser enjuiciado por sus múltiples delitos de sangre pero al que se encarceló por un prosaico fraude fiscal.

Assange será procesado por un delito sexual, aquel en el que la palabra de uno contra otro suele caer del lado de la víctima y ante el que pocas simpatías consigue el acusado. Una persona procesada por algo así siempre tendrá el estigma de la culpabilidad. Una jugada maestra.

Sin embargo está disponible una extensa, detallada y muy interesante descripción de los hechos que desembocaron en la orden de arresto contra Julian Assange. Y nada tienen que ver con una trampa del gobierno de los Estados Unidos.

Assange se acabó acostando con dos chicas en fechas muy próximas. Con las dos practicó sexo sin preservativo. A las dos les incomodó pensar que lo que para ellas fue una situación excepcional para él parecía formar parte de su forma de disfrutar la sexualidad. En principio una de ellas quería exigir una prueba del SIDA a Assange pero las cosas se desmadraron, los fiscales actuaron de motu propio. Y ante una personalidad tan famosa y relevante, el caso tomó su propio camino.

La historia de las violaciones, que muchos entienden como una prueba de fe al ¿A favor de Wikileaks o en contra?, desvelan que el hacker lleno de elevadas motivaciones es una persona como tú y como yo. Que aparte de unos ideales muy nobles de libertad y derechos, no deja de aprovechar sus oportunidades de meterla en caliente y que sabe que es cuestión de aprovechar la fama no para enriquecerse pero sí para acostarse con unas cuantas seguidoras de la causa.

La palabra violación es exagerada, creo que ni siquiera se le acusa de eso. Pero la historia de cómo se acostó con las dos chicas, aparte de dar una sana envidia, muestra a una persona normal y corriente. Incluso muy corriente. No veo unos ideales de Gandhi o Teresa de Calcuta. Nos reímos de Cristiano Ronaldo que se dejó atrapar por una camarera de Nueva York, pero es que el hombre más peligroso del mundo no cree correr ningún riesgo con una jovencita desconocida que se le presenta en condiciones similares.

La opinión de los fabricantes de preservativos es que si un preservativo se pone bien es imposible romperlo. Y que poner un preservativo es bien sencillo. Con lo que si lo rompes eres poco menos que un idiota. Ahora bien, si las seguidoras se te echan literalmente encima y tienes una vida sexual más compleja que el cuadro de mandos de la Stark Trek, romper un preservativo por error es poco probable. Si luego quedas con una jovencita que se te insinuó y a la segunda oportunidad le dices que no quieres hacerlo con preservativo, parece que hay algo más en el primer accidente.

Pero no, la defensa acérrima de la causa caen en el clásico de decir que todo fue culpa de ellas, que ellas se lo buscaron, que sobre todo la segunda chica fue un poco puta. La presunción de inocencia elevada al cuadrado, que no dos punto cero.

En resumen, no es una historia en blanco y negro. La amenaza es más fuerte que su ejecución. La existencia de Wikileaks me parece muy positiva para evitar que algunos se propasen creyendo que podrán ocultarlo todo. Pero para cuando se desvelen los secretos ya será demasiado tarde para solucionar nada. Julian Assange es una figura totalmente prescindible en todo esto. Parece que identificamos su detención con los intentos de bloquear Wikileaks. Simbólicamente es una imagen muy poderosa. Pero no tiene nada que ver. Desde luego Julian Assange será el hombre del año, el hombre más peligroso del mundo. Pero no va camino de ser canonizado por la Iglesia.

Eta es aburrida

Esto es España. Va por delante que condeno todos los actos de terrorismo cometidos por ETA y los que cometa en el futuro.

Si lo pensamos fríamente, no es muy lógico que cuando se hable de un grupo terrorista como es ETA las noticias resulten tan aburridas, a veces incluso soporíferas. Gran parte de las informaciones están formadas por sintagmas tópicos que se combinan hasta dar la nota de prensa habitual:

banda terrorista
presos etarras
brazo ejecutor
Instituciones Penitenciarias
política penitenciaria con respecto a ETA
especializado en la lucha contra ETA
colectivo de presos
delitos de sangre
ETA está ahora más débil que nunca
dirigentes etarras
parte del explosivo
cordón detonante
diverso material destinado a la confección de dispositivos
comando de ETA
desarticulado
uno de sus principales instrumentos criminales
entramado de grupos legales e ilegales
fuerzas de seguridad
«liberados» de ETA
material para confeccionar bombas
ingresaron en prisión

Me imagino que el que sea un tema habitual, casi rutinario, hace que para los periodistas las noticias siempre se escriban de la misma forma. Dime la ciudad donde los han detenido, el nombre del comando y el número de zulos encontrados y te redacto la noticia en dos minutos.

No hay que olvidar que se trata de una banda terrorista y por lo tanto se espera que sus delitos sean grandilocuentes, llamativos. Pero cuando uno lee las noticias de ETA lo único de lo que puede estar seguro es del mayor de los aburrimientos.

Esto es en gran parte positivo, señal de que las noticias suelen ser positivas (detenciones, encarcelaciones, juicios sumarísimos) y que la policía ha sabido cortar de raíz muchas noticias desagradables.

Pero al margen de todo eso no deja de sorprender que las noticias siempre son un tostón. Si las compara uno con la prensa económica, hasta esta resulta más interesante. No digo que uno tenga que sentir simpatía por los criminales y su forma de actuar sino que el narrar lo que hacen este tipo de delincuentes debería resultar apasionante, no soporífero.

Esta es una noticia de un terrorista que resulta realmente interesante (y aterradora):

Su odio a tantos sectores le llevó a planes radicales. Teitel explica como quiso matar dos pájaros de un tiro: «Pensé matar a un árabe, hacerle una foto con un cerdo y enviársela a los medios de comunicación de Hamas dos semanas antes del desfile homosexual en Israel. Así, Hamas se vengaría con un atentado contra la marcha gay».

El hastío que causan las informaciones sobre ETA llega a su punto culminante cuando pensamos en uno de esos núcleos sintácticos de noticias de ETA que es: abundante documentación intervenida.

Cuando llegan los auditores a mi empresa preguntando por la documentación de los programas informáticos suelen anotar «documentación insuficiente o inexistente». Sin embargo la gente de ETA documenta un montón todo lo que hace. Es algo que me cuesta entender la verdad. Cierto es que tendrán ordenadores encriptados y sistemas de seguridad pero eso no es excusa para documentarlo todo.

Por supuesto que para todos nosotros tanto mejor, más documentos más etarras a los que detienen. Pero ¿No os parece un poco extraña esa manía por documentar?

Por ejemplo, tras detener a los miembros de un comando de ETA se suele dar la noticia «entre sus planeas planeaban atentar contra la vida de X». Me imagino que hicieron algún tipo de seguimiento a esa persona para ver la vida que llevaba y luego no atentaron por el motivo que fuera. ¿Todos esos documentos para qué sirven? Horarios de entrada y salida a su casa del policía X hace seis meses.doc

Lo he pensado algún tiempo y he llegado a la conclusión de que ETA es como una empresa antigua con una forma de trabajar que está totalmente obsoleta y anticuada. Van a realizar un atentado y presentan diversas alternativas mediante infumables PowerPoint, que luego debaten cada diapositiva hasta la náusea. Tras muchas horas no se ponen de acuerdo y aquello queda en nada de nada. Se convoca otra reunión a la que hay que presentar más documentación para conseguir llevarse el gato al agua.

También como hay mucho movimiento de personal por las continuas detenciones se ven obligados a tener procedimientos y estructuras bien documentadas para que el que se va deje el camino allanado para el que venga detrás. Y este nuevo responsable de lo que sea se pasa el día leyendo documentos y corrigiéndolos para aumentar el legado que luego atesorarán las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado.

Luego es normal que cuando detienen a los presos se pasen las condenas estudiando carreras universitarias. Es cierto que son criminales pero también son unos burócratas del diez y están deseando tener ante sí un buen tocho de papeles que estudiar, que repasar y que subrayar.

El incidente Berlusconi

Tengo que reconocer que cuando leí que habían agredido a Berlusconi me alegré un poco. Pero cuando horas más tarde vi las imágenes me dio una pena enorme, pues no vi más que lo que es: un hombre mayor indefenso ante una agresión.

Luego me dio un poco de pena de mi mismo por alegrarme de que a un tipo así le rompan la nariz y un par de dientes. ¿Por qué me caía tan mal Berlusconi?

La imagen que tenemos de él en España es muy similar a la que se obtiene de Hugo Chávez, presidente de Venezuela o la del presidente iraní Mahmud Ahmadineyad. Puede que sean los Tres Jinetes del Apocalipsis. O puede que no sean más que un producto televisivo.

Los que nos las damos de ilustrados por creernos más la información de Internet no dejamos de tener enormes prejuicios hacia determinadas personalidades públicas. De Silvio Berlusconi hay un hecho incontestable y es su trayectoria como Primer Ministro italiano:

  • De 1994 a 1995 formando un inestable gobierno de coalición.
  • De 2001 a 2006 tras ganar las elecciones.
  • De 2008 a 2009 tras el descalabro del anterior gobierno.

Es cierto que sus maneras no son las más elegantes y que tiene muchos defectos. Pero lo que no cabe duda es que la gente en Italia le vota. Ocurre como con George Bush hijo, que gran parte de sus votos se consiguen entre las clases con menos formación o cultura.

Pero siempre se nos llena la boca con la palabra Democracia, aunque luego a la hora de la verdad si los más pobres y tontos, que suelen ser la mayoría, se ponen de acuerdo en algo, entonces no nos gusta la democracia o decimos que hay tergiversación, manipulación mediática. Cualquier cosa menos reconocer la verdad.

Resulta penoso comparar las opiniones de los que se las dan de muy libres cuando hablan de una lapidación en Somalia. Ahí se les llena la boca de palabras grandilocuentes, de que si un inocente, de que si los derechos humanos. Pero diez minutos antes aplaudiendo porque Berlusconi se lo tiene bien merecido. Al final nuestras opiniones son como los jueces islámicos que condenan a un infiel a muerte: nuestra verdad nos parece perfecta.

Tras ver a Berlusconi con la cara llena de sangre he pensado que es el gobernante que quieren los italianos, y lo han querido así más de una vez. Si le gustan las modelos jovencitas, comprar televisiones, cambiar leyes en su beneficio, contar chistes y aún así la gente le vota, ¿No será en parte porque si no fuera así no conseguiría todos esos votos?

Italia es un país difícil de gobernar. La Iglesia Católica sigue teniendo mucho poder e importancia. Es un país xenófobo (eufemismo de racista) pero al mismo tiempo eterna cantera y receptor de emigrantes. Es muy machista y al mismo tiempo los hombres se arreglan más que las mujeres. La Mafia está en las mismas entrañas de cada negocio y sin embargo hay empresas que funcionan. Es el país de la moda, del arte y de la cultura. Tiene grandes juristas. Se vuelven locos por el fútbol. Tienen más dialectos, o lenguas que casi ningún otro país de Europa. Tienen a dos países en enclaves de su territorio. Tiene de vecinos a países muy problemáticos y dentro de la propia Italia hay regiones muy separatistas.

Italia es un país tremendamente complicado, más de lo que podemos imaginar. Vemos a Berlusconi contar un chiste y ya lo entendemos todo, a golpe de vista.

¿Quién podría gobernar en su ausencia? Tendría que ser católico y metrosexual. Futbolista y cultural. Amante de la buena vida y de las buenas costumbres. Amigo de sus amigos y enemigo de sus enemigos. Llevarse bien con todos y con ninguno.

No hace falta que comentes lo negativo de Berlusconi, ya lo conocemos todos. Lo difícil es a quien culparle de que sea así o de que siga ahí. Después del atentado han conseguido aumentar mis simpatías hacia él. Ahmadineyad nunca me cayó mal. Lo de Chávez va a estar muy complicado.

Una mentira cómoda

Tras el fulgurante éxito del documental de 2006 An Inconvenient Truth (Una verdad incómoda), presentado por el vicepresidente de los Estados Unidos Al Gore, se consiguió lo imposible: que muchos gobiernos, si no todos, diesen prioridad a acciones políticas encaminadas a cuidar del medio ambiente.

Las críticas al documental por parte de algunos científicos – y otros no tan científicos – que cuestionaban los datos y estudios presentados, sirvió a muchos para argumentar que había intereses en acallar los resultados y de ese modo obstaculizar la acción ya iniciada en favor de la ecología y la sostenibilidad.

Con el paso del tiempo sin embargo se levantó un escándalo extraordinario, el Climategate, una filtración de todos los correos electrónicos intercambiados por los miembros de la Climatic Research Unit, algunos de los cuales ponen de manifiesto que los estudios científicos que demuestran la hipótesis del calentamiento global están totalmente manipulados. Que unos resultados se exageran y otros que contradicen la teoría son ocultados, creando una imagen de aparente nitidez: la acción del hombre está provocando que la temperatura en la Tierra aumente.

Sin embargo lo más sorprendente de este hecho, que se compara con el Watergate (el único escándalo que ha acabado con la dimisión un presidente de los Estados Unidos), es que apenas si está teniendo repercusión.

De un lado los medios de comunicación convencionales no quieren airear los problemas de un organismo que ellos mismos han apoyado durante varios años, amén de que tiene mucho poder político. Pero los blogs y la gente de a pie también calla porque piensan «da igual si han manipulado o no los resultados. Siempre se manipulan un poco. Lo importante es que los políticos están por fin cambiando su actitud.»

Para mucha gente el fraude del calentamiento global se ha convertido en una mentira cómoda (ingeniosísimo juego de palabras copyleft parafraseando al título de la película «Una verdad incómoda», con doble negación de los términos). La gente piensa «no dejes que la verdad te estropee una buena historia», es decir que si España está aumentando su producción de energías renovables, el hecho de cuestionar el calentamiento puede provocar que el gobierno cambie de actitud.

Aquí como podemos ver la verdad es lo de menos. Es más, a nadie le interesa. Por eso no se habla del tema. Por eso los blogs de divulgación científica ocultan una realidad muy preocupante: la ciencia a la carta, capaz de demostrar una cosa y su contrario. No lo muestran porque va en contra de su rollo «que buena es la ciencia y qué bien vivimos gracias a ella». Y demuestran con ello una considerable hipocresía: no son blogs de ciencia sino «de ciencia guay».

También hay quienes están siguiendo el tema muy de cerca, pues lo consideran realmente preocupante. Estos son los que demuestran un verdadero interés científico.

En mi opinión el hecho de que esto sea mentira ya no afectará a las políticas globales, pues para un gobierno el ecologismo térmico se ha convertido en una nueva panacea económica, con muchas más ventajas que inconvenientes:

  • Dar imagen de estar trabajando en cosas buenas
  • Poder cobrar tasas ecológicas a empresas y particulares
  • Justificar enormes inversiones en proyectos de dudoso éxito pero indudables ideales
  • Crear un enemigo invisible, como con el terrorismo
  • No exige resultados tangibles. O lo que es lo mismo, hay muchas formas de medir los resultados

Aquí hay que evitar caer en el dualismo de posiciones. No hay dos posturas únicas:
a) Ecologista, a favor de la idea de que hay un calentamiento global, a favor de la energía eólica y los huertos de autoconsumo.
b) Contaminante, fumador, en contra del calentamiento global, a favor de la energía nuclear y del malgasto.

Por eso uno puede argumentar el fraude del calentamiento global es de los mayores de la historia de la ciencia. Y estar a favor de que España siga fabricando y plantando molinos de viento.

Estamos ante una enorme mentira en la que el fin no justifica los medios. ¿Quién se acuerda hoy del primo de Rajoy?

De las mentiras de la Iglesia nos libraban los científicos. Pero de las mentiras de la ciencia, ¿Quién nos salvará?